Mi hijo tiene juguetes desde antes de nacer, la nena entre reciclado y nuevo, entre los dos: lo regalado, lo comprado y lo que se acumule.

Las fechas no acaban: Día de Reyes, cumple de la nena, día de la amistad, cumple del mayor, día del niño, fin de cursos, vacaciones, Halloween, Navidad con Santa... Casi todas las fechas mencionadas arriba son fechas «de cajón» que les compramos un juguete a nuestros hijos, ya sea nosotros mismos o que se los regalen, y no falta el fin de semana que llega la abuelita con una sorpresa bajo el brazo, un premio por cumplir una actividad o tarea, en fin, que la lista se extiende… y pica.

Pica en nuestros bolsillos obviamente, de mi parte puedo decir que el 60% de juguetes de mis hijos se los han regalado, y puedo recordar con exactitud quien fue, y buff, tienen muchísimos, incluso muchos se los he guardado para dárselos en otras ocasiones.

Me siento un poco como la mamá de Andy de «Toy Story 3», pero es que no queda de otra, los juguetes de nuestros hijos no pueden ser eternos, ellos crecen y sus gustos también así que lo mejor es darles una mejor salida que estar arrumbados bajo de la cama o en cajas donde nadie los juega.

Donarlos a niños menos afortunados siempre es una excelente opción.

Ayer me puse a trabajar en la pila de juguetes por varias razones, la primera fue buscando eliminar las piezas pequeñas y rotas, aquellas que la traviesa de mi hija menor pudiera llevarse a la boca y atragantarse, ya no queremos más sustos!

La segunda razón fue para poder lograr un orden y organizarlos mejor para que mis hijos pudieran disfrutar de ellos. La tercera fue para hacer una depuración de los que sí sirve pero no juegan, y es que la verdad siempre habrá otros niños que los reciban a dos manos. En fin, ¡muchas las razones para organizar los juguetes!

Mi dilema es ¿cómo los organizo mejor? Por tipo, por edad, por tamaño, por género… nadie tiene la fórmula mágica. Lo que sí es que cuando ya hayas depurado los juguetes a regalar hay que ordenar los que sí pasaron el filtro.

  1. Dividir. Los de niño y niña por separado. Como ella tiene menos le puse sus peluches en una caja plástica transparente grande y sus juguetitos en otra del mismo tamaño y forma, esto a su alcance. Los de mi hijo mayor en su juguetero que los exhibe y los tiene a la mano, las cosas grandes al contenedor.
  2. El exhibidor de mi hijo tiene 10 cuadros, no todos con cajas, pero allí voy metiendo en cada una carros pequeños tipos Hot Wheels, carros grandes, formas y figuras de foamy, coches de Cars, muñequitos diversos.
  3. Sus libros, cuentos para colorear, historietas, libretas, se fueron con rumbo a su escritorio.
  4. Pelotas grandes y chiquitas al baúl de mimbre.
  5. Al juguetero grande los juguetes que no deben estar a la vista ni tan a la mano. Por ejemplo pistas de carreras, inflables desinflados, tapetes de foamy, casitas de plástico, etc.
  6. Que tu hijo te ayude. Mi hijo entre que acomodábamos y separábamos iba redescubriendo sus juguetes. Fue muy interesante verlo sorprenderse con juguetes viejos que ya creía desaparecidos. Asi también sabrá que si tira tiene que levantar y ponerlo en su lugar al dejar de jugar.

El pediatra de mis hijos me señaló que lo mejor para limpiar los juguetes es el agua con cloro, ahora también hay en el supermercado toallitas húmedas creadas para el mismo fin, más fácil, rápido y limpio.

Los juguetes son parte esencial del crecimiento de nuestros niños, son importantes para su aprendizaje y desarrollo, los ayuda a conocer su entorno, el funcionamiento de las cosas y como llevarse mejor con sus semejantes. Tener los juguetes en perfecto orden es imposible con niños tan pequeños, ¡lo importante es la enseñanza de que cada cosa tiene su lugar!

Foto Disney.com

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3 Comments

  1. juguetes didadcticos at

    una tarea titanica la de organizar los juguetes didacticos de los niños, excelentes consejos

  2. Paula y Carolina at

    Any:
    Me hiciste acordar de la habitación de mi Joaco. Cuando a los cuatro años y medio quedó ciego necesité fomentar su autonomía a partir de la reorganización de los espacios y del orden de los juguetes. Los clasificamos todos, los colocamos en estantes, en cajas y canastos, él sabía su ubicación, los usaba y los volvía a su lugar. Hasta recordaba de qué color eran los viejos y preguntaba por el color de los nuevos. Su repentina ceguera fue un golpe, al principio no quería ni tocar los juguetes, ni los obsequios que le llevaban, pero la fuerza de la amistad pudo más y luego fue muy feliz junto a su pequeño mundo de juguetes.
    Te mando un beso enorme y que sigas disfrutando cada minuto de la vida cotidiana de tu Héctor y Carol
    Carola (mamá de Joaco por siempre)