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  • ¿Qué es el dolor de crecimiento en los niños?

    ¿Qué es el dolor de crecimiento en los niños?

    Hace un tiempo llevé a mi hija con su pediatra porque tenía varias noches quejándose de que le dolía la pierna, hubo un momento en que la carita se le transformaba en llanto y yo me volvía loca pensando que hacer en medio de la noche.

    Mi solución rápida fue darle un jarabe para el dolor, con lo cuál logré calmarla y se volvió a dormir. Cuando volvió a suceder ya no lo dejé en manos del jarabito-salvador si no que rápido hice cita con el médico quién me explicó que lo que mi princesa padecía eran los famosos “dolores de crecimiento”.

    ¿Pero exactamente que significa ese término? Platicamos con la doctora Adriana Damián, médico general, sobre este padecimiento, y esto fue lo que nos compartió al respecto:

    ¿A qué necesitamos estar alertas las mamás para saber si nuestro hijo padece los «dolores de crecimiento»?

    Muy pendientes de cuando le duelen las articulaciones, sobre todo en la noche, que aunque duelen mucho no son incapacitantes.

    ¿Qué tipos de actividades infantiles hacen que aparezca este padecimiento?

    No hay pruebas sólidas que demuestren que el crecimiento de los huesos provoca dolor. Las causas más probables son los dolores y los malestares que se producen por saltar, trepar y correr, algo que los niños activos realizan durante el día. Los dolores pueden aparecer después de que un niño haya tenido una jornada especialmente deportiva.

    ¿Cómo ayudar a mi hijo si notamos que tiene estos dolores?

    Con terapia de calor local, masajes, fomentos o compresas tibias, cremas con analgésicos, ciertos ejercicios de calentamiento. Pregunta antes a su pediatra cuál es el indicado para tu hijo.

    ¿Cuándo es el momento de llevarlo al médico, bajo que circunstancia?

    En caso que los remedios caseros sean insuficientes, cuando el niño tenga limitaciones para sus actividades cotidianas, que le impidan descansar plenamente, notemos inflamación de sus articulaciones ó cambio de color en alguna de ellas.

    Los síntomas del dolor de crecimiento desaparecen normalmente por la mañana. Mi hija los ha padecido especialmente los días de mucho ejercicio físico como su clase de deportes, el día que el toca ballet o incluso cuando tuvo un día físicamente exhaustivo jugando en el parque. Otras ocasiones cuando se avecina lluvia por la noche, por lo cuál a manera de broma le decimos que es nuestro reloj meteorológico.

    ¡Acude a tu médico de confianza ante cualquier duda!

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  • Llegué a las 42 semanas, ¡y mi bebé no nacía!

    Llegué a las 42 semanas, ¡y mi bebé no nacía!

    Como mamá sabes de lo que te estoy hablando. No lo puedo definir de otra forma, llegar a esta semana de embarazo fue para mí literalmente ¡una tortura! Y es el recuerdo más estresante de la etapa de mi embarazo, específicamente del segundo.

    Mi historia es como la de muchas: mamá de un niño de casi tres años, en la etapa de los berrinches, del apego, de la lactancia extendida… Los segundos embarazos marcan una gran diferencia del primero, ya que en éste te toca estar corriendo detrás de un peque travieso al que le encanta jugar por toda la casa, y que si lo dejas se subirá a la parte más alta para intentar volar como su superhéroe favorito.

    El último trimestre es por mucho el más pesado, con una enorme panza al frente, haciéndote caminar como pingüino e intentando dormir de todas las maneras posibles, pero con un resultado infructuoso… ¡Qué cansancio!

    Así es, amé mis embarazos, pero el último tramo fue tan cansador como correr un maratón interminable, soñaba con el momento de tener a mi bebé en brazos y tomarme un respiro de lo que ya me resultaba agobiante.

    Cuando llegó la semana 40, pensé: “Por fin, está a unas horas, si acaso a un día o dos”. Me imaginaba a mi pequeña en brazos, conociendo a su hermano mayor, y apostaba por cambiar el cansancio del embarazo por el cansancio de una mamá postparto. ¡Ya estaba desesperada!

    Y pasó la semana 40 + 1 día, luego la semana 40 + 2 días… mis nervios ya me comenzaban a traicionar, estaba de mal humor y empezaron las llamadas diarias de familiares y amigos preguntando si ya había nacido el bebé y si todo estaba bien. Lo único que lograban era preocuparme y darme más ansiedad de la que ya tenía.

    El ginecólogo me pidió ir a su consultorio cada dos días. La bebé se veía bien, el líquido amniótico también… Me dijo: “¿Para qué quiere salir, si adentro tiene todo y está feliz?”. ¡Pues si! Mi pequeña de alta demanda estaba muy cómoda allí dentro, pero la mamá… ¡ya no veía salida!

    Es difícil aconsejar a una madre que se relaje cuando pasan los días y el embarazo sigue allí, pero mientras el médico te diga en los controles que todo está bien, lo más importante es que dejes la preocupación a un lado y disfrutes de los últimos momentos con la panza… porque la verdad es que ¡la extrañarás!

    Al saber que todo con mi nena estaba bien, me dediqué a jugar con mi hijo mayor, que en ese momento también me necesitaba y con quien disfrutaría también sus últimos momentos de hijo único. ¡Vamos! Que seguro habrá muchos momentos más, pero siendo éste tan especial te lo llevarás de recuerdo toda la vida.

    Pasó la semana 40, la 41 y un día antes de la 42 mi pequeña nació. Todo fluyó cuando me dejé de preocupar, intenté hacer actividades como leer, comer lo que quería antes del parto, caminar en el parque y cosas que me relajaran; la realidad es que el parto no pasa de esa semana y siempre podrás recibir ayuda de tu ginecólogo con los monitoreos o una cesárea en caso de ser necesario.

    Disfruta tu panza de embarazo hasta el final. ¡Son recuerdos que podrás contarle a tu peque cuando crezca!

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • El día que fui mamá ¡me convertí en mi mamá!

    El día que fui mamá ¡me convertí en mi mamá!

    ¿Alguna ves dijiste que no querías parecerte a tu mamá?

    ¡Cuándo somos niñas queremos tanto parecernos a nuestras madres! Nos llenan tanto de orgullo y satisfacción ver lo que hacen, que cuando nos convirtamos en adultas queremos ser tan “maravillosas” como ellas.

    Cuando llegamos a la adolescencia nos topamos con pared. “¿Qué ha pasado? ¿Dónde está esa madre a la que admirábamos tanto y que hoy se antepone a todo lo que queremos y deseamos hacer?”. Así pensamos y sentimos cero comprensión de su parte. ¡Adiós al ídolo!

    Un día ya somos adultas, desarrollamos relaciones y un estilo que se vuelve parte de nuestra personalidad. Pero lo que no nos damos cuenta es que de manera inconsciente actuamos y repetimos gestos que suelen ser parecidos a los de nuestras madres ¿Lo notaste?

    Parecernos a nuestras madres no es necesariamente el fin del mundo, más bien en un proceso natural que nos ocurre a las mujeres cuando vamos madurando, y se acentúa cuando nos volvemos en madres. ¿En dónde vemos estos rasgos?

    • En la forma de resolver conflictos.
    • El las actitudes hacia la vida.
    • En la forma de hablarle a la pareja.
    • En el estilo para cocinar.
    • ¡Hasta en la forma de reprender a los hijos!

    Podemos considerarlo un factor genético, pero sobre todo la forma de imitar a las madres (hasta en lo que no nos gusta) se debe al factor aprendizaje, esto quiero decir a todos los eventos que hemos vivido junto a ellas durante nuestra infancia, como: alegrías familiares, pérdidas o muerte de algún conocido, forma de tratar a las personas que nos sirven, relación con la pareja, etc. Por eso el juego de roles en la infancia es tan importante para aprecia cosas que en ocasiones no vemos. Si un día le pides a tu hija que te imite ¿qué crees que haría?

    Somos niñas, crecemos, hay una hermosa adolescente que se quite desligar del carácter de mamá, nos volvemos adultas creemos que podemos hacerlo todo, y por todo es que nos enfrentamos de cara al mundo con mucho en la maleta aprendido de nuestro primer círculo: mamá, papá y hermanos, yu por supuesto de otros familiares, amigos de la escuela y hasta parejas que no hay formado un nuevo yo. Ya aprendimos.

    Llega otro momento importante de nuestra vida; nos enamoramos y algo nos dice que es la persona indicada y le “ves cara” de padre de tus hijos… ¡suena genial! Ahora si te vuelves una ADULTA con todas las mayúsculas y y gozarás de todos los beneficios que eso implica… y también de sus obligaciones que gozas en plenitud. ¿Recuerdas ese momento que diste el gran paso? ¿Qué te motivó?

    Hasta que un día parece que el piso se mueve y que el café que tan a gusto te tomabas te ha hecho daño. Te sientes como en película de Hollywood con todos los síntomas que solo habías visto en las películas… y sorpresa: ¡Estás embarazada! Corres a decírselo a tu pareja, y detrás del él a tu mamá ¿Quién podría alegrarse más? ¿Qué te dijo ella cuando se lo contaste?

    El tiempo pasa super rápido, cuando ves ya tienes dos hijos y estás utilizando las mismas frases que te decía tu mamá cuando te regañaba:

    “Esta casa no es un restaurante, todos comemos lo mismo”

    “Si lo encuentro que te hago”

    “Me duele más a mí que a tí”

    “No te mandas solo”

    “Algún día me lo vas a agradecer”

    ¿Cuántas de ellos has repetido? ¿Qué pasó? ¿En que momento nos convertimos en nuestras madres?

    Cuando nos enfrentamos a situaciones desconocidas, en este caso la crianza de nuestros hijos, optamos por recursos conocidos, en este caso los ejemplos que nos dieron nuestras madres con nuestra propia crianza. La forma de peinar a nuestras hijas, de apoyarlos con las tareas escolares, incluso con el regaño largo y dramático en el momento que ni quieren guardar sus juguetes: “si no levantas los juguetes los recojo yo y lo meto en una bolsa para la basura”. ¿Verdad que lo hacen de inmediato? ¡Ese mismo efecto le daba a nuestras madres!

    Buscando nuestra propia personalidad

    Siempre pensamos que cuando fuéramos madres lo haríamos de tal o cuál forma, pero siempre separando lo que no nos gustaba de nuestras madres, por ejemplo: “Cuando sea mamá no le voy a gritar a mi hijo, le tendré mucha paciencia”, ¡y de paciencia nada!, es el don con el que menos te dotaron para a crianza.

    Lo que sí es cierto es que la crianza de los niños es tan personal y única que debemos buscar el punto de equilibro con la certeza de que lo estamos haciendo bien, que también nuestra madre se esforzó en hacernos personas de bien aún con las carencias que pudo tener durante su formación y la nuestra propia.

    Repetimos lo que dijimos que no haríamos

    • Regañamos a gritos o incluso utilizamos la “nalgada a tiempo”
    • Permitimos que coman chatarra, extendemos horarios de juegos, el uso de los dispositivos móviles, etc.
    • En ocasiones la relación con la pareja se vuelve similar a la que tenía nuestra madre.
    • ¿Hay alguna actitud que repitas de tu casa materna a tu hogar familiar?

    ¡No es el fin de mundo parecerse a nuestra madre! ¿Qué hacer? ¡Cinco tips!

    1. Aceptemos que llevamos sus genes, vivimos una historia y fue nuestro primer ejemplo de maternidad (bueno o malo).
    2. Actuamos en algunas situaciones como ellas pero sin duda no somos ella, separarlo es muy importante.
    3. Nuestras madres tendrán cosas maravillosas que querremos llevar a la crianza de nuestros hijos. Tómate un tiempo y has una lista de las virtudes que te hacen sentirte tan orgullosa de ella. Separa lo negativo y que definitivamente no repetirías.
    4. Tu mamá puede ser lo máximo pero tus hijos son tuyos y nadie mejor que tu para saber que necesitan.
    5. Explora tu personal método de crianza y aventúrate a vivir tus experiencias con tu familia.

    Se la madre que tus hijos necesitan, para ellos no hay mamá más perfecta que tú.

    ¡Lo estás haciendo bien!

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  • ¿Qué regalar a un niño que lo tiene todo?

    ¿Qué regalar a un niño que lo tiene todo?

    Un día a mi hijo lo invitaron a una fiesta de un compañerito de su escuela, recordamos que el año anterior el mismo niño le platicó a mi hijo que todos los regalos que recibió en su fiesta pasada “ya los tenía”.

    Es común que en esta época donde tenemos tantas opciones para regalar, logramos sin proponérnoslo repetir el regalo del cumpleañero, pero ¿por qué pasa esto?

    Porque como ahora las fiestas son temáticas con el personaje favorito del peque, optamos por comprarles casi siempre lo mismo: el muñeco de acción, las pantuflas, el carrito, la pelota y demás productos que lleven la figura del personaje implícita.

    No contamos que muchas veces sus propios padres o abuelos también les hacen obsequios eventuales en los cuales se repite el producto, y es ahí donde casi siempre se repite el “gracias pero ya lo tengo” por parte del niños.

    Para que eso ya no nos sucediera, pensamos en qué detalle podíamos llevarle que no se repitiera y que a la vez le gustara y sorprendiera.

    Checa esta lista de ideas que seguro te servirá para un futuro obsequio:

    Lúdico

    • Boletos para un espectáculo infantil en tu ciudad
    • Un disfraz de un personaje de moda
    • Una alcancía con una cantidad determinada de monedas para que las introduzca y aprenda a ahorrar
    • Libros para pintar mandalas
    • Decoración a base de stickers gigantes para su recámara

    Salud y belleza

    • Cupón para un salón de belleza de niñas
    • Una tarjeta con líneas pagadas para jugar boliche
    • Kit de maquillaje de fantasía
    • Set de moños para el cabello
    • Un set de protectores para patinar (rodilleras, casco, coderas)

    Creativo

    • Material para hacer scrapbook, puede ser un álbum de fotografías o un diario
    • Libros de acuerdo a su edad
    • Material para pintura como block de hojas, gises, acuarelas, pinceles y así puede armar un set bonito
    • Un set de plastilina con formas y figuras
    • Sellos y stickers para pegar en sus libretas, ¡nunca tienen demasiados!
    • Una camiseta blanca de su talla con pintura para tela, piedras, brillantina y aplicaciones

    Emocionales

    • Un arreglo floral por su cumpleaños
    • Una pequeña planta o maceta que aprendan a cuidar y regar
    • Un pez con su pecera y comida (previa autorización de su mamá)
    • Vales personalizados para hacer cosas en común como ir al cine, ir al parque, jugar un juego de mesa, cocinar, etc.
    • Una almohada que le mandes a hacer con su personaje favorito y su nombre bordado

    Otros

    • Tarjeta prepagada para que ellos elijan entre:

    Portales musicales

    Compra de juegos en línea

    Renta de películas

    Juguetería

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • El respeto a la lactancia ajena… ¡es la paz!

    El respeto a la lactancia ajena… ¡es la paz!

    Hace unos días me vino a la cabeza uno de los recuerdos que más me hizo estallar de coraje cuando me encontraba amamantando a mi primer hijo.

    Pero no me adelanto, les cuento un poco el inicio de la historia.

    Como toda mamá primeriza, el inicio de la lactancia materna me fue dolorosa, ¿Para que las voy a engañar? ¡Sí duele, y mucho!

    Solo los días y la madre naturaleza te ayudan a sobrellevar los tiempos perfectos en que se normaliza la lactancia y deja de doler la succión, ya sea por mal agarre, mala posición o todo aquello del cuál tuve conocimiento previo al nacimiento de mi bebé, haciendo casi un escaneo de lecturas de este tema.

    Fue una primípara que tenía toda la teoría y cero de práctica, y como dicen por ahí, mi hijo y yo nos graduamos al mismo tiempo a la hora de su nacimiento.

    Entre lágrimas, pads de algodón y pausas para amamantar andábamos por la calle siguiendo nuestra vida; aprendí a ignorar las miradas que reprobaban mi lactancia pública, o de hombres morbosos que no entendían el acto de amor de alimentar a un bebé

    ¡Qué no es otra cosa, ni era de parte de mi vida diaria andar con la boobie de fuera por mero deporte.

    Y la verdad es que tampoco me sacaba todo el pecho para alimentar a mi criatura, solo una parte suficiente donde pudiera agarrar el pezón y pudiera a-li-men-tar-se, lo demás estaba plenamente cubierto con mi blusa y el propio peque.

    Así pasaron los meses, y al cruzar el año de vida, mi hijo no tenía intensión de destetarse y yo tampoco tenía prisa de alejarlo.

    Habíamos hecho de la lactancia ese vínculo especial que una madre tiene al verse reflejada en los ojos de su hijo cuando amamanta

    Opinólogos en todos lados

    Una persona cerca a mi, ya me tenía agobiada con la cantaleta de “¿Cuándo lo vas a destetar?”, “Ya sólo le estás dando agua con sangre”, “Tu leche no lo está alimentando”, “Por eso es que está tan apegado a tí”… y linduras en ese estilo que me tenían literalmente frita.

    Un día me dijo sin mayor vergüenza: “Cómo que ya está muy grande, ¿no?, ¿no te da pena, todavía no le vas a quitar el pecho?”, en esa ocasión no pude más, y le solté lo que hasta ese momento me había guardado por respeto ¡Pero ya se había pasado!.

    Soy pacífica y positiva, pero esa vez no pude más y le respondí con una frase que tenía atorada hacía mucho: “¡Pues fíjate que le voy a dar hasta que se pase de mis tetas a las de su novia!.”. Ví sus ojos voltearse como película de terror, se hizo el silencio incómodo y jamás me volvió a molestar.

    ¿Qué si fuí grosera? Es muy probable. ¿Me dejó de molestar con el tema? Totalmente.

    A veces las personas entrometidas están allí porque las dejamos, ¡no las paramos y yo ya estaba cansada!

    Era mi hijo, mis tetas, mi leche y yo lo estaba criando, no me estaba ayudando en nada mas que en ponerme de mal humor con sus opiniones ahora sí mala-leche.

    ¡Con esa frase defendí nuestra lactancia, que nadie eche a perder la tuya!

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  • 10 aspectos en los que te cambia la vida un segundo hijo

    10 aspectos en los que te cambia la vida un segundo hijo

    Cuando me convertí en mamá de mi primogénito fue una de esas experiencias de vida que te la cambian toda. Nada de lo que creías hasta ese momento se compara con la singularidad de criar a un bebé. Ni la ayuda de la mamá, la suegra o las amigas hacen lo que tus brazos para calmar a un inquieto chiquillo que solo quiere estar en los brazos de su mamá.

    ¿Qué tanto nos cambia la vida siendo mamá de dos? ¡A que te cuento!

    ¡Todos te hacen la misma pregunta!
    Si tienes dos niños o dos niñas siempre sale la duda del adulto si vas a buscar el tercer bebé del sexo que no tienes, ¡como si fuera tan fácil!

    No vuelves a dormir
    Si ya podías descansar por la noche con los horarios del mayor regulados, ahora con el nuevo bebé llegan de nuevo las batallas por la lactancia de madrugada… mañana…tarde ¡y noche!

    No vuelves a salir tan fácil
    Las salidas al cine con tu pareja, las cenas con amigos o cualquier actividad de adultos es casi un cuento de hadas que alguna vez te contaron ¡Dicen que sucede!

    La casa siempre luce igual
    Por más que limpias, lavas biberones, levantas muñecos de Woody y Buzz por toda la casa y demás actividades, siempre encontrarás escondido un carrito de Rayo McQueen en el refri o dentro de la cuna.

    El mayor se vuelve intrépido
    Y es que ya no se se le puede dejar sin vigilancia o se sube a la mesa del comedor en un ratito que estás atendiendo la comida del bebé. ¡Quieren tu atención como sea!

    Notarás marcadas diferencias entre el primero y el segundo
    ¿Recuerdas cuando te esmeraste preparando el recibimiento del mayor? Nada que ver con la tranquilidad de la llegada del menor, un abismo de distancia entre uno y otro.

    La pañalera parece maleta de viaje
    No solo llevas las cosas del bebé, sino que el mayor también querrá meter sus juguetes, su colchita favorita, un babero como su hermano y cosas que parecen interminables.

    Amarás el reciclaje
    Que si las dos son niñas pues a la menor le tocará usar cosas de su hermana mayor, que si lo que tiene es un hermano pues seleccionarás y se lo pondrás con un moño coqueto ¡Mucho ahorro!

    Tus horarios cambian
    No sabes cómo pero hiciste una siesta aprovechando que ambos estaban rendidos; cuando despiertas te levantas imaginando que son las 6 de la mañana y que el mayor quiere leche. ¿Así o más perdida?

    ¡El amor no se divide, se multiplica!
    Cuando estabas embarazada solo pensabas en cómo ibas a querer al nuevo bebé si amabas tanto a tu primer hijo, y cuando nació fue ¡amor a primera vista!

    ¿Cuál fue el cambio mas significativo que tuviste al convertirte en mamá de dos?

    Foto Disney Babble La.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Cómo mantener la calma hacia el adulto que no soporta bebés en el avión

    Cómo mantener la calma hacia el adulto que no soporta bebés en el avión

    Viajar y trasladarnos es una actividad común hoy en día. ¿Cuántas historias no hemos escuchado de gente que se torna intolerante al llanto de un bebé en cualquier tipo de transporte? Seguro te ha pasado.

    Puede que sea el en transporte público y que tu bebé esté agobiado de tanto calor y el pañal le esté incomodando, o de la misma forma en un avión y que la presión en sus oídos o la trayectoria sea de varias horas y esté cansado.

    Mientras tú luchas para calmar a tu niño, levantas la mirada y encuentras caras enojadas observándolos fijamente y algunas otras hasta callándolos. Como si tu hijo tuviera un botón de volumen para poder bajarle, así que tienes que cubrir dos frentes: tu hijo y el que pone la cara de fastidio.

    Primero toma partido de quien te importa, tu pequeño. Respira profundo para que en un inicio te controles tú para ayudar de manera asertiva a tu pequeño, a quien obviamente la urbanidad no es una clase que haya llevado a tan corta edad, así que calma.

    Valora rápidamente a qué se debe el llanto o porqué está haciendo berrinche:

    • que tenga el pañal sucio
    • que tenga el pañal muy apretado
    • que le pique alguna parte del cuerpo
    • que tenga hambre
    • que tenga sueño
    • que no se acomode para dormir
    • que tenga calor
    • que tenga frío
    • que tenga dolor
    • que se esté enfermando
    • que tenga gases
    • que esté aburrido

     

    Casi todo tiene una solución y no debes desesperarte, sino atender su necesidad para que puedes estar tranquila y él también.

    Y para ese señor o señora que no tiene paciencia al escuchar llorar a tu niño, mándale buen vibra. Seguro no tiene niños o lo que es peor aún, no lo fue.

    Claro que es broma, sabemos que hay personas intolerantes y en ocasiones no nos queda más que tolerarles a ellos sus malas caras cuando tenemos que compartir un espacio cerrado como los medios de transporte públicos.

    Si tienes próximo un viaje con tu bebé en avión, no olvides visitar antes a su pediatra, quien podrá recomendarte unas gotitas óticas por si la presión de la cabina le molesta a tu peque.

    Mi tip de mamá a mamá es que si estás en lactancia materna, le ofrezcas el pecho durante el aterrizaje y el despegue para que cuando tome su leche los oídos se le vayan destapando de forma que no lo perciba, funciona igual con la leche de fórmula.

    Si aun así te preocupa el primer viaje de tu bebé y que sea un drama frente a los pasajeros. Te recomiendo algo que escuché por ahí: lleva paquetes de galletas o de dulces para regalar a cada pasajero, que incluya una nota que indique que es el primer viaje de avión de tu bebé y que agradecerás con el corazón la empatía hacia su llanto.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Beneficios del taekwondo en los niños

    Beneficios del taekwondo en los niños

    Los talleres extra escolares son de gran beneficio para los niños de todas las edades, muchas veces cuesta decidirse entre un taller deportivo o un taller artístico, todo depende de los gustos del niño y cuánto tiempo estén dispuestos a entregar para lograr ser un campeón en lo que elijan.

    Platicamos en entrevista con Judith Samaniego García, quién tiene 33 años de practicar esta disciplina originaria de Corea y 11 años impartiendo su conocimiento a niños de todas las edades, incluyendo sus hijos.

    ¿Cuál es tu significado personal de taekwondo?

    El término oficial de taekwondo, es la combinación de tres palabras coreanas que significan: “Tae”: golpear con los pies; “Kwon”: golpear con los puños y “Do”: arte o camino. Es un arte marcial coreano, el cual por sus principios y valores como: amor al prójimo, honradez, lealtad, trabajo, honor y humildad, se ha convertido en mi modo de vida.

    ¿Qué beneficios obtienen los niños en la práctica del taekwondo?

    Beneficios físicos como el desarrollo de las capacidades de coordinación, conocimiento de su propio cuerpo, resistencia cardiovascular, fuerza muscular y flexibilidad. También beneficios psicológicos y sociales como: compañerismo, trabajo en equipo, concentración, seguridad, disciplina y formas de pensar de otra raza, lo que los hace más tolerantes, solidarios y autónomos. Para practicar este deporte solamente se necesitan ganas y deseos de ser mejores en todos los aspectos de sus vidas.

    ¿Qué significado tiene el color de cada cinta?

    Significan los grados que se dividen en KUP y DAN. Los grados KUP siguen una numeración inversa y los grados DAN al cinturón negro en adelante. Para que un alumno pueda ascender a un grado superior, ha de realizar un examen en el que se evalúan sus habilidades.

    ¿Es el taekwondo un deporte que puedan practicar las también las niñas?

    El taekwondo conjuga elementos que llevan a la realización del ser humano en todos los sentidos. Los principios en que este arte marcial se basa, lo hacen una disciplina benéfica, sin importar edad o sexo.

    Físicamente ayuda al cuerpo de la mujer a moldearlo atléticamente y no sufre alguna modificación como ensanchamiento de espalda como sí sucede con la natación.

    Para competencias se cuida la integridad física de las niñas, ya que hay categorías para niños y para niñas desde edades muy tempranas. El taekwondo participa como deporte en la Olimpiada Nacional con diferentes categorías: Infantil menor (Sub-13), Infantil mayor (Sub-15), Juvenil menor (Sub-17) y Juvenil mayor (Sub-20).

    ¿Cuál es la diferencia del taekwondo con otras artes marciales como judo o karate?

    Se caracteriza por su amplio uso de las técnicas de pierna, que son más variadas que en la mayoría de las artes marciales

    ¿A qué edad pueden empezar los niños a practicar? 

    A los tres años de edad. Solo que empezamos a trabajar su motricidad tanto gruesa como fina.

    ¿Cuáles son los cambios que vemos como padres en nuestros hijos tras practicar este arte marcial?

    La disciplina, responsabilidad y honestidad con sus tareas habituales, pero sobre todo la felicidad con la que realiza todas las actividades que lo rodean. El taekwondo es un canalizador en el manejo de la agresividad para no ejercer la violencia.

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Consejos de la abuela para ser más felices

    Consejos de la abuela para ser más felices

    Cuando hemos tenido la suerte de disfrutar de una abuela, hemos sido bendecidos. Nadie te habrá querido más, ni nadie te consentirá como ella; sabías cuando pequeña que aunque era una figura de autoridad podías contar con tu abue para comer dulces, tomar refrescos, ver un poco más la televisión y todas esas cosas que tu madre no te permitía en un día normal, y es que para eso están las abuelas.

    Mi abuela paterna es así, tengo el recuerdo que cuando era pequeña me permitía comer azúcar de un lata gigante, eso sí que no me viera mi papá o nos meteríamos en un problema. Ese recuerdo me hace muy feliz, y pienso que el momento lo disfrutaba mucho aunque me pusiera como ardilla y tuviera que vigilarme al doble.

    La verdad es que más que consentirnos, las abuelas están para darnos sabios consejos que cuando crecemos vamos valorando mucho más. Mi cabecita blanca nació en 1936, tuvo su primer hijo en 1955, es madre de ocho hijos y este año cumple 80. De los muchos consejos para ser feliz que me ha dado a lo largo de la vida, te comparto los siguientes:

    Para uno mismo

    • Tener confianza y decisión para ser feliz
    • Comer de forma saludable
    • Llevar a cabo la vida tranquila que deseas tener
    • En el hogar te encuentras a ti mismo
    • Confía en tu instinto
    • Sigue los consejos de tus padres
    • “¿Por qué la juventud quiere encontrarlo todo en alcohol y en la diversión? La alimentación es lo más importante en el cuidado de la salud”

     

    Para con la pareja

    • Respeta a tu esposo
    • Cuida que no se pierda la comunicación
    • Respeta su opinión, aun cuando en ocasiones no estén de acuerdo
    • Usa la calma cuando tengan problemas, sin dejar que te humillen, pero dándote a respetar como mujer
    • Se apacible y háblale con mucho amor y tranquilidad
    • “Vive el amor de tu hogar con comunicación y atracción. Tus sabes a que me refiero hija”

     

    Para con los hijos

    • Háblales con respeto
    • Diles que los amas
    • Qué sepan que si les llamas la atención es porque los quieres bien
    • Respeta su opinión
    • Críalos apacibles, con autonomía
    • Usa la paciencia con los niños
    • Platiquen de todos los temas con mucha empatía
    • Dales a tus hijos comida normal, no manjares
    • Que coman muchas frutas que tengan vitaminas para que los ayuden a crecer
    • Lactancia a los niños al menos seis meses
    • “Mi madre me enseñó a dedicarme a los hijos; a amarlos para que crezcan felices, a bañarlos y atenderlos yo misma para no perderme de su crecimiento”

     

    Se espiritual

    • Guíate de Él
    • ¿Quieres llegar a vieja? Sé más espiritual
    • Qué todo lo que venga se te resbale, porque Dios está en tu corazón
    • La felicidad está en que Dios nos ha dado el poder de amarnos unos a otros
    • “Dios me ha enseñado a dar amor”

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Mi hija está triste: ¿cómo le ayudo a manejar sus emociones?

    Mi hija está triste: ¿cómo le ayudo a manejar sus emociones?

    Ser mamá de un niño y una niña siempre lo he sentido como una gran bendición, ya que así podré conocer la crianza en ambos sexos y disfrutar con ellos cada momento de sus vidas.

    Con mi hijo mayor he pasado por muchas experiencias, las cuales me han ayudado en el aprendizaje de ser madre y junto a él caminar el mismo camino, sobre todo para aplicar las enseñanzas de forma positiva con su hermana menor, quien también me enseña desde otro perfil que muchas veces me sorprende.

    Antes pensaba que con ella tendría el camino más allanado, al saber cómo ejercer al encontrarme en una situación ya vivida con el mayor, pero no es cierto, los hijos menores también enseñan cosas nuevas.

    Una de esas cosas la he tenido en mi cabeza las últimas semanas, tratando de abordarla para ayudar a mi pequeña.

    Resulta que ella, con seis años recién cumplidos es una niña muy tierna y sensible; una tarde la vi sola y sin hacer nada más que estar pensativa. La traje hacia donde estaba trabajando y la senté en mis piernas, le pregunté que le pasaba, si todo estaba bien, ella me respondió “no sé, me siento triste y no sé por qué”; acto seguido se puso a llorar en mi brazos.

    ¿Cómo se siente una mamá cuando su nena llora desconsolada? Pues fatal y a la postre sin encontrar un motivo alguno de su llanto. Le pregunté sobre su escuela, sus amigas, su maestra, su hermano, sus preocupaciones y todo lo que sé que rodea su día, ella me dijo que todo estaba bien, que no le había pasado nada, pero que simplemente se sentía triste.

    Escuchándola con esa voz entrecortada solo atiné a abrazarla y decirle: “mamá está aquí, y yo te voy a querer siempre y a apoyar en todo lo que necesites”. Ella se calmó y me dijo que ya se sentía mejor, luego la observé mientras se iba a jugar con sus muñecas y olvidó al parecer ese momento de tristeza extraordinario.

    Como mamá de un niño de 9 años nunca había vivido un momento sentimental de este tipo con mi hijo mayor, por eso esta vez donde la pequeña me abrió su corazón me pudo tanto y es que confirmé que el segundo nunca será una copia del primero y que a cada uno las cosas se les presentarán diferentes.

    En cuanto a la tristeza de mi pequeña, sé que es algo normal en la vida de los niños y todos los seres humanos, a veces no sabemos cómo definir nuestros sentimientos, la tristeza es un sentimiento, así como la felicidad, y ambas nos enseñan cosas.

    Si un día tu hijo tiene este sentimiento platica con él, pregúntale de su escuela y sus amigos. En el caso de mi hija, sigue triste por la muerte de su pez y que también hace poco nuestro perro estuvo muy enfermo y eso le ocasiona un sentimiento de tristeza a la pérdida, afortunadamente ella está más tranquila y el perrito muy saludable, pero la inquietud allí está.

    Cuando los niños expresan este sentimiento, también aprenden a tolerar su frustración y como mamás debemos estar muy alertas para cuando llegue el momento, y poder decirles que estamos con ellos en éste y en todos los momentos de su vida, que los amamos y que los entendemos.

    No reprimas sus sentimientos, escúchalo y dale un fuerte abrazo.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¡Nadie quiere a mi familia como yo!

    ¡Nadie quiere a mi familia como yo!

    Tú, yo, todas las mamás del mundo aplicamos con esta frase, y es que es la realidad, cada día que pasa nos damos cuenta que este es el mejor papel que nos ha tocado representar en nuestras vidas. Ser madre es una bendición que debemos agradecer y como tal cuidar.

    Tengo nueve años de experiencia como mamá, mi hijo me ha enseñado cosas que antes no entendía, el típico correr frente al vómito del bebé, cuando antes ni en mis peores pesadillas lo hubiera hecho; o el perderle el asco a los pañales sucios y por el contrario convertirme en cuasi patóloga valorando de esa forma si el niño estaba enfermo o no. Hacemos cosas que nunca imaginaríamos y todo por nuestra familia.

    Soy en este momento la mujer a cargo de la educación de mis hijos, a mi niño de 9 años tengo que enseñarle sobre la vida, sobre la familia, sobre el respetar a las mujeres, sobre la falsedad del machismo, sobre la importancia del varón para levantar a su propia familia, sobre el respeto a sus padres, sobre el amor a los hijos.

    A mi hija de cinco años sobre lo mismo que su hermano y más, que el que le guste el color rosa no la hace menos inteligente, que el vestirse de princesa es parte de la diversión, que criar hijos es una de las tareas más importantes del ser humano, que la empatía por las personas y por su entorno se aprende desde la casa, que el estar junto al hombre y no detrás hace más sólidos sus cimientos, que respete, se respete y no se deje humillar por nadie; a ser fuerte y luchar hoy contra la oscuridad de su clóset y mañana contra el mundo laboral.

    En realidad, todo lo que le puedo enseñar a mis hijos es por partida doble, lo mismo para ambos porque para los dos quiero la más grande felicidad siendo ellos personas de bien.

    La pregunta del millón es ¿cómo lo logro?, empezando conmigo, con mi ejemplo, haciendo todo lo bueno que ellos puedan aprender, realizando junto a ellos los deberes escolares, rutinas del hogar, actividades que nutran el alma y la fe.

    Los niños aprenden con la imitación de sus adultos más cercanos, así sea lo malo si crecen rodeados de ese ambiente o lo bueno que los hará mejores personas mayores. ¿Qué es lo que deseas para tu hijo? ¡Comienza por ti!

    Soy princesa siendo yo, apoyando a mi familia en el día a día, siendo el soporte en sus momentos de tristeza, dura cuando es necesario y haciendo cosquillas cuando la sonrisa tarda en llegar. Los resultados de tu buen trabajo llegan pronto, seguro lo notas en los pequeños detalles cuando después de tanto batallar van a cepillarse los dientes solos o realizan sus oraciones antes de dormir.

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: Lo que me hubiera dicho a mí misma antes de ser mamá

    #YoConfieso: Lo que me hubiera dicho a mí misma antes de ser mamá

    Cuando nos entregan a nuestro primer hijo tras su nacimiento, es similar a que nos entreguen el título de mamá. A los 10 segundos de caer embelesadas de amor nos damos cuenta que ese peque que tenemos en los brazos ya no tiene devolución, es entrarle al toro por los cuernos.

    Pero entre salir corriendo y quedarte oliendo ese olor a vida, optas por lo segundo y a emprender el camino de vida que los dos están comenzando. Una nueva para el bebé y una mejor para ti.

    Cuando fui mamá primeriza todas mis expectativas fueron cambiando, fue diferente a lo imaginado. En ese tiempo me hubiera gustado tener toda la experiencia de hoy para no perderme de nada y disfrutar de muchas cosas que no hice por miedo. Si pudiera regresar al pasado y encontrarme conmigo misma antes de ser mamá, me daría 10 importantes consejos de maternidad:

    1. No tengas miedo

    A veces por temor nos perdemos de muchas de las primeras cosas de nuestro primer bebé y al mismo tiempo son las primeras para ti como madre y recuerdos imborrables. Por ejemplo: dale su primer baño, no dejes que nadie más lo haga por ti.

    2. Disfruta todo

    Y todo es todo, desde los dolores del parto hasta los desvelos. Pasan los momentos tan rápido que cuando lo notas, ya en nada se parece tu hijo al bebé que llevaste a casa. Ante nuestros ojos sigue siendo el mismo bebé que lactabas y que ahora corre por toda la casa tras una pelota.

    3. Tómale muchas fotos

    No importa lo que te digan, documenta el crecimiento de tu pequeño con una foto diaria, al final verás lo fantástico de sus cambios y todos captados por el ojo de mamá.

    4. Pide ayuda

    Cuando somos mamás por primera vez el trabajo lo vemos interminable, pero mientras eso sucede la opción número una de apoyo incondicional son tu mamá y tu suegra.

    5. Duerme mientras el bebé duerme

    Aunque sea un consejo que siempre escuchas, te sirve para recuperar fuerzas, energía y sobre todo disfrutar de tu bebé con un mejor ánimo cuando despierte.

    6. Haz equipo con tu pareja

    Deja que te ayude a dormir al bebé, bañarlo, vestirlo o incluso alimentarlo. Eso hace que el instinto paterno aumente y tendrás un gran papá preocupado por su hijo.

    7. La salud es primero

    Realiza las visitas frecuentes al pediatra del bebé, pero no olvides que tú también necesitas regresar a tu rutina después de la cuarentena. Checa con tu ginecólogo o médico general sobre como vitaminarte y comer saludablemente en esta nueva etapa de tu vida.

    8. Date un respiro

    Pide a una de las abuelas si es posible que se quede con tu bebé por unas horas. Sal a cenar o al cine con tu pareja, un momento “sin niños” los acerca y les hace recargar pilas juntos.

    9. Repite: “Lo estoy haciendo bien”

    Sigue tu instinto, una mamá nunca se equivoca. Recuerda que por naturaleza tendemos a proteger a nuestras crías, así que cuando dudes de ti misma y aparezca el miedo considera que es normal sentirse así, pero que lo estás haciendo bien.

    10. Siéntete orgullosa

    No hay mejor momento en la vida de una mujer que cuando se convierte en madre, te lo dice alguien que dudaba si serlo era lo más conveniente para sus futuros hijos. Y es que, aunque tenemos como experiencia la crianza de nuestra propia madre, cuando nos convertimos en ello, el instinto nos hace sacar lo mejor de nosotras, defendemos como lobas y se nos duplica el corazón con cada pequeño ser que llega a nuestros brazos.

    Si ya eres mamá entenderás cada palabra, vive el #OrgulloDeMamá.

    Si estás en el proceso de serlo, prepárate para la mejor experiencia de tu vida.

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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