¿Quién dice que no le gustan las vacaciones o que no las disfruta? La verdad es que aunque seamos personas que amen las rutinas, porque nos dan seguridad, el poder disfrutar de unos días sin tener que ir al trabajo o la escuela nos dan la paz interior que deseamos.

Como mamás disfrutamos de las sonrisas de nuestros hijos, sus chistes, sus aventuras y todos sus momentos con nosotros divirtiéndonos. Pero junto a esa diversión de asueto, muchas veces se le incluyen gastos extras en las tiendas departamentales, un helado, el cine y en ocasiones hasta comida chatarra.

Retomar el control de lo gastado tras las vacacione puede ser muy fácil si ponemos empeño en ello y sobre todo muy buena cara. Si el exceso de pagos ya está hecho, lo que tenemos que hacer hoy es aplicarnos a un nuevo régimen de control.

  1. Lo primero es hacer una lista de cuanto tienes y cuando debes. En cuanto llegue el primer ingreso de dinero, divide el gasto en sobres con nombre para saber a qué va dirigido cada pago. Ciérralo y reparte los pagos inaplazables.
  2. No olvides que una parte de tus ingresos debe estar destinada al ahorro. Hay diversas opiniones que si debe ser el 10%, otros opinan que el 30%, yo creo que como todos recibimos un sueldo diferente la cantidad que ahorremos la decidimos nosotros mismos. Esto en base a lo que nos quede de capital para gasto diario, nadie mejor que tú para decidir cuánto va al ‘cochinito’. Cada que ahorres te sentirás más feliz, incluso puedes poner un nombre como “Fondo para vacaciones” o “Coche nuevo”, ¡tú decides!
  3. Controla lo que gastas extra. Si ya pagaste tus tarjetas y los inaplazables, entonces ese dinero que te queda puedes manejarlo de una forma inteligente. Lo puedes hacer para de repartir tus ingresos en propinas, comidas en restaurantes, cine, diversión de fin de semana, que si bien las merecemos, debemos pensar que si lo ahorramos obtendremos un gran beneficio a corto plazo. Yo hago como que mi dinero no existe y no lo toco más que para emergencias.

Si bien el dinero no compra la felicidad nos da mucha tranquilidad. No despilfarres todo tu dinero en las vacaciones, tú mejor que nadie sabes el gran trabajo que te ha costado ganarlo y ahorrarlo como para regresar debiendo una mensualidad de la renta o la hipoteca. No olvides para el próximo asueto determinar un gasto fijo para no desequilibrarte económicamente.

Tener una relación sana con el dinero les enseña a nuestros hijos su verdadero valor. Elige entonces las experiencias en familia en lugar de solo las compras y verás crecer tu dinero.

Foto Via

Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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