La tecnología ha venido a revolucionar el mundo, los grandes inventos, descubrimientos que nos asombran, la utilidad que se le ha da a dado a los aparatos ha sido sorprendente en los últimos cincuenta años, es tan grande que mi abuela siente que vive en un futuro que no se imaginaba.

Si de aparatos modernos hablamos, el celular es una maravilla. Si bien su uso ha ido creciendo en los últimos diez años, ahora podemos hacer muchas cosas con ellos: tomar fotos, escuchar radio, poner un álbum musical, sacar sumas en su calculadora, llevar una lista de compras, navegar en internet y por supuesto, hablar por teléfono.

A esta moderna forma de comunicación le anexamos los mensajes, que tal los grupos de chat de una famosa aplicación de mensajería que todos conocemos. Las mamás de hoy la utilizamos a diario, no importa el modelo de teléfono que uses, porque cumple con la labor de organizarnos mediante grupos de hasta 100 personas máximo, que prefieren escribir o mandar un audio corto para al grupo de personas, en nuestro caso específico, a los grupos de mamás de la escuela.

En mi caso estoy en dos grupos, el de mi niña de kinder y el de mi hijo de primaria. En los dos grupos hablamos de lo mismo: los hijos y sus actividades. Así por ejemplo, si uno de los compañeritos no fue a la escuela la mamá puede saber que pasó en clase o informa que su hijo está enfermo; también hablamos de la próxima fiesta infantil y nos extendemos la invitación.

Porque ahora vivimos un momento en el que las invitaciones a las fiestas de los chicos se comparten vía chat y solo en algunas ocasiones especiales se siguen repartiendo en papel, cada quien sus gustos.

¿Qué más compartimos en los chats de mamás? Fotos de las excursiones, visitas a los museos, fiestas de cumpleaños, calendarios y eventos de la escuela, saludos, felicitaciones, comentarios y demás temas en los que las mamás nos volvemos expertas. A veces hablamos mucho, otras veces el desierto es más ruidoso, pero lo que no me queda duda es que los grupos de chats se han vuelto aliados de todas las mamás del mundo.

Lo único que le digo a mi hijo es que los “grupos de mamás en el celular” no son para pedir la tarea cuando se le olvida anotarla. Ya que los niños pueden confundir esta herramienta con su falta de responsabilidad, cuando es su deber traerla todos los días.

Si bien pude solicitarla a una mamá como ya lo había pasado antes, decidí mantenerme firme y decir “esta vez no”. Se fue sin tarea a la escuela al día siguiente y con una gran nota para la maestra de que no hizo la tarea porque no la anotó, ¿pero saben qué? No ha vuelto a pasar.

Fue así como entendió que el “grupo de mamás del celular” -como él le dice- no es para resolverle sus olvidos escolares, si no para proveernos apoyo entre las madres.

¿Tu cómo usas tus grupos de chat de madres?

Foto Cortesía Disney Babble Latinoamérica.

Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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