No sé a ti, pero a mí cada fin de año me entra un sentimiento fuerte de mirar hacia adentro y tratar de entender cómo me siento, si todo lo que hice en el año que termina valió la pena. Creo que es común hacer esa valoración personal y recordar si todos los propósitos que hiciste al escuchar las campanadas y comer las uvas se cumplieron cabalmente. La realidad es que la mayoría de ellos no fueron llevados a cabo. Seamos sinceras.

Cuando terminaba el año 2012 no recuerdo si hice mi lista de promesas, lo que vagamente recuerdo, y es que eso lo digo todos los años, es que iba a aplicarme más con el ejercicio. Si bien el peso que tengo no me molesta, la vanidad siempre sale al frente: como mujeres nos queremos ver más guapas. Tengo que regresar a mi rutina de correr, no sé cómo, pero tengo que hacerlo.

A veces me gana la flojera, otras me falta motivación. Suele haber demasiados pendientes… vaya, que siempre encuentro un pretexto válido antes que ponerme los tenis y hacer lo que tanto me gusta. Creo que al menos debo obligarme unos quince días para retomar mi rutina de cuatro kilómetros diarios y eso seguro me lleva a correr en las carreras que organizan. Lo escribo y me emociona, ¡Vamos!, que ese de nuevo será mi propósito para el año 2014.

Comencé un 2013 saliendo de una mala temporada y al poco entré en otra peor. Sentí que no tuve descanso en el plano emocional, pero como en la vida… todo pasa, y de nuevo estoy de pie, con la ayuda de la gente que me quiere, de la mano con mis hijos y con una nueva familia que me ha abrazado fuerte y bonito.

Año de felicidad

Me refiero a mi familia de Disney Babble, con quienes estoy muy agradecida, ya que me hacen cerrar el año con una sonrisa e interesantes proyectos. Estoy feliz de ser parte de esta empresa que me integra al mundo de la fantasía y de las princesas, las cuales amé desde antes de llegar aquí.

Dice la Real Academia Española que propósito es el ánimo o intención de hacer o de no hacer algo. Así, lo que sigue es escribirlos en un lugar visible para no perderlos de vista el año que pronto comienza.

Los míos son muy básicos y reales, que espero cumplir con alegría: cuidar mi salud para estar bien para mi familia, trabajar mucho en lo que me gusta, producir tiempo de diversión para convivir con mis mejores amigos a los que amo. Confío en tener la convicción para llevarlos a cabo. Gracias 2013 por todo lo que me dejaste.

¡Feliz Año Nuevo!

Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

Foto Any Fuchok.

¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.