Cuando estamos por convertirnos en madres, sabemos que una de nuestras labores más importantes en la vida de nuestro hijo, será una alimentación saludable y balanceada.

Cuando tu bebé crece y deja de tomar leche materna, se tienen que tomar otras opciones para seguir alimentando a nuestro pequeño.

Es allí donde debemos elegir la leche que mejor se adapte a nuestro bebé de la mano del pediatra, quien llevará un control para valorar si es la fórmula correcta para tu pequeño.

Yo te recomiendo que elijas una fórmula que promueva la fácil digestión en su pancita, ya que su sistema digestivo a penas se está desarrollando y es delicado.

Me recomendaron Friso Gold 3 que es una leche especialmente creada para niños entre 1 y 3 años, la cual te da la garantía de que con su Tecnología LockNutri protege los nutrientes naturales de la leche contra el calentamiento para conservarla lo más cercano posible al natural.
Así Friso Gold 3 le dará a tu bebé una fácil digestión.

A medida de que los niños crecen también van cambiando sus necesidades nutricionales. Recuerdo cuando mis hijos iban creciendo, pasaban del gateo a los primeros pasos y se volvieron muy curiosos ¡todo lo que se encontraban mientras gateaban se lo querían meter a la boca y probarlo! Como mamá me estresaba que pudieran adquirir una enfermedad mientras conocían su entorno.

Investigando un poco más, descubrí que en Friso Gold 3 incluyeron probióticos que ayudan a combatir las bacterias dañinas del sistema digestivo y de esta forma mantenerlo saludable ¡Qué alivio!

De igual manera ayuda a cubrir las necesidades nutricionales de un niño en crecimiento y para que su sistema inmune funcione adecuadamente. Esta leche apoya el desarrollo físico y mental con prebióticos, probióticos, DHA, Vitamina D, calcio, zinc, selenio y nucleótidos.

¿Cómo ayudan a tu peque?

  • ​Los Probióticos, ayudan a suprimir y combatir las bacterias dañinas del sistema digestivo.
  • ​Los Prebióticos, promueven el crecimiento de bifidobacterias amigables que mantienen saludable al sistema digestivo.
  • ​Los Nucleótidos, son esenciales para el funcionamiento normal de las células y su reproducción.
  • ​El Zinc y el Hierro apoyan a las defensas naturales de los niños.
  • ​El DHA es un pilar importante para el desarrollo cerebral y de la vista.

Con todos estos beneficios tan claros, podemos estar seguras que nuestro pequeño está siendo alimentado con una fórmula completamente desarrollada por expertos.

Una de las cosas que más me gustó, fueron sus nuevas tapas “Smart Lid” que tienen un sello hermético que protege la fórmula con un reposa cuchara higiénico que la mantiene a su alcance.

Además la cuchara no se hunde entre la leche donde la podemos contaminar y también tiene una guía dosificadora de precisión que nivela los excedentes con facilidad.

¿Qué esperas para probar Friso Gold 3? ¡Yo como mamá te la recomiendo!

Foto: Cortesía