Soy de ese grupo de mujeres que puede decir orgullosamente que lacté a mis hijos hasta que ellos decidieron dejar de tomar la leche de mamá. Mi compromiso de amor hacia la lactancia materna me ha dado hijos saludables y fuertes, con el valor del apego hacia mí y entre ellos mismos como hermanos debido a que en una etapa también compartieron el calor de la teta.

Puedo contar mi historia de llantos y sufrimiento, el como a los pocos días de nacer mi hijo mayor estaba tan frustrada y negada a seguir con este acto natural que era alimentar a mi pequeño con lo que mi cuerpo le brindaba, pero fue más el saber y el entender los beneficios que le traería a mi peque lo que me hizo proseguir a pesar del dolor y las cuarteaduras.

“La lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud.” Organización Mundial de la Salud.

Comencé con la Lactancia Materna Exclusiva, que no es otra cosa más que alimentar al recién nacido con la leche de mamá, primero con el calostro y después durante los primeros seis meses de vida. Sin incluir agua, te, fórmula, papillas ni nada que interfiriera con el proceso.

Tras los seis meses de rigor proseguí con la ablactación y la Lactancia Mixta, en donde la fruta raspada, las verduras cocidas hicieron acto de presencia en la dieta del bebé, quien a la vez proseguía con las tomas de leche materna. El pediatra me dijo que ya podía destetar si lo deseaba pero no lo hicimos, únicamente seguimos la dieta que él nos sugería de introducción a los alimentos, poco a poco tomas de agua natural. La fórmula y la leche de vaca seguían descartadas por el propio bebé, quien obviamente prefería la leche de mamá.

Los meses seguían pasando, el bebé de alta demanda creció y no quería dejar el abrazo cálido de mamá, la seguridad del entorno y el olor a amor que se prodigaba. Dimos paso a la Lactancia Materna Prolongada, y aunque algunos familiares veían raro el acto de amamantar a un niño de uno y dos años, lo único que hicieron esas críticas nada constructivas fue fajarme la falda y seguir alimentando a mi niño. Obviamente ya teníamos lugares más discretos para hacerlo como el coche, o con una sábana que distrajera las miradas del momento, porque de verdad que hay gente muy desagradable que hasta lo que no come le hace mal, mientras tanto, mi hijo y yo felices.

Cuando el peque entró al maternal las tomas fueron bajando pero no desaparecían, se quedaron al despertar, al regresar del colegio y al dormir, me daba nostalgia ver a mi bebé crecer y dejar poco a poco la teta, de verdad se sufre. Seguimos así con esas tomas, y cuando faltaban dos meses de su tercer cumpleaños, quedé embarazada de la menor, ¡sí, quedé embarazada lactando!, la lactancia no es sinónimo de método anticonceptivo.

“Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.” Organización Mundial de la Salud

Fue una etapa increíble en la que me sentía poderosa. Di pecho las 40 semanas del embarazo, lo que más recuerdo era que en las últimas semanas cuando mi hijo se pegaba a la teta me daban contracciones de Braxton Hicks por lo que teníamos que parar hasta que pasaran, me ponían un poco nerviosa pero sabía que era normal. Difícil pero no imposible, porque los pezones estaban muy sensibles al tacto, pero tampoco fue motivo para claudicar.

Nació la niña, le di mi calostro y mis pechos llenos. Poco tiempo después uno en cada pecho. La imagen en mi cabeza me llena de recuerdos y de casi llanto. Dimos inicio al Tándem, que es donde dos hermanos de la misma edad como los gemelos o de distinta edad también, son lactados al mismo tiempo. Una de las etapas más felices y cansadas de mi vida. El mayor que ya estaba de salida de la lactancia se reenganchó y la menor en su momento de lactancia materna exclusiva. ¡Bajé 10 kilos en dos semanas a base de lactancia materna al cuadrado!

De la Lactancia Materna solo puedo decir cosas buenas, recomendarla a futuras mamás, que por favor lean páginas en las cuales les explican paso a paso los muchos beneficios para el recién nacido y también a la salud de la madre. La Organización Mundial de la Salud recomienda lactar a sus hijos por lo menos hasta los dos años, ¡no lo dudes! la salud de tu hijo es lo más importante.

Si necesitas más información oficial puedes acceder a:

Organización Mundial de la Salud

Semana Mundial de la Lactancia Materna

Foto: Any Fuchok

Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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