Recuerdo cuando era niña como odiaba las juntas para padres de la escuela, en ellas la maestra pone al tanto a la mamá de los avances o retrocesos de los hijos en clase. Como no era una niña de de excelencia, siempre me atacaban los nervios temiendo una baja calificación, porque no quería fallarle a mi papá, en mi mamá pensaba en la regañada que me daría pero hasta ahí, pero con mi papá pensaba en la insatisfacción que podía sentir el tener una hija «burra». Con esos recuerdos me dirigí hoy a la primer junta de padres en el colegio de mi hijo. Un poco emocionada también porque quería ver a mi niño interactuar en su clase, observarlo de manera discreta.

Cuando llegué ya estaban casi todos (que pena), solo esperamos 5 minutos más a una mamá y comenzó la junta. En ella la maestra de mi hijo nos habló sobre la importancia de los «lunchs», que sí y que no, por ejemplo, el no mandarles las papillas de Gerber, porque muchos de los niños aún están practicando con el uso de las cucharas y ella tiene que estar dándoles las cucharadas en la boca a todos aquellos que ese día llevaron su Gerber o su Danonino, el punto quedó en no mandarles más de dos veces a la semana papilla, optando por el huevito revuelto, fruta picada en cortes medianos que puedan tomar con las manos, sandwich o quesadillas en cuadritos.
Otro punto fue el del aseo personal, las uñas cortaditas, uniforme limpio, zapatitos limpios, peinadito, tenemos que mandarlos muy pulcros y si consideran que no van así nos mandarán un reporte en la libretita de comunicación… ¡glup!
También nos platicó que ya los niños se están adaptando, ya juegan mas entre ellos aunque aún no hacen «amiguitos«; se saben las mímicas de las canciones y todos tienen como juego favorito un pianito, al que se abalanzan cuando la Miss lo baja y no le queda otra más que recordarles que en el reglamento está marcado el «compartir». Cuando uno de ellos se porta mal, ya sea que halla empujado, mordido o rasguñado a un compañerito, la Miss se sienta junto a el o ella y le dicen que «tiene que pensar en lo que hizo», y ahí le dan una atención especial durante un minuto, de acuerdo a su edad.
Algunas mamás no dijeron ni pío, pero hubieron dos que sí se dejaron escuchar, y eso me gustó, porque no es solo ir a escuchar lo que la Miss tiene que decir, nosotras como mamás tenemos la OBLIGACION de preguntar y opinar.
Hablamos de nuestros hijos, nos repartieron la lista de campos semánticos a trabajar hasta fin de año. Al salir de la junta pasé al salón de mi Chaparro y tras una ventana pude verlo jugar con los megablocks, tenía puesto un mandil y estaba muy entretenido insertando los blocks unos sobre otros, estaba rodeado de al menos seis niños y me dió tanta ternura mi hijito. Cuando me asomé a la puerta le pedí a la ayudante que lo pasara y sí, le hablaron, me vió y fue fantástico ver la luz en sus ojitos cuando me vió… pero ahí cambió todo, el niño se puso consentido y se me fue a los brazos y de ahí ya nadie lo pudo quitar!.
Por cierto, soy la nueva vocal del grupo en apoyo de la Miss… ¡a ver como me vá!
Foto Vía

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2 Comments

  1. Anonymous at

    hola amiga…
    qué padre que vas a ser vocal… yo también lo fui el primer grado de Alec, para estar mascerca demi niño y mas involucrada, y me fue muy bien… que teaya super amiga!! besitos a Héctor.
    diana