Cuando era una niña y estaba de moda el uso de las videocaseteras, recuerdo que con mis papás tuvimos una etapa en la que nos desaparecimos del cine e instalamos el cine en casa. Mi mamá en ocasiones preparaba palomitas de maíz, otras poníamos almohadas en la sala para poder estar juntos y cómodos mientras disfrutábamos de un rato de esparcimiento familiar, también nos acompañábamos de refrigerios y golosinas para no pararnos en la mejor escena.

Así veíamos películas clásicas de Pedro Infante, caricaturas de Disney por supuesto, musicales como Vaselina y todo lo que se rentara, en el ya desaparecido formato Beta. A mi memoria vienen películas que mis papás no tuvieron el cuidado de evitarnos a mis hermanos y a mí, las cuales recuerdo que durante mucho tiempo en el paso de mi niñez me provocaban terrores nocturnos.

Hoy como mamá de dos, procuro cuidar ese aspecto para evitarles a mis hijos miedos innecesarios al no contar ellos con la edad para comprender el hecho de que todo se trata de efectos especiales, salsa catsup imitando a la sangre y mucho, mucho maquillaje.

El Exorcista

No, no puedo con ella, de verdad que no la volveré a ver en mi vida. Es la historia de Regan, una niña de 12 años a la cual se le incorpora un espíritu maligno. La historia basada en un libro de William Peter Blatty, incluye a un sacerdote católico que intenta por todos los medios salvar a la pequeña. Es la historia que si de verdad quieren sentir miedo tienen que ver, yo no lo haría ni por todo el oro del mundo.

Pesadilla en la calle del infierno

El malvado Freddy Krueger apoderándose de los sueños de los hijos adolescentes de los padres que los quemaron vivo en la calle Elm, no me dejó dormir por muchos meses. No querer descansar para evitar soñar con el hombre quemado en un horno con un guante de navajas, era demasiado para una niñita de menos de 10 años. 

La Profecía

Cualquier niño llamado Demian era para mí como un sacrilegio, el imaginar que el número 666 podría estar en mi cabeza o en la de cualquier otro niño, era la posibilidad latente de ser hija del malo. ¿Porque me dejaron ver esa película tan incomprensible para mi edad? ¡Uff!

Juegos Diabólicos

Esta es la única película que a pesar de que me impresionó con todo el tema paranormal, aún sigo disfrutando, ¡lo que hace la adultez! La historia de Carol Anne y su acercamientos a los espíritus de los muertos enterrados bajo el terreno de su casa, fue bien llevada por su director Steven Spielberg y tan buena historia es que próximamente estrenan su nueva versión en el cine ¿Te gustaría verla?

Chucky el muñeco diabólico

Esta la vi de adolescente y solo me dio risa. Hace un par de años la vimos en casa y tuve la mala suerte de que mi hijo no estuviera dormido como creía y la vio en silencio. Esta cinta de un muñeco con un espíritu de un hombre que practicaba ocultismo, hizo que a mi hijo le naciera un miedo que desconocía y evitara por todos los miedos dormir solo por el temor que ello le provocaba. ¿Ven lo que les digo?

Como en todo, tenemos como padres que tener la mirada precavida para que no sucedan cosas como estas. No proveerles a nuestros hijos miedos que no necesitan, la vida misma tiene demasiados retos e infortunios como para traerles el terror a lo desconocido, y aunque les expliquemos que es una película y que no existen tales personajes lo que hacemos es que les abrimos a su mente un espacio para pesadillas con estas cintas.

¿A qué edad consideras que los niños pueden ver películas de terror?

Foto Vía