Categoría: Maternidad

  • ¡Emergencia en casa! Enséñales a tus hijos qué hacer

    ¡Emergencia en casa! Enséñales a tus hijos qué hacer

    Tras ver una escena de película que me marcó, me puse a pensar que pasaría si un día tuviera un accidente en casa ¿qué sucedería con mis hijos?

    La idea no paraba de darme vueltas en la cabeza, y no solo pensar en un accidente, si no en tantas cosas terribles que vemos en las noticias. Los padres queremos darles a nuestros hijos un hogar seguro, previniendo las terribles historias que a veces escuchamos o vemos y que por supuesto no queremos ni contar.

    Si deseas por ejemplo prevenir la entrada de ladrones, lo primero es buscar quien te oriente sobre la protección que hay que tener en casa. Me refiero a sistemas como alarmas, mallas electrificadas, cámaras de seguridad, mirillas en las puertas, portón o reja si tienes tu propio estacionamiento, herrerías en las ventanas, en fin, existen muchas opciones para este tipo de seguridad familiar.

    Por otro lado también hay emergencias familiares en las cuales tenemos que apoyarnos de nuestros hijos para que sepan que hacer en el momento indicado. A mis hijos les he planteado algunas de estas situaciones, en donde “el adulto que los cuida” puede ser mamá, papá, la abuela o la nana:

    • Qué el adulto que los cuida  se caiga de la escalera y no se pueda mover
    • Qué el adulto que los cuida  se resbale en el piso mojado del baño y se desmaye
    • Qué el adulto que los cuida no se despierte en su cama
    • Qué el adulto que los cuida tenga una actitud rara y tengan miedo de él
    • Qué el adulto que los cuida esté tirado en el piso como dormido mientras hacía algo como cocinar, poner un foco, etc.

     

    Para nada soy experta en situaciones de emergencia, y estos puntos básicos sobre el adulto que cuida a los niños, bien puedo ser yo, y necesitar la ayuda de otro adulto para salir de cualquiera de estas emergencias lo más rápido posible. Entonces ¿qué hacer?

    Bueno, lo que he hecho desde que mi hijo mayor tuvo al menos cuatro años, fue plantearle algún momento de estos y lo que tenía que hacer en caso de que ocurriera, que teníamos que practicarlo en ocasiones para saber si estaba listo por si ocurría.

    ¿Qué era lo que tenía que hacer?

    • Buscar a otro adulto en casa y decir que “el adulto (mamá, papá, abuela o nana) se cayó en el baño y está llorando”
    • Si eres la única adulta en casa con tus hijos, ubicar un vecino o vecina de tu confianza para que tu hijo sepa que esa persona fuera de casa los puede ayudar, es la persona que te puedes brindar ayuda más rápido, que si solo llama a la abuela o al padre
    • Si tienes un teléfono fijo en casa que puedas grabar números de emergencia como la abuela, el padre, el tío, tu mejor amiga, has que el niño se lo aprenda y sepa cómo usarlo, es tan fácil como levantar la bocina y mantener presionado el número. Por ejemplo, nosotros grabamos en casa el #2.
    • Si desconfías que ese número conteste en caso de una emergencia entonces graba directamente el número de emergencias donde atenderán al llamado de tu peque
    • Diles que en caso de una emergencia y están solos, su trabajo será de gran ayuda y que todo saldrá bien, su trabajo será avisar a otro adulto, pero que para ello necesitas practicar de vez en cuando aunque no suceda
    • No hacer esto como algo que deban temer los niños, debemos verlo como cuando hacemos los simulacros de los temblores de tierra, como una práctica que puede salvar nuestras vidas
    • No olvides comunicarles a quienes son tus contactos de emergencia, por si un día llega tu hijo con la vecina con la noticia de “mi mamá se resbaló en el baño ¿la ayudas?”

     

    Más vale prevenir que lamentar, estos son solo algunos consejos que te brindo de mamá a mamá.

    Foto: via

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Cómo educar a los niños por la paz?

    ¿Cómo educar a los niños por la paz?

    Vivimos hoy en un mundo tan complicado que muchas veces nos preguntamos, cuál será la mejor forma de educar a nuestros hijos, para que cuando ellos sean adultos sus decisiones sean en un ambiente de paz, suena difícil pero no imposible.

    Vemos a diario que las noticias se tiñen de rojo, que la violencia alcanza lugares que conocemos, incluso nuestros vecinos, nuestra propia comunidad. De verdad tememos por el entorno en el que estamos criando hijos llenos de miedo, ¿y cómo no? si las cosas malas ya suceden incluso a los propios miembros de la familia, no a alguien lejano que nos enteramos.

    Cuando mi esposo y yo platicamos de estos temas de adultos he notado que si no tengo precaución, mi hijo mayor escucha atento nuestra charla. En una ocasión transmitió su miedo a salir por temor a ser asaltado ¿es normal que un niño tema a estas cosas? Por el contrario cuando yo era niña lo que temía era a los exámenes de matemáticas.

    Después de esa ocasión en que noté el miedo en los ojos de mi hijo, he tenido mucho más cuidado de no contaminar el ambiente de confianza y amor con el que ha crecido alrededor de su familia, su escuela y sus seres queridos. Pero tampoco como padres podemos ponerles una venda en los ojos y hacerles creer que la vida es rosa.

    Lo que hemos considerado su papá y yo, es criar a nuestros hijos con valores que les permitan ejercer una vida de paz en sus diferentes etapas de crecimiento.

    ¿Qué valores debemos transmitir a nuestros hijos?

    Educar en valores por la paz es un trabajo diario, de equipo, en donde padres e hijos tienen que trabajar para promover de manera integral esta forma de mirar al mundo con amor y vivir la vida en un ambiente sano.

    Podemos criar con amabilidad, con amor hacia la naturaleza, extendiendo la bondad, aumentando nuestra generosidad, siendo agradecidos, colaborando con las demás personas, siendo responsables, teniendo paciencia con nosotros mismos y la gente a nuestro alrededor, haciendo caridad, siendo fieles, comprendiendo a nuestro hermano, entre muchas otras cosas que a la larga también nos harán más felices.

    La lista de valores es larga, podemos incluir el perdón, la empatía, la compasión, el compartir, la solidaridad, el respeto, la tolerancia, y es que nadie dijo que fuera fácil. Pero si ponemos un poquito de empeño todos los días lograremos este objetivo que es criar mejores seres humanos para que en equipo podamos vivir en un mundo de armonía y amor por el bien de todos.

    Por tus hijos, por los míos, por su futuro, trabajemos por la paz y la felicidad de nuestros niños hoy

    Foto Vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Soy mamá educando una princesa

    Soy mamá educando una princesa

    Mi hija es mi Princesa, y uno de los retos más grandes de mi vida es educarla en este mundo tan complicado en el que le ha tocado vivir.

    Cuando supe que en mi segundo embarazo venía una nena en camino, mi mundo se volvió a paralizar, fue una noticia difícil de asimilar, ¿por qué? porque venía criando un niño con dos años recién cumplidos, sabía perfecto de tamaños de camisitas, super héroes, limpiar pañales con ojos cerrados en un área “sellada”, y todo lo que tuviera que ver con el mundo de un varón. ¿Y ahora?

    Recuerdo perfecto cuando la doctora me confirmó “es una muñeca”, de forma literal pensé en una muñeca de juguete, esas de plástico con ojitos que abrían y cerraban al acostarlas, y fue en ese momento que me dí cuenta que tendría mi propia muñeca de carne y hueso, ¡un sueño hecho realidad!

    Con mi Padawan sin entender aún que venían a elevarlo al rango de hermano mayor, mi mente no dejaba de pensar en si sería una buena mamá de niña, que a pesar de que la educación en la casa sería la misma para ambos géneros, sí existen diferencias al momento de criar a un niño o una niña, todas las mamás de par niño y niña podrán confirmarlo.

    ¿Cómo criar a una Princesa en este mundo tan diferente al que crecí? Es una pregunta difícil de contestar porque cada familia es un mundo.

    Me gusta ver la vida con los ojos de mi hija, el atender sus dudas a diario, ayer mismo me preguntaba que significaba la palabra “ligero”, por qué en su participación del homenaje escolar tenía que decir la palabra “miseria” y qué quería decir. Las niñas son más curiosas por naturaleza, y a mi me tocó una nena especialmente cariñosa, partícipe de todo lo que sea juegos y diversión, fan del color rosa, morado y lila; los juegos de té, el maquillaje y las ponys.

    Y sí, lo admito, a mí me gusta lo mismo que a ella, a veces pienso que es una “mini me” o como también dicen “mini yo”, y veo reflejada su sonrisa tímida igual a la que yo ponía cuando era niña, y la empujo a ser una mejor versión, a superar la timidez, a que sepa que las princesas también pueden ser fuertes, “¿Cómo Mérida, mami?”, “¡Exacto!”, le respondo; “también como Ana que fue a buscar a Elsa en el bosque de Arendell”, me encanta ver que ella misma pone los ejemplos de personajes valientes, como mamá quiere su princesa sea en un futuro.

    En casa tengo una princesita, mi trabajo está en enseñarle a valorar lo que la vida le ha dado, a respetar a la naturaleza, a que crezca su amor a Dios, a defender a su familia como una guerrera sin que sus colores favoritos sean un impedimento.

    Hoy soy una mamá educando a una princesa, llena de escarcha rosa, llena de vida, que baila ballet y dibuja corazones por todos lados. Todos los días reconociendo en ella un poco de mí e intentando formar un mejor ser humano.

    Foto cortesía Daily Mater.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Daily Mater.

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  • La idea que me hizo ahorrar en todas las navidades

    La idea que me hizo ahorrar en todas las navidades

    Es la pregunta que muchas mamás nos hacemos cada mes de diciembre. Cada que se acerca la fecha en que Santa Claus llega a las casas de los niños en todo el mundo, son los padres quienes se empiezan a organizar para que la faena del arribo de los juguetes, que los críos tienen a bien pedir puntuales en su cartita, se cumpla a la perfección.

    A veces como papás, hay la posibilidad de poder obsequiarles todo lo que piden, recorremos los centros comerciales buscando el juguete prometido, todo por cumplir con la bonita tradición que nosotros también vivimos cuando éramos niñas y poníamos a nuestros padres a girar.

    También hay ocasiones en las cuales no se puede cumplir con la lista para Santa por situaciones económicas, por tener muchos hijos, por deudas que solventar, entre otras. Las razones son tan extensas que es imposible hondar en los motivos por lo que seguir este evento está fuera del alcance.

    Cuando tuve a mi primer hijo lo que sobraron fueron regalos, no solo de parte de Santa, si no de la familia completa, fue de verdad muy emocionante ver tantos detalles para nuestro pequeño bebé, la verdad es que eso ya no sucede.

    Conforme mi familia fue creciendo, con la llegada de mi hija y queriendo enseñar sobre la gratitud, la empatía con los más necesitados, sobre el valor del dinero y el verdadero significado de la Navidad. Mi esposo y yo tomamos una decisión que llevamos años practicando, me ha funcionado a la hora de los regalos y mis hijos la han aceptado con la misma felicidad.

    Mis pequeños tienen hoy ocho y cinco años, continúan dejando su carta a Santa y también a los Tres Reyes Magos, considerando estas realidades es que llegamos a esta idea que hoy te comparto: les dijimos a nuestros hijos que Santa tiene que dejar regalos a todos los niños del mundo, como es una persona y viene con tan poco tiempo solo deja un regalo, uno para él y otro para ella.

    Los niños de igual forma dejan leche, galletas para Santa y agua para los renos; por otro lado para la noche del cinco de enero también preparan el agua para el caballo, el camello y el elefante, los animales de los Reyes Magos, a quienes también les dejan pedazo de rosca para degustar. Es entonces que Melchor, Gaspar y Baltazar dejan tres regalos a cada uno, puede ser ropa o juguetes.

    A los regalos de Santa o Los Reyes Magos también se anexan lo que tuvieron “el detalle” de dejar bajo el árbol de la casa de las abuelas o de alguna tía, entonces ¿para qué llenarlos de tantos regalos desde casa?

    Es así como nuestra idea que la noche del 24 de diciembre Santa deja uno y que la noche del 5 de enero Los Reyes dejan tres, nos ha funcionado los últimos años y es un idea responsable para nuestra economía familiar.

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Mi nena juega a ser mamá de verdad

    Mi nena juega a ser mamá de verdad

    Mi hija encaja perfecto en el esquema de lo que le gusta a la mayoría de las niñas: los colores rosa, lila y morado, el perfume con olor a dulce, que su papá le regale flores, el ballet y vestirse con tutús, el bailar por toda la casa, el dibujar corazones, el pintarse los labios y ponerse moños aunque sea para jugar en su cama.

    Una de las cosas que más he notado de su femineidad es que ama a las muñecas de todos los tipos y tamaños, pero sin duda de las que es fan desde que era una bebita son de las hermosas Little Mommy, ya tiene toda una colección. Muchas de ellas regalo de sus abuelas, sus amigos en sus cumpleaños y por supuesto de nosotros sus padres.

    Ha pasado desde las que son suaves al tacto cuando era muy pequeña, hasta ahora que por su edad va requiriendo más complejidad en los juegos. Hoy te cuento que llegó a sus manos la bebita con carrito de supermercado, y se ha convertido en la nueva favorita.

    La bebita ya tiene nombre, se llama “Luz”, como una de sus amigas del colegio, y es Luz quien anda de arriba a abajo con toda la familia cuando salimos de paseo. Su papá ya ha tenido que cargar con ella, incluso en la iglesia donde ha propiciado la ternura de otras madres, y es que, ¿cómo no cargar con la nieta?

    La muñeca viene con set completo, es diversión garantizada al tres por uno: incluye un carrito para ir de compras, igualito al de supermercado pero en el tamaño adecuado para las niñas; una canastilla desmontable, y una silla de comer para cuando le de hambre a la bebé.

    También incluye muchos accesorios, los cuales las niñas están habituados a ver cuándo mamá hace las compras: un plátano, un muffin, un bote de leche, una paleta de hielo y muchos otros detalles con los que mi hija no se cansa de jugar.

    ¿Dije que también incluye un teléfono celular de juguete? Little Mommy no se queda atrás y acerca la modernidad de la tecnología a todas las pequeñas del mundo.

    Mi peque se siente una mamá de verdad y la veo actuar como tal, así que no hay forma que no me saque una sonrisa. Juega a hacer las compras, adquiere comida saludable para su bebé, le da de comer y al final ella se divierte tanto como yo al observarla.

    Soy mamá de una nena que ama las muñecas y al mismo tiempo veo el aprendizaje que adquiere y la manera en que refleja mis enseñanzas.

     

    Foto: Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Por qué es importante desconectar en vacaciones?

    ¿Por qué es importante desconectar en vacaciones?

    Cuando los niños salen de sus clases escolares por las vacaciones navideñas, muchas mamás ya están generando estrés con cosas tan básicas como: el organizar los tiempos en la mañana, el trabajo del cual no tienen vacaciones, que si el jefe les pide que dejen cosas adelantadas o firmadas.

    También si tienen invitados a cenar a su casa por las fiestas y les toca cocinar, si hay remodelación en casa y aún no terminan, si algún miembro de la familia se llega a enfermar por el clima, en fin la lista es larga y los pendientes eternos, solo diré una cosa, calma.

    En ocasiones nos preocupamos más por rendir en otros lados que olvidamos lo verdaderamente importante en estas fechas: el acercamiento de la familia, el coincidir con nuestros amigos, el agradecer por la vida y por la salud.

    ¿De verdad es más importante atender papeles en la oficina que dedicarle dos horas de tu tiempo al festival de Navidad de tu hijo?

    Sé de verdad la importancia de la carga laboral y que hay de jefes a jefes, desde los buenos que comprenden tus necesidades como mamá, hasta los malos que no les importa tenerte en horas extras.

    Así que en la medida de lo posible busquemos el tiempo para acudir a estos eventos tan especiales para nuestros hijos y tratar de desconectar para conectar con lo verdaderamente importante, nuestra gente.

    Si tus vacaciones ya están cerca enhorabuena, es el momento ideal para reforzar lazos y salir de la cotidianidad que tantas veces nos embarga el tiempo, y es que la realidad es que son nuestros hijos los que acaban pagando la ausencia aunque sea por trabajo.

    Que no exista red social o chat, llamada telefónica o correo electrónico que te impida disfrutar de estos días de descanso con tus hijos.

    La Navidad es el momento especial para estar en familia y aprender de su significado de paz y amor para el mundo, comenzando con nuestros pequeños que tenemos en casa. ¡Hazlo por ellos, ese será su mejor regalo!

    Pero sobre todo hazlo por ti, nútrete de amor para brindarte a los tuyos, ¡felices fiestas!

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Profesión: Mamá de Alta Demanda

    Profesión: Mamá de Alta Demanda

    En mi maleta guardo unos números, dígitos que van cambiando cada fecha del año y que a la postre me regalan mas experiencia.

    • 38 años de vida loca
    • 35 años de hermana mayor
    • 14 años de graduada universitaria
    • 10 años de extrañar a mi papá
    • 10 años de casada con el papá de mis hijos
    • 8 años de mamá de alta demanda de un varón
    • 5 años de mamá de alta demanda de una nena

    De todos los momentos maravillosos de mi vida el que mas me ha llenado de felicidad es el de ser madre, y me titulé de mamá de alta demanda cuando me estrené como mamá de mi primer hijo y fue allí cuando pensé “¡Aquí voy a pagar las canas verdes de mi má!”.

    Hoy me río de aquel momento, en que me comencé a volver loca con los requerimientos de mi hijo mayor, con quien luego descubrí a base de informarme en libros e internet, que Héctor, mi hijo era un “bebé de alta demanda”.

    Éste término fue acuñado por el pediatra norteamericano William Sears, quien indica que los bebés de alta demanda tienen las siguientes características: intensidad, hiperactividad, absorbecia, lacta frecuente, demandante, despertares constantes, insatisfacción, impredecible, hipersensible, fan del contacto piel con piel, no se calman fácilmente y son sensibles a la separación. ¿Tu hijo reúne estas características?

    Cuando desconocía el término logré que mi stress llegara a puntos desconocidos, ¡de verdad me estaba volviendo loca!, y es que, ¿como iba a cuidar a un bebé del que no me podía despegar ni un momento para ir al baño si mi experiencia era literalmente cero?

    Fue así que en afán de entender a mi hijo y su carácter, entendí que un bebé de alta demanda no es un bebé manipulador como me decían. Un bebé de alta demanda simplemente intenta con ello comunicarse con su madre de forma cercana e intensa, es por eso que necesita que sus padres sean diferentes y acepten este tipo de bebé para evitar una lucha larga donde nadie gana y todos pierden.

    Y mi carrera como mamá comenzó allí, sin un título que me avalara, pero si con mucho amor a ese pequeño toma teta que hoy se ha convertido en un fabuloso niño de 8 años, inteligente, sano y consentidor de su hermana menor, con quien me tocó desarrollar la maestría a puntos mas lejanos de la galaxia.

    El título de mamá de alta demanda, las experiencias que con lleva y las responsabilidades que le otorgan se que las mantendré por toda la vida, así mis hijos se conviertan en padres, y entonces ya me tocará en ese futuro cambiar la carrera ¿y por que no? ser la abuela de alta demanda y así consentir y llenar de dulces a los muchachitos que veré correr por el jardín de mi casa, y es que como me dijo mi mamá en su momento “yo ya crié, ahora me toca consentir”.

    Foto vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Daily Mater

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  • Cuando Toy Story llegó a mi vida

    Cuando Toy Story llegó a mi vida

    Hace unos días estuvimos de manteles largos, no me refiero a mí, sino a la familia Disney, quien con su cinta Toy Story celebró su vigésimo aniversario de haber salido a la pantalla grande.

    ¿Quién no conoce al Sheriff Woody o al astronauta Buzz Lightyear? Son personajes que ya son parte de nuestra vida cotidiana, sobre todo desde que somos mamás, no importa si tienes niño o niña, hay un momento en la vida de nuestros hijos que se convierten en fanáticos de la película.

    Mi hijo por ejemplo cuando era más pequeño le encantaba Woody, ahora un poco más grande se siente más identificado con el humor de Buzz, en cambio mi hija juega con Jessie la vaquerita y en ocasiones con Barbie, quien también forma parte de la historia.

    Recuerdo que la primera vez que leí sobre la preparación de la historia era estudiante de la escuela preparatoria, la revista donde venía la nota mencionaba que su director John Lasseter estaba preparando una película de animación por computadora, pensé: “¡el futuro nos alcanza!”. Creo que la imaginación no me daba para vislumbrar la propuesta real de lo que sería Toy Story.

    La revista también mencionaba que el actor Tom Hanks sería la voz principal de Woody, un juguete vaquero norteamericano, mientras que Tim Allen daría vida a Buzz Light Year, y de ahí vendría la famosa frase “al infinito y más allá”, tan conocida mundialmente que incluso si nos preguntaran sabríamos de que película nos están hablando.

    Y bueno, esta mamá que ya estaba dirigiendo sus caminos al mundo periodístico, decidió que quería escribir de esto en la revista escolar donde participaba hace tan solo dos décadas. Creo que entonces esa sería la primera historia que escribiría sobre el mundo Disney, hoy también mi casa y mi familia.

    A 20 años de su estreno en la pantalla grande, tenemos tres hermosas cintas que igual disfrutamos los adultos y los niños; la parte uno donde conocemos a los personajes principales y a su dueño Andy. La parte dos es también hermosa con la inclusión de Jessie la vaquerita y el caballito Tiro al Blanco. La tercera donde vemos a Andy a punto de partir a la universidad y todos los sentimientos que le genera despedirse de sus amados juguetes.

    A éstas también se les unen algunos divertidos cortos como Toy Story de terror, Buzz Lightyear la Película y Toy Story Toons, si eres fan seguro las conoces. De la misma forma para el próximo 2018 se ha puesto como fecha tentativa el estreno de Toy Story 4, ahora sí que estamos más que listos esperando que llegue, ¿me pregunto que estaremos haciendo en esa fecha?

    Como mamá sé que mis hijos estarán un poco más grandes, pero seguro ellos como yo estaremos felices de disfrutar la nueva cinta de la franquicia que nos ha hecho reír y llorar al paso de los años.

    ¡Muchas felicidades Toy Story!

     

    Foto Disney Pictures.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Cómo favorecer el desarrollo de los niños

    Cómo favorecer el desarrollo de los niños

    ¡Amo profundamente Toy Story! Recuerdo que estaba en la preparatoria cuando supe sobre el lanzamiento de esta película, que es la favorita de grandes y chicos.

    Leí sobre la tecnología de sus dibujos, la voz de Tom Hanks como Woody y todo lo que se tejía a su alrededor con sumo hermetismo porque solo brindaban pequeñas noticias para los que aguardábamos pacientes. Incluso escribí sobre este evento en la revista escolar. ¡Desde allí ya sabía que el periodismo era lo mío!

    Hoy, con ya varios años de eso y con dos pequeños que disfrutan de la película y sus personajes, no puedo dejar de llorar con el final de la tercera parte o con la búsqueda de Buzz de su nave espacial. También sonrío con los chistes ocultos para el público adulto, una delicia que solo el cine de Disney nos puede dar para que los papás también disfrutemos.

    ¡Con todo lo bonito de los personajes vienen siempre sus maravillosos juguetes! Mis hijos pueden pasar horas sin aburrirse, recreando escenas que ya se saben de memoria: la de Woody y Buzz discutiendo en la mesa de Andy, la de Slinky caminando por la ciudad estirando su cuerpo de alambre o la de Woody diciendo “corre como el viento Tiro al Blanco”. Son momentos tan simpáticos que los trasladan a su área de juegos con sus propios juguetes.

    Con más de ocho años de experiencia como mamá y una enorme pila de juguetes de todo tipo, diré que lo que busco cuando elijo un juguete para mis hijos es siempre la durabilidad, la calidad y el buen precio que solo Mattel me ha ofrecido y que mis niños han disfrutado.

    Siendo la historia de Toy Story tan vigente para niños de todas las edades, mi hijo mayor, al que le gusta la tecnología, disfruta mucho del juguete de Buzz Lightyear Cohete Explosivo, el cual enciende las luces de sus cohetes en su espalda y queda listo para ir “al infinito y más allá“.

    Mi pequeña es valiente y decidida, por eso se identifica tanto con Jessie Parlante y su gran amigo Tiro al Blanco. Su muñeca favorita incluye un cordón en su espalda para jalar y escuchar su famoso “¡yee haw!“. Mis hijos juegan juntos durante horas, incluso su papá se pone las pilas para tomar la figura de Woody, Vaquero de Rodeo, que también incluye un toro con sensor de movimiento con el que hace sonar su inconfundible y famosa carcajada.

    La llegada de Santa Claus y los Reyes Magos se acerca y hay una gran variedad de juguetes para todas las edades, que seguramente serán la delicia de tus hijos en esta próxima temporada festiva.

    Foto Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: Diciembre es mi mes favorito del año

    #YoConfieso: Diciembre es mi mes favorito del año

    ¡Soy tan feliz cuando llega diciembre! Mi amor por este mes tan especial inició cuando era niña, básicamente por ser el mes de mi cumpleaños, exactamente el 27 de diciembre cuando mamá de alta demanda se pone rockera y festeja donde se encuentre, los últimos años lo he celebrado fuera, pero siempre rodeada de mi familia.

    Cumplir años en la época de Navidad no es lo mejor en ocasiones, recuerdo que había fiestas en las que no iban mis amiguitos por ser justamente la temporada de vacaciones. Entonces me tocaba celebrar con mis papás y mis hermanos con un rico pastel la mayoría de las veces, la verdad es que es añadir una celebración más al ya divertido diciembre.

    También de este mes es mi mamá, quien nació un 26 de diciembre 19 años antes que yo, como sabemos así se acostumbraba antes, las mamás eran muy jovencitas. El cumple de mi mamá es otro motivo de felicidad para nosotros sus hijos, he sido parte de las fiestas que sus hermanos le han organizado de forma sorpresa en su ciudad natal.

    Ciudad que visitábamos para pasar la Noche buena en casa de mi abuela, su madre. Mi mamá proviene de una familia muy alegre y unida que le llevaba serenata la noche del 25 de diciembre.

    Sin duda tiene una magia muy especial, en diciembre es el cumple de muchos de los integrantes de mi familia extendida, quienes no pierden la oportunidad de hacer una reunión para coincidir y poder darnos el abrazo en ésta época de unión y gratitud.

    Tantos eventos que celebrar: las posadas con amigos, el festival navideño de la escuela, las vacaciones de los niños, la compra del arbolito, su colocación y decoración de la casa.

    También preparar galletas con los niños, pasear en las tiendas, escoger los detalles para los seres queridos, así como disfrutar de películas temáticas de la temporada. Pero cuando de comida se trata hay que probar los platillos de la abuela, preparar el pavo navideño y los romeritos para la cena de Noche buena. 

    Claro que no nos podemos olvidar de la reunión familiar para celebrar el fin de año, la llegada de Santa Claus y la preparación para recibir a los Reyes Magos. Hay tantos eventos que celebrar que es imposible estar de gruñón en esta época tan bonita.

    Pero sobre todo sucede algo muy especial, la gente se vuelve más agradecida, más empática, incluso perdona. Da valor a las creencias y al verdadero significado de la Navidad: la unión en el amor de los seres humanos.

    Foto: vía

  • ¿Quieres elegir el sexo de tu bebé? ¡En el programa de @MamaExtrema contamos todo!

    ¿Quieres elegir el sexo de tu bebé? ¡En el programa de @MamaExtrema contamos todo!

    Este polémico tema lo platicamos con Chuy Cruz en su programa de radio Mamá Extrema.

    Escucha y comenta que te parece nuestra dieta para elegir el sexo del bebé, ¡te cuento que a mí me funcionó!

    Cuando estaba en la búsqueda nos aplicamos con los tips de nuestra nutrióloga y buscamos el sexo del bebé en el orden deseado: primero niño y después niña.

    Foto vía

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  • Los 7 peores hábitos de las mamás

    Los 7 peores hábitos de las mamás

    No somos madres perfectas, de hecho, somos tan imperfectas que nos la pasamos leyendo libros, visitando blogs, consultando portales, llamando al médico, a la abuela y a la mejor amiga cuando tenemos dudas sobre la crianza de nuestros hijos. Todo esto porque la verdad es que no hay un manual de instrucciones que nos entreguen cuando nace nuestro bebé, mucho de todo es a puro instinto.

    Con el paso de los años uno va aprendiendo, malo que eso no pasara, pero aun así hay detalles que no debemos dejar pasar, son esas pequeñas cosas que hacen que la relación con nuestros hijos se arruine sin darnos cuenta. ¿Te imaginas cuáles son?

    1.- Juzgar a otros padres (¡o madres!)

    Como dije antes, nadie nace sabiendo, aprendemos a la par de nuestros chicos, ellos a ser hijos y nosotras a ser madres. Cada quien con su estilo de vida, unas a favor de la lactancia y otras con el apoyo de la fórmula, y así miles de ejemplos. Lo único aquí es el respeto a la crianza de cada niño y al crecimiento de cada familia.

    2.- El peor distractor del mundo

    Me refiero al teléfono celular o teléfono móvil con acceso a internet. Si bien es un gran medio de comunicación, no debemos estar metidos en las redes sociales viendo las fotos de otros niños y dando “me gusta” cuando tenemos a nuestros propios hijos haciendo gracia y media frente a nosotros. ¿No crees que haya que tener lógica con esto?

    3.- ¿Groserías? ¡No por favor!

    Un día te llega un reporte de la escuela de tu hijo donde te indican que le dijo groserías a sus compañeros, y tú te preguntas ¿dónde lo ha escuchado? Lo más probable es que sea en casa, pero a veces las groserías son parte de nuestro vocabulario y no nos damos cuenta. Si como adulto decides decir groserías es tu decisión, solo intenta decirlas frente a otros adultos, evitando que tus hijos o demás niños pequeños las escuchen.

    4.- Fan del control

    Yo aplico perfecto en este punto, y de verdad que lucho para que no pase, al menos no muy seguido. Me gusta llevar con agenda las cosas, seguir rutinas, programar salidas, entre otras cosas. Así que intento cambiar cuando a mis niños tanta rigidez les agobia. Por lo que me pongo las pilas de mamá divertida y menos general del ejército, sobre todo los fines de semana y las vacaciones, para ser una mamá más relajada.

    5.- Vivir sin límites

    Estoy a favor de los límites que les ayuden a crecer con criterio correcto, como los horarios para dormir entre semana, el trato cálido a los animales, el consumo de productos chatarra que tanto disfrutan. Mis respuestas para algunas situaciones son “sí pero el fin de semana podrás comer tu fritura favorita”, “sí cuando acabes la tarea podrás ver un rato de caricaturas”, porque estoy criando niños, no son pequeños adultos.

    6.- Guardarse los sentimientos

    A veces no expresamos a diario el amor que sentimos por los hijos. Conozco muchas mamás que les cuesta mucho trabajo expresar sus sentimientos, les resulta difícil decir te amo o te quiero hija. Muchas veces porque a sus propias madres les costaba expresarlo, pero no debemos escudarnos con ese ejemplo. Rompe el molde y dile a tu pequeño cuanto significa para ti, llena su corazón de amor como te hubiera gustado recibir.

    7.- ¿Fumas? ¿Tomas?

    Es una decisión que has tomado como adulto. Evita las situaciones donde te vean consumiendo estos productos, por salud en primera instancia, por la imagen y el ejemplo para los pequeños. Recuerda que cosas de adultos con adultos, evita dar un ejemplo de un comportamiento que no quieres que tus hijos tengan.

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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