Categoría: Disney Babble

  • Cómo cuidar a tu familia de los mosquitos

    Cómo cuidar a tu familia de los mosquitos

    Como mamá, sé que los niños son imparables a la hora de jugar. Puede llegar la noche, que los llames muchas veces, que tengan hambre o que estén súper sucios y ellos no ven motivo para dejar de hacer lo que más les gusta: disfrutar del aire libre.

    Verlos correr libremente es una de las actividades que más disfrutan los niños y que como mamás también recordamos que este era uno de los momentos más divertidos de nuestra vida. ¿Entonces por qué pararlos? Que disfruten con toda intensidad es parte de nuestros deseos, pero sobre todo que estén bien protegidos contra las enfermedades sobre todo aquellas que pueden ser transmitidas por mosquitos.

    Toda mi vida he estado en un clima tropical. Mi mamá me enseñó a cuidarme desde niña de los mosquitos y todos los bichos que podrían transmitir enfermedades. Ahora que soy mamá, sus consejos me han servido para proteger a mis niños de las picaduras de los mosquitos, sobre todo para prevenirlos del dengue y los famosos Chikungunya y Zika.

    Una de nuestras rutinas, que seguimos a diario por las mañanas, es cuando nos estamos alistando para ir a la escuela. Tras tener el uniforme puesto, les aplico a mis hijos el repelente de mosquitos OFF! en aerosol

    Me gusta mucho porque su fórmula actúa para protegerlos de mosquitos, incluso el que puede transmitir el dengue. La fórmula se las aplico sobre los brazos, las manos, las piernas y zonas de piel expuestas. También aplico el spray sobre el uniforme para brindar una protección extra.

    ¿Por qué confío en un repelente de moscos? Porque he notado que con su uso mis hijos dejaron de regresar a casa con piquetes por todo el cuerpo. “¿Dónde recibiste tantas picadas?”, le pregunté en una ocasión a mi Princesa. Ella me respondió: “Es que en las casitas de la escuela había muchos mosquitos y no nos habíamos dado cuenta. Todo el patio de recreo tiene moscos”. 

    Las escuelas hacen todo a su alcance para contrarrestar la nube de mosquitos, pero entiendo que a veces ni las constantes fumigaciones pueden darles lucha, sobre todo en sitios tan delicados de fumigar como son los centros educativos, ya que hay que tener mucho más cuidado al esparcir estos líquidos.

    Es por eso que para mí la mejor opción es usar una protección que yo les dé desde casa, un producto que brinda protección de los expertos contra mosquitos y que no sea nocivo para su salud, que sea un repelente.

    Mis recomendaciones de mamá con el producto:

    1. Poner un poco en el antebrazo para verificar que tu peque no es alérgico a la fórmula
    2. Mucho cuidado con la aplicación en la zona de los labios, boca, ojos y nariz
    3. Los niños pequeños se llevan las manos a los ojos o a la boca, entonces no pongas el repelente en estas zonas
    4. No poner sobre la piel dañada por raspones, cortadas o recién quemadas de sol
    5. Y te recomiendo que leas las instrucciones que vienen en la etiqueta del producto  para no cometer errores

     

    Foto Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • 4 hábitos de higiene y bienestar que aplico a mi familia

    4 hábitos de higiene y bienestar que aplico a mi familia

    Soy una mamá a la que le gusta tener todo en orden, y dentro de ese estilo de vida aplico también que mis hijos tengan hábitos de higiene y limpieza que nos procuren bienestar como familia, y por supuesto como individuos, ya que es importante que aprendan a esta edad lo que se llevarán a la adultez.

    Para que a mis niños les cueste menos trabajo estas acciones y se le formen como hábitos en su vida diaria es importante que los manejemos como una rutina, algo que ellos hagan cotidianamente de forma automática, pero ¿cuáles pueden ser esas cosas básicas que debemos enseñarles? Checa estos ejemplos:

    ¿Amiguitos en la cabeza? ¡No gracias! Mi hija dice que tiene el cabello de princesa, por eso el trabajo de cuidárselo cae básicamente en la mamá, o sea yo. Las maestras nos piden apoyo, especialmente con las niñas, que deben ir con el cabello peinado, trenzado y con algún gel que las proteja del contacto de piojos en la escuela, los niños de preferencia con cabello corto.

    Más bichos. Y ya que hablamos de ellos, qué tal los mosquitos que aparecen dentro y fuera de casa, listos para atacar y picar a nuestros chicos cuando duermen o cuando juegan. La mayoría de las veces los niños ni cuenta se dan cuando se acercan, pero con estos eventos del dengue, zika y chikungunya prefiero proteger a mis niños de la forma más efectiva. Compré el repelente en aerosol OFF! Que protege de los mosquitos que pueden transmitir esas enfermedades,  les pongo antes de salir sobre el uniforme escolar y mis niños se van protegidos  a su escuela.

    Sobre los estornudos. Que sepan la importancia de taparse la boca y cómo hacerlo, que lo ideal es cubrirse con la parte interna del codo, porque con la mano los bichos quedan impregnados en la piel, o si es posible tener una servilleta en mano para retenerlos y tirar el papel al bote de basura.

    Baño diario. No hay mejor forma de protegerse de las enfermedades que un baño de agua tibia o fresca, dependiendo de la región y el clima donde vivas. Siempre tener a la mano un jabón antibacterial que sea también suave para la piel de la familia, incluso hay en forma de gel, de barra o de crema, según las necesidades de cada quien.

    Todos los días los niños aprenden, formarles buenos hábitos es un trabajo en equipo que logrará grandes resultados a muy corto plazo ¡No dejen de practicarlos!

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: Cuando era soltera creía que educar hijos era cosa fácil

    #YoConfieso: Cuando era soltera creía que educar hijos era cosa fácil

    Yo confieso: Cuando era soltera creía que educar hijos era cosa fácil

    ¡Gran error! Los años de experiencia como mamá nos hacen valorar el amor y la dedicación que pusieron nuestras madres durante la infancia. No hay mejor consejo otorgado que el de una madre experta en el arte de criar.

    ¿Alguna vez no tuve hijos? Parece que los recuerdos que tengo de esa época se remitieran a la prehistoria, al siglo pasado, a mis sueños, y es que mi vida cambió de sentido desde que tuve en mis brazos a un bebecito que solo quería estar pegado a la teta de la mamá.

    Un pequeño con el que conocí el parto natural y que aún imaginándome el dolor que me decían sería, no fue ni comparado con lo que en realidad sentí.

    No hay día que no esté lleno de abrazos, de frases de amor y regaños, la verdad es que sí hay días, en los que los niños están muy inquietos e incontrolables. Pero hay que tener cuidado también con la forma de reprenderlos, mostrarles las consecuencias de sus acciones y hasta manera de guiarlos con las tareas, educar a un hijo no es cosa fácil.

    Una vez mi mamá me dijo: “cuando ustedes eran niños no había tanta educación para las madres, la mayoría lo hicimos como nos indicó el instinto y con la ayuda de nuestras madres o mujeres con experiencia de la familia: las mamás de hoy tienen a la mano el internet con muchas páginas de maternidad, revistas, libros y pediatras a elegir, es muy diferente a como te crie yo, hija”. Y como en todo, mi madre tenía razón.

    Cuando era una joven universitaria, los niños y bebés que tenía cerca mío eran los de mi familia, mis primitos, a quien veía junto a mis tías. Yo observaba cómo se partían en cuatro tratándoles de enseñar lo mejor que podían.

    Recuerdo a una de mis tías que decía la frase “está bueno para mí”, refiriéndose  a un niño bastante travieso, ¿cómo creen que fue el de ella? ¡Pues el doble de travieso!

    Yo entonces pensaba también “si hiciera esto o aquello tendría todo resuelto con su hijo”, y nada, gran error, nunca hay que opinar sobre la crianza de otras madres y menos si aún no tenemos hijos.

    En la vida encontraremos opinólogas de profesión, que estarán listas para dar un consejo no pedido a la menor provocación. Claro que cuando ese consejo viene de tu tía con siete hijos el consejo es más que bienvenido, la voz de la experiencia llega a nosotros de una forma cálida y precisa; cuando el consejo sobre el porqué tu crianza no es correcta viene de alguien que no ha criado ni sobrinos, no vale la pena perder el tiempo escuchando y haciendo corajes.

    A mí me recomendaron cosas sobre que los bebés pueden comer hígado de pollo a los cuatro meses de nacido, a que darle agua a un bebé porque la leche materna le deja la boca “pastosa” y hasta que hay que dejarlos llorar para que no se embracilen. Todos estos fueron consejos dados por mujeres que no tenían ni idea sobre la crianza y maternidad, y es que, cualquiera que tiene boca opina.

    Con el paso del tiempo, casi nueve años de experiencia como mamá he aprendido a cuando saber hablar y callar, y es que a ninguna mamá nos gustan las críticas sobre si lo estamos haciendo correcto o no, claro que siempre lo queremos hacer bien. Así que lo mejor es prestar oídos a la experiencia, a las tribus de madres, a las mujeres cálidas de tu familia; seguro ellas te darán lo mejor enseñanza.

    Y mi consejo para las que callan a un niño llorando en un avión, las que ponen caras al ver amamantar a una madre en un restaurante o las que creen que ser madre es fácil, solo les puedo decir una cosa: hablemos cuando seas madre y tu instinto natural aflore, mientras, suerte.

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Tu hijo tiene miedo al dentista?

    ¿Tu hijo tiene miedo al dentista?

    Como mamás sabemos que muchos de los malos hábitos en el cepillado de los dientes proviene del miedo que tienen los niños al saber que les toca su visita al dentista. El programar las visitas de manera esporádica, el retrasar o posponer, les producen fobias al sonido del taladro, al miedo de introducir una herramienta en su boca y los lastime o incluso al tener a un adulto desconocido escudriñando su boca.

    Por ello, la odontóloga Luz Verónica Rodríguez López, con 16 años de experiencia como estomatóloga y 12 años como ortodoncista nos comparte sus recomendaciones para procurar la tranquilidad de los niños en su visita para la limpieza de sus dientes y se transforme en una experiencia divertida donde se les eduque sobre la prevención.

    ¿Cómo conseguir que los pequeños disfruten en el dentista?

    Entre más temprano los niños tengan contacto con el dentista podrán ir viéndolo de forma normal, ya que al hacer visitas periódicas de prevención, les evitará las caries y obviamente el famoso y molestoso ruido. Aparte que la parte preventiva no duele.

    ¿Cuál es la forma ideal de recibirlos en el consultorio y evitarles el miedo?

    Normalmente el indicado para atender a un niño es el odontopediatra, ya que el consultorio y el ambientes está adaptado para recibir a un pequeño, lo importante es que se sientan en confianza y que los papás permitan trabajar al médico.

    ¿Cómo padres como podemos educar a nuestros hijos para un mejor salud bucal?

    Para educar a un niño en su higiene es desde pequeños, es necesario realizar aseo bucal. No hay que esperar a que tengan los dientes fijos, con los de leche se inicia la limpieza.

    ¿Cuáles son los buenos hábitos para la higiene bucal de la familia?

    Desde bebés y hasta los dos años puede hacerse el aseo con gasa envuelta en los dedos de la mamá, ya que antes de esta edad el niño no puede escupir. Con una gasa húmeda se puede hacer la higiene, haciéndolo de forma habitual el niño se va acostumbrando y se forma un buen hábito.

    Hay tantos cepillos dentales para niños en el supermercado ¿Cómo podemos como mamás elegir el mejor para las etapas de bebés, niños pequeños y niños grandes?

    Actualmente vienen en los empaques las edades adecuadas por el tamaño y manejo del cepillo. Pueden preguntar a su dentista y mi recomendación es que elijan uno con cerdas suaves y una pasta de dientes para niños que les guste.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Jugaste a las muñequitas de papel?

    ¿Jugaste a las muñequitas de papel?

    Si tu como yo eres de la generación de niñas que les encantaba jugar a las muñecas de papel, te cuento una noticia. Se está poniendo de moda de nueva cuenta entre las niñas de hoy. Me encanta cuando este tipo de modas lindas regresan y en este caso que mi hija pueda disfrutar de un pasatiempo que yo hacía cuando era pequeña.

    Recuerdo que esta fascinación por las muñequitas la adquirí de mi tía Paty, quien también podía pasar horas con las tijeras en mano recortando con todo el cuidado las orillas de las muñecas y sus distintos vestiditos y accesorios, que habían sido cuidadosamente dibujados para el disfrute de las nenas de inicio de los ochentas.

    ¿Dé donde salían estas bellezas? Cuenta mi mamá que las vendían en algunas papelerías de la ciudad.

    Las mamás de hoy las podemos adquirir en formato de revista, en el supermercado, por supuesto en las mismas papelerías que encontramos afuera de la escuela de nuestros hijos. Pero claro no podemos dejar de lado el internet, donde la colección es tan extensa que ya encontramos modelos creados en otros países.

    Mi hija es tan creativa, que no podía dejar de disfrutar este concepto de antaño. Me pregunta “Mami, ¿en tus tiempos ya había muñecas de papel?”, con esas preguntas tan inocentes me hace sentir tan del siglo pasado y es cierto lo soy.

    La gama de muñecas recortables esta hoy tan diversificada que encontramos tiendas en internet que venden folios para recortar a la manera original. Otras ya recortadas que solo hay que jalar con cuidado, también existen ya con silueta y vestidos listas para usar. Hay muñecas de cartón un poco más resistentes para manos infantiles y otras con envío directamente a casa. ¿No es increíble?

    Pero aún con todo el material que tenemos hoy a nuestro alcance, me pondré con mi hija a disfrutar de otra manera: dibujaré yo misma sus muñecas, diseñaremos juntas sus vestidos y ella los pintará con sus colores favoritos, ojo sin olvidar las pestañas que hacen de clip. ¿Por qué no lo intentas con tu nena?

    ¡Pasen juntas una tarde de chicas con un divertido pasatiempo!

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Cómo cuidar la hidratación de los niños?

    ¿Cómo cuidar la hidratación de los niños?

    Como mamá se lo importante que es que mis hijos estén hidratados. Todos los días, en su lonchera escolar la merienda va acompañada de agua natural, que es uno de las sugerencias de la escuela para la bebida de los niños, para que cumplan sus rutinas deportivas, tomar después del lunch o rehidratarse si hay mucho calor.

    Por la tarde, cuando llega la hora de comer en casa, los consiento con una bebida de agua con jugo que les de la energía extra para ponerse las pilas, hacer los deberes escolares y por supuesto jugar. Claro que siempre busco que sea la mejor: que contenga jugo de frutas naturales, que les aporte el nutriente extra y por supuesto, que sea la más baja en azúcar.

    En este cambio de temporada todavía tenemos días calurosos, en donde los niños sudan y se deshidratan al estar jugando, por lo que tenemos que estar muy atentos a las señales que indican que nuestros hijos se podrían estar deshidratando. Algunas de las señales son: boca y lengua seca, ojos hundidos, piel grisácea, fontanela hundida, disminución de la orina o falta de lágrimas, así que no dudes en acudir a tu médico si notas alguno de estos ejemplos.

    Para que esto no te pase es importante que en casa sigan estos consejos que te doy de mamá a mamá, con dos hijos muy enérgicos he aprendido que es mejor tener bebidas a su alcance que salir corriendo al médico:

    • Siempre que salgan al parque, a jugar al aire libre ten a la mano líquidos
    • Intenta que se hidraten antes y después de jugar
    • Que la bebida sea fresca preferentemente
    • Siempre incluye bebidas en las mochilas escolares o si harán actividades fuera de casa
    • Ofrece a tus chicos los sabores que le gusten

     

    Las bebidas endulzadas estimulan a mis niños a consumir más líquidos, solo recuerda que hay que leer bien las etiquetas y lo mínimo de azúcar, para que disfruten de un delicioso sabor mientras se hidratan.

    Los niños y los adultos debemos llevar un estilo de vida saludable que por supuesto incluya una dieta balanceada con la actividad física de nuestra preferencia, que bien puede ser caminar en el parque o jugar con nuestra mascota, lo importante es no quedarse sentado.

     

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  • 5 consejos de oro para jugar con tu pequeño

    5 consejos de oro para jugar con tu pequeño

    Cuando somos mamás descubrimos que el juego de nuestros hijos les proporciona conocimiento y diversión, es por eso que nos gusta aprovechar cada instante para hacer de esos ratos de ocio momentos mágicos para su desarrollo.

    ¿Qué es lo que aprende nuestro chiquitín? Bueno, pues muchas cosas que lo harán crecer en su día a día, como a observar con atención, a ser tolerantes ante la frustración, a concentrarse, a esperar pacientemente, entre otras cosas básicas. Para lograr que tenga un mejor aprendizaje checa estos consejos de mamá a mamá:

    Jugar en horizontal

    Cuando sea posible todos al piso, sobre un tapete o manta, o sobre la cama si es seguro. El plan horizontal resulta más fácil para los niños pequeños, así que pon sus juguetes a nivel de piso y tú con él siempre vigilante, verás que más adelante con su crecimiento pasará al plano vertical y el hacer torres se volverá en su distracción favorita.

    Juego sin corrección

    Vamos, es un niño, no tiene que seguir con precisión todas las instrucciones y seguirlas sin margen de error. Deja que explore sus opciones y divierte con él ensartando la pelota así lo logre solo dos veces de 10, no lo corrijas.

    Juego divertido

    ¿Qué significa esto? Qué el juego no debe ser forzado, ni jugar con algo que él no quiera, eso puede resultarle aburrido y hasta molesto. El niño debe disfrutarlo, no es lo que mamá quiera.

    Juegos de su entorno

    Cuando son bebés hasta de 6 meses todo lo que tenga que ver con personas es ideal, esconderse bajo la sábana, hacer caras y gestos es excelente, cuando pasan de esta edad los objetos cobran más importancia para sus juegos. Dale opciones para tocar texturas, como los libros de cartón o de plástico.

    Juegos diferentes

    El juego puede variar, algunas veces nos adaptaremos como mamás a los movimientos del niño, por ejemplo, la pelota y jugar futbol, o la pelota y meterla en una cubeta, o la pelota y golpearla contra la pared. Los juegos de movimiento son ideales y solo hay que dejar fluir sin exigir concentración.

    Recuerda que un buen juguete puede estimular los sentidos, pero la presencia de los padres en los juegos dispara el aprendizaje.

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  • Mi hijo dice groserías, ¿qué hago?

    Mi hijo dice groserías, ¿qué hago?

    Tengo una amiga muy querida que cada día ve más complicado el poder controlar a su pequeño hijo. Este chico es una maravilla: cariñoso, juguetón, responde como niño grande y sorprende por su forma tan despabilada de salir de dudas o conflictos, es de esos niños que tienen el carácter de un chico mayor.

    Por otro lado, busca muchas actividades físicas, “es incansable” -dice su mamá-, pero lo que la tiene preocupada últimamente, es que el chico ha comenzado a decir groserías dentro y fuera de casa, como si fuera una gracia y es por supuesto, algo que ni a ella ni al papá del niño les gusta.

    De inicio lo más importante, es no reírse de lo que dice como si fuera lo más chistoso del mundo, puede parecerlo al ver a alguien tan pequeño decir semejante palabrota, pero lo que hacemos es celebrarlo y que lo siga repitiendo. Checa estos consejos que seguro te servirán si estás en este dilema:

    • Evita decir groserías en casa, ¡ni tú, ni tu esposo! Porque al rato ¿Cómo le vas a pedir a él o ella que no las diga si las escucha a diario de la boca de los seres que más ama?, ¡Mamá y papá lo hacen! Así que ojo.
    • Ignóralo, haz como que no dijo nada y verás que pronto se le olvida, a veces no haciéndolo grande funciona.
    • Otra idea es que en vez de decir la palabrota use palabras diferentes para sacar su enojo como “rayos”. A mí me funcionaba el de “salchichas cuadradas”, era de una de las caricaturas de la televisión y luego hasta esa se le olvidó. ¡Dale el giro!
    • Explicarle que los niños no dicen groserías, pueden funcionar para niños más grandes. Puedes decirle también que a mamá la pone triste escuchar palabras feas de su boca y verás que no querrá hacerte sentir mal y cambiará su comportamiento.
    • Pregúntale dónde escuchó esa palabra que solo dicen los adultos. Si fue en casa o en la escuela, y si es en lo segundo coméntalo con su maestra para que se ponga las pilas en su salón.
    • “¿Sabes lo que significa?” Puedes preguntarle. La respuesta te apuesto sería “No”. “¿Bueno, entonces porqué la repites, no es graciosa”. A lo que sigue sin hacer mucho drama.

     

    Que los niños digan groserías puede resultar gracioso, pero en los padres queda la educación que deseamos brindarles a nuestros pequeños.

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  • #YoConfieso: Mis hijos creen que soy una gran chef ¡y no es cierto!

    #YoConfieso: Mis hijos creen que soy una gran chef ¡y no es cierto!

    Cada comida que me toca preparar en casa durante la semana termina con frases como esta “¡Qué rico mami!”, “¡Te quedó delicioso!”, “¿Puedo probar más?”.

    Palabras que elevarían el ego de cualquier mamá que prepara la comida para sus hijos. La verdad de todo esto es que cocino porque no me queda de otra, vaya, es que lo tengo que hacer.

    Entre el pollo, las verduras, la carne, la pasta, las especias y miles de recetas que no hago, cada día que pasa me doy golpes contra la pared pensando que cocinar.

    Tengo que tomar en cuenta que le guste al niño, que no le caiga pesado al papá con la grasa o el picante por la gastritis, o que a la niña que hay días que come en grandes cantidades, justo ese día sea uno de los que oliendo la comida se llena.

    Se me acaban las comidas que les gusten a todos, incluyéndome a mí, que para colmo soy la que queda a lo último si de tratar de cumplir un antojo de comida casera se trata, primero que coman ellos.

    Y sí, lo acepto, no soy la chef maravillosa que mis hijos creen, más bien soy una malabarista de la comida por necesidad, y es que algo que debería ser un placer es algo que no se me dio por instinto.

    A veces pienso si mi madre no tuvo que ver con esto. Recuerdo que cuando niña mi mamá repetía por lo bajo que a ella no le gustaba cocinar, que no sabía cómo es que le quedaba la comida rica.

    Esta frase quizá se instaló en mi subconsciente y logró que ahora en mi adultez repitiera el patrón. Todo es posible, porque los niños repiten acciones de los padres y seguro ese fue mi caso.

    Mis menús son repetitivos, seguros al paladar de uno o del otro, que le gusten a tres de cuatro integrantes, pero sobre todo que se alimenten con la comida hecha en casa, que es la comida segura de mamá.

    Un día el pollo con verduras que a veces alucinan, otro día bistecs a la mexicana con plátano frito y arroz, otro día sopa de pasta con pollo, otro día taquitos también de pollo. Como decía mi papá, un día nos saldrán alas.

    Confieso que no me gusta cocinar, que lo poco que aprendí en casa de mi mamá es a hacerlo con cariño, pero que a la vez mis hijos entiendan que la casa no es un restaurant y que si un día no te gusta y no lo quieres comer lo acabarás comiendo más tarde seguramente.

    Que si un día se sirve en la mesa agua de piña y no la quieres beber entonces tomarás agua. Que la mesa es para convivir y platicar de nuestro día, no para ver televisión.

    Sé que lo mío no es hacer grandes platos, cenas navideñas o esos fabulosos postres que se ven tan fácil en redes sociales. Seguramente en un futuro haremos un delicioso pastel de chocolate solo por diversión, pero hoy no.

    Así sea un huevo revuelto con sal, confieso que el ingrediente que hace que a mis hijos les parezca delicioso es que fue sazonado con amor, el amor de mamá.

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  • ¿Cómo educar a los hijos con el corazón?

    ¿Cómo educar a los hijos con el corazón?

    La vida nos ha confiado como padres el criar hijos responsables, y junto a ello encontrar un mensaje de amor en su corazón, el cual puedan transmitir en todo lo que hacen. La mejor manera de enseñar a los hijos las cosas buenas es practicándolas desde casa, aunque esto suene difícil.

    Como mamás no tenemos un manual, más que el que vamos haciendo con nuestra propia experiencia, pero siempre es bueno prestar atención a otras madres que te puedan guiar en este largo camino de la maternidad.

    Así que te invito a revisar los siguientes consejos:

    Dale a tus hijos la libertad para hablar contigo

    ¿Por qué esperar a hablar con nuestros hijos hasta que existan problemas? Platiquemos a diario con nuestros niños sobre cómo les fue en la escuela o qué actividades les gustaría realizar próximamente en familia. Tratemos de estar disponibles cuando nuestros niños deseen hablar, es un punto básico.

    Escucha más allá de sus palabras

    Si tu hijo te cuenta algo que pasó en la escuela o en algún evento con sus compañeros, trata de no escandalizar ni interrumpir, sin importar lo que te cuenta. Recuerda cuando tú tenías su edad y querías charlar con tu madre algo importante.

    No discutas con tu pareja frente a tu hijo

    Recuerda que ustedes deben tener la misma posición a la hora de educar, y si no la tienen, al menos frente a los chicos las decisiones deben ser las mismas, sobre todo en lo que significan los correctivos. Traten de no confundir a los menores.

    Plan de acción para la familia

    Un equipo organizado tiene más probabilidades de salir adelante y ganar, lo mismo pasa con la familia. Ayúdalos a confiar en ti para lo que necesiten, enséñales sobre lo correcto e incorrecto, los peligros de internet, la disciplina, los principios básicos de una comunidad y el respeto a la naturaleza.

    Los cambios en tu hogar se verán poco a poco, no es mágico y requiere de constancia. Los esfuerzos a tu trabajo se verán recompensados con alegría en un futuro no muy lejano. Recuerda que siempre podemos aprender de como otros padres educan a sus hijos, considéralo.

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  • El enorme placer de dormir boca abajo tras el embarazo

    El enorme placer de dormir boca abajo tras el embarazo

    Es cierto, cuando tienes a tu amado bebé ya en casa, comienzan los desvelos para darle de comer, cambiarle el pañal o incluso para vigilar su sueño, que es lo que nos pasa a las mamás primerizas durante las semana uno. Pero no pasan ni cinco días y ya tenemos las ojeras que llegan hasta el piso por estar pendientes del bebé 24 x 7.

    Esa es la realidad de la mayoría, y digo así porque la mía inició mucho antes, porque cuando el volumen de mi panza comenzó a crecer tuve que dejar de dormir boca abajo, como acostumbro desde que tengo memoria. Esa posición es la única que me acomoda para poder descansar y encaminarme hacia el sueño profundo ¿te pasa igual?

    Los primeros tres meses la panza luce igual, no parece que crezca nada, el primer indicio es que sientes que el vientre se está poniendo duro, es lo único que te indica que un pequeño bebé se está formando, pero el pediatra te dice “¡Aprovecha, duerme como te gusta!”.

    ¿Cómo que todos coinciden con este tema de la dormida, no?, bueno es la realidad, los primeros tres meses son los últimos que volverás a dormir a tu gusto durante el siguiente año.

    Cuando por fin se bota la pancita como dicen las abuelitas, es entre la semana 16 y 20, sobre todo en las madres de primera vez, quienes tienen los músculos del estómago más tensos. Adiós cinturita y bienvenida la redondez del embarazo y claro adiós a dormir boca abajo.

    Llega, el segundo trimestre y con él, el reanimo del cuerpo, atrás quedaron los vómitos y náuseas de los primeros meses, se siente fácil el proceso.  Bienvenida la ropa de embarazada, ahora si a disfrutar, y la verdad es que dormir suele ser cómodo, no cualquier postura, pero sí con la comodidad de no tener una panza que pese tanto.

    Ahí vamos batallando con el estómago creciendo, y llegamos a la semana 33, haciendo nuestra entrada triunfal al tercer trimestre, donde nos sentimos como Buda, todo el mundo nos quiere acariciar la pancita mientras pensamos “¿por qué quieren hacerlo?”.

    Ya el dormir se vuelve un desastre, te tienes que rodear de almohadas y casi hacerlo sentada porque si duermes acostada no puedes respirar por la opresión, si duermes de lado izquierdo o derecho el tener que girarte es trabajo casi de una grúa, todo un show.

    Cuando nace tu bebé acompañado de toda la felicidad que rodea el nacimiento de tu pequeño, regresa ese placer único y extraordinario que es acostarte boca abajo. Recuerdo que lo hice como a los tres días de estar en casa con el bebé, aún con faja y el bebé dormido a medio día. Me puse frente a la cama y me dejé caer como si me recibiera una nube.

    Sé que solo las que ya han sido madres compartirán conmigo este fabuloso momento, que si bien es algo de todos los días, el poder retomarlo es un premio a nuestra paciencia.

    Dormir cómodamente es el derecho de todos, excepto cuando estás embarazada.

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  • 12 dudas que tenemos sobre el colecho

    12 dudas que tenemos sobre el colecho

    Soy una gran fan y defensora del cohecho, un tema que divide opiniones entre madres novatas y madres expertas. La verdad es que por ser una decisión tan compleja se necesita siempre el apoyo de la pareja antes de realizar esta práctica, que si bien es beneficiosa para los hijos, muchas veces la mayor queja de los adultos es el descanso, porque los niños duermen felices.

    Mi hijo fue quien me abrió el camino a esta maravillosa experiencia hace nueve años, con esa vivencia te comparto algunas preguntas que nos realizan a quienes realizamos la práctica de dormir con nuestros hijos en el mismo lecho, de ahí viene el “co-lecho”.

    Duda #1 ¿A qué hora dormir?

    Elije una hora para comenzar con cena, baño, juego y cama. Mídele los tiempos y a la hora que consideres que es buena para que tus hijos duerman vayan todos juntos a la cama.

    Duda #2 ¿Cuántos niños entran en la cama?

    Cuando son chiquitos entran dos, conforme van creciendo te pedirán cambio de cama a su propio cuarto o también puedes poner otra cama dentro de tu recámara, que también es colecho.

    Duda #3 La luz de la recámara

    Yo apago la luz totalmente. Cierro persianas, cortinas, puertas que metan luz, es la forma más fácil de relajarlos para dormir. Hacemos las oraciones y después silencio total.

    Duda #4 El descanso de los adultos

    Días buenos y malos, como todos. Noté que las patadas ni son tan fuertes y las descobijadas de los niños calurosos se solucionan con una colcha para ti solita.

    Duda #5 El ver tele

    Vemos tele en la cama 30 minutos antes de dormir, casi siempre algo que les guste a ellos o a ambos. La tele para adultos la veo cuando están muy pesados de sueño o en otra área de la casa.

    Duda #6 El tipo de cama

    Recomiendo ampliamente la de tamaño King Size, la más ancha que encuentres en la tienda y que mejor se adapte a tu presupuesto. Debe ser una inversión para tu espalda.

    Duda #7 ¿Dónde duerme el esposo?

    Por supuesto que el esposo duerme en la misma cama, disfruta del calorcito del bebé, de sus risitas en medio del sueño, claro también de las patadas y llantos nocturnos.

    Duda #8 La intimidad

    ¡Claro que hay intimidad! Opciones para ello están por toda la casa, no solo la cama tiene que ser el centro donde se hace la magia. La lista comienza en sala, baño, cocina y muchas más.

    Duda #9 ¿Cuánto tiempo dura?

    El mayor pasó de estar en mi cama a estar en su cama dentro del mismo cuarto, de allí a pasarse a su cuarto; sin obligar y justo cuando su nivel de maduración se los pedía.

    Duda #10 Los beneficios

    Tiene efectos tranquilizantes sobre el bebé lactante al sentir cerca a su madre, a las madres les da un sueño más tranquilo y reparador; los bebés lactan más por las noches y lloran menos.

    Duda #11 Quiénes no aplican

    Madres o padres con sobrepeso o que sean fumadores, o que beban bebidas alcohólicas. Si tu pareja se fue de fiesta, que uno de los dos se mueva a otra cama o la sala.

    Duda #12 ¿Quiénes lo practican?

    Actualmente está muy arraigado en los países asiáticos y en la cultura latina. En los libros de crianza se menciona que es una práctica ancestral desde la época de los primeros habitantes en la tierra. Quienes en sus cuevas dormían juntos, en “manada” para cuidarse entre ellos y evitar el ataque de otro grupo o animal.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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