Categoría: Colaboraciones

  • ¿A tus hijos les pones apodos o diminutivos?

    ¿A tus hijos les pones apodos o diminutivos?

    Las mamás tenemos muchas formas de llamar a nuestros hijos, a veces de forma cariñosa con diminutivos de su nombre o con apodos con referencia a otras cosas. Pero debemos estar conscientes que la forma en como los llamemos desde pequeños será la forma en como también sean llamados de grandes y puede no gustarles.

    Hay mucha diferencia entre los apodos y los diminutivos, en ocasiones los niños se sienten ofendidos con alguno de ellos, tanto que puede causarles enojo o molestia, pero como está tan marcado por tanta repetición dentro de los integrantes de la familia es muy difícil dejar de mencionarlos.

    En mi caso tengo dos hijos, cuando escribo sobre ellos me refiero a ellos como a mi “Princesa” y mi “Padawan”, pero en casa también les decimos de cariño “Pulga” y “Chelo”. ¿Quién de los dos crees que odia su apodo?

    La niña con seis años recién cumplidos le pide a su hermano que le deje de decir así, pero la verdad es que fui yo quien le puso ese apodo cuando era muy pequeñita y se le ha quedado y repetido por todos.

    Antes no se enojaba, pero ahora no le gusta para nada, prefiere su diminutivo que es “Carito” (de Carolina) y estamos trabajando para ya no repetir ese apodo que le decimos de forma cariñosa pero que a ella ya no le gusta tanto.

    ¿Qué es un apodo?

    La RAE dice que apodo es “Chiste o dicho gracioso con que se califica a alguien o algo, sirviéndose ordinariamente de una ingeniosa comparación”. Algunos de los apodos más conocidos son: gordo, pelón, flaco, panzón, cerebrito, chelo, güero, peludo, cuatro ojos, gato, chino, negro, muñeca, entre muchos otros.

    ¿Qué es un diminutivo?

    La Rae dice que un diminutivo es “expresa disminución, atenuación o intensidad de lo denotado por el vocablo al que se une, o que valora afectivamente su significación.” Por ejemplo de Guadalupe: Lupita, de Francisco: Panchito, de Ana: Anita, de Isabel: Chabelita, de José: Pepe, de Rocío: Chío, de Luisa: Licha, de María: Mari, etc.

    Debemos ser respetuosos con las formas en las que llamamos a nuestros hijos, y no ser nosotros sus propios verdugos con un nombre raro y a la postre con su apodo o diminutivo, que es a fin de cuentas la forma con la que identificamos su persona. Si a ellos no les gusta lo mejor es parar y respetar su deseo.

    ¿De qué forma llamas a tu hijo cuando no usas su nombre?

    Foto: vía

     

     

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Los nueve años, mi hijo entra en la pre adolescencia

    Los nueve años, mi hijo entra en la pre adolescencia

    Hace unos meses platicaba con mamás amigas del colegio de mis hijos, especialmente con las de los compañeros de mi niño de tercero de primaria, sobre el noveno cumpleaños de los chicos, que gradualmente van teniendo uno por uno en el salón de clases.

    La mayoría de los niños se conocen desde la etapa temprana de kinder, es por eso la confianza entre las madres para hablar temas comunes sobre el crecimiento y pautas de conducta.

    En una de esas charlas una de ellas comentó. “¿Ya notaron que dieron un salto en conducta? Cómo que les cambiaron el switch y ahora son más introvertidos e independientes”. La mayoría comentó que era cierto, cada una con su hijo en casa notaba los cambios, pero pensábamos que eran únicos de nuestros hijos.

    No importaba si hablábamos de un niño o una niña, las pautas de conductas que empezamos a descifrar en común de nuestros chicos fueron las siguientes:

    Todo se cuestionan

    Quieren saber el porqué, el cómo, el hasta dónde de cómo funciona el mundo, la vida, Dios, el universo y demás dudas relacionadas con su entorno.

    Poco pacientes

    Si antes no peleaban con su hermano, ahora las discusiones son más frecuentes; no quiere juntarse con ciertos amigos, los castigos los siente injustos.

    Hacen sus equipos

    Empiezan con sus clubs de Tobi, las niñas con las fiestas con solo sus amigas. Las albercadas dejaron de ser mixtas y ya no quieren posar juntos en una foto donde se tengan que abrazar.

    ¡Flojera!

    Lo que antes hacían de forma automática con la orden de mamá, ahora la replican. ¿Por qué tienen que levantar su cuarto?, ¿Por qué tienen que recoger su plato de la mesa?, ¿Por qué tienen que dejar listo su uniforme en la noche?

    Te fulmina con los ojos

    Algo muy raro, vez algo en su mirada que antes no existía, casi siempre es enojo: cuando lo regañas por hacer o no acatar una orden, o cuando obtiene una consecuencia por bajar sus calificaciones y lo peor es cuando escuchas entre dientes un te odio. 

    Quizá tu hijo de nueve años no encaje en todas la características en la que coincidimos que nuestros hijos están afrontando, pero comprendemos que esta transición es sumamente normal y que están a un paso de la adolescencia. 

    Les quedan tres años más en la escuela primaria, se convierten en los niños del grupo de los grandes del colegio y ellos lo saben.

    Mis amigas y yo hemos decidido afrontar esta nueva etapa con amor y respeto, y poder junto a nuestros hijos decir adiós a ese niño pequeño que hemos amado y que se nos va para madurar pronto en un chico mayor.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: Dejé de dar dulces en las fiestas de mis hijos

    #YoConfieso: Dejé de dar dulces en las fiestas de mis hijos

    Con nueve años de experiencia como mamá he pasado por muchas fiestas propias: nueve de mi hijo mayor y seis de mi hija menor, y sin contar las fiestas donde han sido invitados a lo largo de sus cortas vidas.

    Y entre que acompañamos a nuestros hijos a unas horas de diversión, siempre nos fijamos en la organización de la mamá del peque cumpleañero: que si la comida, la piñata, el tema elegido y demás simplezas que hacen más divertida una fiesta ¿Y cómo no? ‘Teniendo tan cerca la fecha de la próxima fiesta de nuestros hijos’ nos fijamos aún más.

    Una de las cosas que he podido constatar en TODAS las fiestas, es la misma plática entre las mamás tras entregarles el dulcero, algo así como: “¡Ay! Todavía más dulces… los voy a guardar en el refrigerador con todos los demás que se acumularon este mes, porque no se los doy todos a mi hijo, los separo, le elijo algunos cuantos y todos los demás los tiro a la basura o los regalo”, ¿te suena conocido?

    Todas las mamás decimos esta frase, y lo peor es que cuando nos toca hacer nuestra fiesta seguimos repartiendo dulces que acaban congelados en el refrigerador, entonces ¿por qué no acabar con esta práctica, o al menos disminuirla?

    Yo que siempre quiero hacer las cosas diferentes, desde hace unos años intenté cambiar la dinámica para no seguir repartiendo caries en forma de dulces, los cuales probablemente los invitados no se coman y acaben como dicen en el basurero y decidí no regalar más dulces.

    “¿Pero cómo? ¡Si es una fiesta de cumpleaños!” Me dijo mi esposo en una ocasión, y es cierto, las fiestas de cumpleaños son sinónimos de dulces y azúcar, y también de niños corriendo acelerados por todos lados gracias a ellos. Entonces se me ocurrió algo muy sencillo que te invito a considerar.

    La piñata es un clásico de las fiestas infantiles, entonces lo que he hecho es que busco dulces que los niños de verdad coman pero una cantidad que sea la mitad a lo que habías pensado ofrecer (media bolsa por ejemplo), la otra mitad de contenido la cubrí con juguetes plásticos que luego encuentras a buen precio en las tiendas como soldaditos, muñequitas, yoyos, etc. Es decir, la piñata rellena con la mitad de dulces y la mitad de juguetes.

    Una opción mucho mejor, son las piñatas hechas con un marco cúbico de madera delgado, forrado de celofán transparente y rellena de globos de colores ¡los niños las disfrutan muchísimo, así que ¿Cuáles dulces?

    Otra parte donde los dulces hacen presencia es al final, cuando otorgamos a los invitados el “dulcero” o “cotillón”, que es una bolsa enorme rellena de dulces. Mi opción es regalar algo que tenga que ver con la fiesta, por ejemplo, mi hija tuvo su fiesta de cumpleaños temática de “Salón de belleza y spa”.

    ¿Qué regalamos en vez de dulcero? Un set con el tema de la fiesta, el nuestro incluía brillo labial, pintura de uñas con chispas, lima, crema, una borla de baño, uno stickers para las uñas, un moño para el cabello y otros detalles más que sus invitadas recibieron muy felices. ¡La idea es hacer algo diferente donde no inviertas demasiado!

    Los dulces son deliciosos, pero hay que dárselos con medida a nuestros peques. Mis hijos comen dulces pero muy pocos, solo que ahora lo que hacemos es no regalarnos en nuestras fiestas para ayudar un poquito a la salud de todos.

    Y si, confieso que ya no regalo dulces en las fiestas de mis hijos.

    Foto vía

     

     

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • 5 tips para hacer a tu niño más independiente

    5 tips para hacer a tu niño más independiente

    Uno de nuestros intereses como mamás es criar hijos independientes. A veces con las situaciones del día a día la educación parece complicarse y sentimos que en vez de trabajar para enseñarles de la manera correcta, en realidad estamos haciendo lo contrario.

    ¿Y cómo es esto posible? Primero por nuestra novatez como madres, también escuchando los consejos de la educación antigua de la abuela o incluso consejos alternativos que encontramos por allí.

    Siempre he pensado que debemos fiarnos por nuestro instinto de madres que casi siempre será lo más correcto para educar.

    Es entonces que te comparto estos tips que seguro te ayudarán para crear pequeños más independientes:

    1.- Que resuelva sus problemas

    Nada de ir corriendo a resolverle todo lo que le estorba a su paso, hay que dejar que el niño piense en cómo obtener una respuesta a su tarea, a una pelea entre hermanos o a encontrar lo que busca.

    2.- Que sepa que estás ahí

    Crear empatía con nuestro hijo y que sepa que a pesar de todo mamá estará ahí, pero lo que deseamos es que aprenda a resolver por sí mismo, que entienda que es parte de su crecimiento y no de un alejamiento de mamá.

    3.- Que pueda elegir

    A veces nosotras no damos opciones ¿verdad? permítele entonces que comience a elegir entre una u otra cosa, que conozca que siempre hay posibilidades para decidir de manera razonable y conociendo los límites.

    4.- Que conozca las rutinas familiares

    Las rutinas de sueño, las de la hora de la comida, las de recoger sus juguetes, etc. Cuando trabajes las rutinas diles a tus hijos los pasos de su estructura para que entre ellas tomen decisiones como seleccionar su pijama, quizá el menú de hoy, dónde acomodar sus juguetes al terminar; pequeñas acciones que les permitan crecer en familia.

    5.- Qué aprenda de sus errores

    ¿No anotó la tarea? No corras al grupo de chat de mamás para resolverle el problema. Envíale una nota a su profesora donde le indiques lo que pasó y verás que a tu hijo no le volverá a ocurrir cuando vea la mala nota. Esto no nos hace una mala mamá, por el contrario, le estamos enseñando la responsabilidad.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Tu hijo te dijo que te odia?

    ¿Tu hijo te dijo que te odia?

    No hay momento en la vida de una madre que duela más que un golpe al estómago como cuando te hijo te grita “Te odio”. ¿Solo de leerlo duele verdad?

    Y bueno, el motivo puede ser cualquiera: que no vaya al cumpleaños de su compañero, que no le compres un juguete, que no pueda salir a jugar hasta que termine la tarea, los momentos para sacar esa frase tan horrible de dos palabras puede llegar en cualquier instante y quebrarnos como madres momentáneamente.

    Y con todo y eso tenemos que tener en cuenta que no eres mala madre y que tu hijo es un niño normal que expresa sus sentimientos de frustración y los sacó mediante esa dolorosa frase que seguro no olvidaremos de por vida.

    Y es que, ¿cómo?, nuestro pequeñito al que hemos amamos con tanta intensidad nos puede decir algo tan feo, pues así pasa y seguro así te pasó a ti con tu propia madre.

    Recuerdo perfecto cuando pensaba que la odiaba, cuando no me dejaba salir a jugar con mis amigas o a las fiestas, pero no se lo decía, más bien lo pensaba; pero ahora hay niños que explotan y dicen las cosas como las sienten.

    ¿Cómo podemos contestar cuando llegue el momento? Primero toma aire, respira profundo y puedes tomarlo con humor y tranquilidad, ten a la mano las siguientes frases:

    “Yo te amo, aunque sé que en este momento no te importa”

    “Creo que eso no es cierto. Discúlpate”

    “¿Sabes que eso que dices me está lastimando?”

    “Muy bien mi amor, tu tampoco eres mi persona favorita en este momento”

    “Qué bueno que sacas tus sentimientos. Hablamos cuando estés más tranquilo”

    “Mi amor por ti es tan grande que hay suficiente para los dos”

    “Me parece bien que estés molesto, pero ni siendo hiriente harás que cambie mi decisión”

    “Muy bien mi vida, ya lo superarás”

    Si bien las palabras de los niños debemos tomarlas de forma seria, este momento en la vida de toda madre es inaplazable, pero créeme: lo estás haciendo bien. Trata de recibir ese momento como un paso más en el crecimiento normal de tu hijo y respira profundo para dar paso a lo que sigue. 

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Qué hacer cuando los hermanos se pelean?

    ¿Qué hacer cuando los hermanos se pelean?

    “Mis hijos pelean todo el día ¡ya no sé qué hacer!”, me decía el otro día una amiga. Y la verdad es que los hermanos por más bien que se lleven hay momentos en la vida en que no están de acuerdo hasta por nimiedades, como elegir el tipo de cereal del súper y al cual mamá les dijo que escogieran entre los dos una caja. De risa pero seguro te viste reflejada en el ejemplo.

    Lo cierto es que el amor de hermanos es un lazo muy fuerte, aún con la misma crianza de los padres, la misma casa y rutinas, los chiquillos siempre tienen personalidades diferentes que a la vez los hacen ser únicos ante nuestros ojos.

    Pero la verdad es que cuando son niños muchas veces no se tienen tolerancia entre ellos mismos y es cuando nosotras las mamás empezamos con las famosas canas verdes.

    “Mami, él me está diciendo Pulga”, “Mami, ella me quiere quitar mi dona y ya se acabó la suya”, “Mami quiero jugar solo y no se va”, “Mami yo me quiero bañar con mis muñecas y él quiere meter sus carros”… la lista de quejas es larga y diaria.

    ¿Qué podemos hacer como mamás para entender, mediar y ayudar a nuestros hijos en sus discusiones diarias? ¡Checa estos tips!

    No son compatibles

    La verdad es que el que sean hermanos no es garantía que ellos se llevarán bien, digamos que la vida, Dios, sus padres o todos juntos los pusieron a vivir juntos, no fue una elección y las personalidades diferentes muchas veces no hacen que les guste lo mismo, y como padres debemos entenderlos. No tienen que caerse bien, pero si aprender a amarse a pesar de sus diferencias.

    Lo mismo para ambos

    Muchas veces la rivalidad la generamos nosotros los padres sin darnos cuenta al hacer preferencias como “deja que la niña lo agarre porque está más chiquita” o “él si puede probar el juguete porque es mayor” o “préstale tu carrito un momento para que lo conozca” (mientras el bebé lo llena de saliva). Esas pequeñas diferencias hacen que los niños noten las condescendencias con alguno de ellos y los incita a competir por la atención de sus padres.

    Aplaudir las habilidades

    ¿A qué me refiero con esto? Puede que uno de tus hijos sea un buen deportista y el otro un estudiante con buenas calificaciones, es importante que en lo que se destaquen sea un motivo para alentarlos a ser mejores, no a abarcar lo que hace su hermano para igualarse, recuerda que son diferentes.

    ¿Uno de tus hijos es bully?

    Considera que si uno de tus hijos se la pasa molestando o siendo agresivo con su hermano mayor o menor, es probable que el bullying se esté haciendo presente en tu propia familia. El niño agresor es quien se siente menos aceptado o quien tiene los celos más grandes. Pongamos atención en este caso para evitar problemas mayores o daños físicos.

    Resolver entre ellos

    Sin llegar a los golpes o a los insultos, es básico que los niños aprendan a resolver sus problemas entre ellos, para así promover el desarrollo de unos adultos seguros y con una crianza beneficiosa. Así también obviamos que no hay un hijo favorito y que por el contrario les damos las herramientas para que ellos resuelvan de una manera pacífica.

    Tengo una hermana y un hermano, los dos menores que yo, y aunque somos muy diferentes entre nosotros la vida los puso en mi infancia para crecer más feliz, rodeada de amor y risas. Los hermanos son una bendición, y aunque ahora de adulta no los veo a diario los amo con todo mi corazón y doy gracias a Dios por ellos.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • TV: Los estrenos de Netflix que no te puedes perder

    TV: Los estrenos de Netflix que no te puedes perder

    ¡Hoy tengo nuevas recomendaciones que darte! Cómo parte del Netflix #StreamTeam y te comparto lo que tendré en mi spotlight durante estos días. Así que toma lápiz y papel y checa lo que tendrás a disposición ¡y sin comerciales!

    Lo que verá Mamá

    The Ranch

    Ambientada en el presente en un rancho de Colorado, The Ranch es protagonizada por Ashton Kutcher como Colt, quien regresa a casa tras una carrera fallida en el fútbol americano semiprofesional, para administrar la finca familiar junto a su hermano mayor Jameson “Rooster” (Danny Masterson) y su padre Beau (Sam Elliott), a quienes no ha visto en 15 años. Debra Winger interpreta a la madre de Colt y “Rooster”, Maggie, que es la dueña del bar local.

    Lo que verá Papá

    Special Correspondents

    La divertida comedia de Ricky Gervais cuenta la historia de un periodista y su desventurado técnico, quienes falsifican informes de guerra de primera línea desde un escondite en Nueva York.

    Lo que verán los Kids

     

    Hormigaz (Película)netflix

    Kong, el rey de los monos (Temporada 1)

    Ultimate Spider Man (Temporada 4)

    Todas estas recomendaciones son de mi familia para tí, pero no dejes de checar los numerosos estrenos que mes con mes tiene Netflix para ti ¡Acompáñanos!

    Foto destacada Netflix.com

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  • Cómo cuidar a tu familia de los mosquitos

    Cómo cuidar a tu familia de los mosquitos

    Como mamá, sé que los niños son imparables a la hora de jugar. Puede llegar la noche, que los llames muchas veces, que tengan hambre o que estén súper sucios y ellos no ven motivo para dejar de hacer lo que más les gusta: disfrutar del aire libre.

    Verlos correr libremente es una de las actividades que más disfrutan los niños y que como mamás también recordamos que este era uno de los momentos más divertidos de nuestra vida. ¿Entonces por qué pararlos? Que disfruten con toda intensidad es parte de nuestros deseos, pero sobre todo que estén bien protegidos contra las enfermedades sobre todo aquellas que pueden ser transmitidas por mosquitos.

    Toda mi vida he estado en un clima tropical. Mi mamá me enseñó a cuidarme desde niña de los mosquitos y todos los bichos que podrían transmitir enfermedades. Ahora que soy mamá, sus consejos me han servido para proteger a mis niños de las picaduras de los mosquitos, sobre todo para prevenirlos del dengue y los famosos Chikungunya y Zika.

    Una de nuestras rutinas, que seguimos a diario por las mañanas, es cuando nos estamos alistando para ir a la escuela. Tras tener el uniforme puesto, les aplico a mis hijos el repelente de mosquitos OFF! en aerosol

    Me gusta mucho porque su fórmula actúa para protegerlos de mosquitos, incluso el que puede transmitir el dengue. La fórmula se las aplico sobre los brazos, las manos, las piernas y zonas de piel expuestas. También aplico el spray sobre el uniforme para brindar una protección extra.

    ¿Por qué confío en un repelente de moscos? Porque he notado que con su uso mis hijos dejaron de regresar a casa con piquetes por todo el cuerpo. “¿Dónde recibiste tantas picadas?”, le pregunté en una ocasión a mi Princesa. Ella me respondió: “Es que en las casitas de la escuela había muchos mosquitos y no nos habíamos dado cuenta. Todo el patio de recreo tiene moscos”. 

    Las escuelas hacen todo a su alcance para contrarrestar la nube de mosquitos, pero entiendo que a veces ni las constantes fumigaciones pueden darles lucha, sobre todo en sitios tan delicados de fumigar como son los centros educativos, ya que hay que tener mucho más cuidado al esparcir estos líquidos.

    Es por eso que para mí la mejor opción es usar una protección que yo les dé desde casa, un producto que brinda protección de los expertos contra mosquitos y que no sea nocivo para su salud, que sea un repelente.

    Mis recomendaciones de mamá con el producto:

    1. Poner un poco en el antebrazo para verificar que tu peque no es alérgico a la fórmula
    2. Mucho cuidado con la aplicación en la zona de los labios, boca, ojos y nariz
    3. Los niños pequeños se llevan las manos a los ojos o a la boca, entonces no pongas el repelente en estas zonas
    4. No poner sobre la piel dañada por raspones, cortadas o recién quemadas de sol
    5. Y te recomiendo que leas las instrucciones que vienen en la etiqueta del producto  para no cometer errores

     

    Foto Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • 4 hábitos de higiene y bienestar que aplico a mi familia

    4 hábitos de higiene y bienestar que aplico a mi familia

    Soy una mamá a la que le gusta tener todo en orden, y dentro de ese estilo de vida aplico también que mis hijos tengan hábitos de higiene y limpieza que nos procuren bienestar como familia, y por supuesto como individuos, ya que es importante que aprendan a esta edad lo que se llevarán a la adultez.

    Para que a mis niños les cueste menos trabajo estas acciones y se le formen como hábitos en su vida diaria es importante que los manejemos como una rutina, algo que ellos hagan cotidianamente de forma automática, pero ¿cuáles pueden ser esas cosas básicas que debemos enseñarles? Checa estos ejemplos:

    ¿Amiguitos en la cabeza? ¡No gracias! Mi hija dice que tiene el cabello de princesa, por eso el trabajo de cuidárselo cae básicamente en la mamá, o sea yo. Las maestras nos piden apoyo, especialmente con las niñas, que deben ir con el cabello peinado, trenzado y con algún gel que las proteja del contacto de piojos en la escuela, los niños de preferencia con cabello corto.

    Más bichos. Y ya que hablamos de ellos, qué tal los mosquitos que aparecen dentro y fuera de casa, listos para atacar y picar a nuestros chicos cuando duermen o cuando juegan. La mayoría de las veces los niños ni cuenta se dan cuando se acercan, pero con estos eventos del dengue, zika y chikungunya prefiero proteger a mis niños de la forma más efectiva. Compré el repelente en aerosol OFF! Que protege de los mosquitos que pueden transmitir esas enfermedades,  les pongo antes de salir sobre el uniforme escolar y mis niños se van protegidos  a su escuela.

    Sobre los estornudos. Que sepan la importancia de taparse la boca y cómo hacerlo, que lo ideal es cubrirse con la parte interna del codo, porque con la mano los bichos quedan impregnados en la piel, o si es posible tener una servilleta en mano para retenerlos y tirar el papel al bote de basura.

    Baño diario. No hay mejor forma de protegerse de las enfermedades que un baño de agua tibia o fresca, dependiendo de la región y el clima donde vivas. Siempre tener a la mano un jabón antibacterial que sea también suave para la piel de la familia, incluso hay en forma de gel, de barra o de crema, según las necesidades de cada quien.

    Todos los días los niños aprenden, formarles buenos hábitos es un trabajo en equipo que logrará grandes resultados a muy corto plazo ¡No dejen de practicarlos!

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: Cuando era soltera creía que educar hijos era cosa fácil

    #YoConfieso: Cuando era soltera creía que educar hijos era cosa fácil

    Yo confieso: Cuando era soltera creía que educar hijos era cosa fácil

    ¡Gran error! Los años de experiencia como mamá nos hacen valorar el amor y la dedicación que pusieron nuestras madres durante la infancia. No hay mejor consejo otorgado que el de una madre experta en el arte de criar.

    ¿Alguna vez no tuve hijos? Parece que los recuerdos que tengo de esa época se remitieran a la prehistoria, al siglo pasado, a mis sueños, y es que mi vida cambió de sentido desde que tuve en mis brazos a un bebecito que solo quería estar pegado a la teta de la mamá.

    Un pequeño con el que conocí el parto natural y que aún imaginándome el dolor que me decían sería, no fue ni comparado con lo que en realidad sentí.

    No hay día que no esté lleno de abrazos, de frases de amor y regaños, la verdad es que sí hay días, en los que los niños están muy inquietos e incontrolables. Pero hay que tener cuidado también con la forma de reprenderlos, mostrarles las consecuencias de sus acciones y hasta manera de guiarlos con las tareas, educar a un hijo no es cosa fácil.

    Una vez mi mamá me dijo: “cuando ustedes eran niños no había tanta educación para las madres, la mayoría lo hicimos como nos indicó el instinto y con la ayuda de nuestras madres o mujeres con experiencia de la familia: las mamás de hoy tienen a la mano el internet con muchas páginas de maternidad, revistas, libros y pediatras a elegir, es muy diferente a como te crie yo, hija”. Y como en todo, mi madre tenía razón.

    Cuando era una joven universitaria, los niños y bebés que tenía cerca mío eran los de mi familia, mis primitos, a quien veía junto a mis tías. Yo observaba cómo se partían en cuatro tratándoles de enseñar lo mejor que podían.

    Recuerdo a una de mis tías que decía la frase “está bueno para mí”, refiriéndose  a un niño bastante travieso, ¿cómo creen que fue el de ella? ¡Pues el doble de travieso!

    Yo entonces pensaba también “si hiciera esto o aquello tendría todo resuelto con su hijo”, y nada, gran error, nunca hay que opinar sobre la crianza de otras madres y menos si aún no tenemos hijos.

    En la vida encontraremos opinólogas de profesión, que estarán listas para dar un consejo no pedido a la menor provocación. Claro que cuando ese consejo viene de tu tía con siete hijos el consejo es más que bienvenido, la voz de la experiencia llega a nosotros de una forma cálida y precisa; cuando el consejo sobre el porqué tu crianza no es correcta viene de alguien que no ha criado ni sobrinos, no vale la pena perder el tiempo escuchando y haciendo corajes.

    A mí me recomendaron cosas sobre que los bebés pueden comer hígado de pollo a los cuatro meses de nacido, a que darle agua a un bebé porque la leche materna le deja la boca “pastosa” y hasta que hay que dejarlos llorar para que no se embracilen. Todos estos fueron consejos dados por mujeres que no tenían ni idea sobre la crianza y maternidad, y es que, cualquiera que tiene boca opina.

    Con el paso del tiempo, casi nueve años de experiencia como mamá he aprendido a cuando saber hablar y callar, y es que a ninguna mamá nos gustan las críticas sobre si lo estamos haciendo correcto o no, claro que siempre lo queremos hacer bien. Así que lo mejor es prestar oídos a la experiencia, a las tribus de madres, a las mujeres cálidas de tu familia; seguro ellas te darán lo mejor enseñanza.

    Y mi consejo para las que callan a un niño llorando en un avión, las que ponen caras al ver amamantar a una madre en un restaurante o las que creen que ser madre es fácil, solo les puedo decir una cosa: hablemos cuando seas madre y tu instinto natural aflore, mientras, suerte.

     

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  • ¿Tu hijo tiene miedo al dentista?

    ¿Tu hijo tiene miedo al dentista?

    Como mamás sabemos que muchos de los malos hábitos en el cepillado de los dientes proviene del miedo que tienen los niños al saber que les toca su visita al dentista. El programar las visitas de manera esporádica, el retrasar o posponer, les producen fobias al sonido del taladro, al miedo de introducir una herramienta en su boca y los lastime o incluso al tener a un adulto desconocido escudriñando su boca.

    Por ello, la odontóloga Luz Verónica Rodríguez López, con 16 años de experiencia como estomatóloga y 12 años como ortodoncista nos comparte sus recomendaciones para procurar la tranquilidad de los niños en su visita para la limpieza de sus dientes y se transforme en una experiencia divertida donde se les eduque sobre la prevención.

    ¿Cómo conseguir que los pequeños disfruten en el dentista?

    Entre más temprano los niños tengan contacto con el dentista podrán ir viéndolo de forma normal, ya que al hacer visitas periódicas de prevención, les evitará las caries y obviamente el famoso y molestoso ruido. Aparte que la parte preventiva no duele.

    ¿Cuál es la forma ideal de recibirlos en el consultorio y evitarles el miedo?

    Normalmente el indicado para atender a un niño es el odontopediatra, ya que el consultorio y el ambientes está adaptado para recibir a un pequeño, lo importante es que se sientan en confianza y que los papás permitan trabajar al médico.

    ¿Cómo padres como podemos educar a nuestros hijos para un mejor salud bucal?

    Para educar a un niño en su higiene es desde pequeños, es necesario realizar aseo bucal. No hay que esperar a que tengan los dientes fijos, con los de leche se inicia la limpieza.

    ¿Cuáles son los buenos hábitos para la higiene bucal de la familia?

    Desde bebés y hasta los dos años puede hacerse el aseo con gasa envuelta en los dedos de la mamá, ya que antes de esta edad el niño no puede escupir. Con una gasa húmeda se puede hacer la higiene, haciéndolo de forma habitual el niño se va acostumbrando y se forma un buen hábito.

    Hay tantos cepillos dentales para niños en el supermercado ¿Cómo podemos como mamás elegir el mejor para las etapas de bebés, niños pequeños y niños grandes?

    Actualmente vienen en los empaques las edades adecuadas por el tamaño y manejo del cepillo. Pueden preguntar a su dentista y mi recomendación es que elijan uno con cerdas suaves y una pasta de dientes para niños que les guste.

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