El fin de semana pasado asistimos a la boda de mi prima que vive en Mérida, la hija menor de unos tíos muy queridos, quien dió el sí al que ahora ya es su esposo tras un año de amor incondicional. Muchos nos preguntamos en un principio si no era muy rápido casarse tras un año de noviazgo, pero fue tras ver el gran amor que se profesan que recordé que en esto del amor no hay tiempos escritos, ¡bienvenida la felicidad!

El amor de pareja es un tema tan complejo, puedo decir que allí es donde inician los cimientos sólidos, donde en un futuro no muy lejano se levantará una familia feliz y saludable, con mucho que aprender y crecer con el paso de los años, es una labor tan cansada como hermosa.

boda-especial
Foto: Any Fuchok.

Aunque tuve poco tiempo para platicar con mi prima, pude ser testigo del día más feliz de su vida, espero seguir estando presente cuando nos sorprenda con la noticia de su embarazo y demás sucesos bellos de los que disfrutamos en familia.

¿Y ahora que le viene? El acoplamiento con su esposo, el aceptar que el matrimonio no es ni parecido al noviazgo, el disfrutar de cocinar para dos, de viajar en compañía, de saber que nunca mas estará sola. Todo esto me recuerda el principio de mi vida en pareja y lo complicado que fue para mí adaptarme, nada que el amor y la paciencia no solucionaran.

Desde mi casa en internet solo puedo desearle lo mejor para ella y su esposo en esta etapa, que se diviertan muchísimo porque es la gran aventura de la vida. Bendiciones.

Foto destacada Vía

¡Síguenos en Facebook! Da click aquí —> Mamá de Alta Demanda