Las madres vamos a la par que un superhéroe, a veces creemos que nuestro trabajo de maternal para por la noche cuando los chicos duermen, la realidad es que mientras eso sucede estamos pensando en tantos tópicos para el bienestar familiar que lo cierto es que nunca descansamos.

Ahí los vemos dormir mientras pensamos: “ya está a punto de caérsele el diente a la niña”, “tengo que comprar el material en la papelería para el mayor”, “cocinaré algo delicioso para mañana que les guste a todos”, “no debo olvidar cambiar la sábanas porque el chiquito estuvo estornudando toda la noche”, así funciona la cabeza de una mamá, lo del “descanso” es solo una palabra ajena a nuestro vocabulario.

“¿Mami ya casi acabas de trabajar?” Me ha dicho mi hija en varias ocasiones, y es que ella no sabe que las madres no tenemos descanso ni cuando ellos están en la escuela. El día que nos convertimos en madres nuestras actividades se multiplicaron, la palabra sueño no existe ni tenemos la tranquilidad de su salud comprada.

Una de mis grandes objetivos como mamá es mantenerlos saludables, no como dicen “viviendo en una burbuja” pero sí procurándoles un ambiente limpio y cómodo para todos; incluyendo a papá y a mamá, porque si los chicos tienen una familia sana todos estaremos realizando nuestras actividades en armonía.

Para que esto suceda, en nuestro entorno, donde mis hijos pasan la mayor parte del tiempo, lo mantengo bajo la magia del orden y la limpieza, no de forma obsesiva porque esto tampoco nos hace bien, pero sí enseñándoles a los chicos cuáles son las reglas del mantenimiento de nuestro hogar.

Te cuento como evito enfermedades y contagios en mi núcleo familiar:

Ambientes ventilados

Todas las mañanas mientras se hace la limpieza de las habitaciones, procura abrir las ventanas. Esto es lo que más me gusta realizar a diario para que entre el sol y salgan los olores y humores del día anterior. Lo recomiendo mucho ¡te llenarás de buena energía!

Habitaciones en orden

¡No permitas que tu casa sea un caos! Trabaja junto a tus hijos con la importancia del orden y la limpieza comenzando en su propia habitación. Que no halla ropa mojada, juguetes tirados o polvo en el aire acondicionado o las aspas del ventilador. ¡La salud es primero!

Muñecos de peluche en su sitio

Los peluches son un encanto, mis hijos tienen muchos acumulados que recibieron en cumpleaños o días especiales ¡No quieren deshacerse de ellos! Pero a la vez son un gran receptor de polvo que mantiene vivos a unos bichos muy feos llamados ácaros los cuáles provocan alergias. Te recomiendo tener los muñecos en cajas plásticas y lavarlos al menos tres veces al año si es que son de uso continuo.

Cambio de sábanas

Esto es una ley en mi casa. Los cambios de sábanas de todas las habitaciones se hacen los días lunes, no permito que tomen olor a sudor o dar espacios a que los ácaros se posen en el lugar donde dormimos. Es indispensable lavar tus sábanas con agua caliente y el detergente de tu confianza. Si te es posibles tiéndelas al sol.

Alfombras y tapetes sin polvo

Hay hogares donde los tapetes tienen un espacio primordial. Si cuentas con ellos no olvides mandarlos a limpieza dos veces al año y tener al menos una aspiradora de mano para sacarles el polvo, porque aunque no se vean manchados, reciben mucha suciedad de nuestros zapatos.

Uso de gel antibacterial

Procúrale a tus hijos un bote pequeño para que lleven a la escuela y se lo pongan cuando sea necesario. Las escuelas muchas veces son un nido de gérmenes y es mejor estar preferidos con acciones tan sencillas como la limpieza de las manos para no contagiarse por ejemplo de la gripe y otras enfermedades virales.

Practicar el tapado de boca al estornudar

Parece que es algo que hacemos de forma automática, pero la realidad es que muchas personas aún no practican la forma de estornudar en el antebrazo y siguen recibiendo la saliva en sus manos. Enseñemos a nuestros hijos a hacerlo de la forma correcta para no seguir propagando el virus en el aire ni a otras personas cerca de ellos.

El cuidado de la salud comienza por nuestro propio hogar. Es importante practicar con los niños todas estas actividades de forma que se les haga una rutina, verás que con el tiempo realizarán lo aprendido por cuenta propia y serán beneficiados con más salud y menos contagios.

¡Tu puedes mamá!

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