Como mamá estoy preocupada por la salud de mis hijos. Con siete y cuatro años y muchos amigos, siempre están pidiendo comida chatarra que probar, pasteles en las fiestas o dulces de la tienda.

El colegio tiene una campaña muy fuerte sobre el plato de las porciones  y el tipo de alimentación para los niños de sus edades, pero no dejan de ser niños y no hay día que vayamos al realizar las compras que no pidan un dulce  o fritura.

A veces considero que no debo ser una mamá tan estricta y negarles siempre sus antojos, por lo tanto se los he limitado a los fines de semana, y entre semana solo comida saludable hecha en casa o si es comiendo fuera aprobada por mí, tampoco son aceptados los refrescos con gas.

Si en la comida no desean tomar la bebida preparada en casa tienen la opción de tomar agua simple. Aún con estas reglas me pregunto si será suficiente para hacerles entender, que lo mejor es limitar la comida que no nutre para días especiales, y si ellos lo entienden así.

Un día navegando por la red me encontré con la iniciativa Unidos por Niños Saludables, donde me enteré que es un movimiento que busca unir a los padres de familia con especialistas que tienen  conocimientos científicos y con profesionales de la creatividad con el fin de  poder transmitir consejos sobre hábitos de salud de una forma sencilla y así formar niños más saludables y que a la vez les aporte una mejor calidad de vida, ¡justamente lo que necesito para mi familia!

Hay muchos datos interesantes que esta iniciativa nos aporta a las madres y que a la vez nos debe preocupar que nuestros hijos no se vuelvan parte de estas peligrosas estadísticas. ¿Sabías que la enfermedad más común en México es la anemia y que son los niños de entre uno y 4 años los de mayor prevalencia? Cuando leí este dato me asusté, mi hija pequeña justo entra en el rango y he decidí informarme al respecto.

La Encuesta Nacional de Salud realizada en el 2012, indica que las consecuencias para los pequeños con anemia son:

  • Menor desarrollo, cognitivo, motor y capacidad para solucionar problemas.
  • Menor habilidad al leer y escribir, de lenguaje y aritmética
  • Mayor dificultad para concentrarse en clase y en otras tareas diarias.
  • Son más susceptibles a padecer enfermedades infecciosas y a sufrir  retraso en el crecimiento físico.

 

Para que eso no pase con nuestros hijos debemos estar muy atentas para prevenir la enfermedad, y se logra muy fácilmente en cuatro pasos que no te debes perder y debes llevar a efecto ya mismo:

  1. Alimentar a los recién nacidos exclusivamente leche materna durante sus primeros seis meses.
  2. Al sexto mes comenzar con una alimentación complementaria que incluya alimentos ricos en hierro.
  3. Al año incluir verduras, frutas, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal.
  4. Vigilar y monitorear el crecimiento de los niños.

 

El médico familiar será tu mejor aliado para vigilar la salud de tus pequeños. Aun cuando no los veas enfermos, es importante que los lleves cada seis meses o anualmente a una revisión general, para que se le valore su peso, crecimiento así como el control de sus vacunas. Nuestros hijos son nuestros más grandes tesoros y así debemos de cuidarlos. Una dieta correcta, y actividad física, son básicos para el buen desarrollo de los niños. ¿Tú como los cuidas?

Foto Cortesía Disney Babble Latinoamérica.

Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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