Cuando por situaciones de la vida tenemos la oportunidad de criar a nuestros hijos en un país que no es el nuestro se nos abre una ventana de posibilidades. Hoy en entrevista conoceremos a Doris Sanlúcar, mamá de una nena de cuatro años y psicóloga, quién debido al trabajo de su esposo tuvo que trasladarse a Estados Unidos. Sus principales preocupaciones como madre eran el aprendizaje de su hija del nuevo idioma, y al mismo tiempo que no perdiera sus raíces latinas. Lee su plan de acción y los tips que te brinda si estás próxima a este evento.

¿Cómo te preparaste previo al cambio de residencia?

Desde hace dos años que fue el cambio de trabajo de mi esposo a Estados Unidos, planeamos que cuando nuestra hija entrara a la escuela en México debía de ser una escuela bilingüe, ya que cuando nos cambiáramos de país la niña necesitaba estar lo más familiarizada con el idioma. Entonces la inscribimos en un colegio internacional en el cual durante las clases solo se habla inglés y el español en el recreo, así como en el resto de las actividades. Con los meses nos dimos cuenta que mi hija cantaba en inglés y reconocía objetos, hasta el punto de decirnos a mi esposo y a mi daddy y mom aun cuando estábamos en México. A nosotros nos pareció gracioso y la dejamos, terminó el año escolar y ella tuvo excelente aprovechamiento, por lo que pensamos que al llegar a Estados Unidos ella hablaría más fluido.

¿Cuáles fueron los cambios al llegar a la nueva ciudad en Estados Unidos?

Llegamos a Texas, donde muchos adultos hablan español pero pocos niños lo hacen, ya que lo han perdido por que sus papás solo les hablan inglés. Como llegamos en verano la peque se relacionaba con los niños en la alberca o en los restaurantes, para nuestra sorpresa la niña no hablaba nada y se comunicaba a señas con otros niños, que le tenían eterna paciencia. Pasaron los días y yo me daba cuenta que mi hija habla cada día un poco más, les decía que jugaran, cuál era su nombre y que tenía cuatro años, todo esto en inglés. Con nosotros, en casa, las cosas eran igual, viendo caricaturas en inglés y español.

“Vivimos no solo el proceso de ser bilingües sino de adaptarnos a una nueva cultura, escuela y hasta casa”.

¿Cómo fue su inclusión a la escuela?

Hace poco menos de un mes entro a Pre-K que es el primer año escolar en Estados Unidos y solo califican los hijos de militares o los que no hablen inglés de nacimiento, ahí es donde ella aplica. Llegamos a la escuela y evaluaron a la niña, efectivamente entró al programa donde tres días hablan inglés y dos español, esta es una escuela pública y estamos encantados. La mayoría del personal es bilingüe pero todo el tiempo hablan en inglés y solo cuando un visitante no habla inglés se habla español.

¿Qué avances has visto como mamá en su educación inicial con el idioma inglés?

Desde la primera semana notamos que tenía más confianza para hablar, mostraba interés en que leyéramos libros en inglés, aunque el libro estuviera escrito en español ella pedía que le hiciéramos la traducción. Nunca note cuanto había avanzado hasta que un día en el supermercado estaba sentada con una caja de plástico pequeña, la vio y luego la dejo en su lugar. Pero llego una niña más o menos de su edad y tomo la misma cajita, ella inmediatamente le dijo: “Hey! that is mine!”. Yo me sentí súper orgullosa por que la escuchaba hablar de forma fluida y perfectamente bien aplicadas las palabras pero le dije que la caja no era suya y debía compartir. Llegando a la casa le platique a su papá que ella ¡peleaba en ingles!

Ahora hace oraciones más largas, habla con niños, ve las caricaturas y escoge sus propios libros en su segundo idioma, que esperamos a final de este año escolar sea completamente fluido. Es un proceso de aprendizaje pero de verdad todos los días notamos avances.

“Nosotros pensamos que el acento es nuestra identidad y nos hace diferentes a los demás”.

¿Cuáles son sus preocupaciones como padres para que no pierda su lengua materna?

Primero que mi hija tenga un español fluido y correcto con los menos modismos o regionalismos que sean posibles. Segundo que no pierda el acento mexicano, nosotros pensamos que el acento es nuestra identidad y nos hace diferentes a los demás. Y finalmente que con su familia ella hable el idioma de casa que es español así que entre nosotros siempre hablamos español.

Los tips que Doris nos da para las familias latinas en el proceso de aprendizaje del inglés son:

  • Visitar bibliotecas y leer libros en inglés.
  • Visitar museos donde los guías hablan el idioma local.
  • Ir a lecturas de libros en bibliotecas o conciertos de música para niños.
  • Ir a parques para que conozcan niños de diferentes nacionalidades.
  • Contestar todas sus preguntas, los niños tienen mucho interés, no solo por el idioma sino por la nueva cultura, los papás tienen que cumplir su parte apoyándolos.

También tips para que los niños latinos no pierdan su identidad en Estados Unidos:

  • Jugar a adivinar los municipios de nuestro estado en México, en este caso es Tabasco.
  • Practicar juegos oriundos de nuestro país, como la Lotería.
  • Hablar por teléfono con los abuelos al menos dos veces por semana en español.
  • Comer en restaurantes latinos o cocinar comida típica en casa.

Foto: Cortesía Doris Sanlúcar

Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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