Categoría: Disney Babble

  • ¿A ti qué te hace feliz?

    ¿A ti qué te hace feliz?

    Hoy, justo hoy, es el día en que el mundo celebra a la felicidad, ¿pero sabemos qué significa? Dice la Real Academia Española que Felicidad es el “estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”. También aplica para “satisfacción, gusto, contento y suerte feliz”, ¿sientes algo como esto?

    Te cuento que yo he tenido etapas diferentes de felicidad en mi vida. De niña con mis papás y mis hermanos: nuestros juegos, comidas, reuniones familiares, momentos que no se borran de la memoria y que te marcan para una futura maternidad.

    Otro momento feliz, mi paso por la universidad con mis mejores amigos, los cuales conservo hasta hoy, cada quien en su trabajo pero en contacto constante. Di paso a la felicidad de vivir en pareja y actualmente a la de vivir en familia, ver crecer a mis hijos y aprender juntos el amor verdadero. Etapas diferentes en mi vida que no cambio por nada.

    Conversando sobre la felicidad con algunas mamás, me compartieron cuáles son aquellas cosas que las hacen felices. Estas fueron sus reflexiones:

    Isis Lugo, Voces Disney Babble Baja California Sur, México
    “Me hace feliz tener la oportunidad de vivir en una época donde puedo desarrollar mi potencial como mujer y madre sin restricciones sociales o ideológicas.”

    Desirée Martínez, Voces Disney Babble Monterrey, México
    “Me hace feliz lograr mi propósito de formar una familia unida y educar a mis hijos en casa, acompañándolos la mayor parte de sus días mientras crecen. Como mujer me parece maravilloso acompañar a mi pareja con nuestros sueños en común y además lograr los míos individualmente con su apoyo y el de mis hijos.”

    Chuy Cruz, Voces Disney Babble Puebla, México
    “Soy feliz como mujer porque soy madre, esposa y me gusta mi trabajo y lo hago con amor. Me encanta saber que siempre podemos como familia realizar proyectos y sobre todo llevarlos acabo de la mano de cada uno de ellos.”

    Tayra Vázquez, Tabasco, México
    “Estar viva, sana y completa. Disfrutar cada momento, lograr mis metas y compartirlas con la gente que amo. Como mamá me hace feliz ver los ojos de mi hija cuando sonríe; siento en sus abrazos algo especial espero poder hacerla feliz”.

    Yury González Chihuahua, México
    “Mi felicidad de ser mujer, va pegada con lo feliz que me siento de ser mamá, esposa, hija, hermana. Feliz de ver crecer a mis hijos, con salud rodeados de mucho amor en una hermosa familia. Dios me está permitiendo disfrutarlos al 1000% ¡No me queda más que decir soy una mujer feliz!”

    Julieta Fernández, Palermo, Argentina
    “¡Me hacen feliz los logros y las sonrisas de mis hijos!”

    Kirenia de Pedro, Camagüey, Cuba
    “Como mujer me hace feliz ver crecer a mi hijo sano y feliz, tener trabajo para darle un sustento y todo lo que se merece, como mamá me hacen feliz sus besos, su carita de felicidad y cada segundo que pasamos juntos.”

    Liliankyar Lee, Distrito Federal, México
    “Me hace feliz cumplir cada una de mis metas para poder fijarme nuevas, como mamá ver crecer a mi hijo apoyarlo en su desarrollo y encontrarme con una sorpresa cada día de una personita tan independiente”.

    Y a ti, ¿qué te hace feliz?

    Foto Flickr/amslerPIX

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¡Tus hijos!, los más guapos de esta primavera

    ¡Tus hijos!, los más guapos de esta primavera

    ¡Ya tenemos encima la primavera! En los próximos días recibiremos una de las temporadas más divertidas del año. Adiós a las lluvias, al frío y a estar encerrados, bienvenido el calor, las albercadas con los amigos, el disfrutar de los colores de las flores en toda la ciudad.

    Si a ti como a mí te gusta esta época de estilos divertidos para la ropa de los niños, te invito a darte un chapuzón en este post y cheques que nos presentan dos de mis marcas favoritas para peques: Gymboree y Carters.

    Para las niñas todos los tops coloridos, principalmente los rosas, azules, naranjas, verde menta, y amarillo. Te recomiendo mucho que sean de algodón, así los niños podrán jugar sin acalorarse demasiado y si se ensucia es muy fácil de lavar. Minifalditas floreadas y en polka dot lucirán bellas en tu pequeña. Vestidos frescos de tirantes, rayados y estampados quedarán lindos para cualquier fiesta de cumpleaños que la inviten.

    No olvides las diademas, pulseras plásticas, lentes de sol y una bolsita que haga juego con su ropa, harán de tu pequeña coqueta un hit entre sus amigas. Para los pies son básicas las sandalias y si quieres vestirla un poco más los flats seguirán por más tiempo en el gusto de las nenas… y sus mamás.

    Los guapos de la casa no se quedan atrás, porque todas las mamás queremos presumir a nuestro príncipe, que mejor que los tonos azules en las camisetas, escoge entre los muchos estampados que hay en el mercado.

    Colores divertidos para todos

    Los tonos verdes, naranjas y blancos también se incluyen en esta lista de favoritos para varones. Los shorts tipo cargo lucen muy lindos en los chicos, así que es el momento de sacarlos del clóset o de comprarlos en tu tienda más cercana. ¿Accesorios para los chicos? ¡Claro que sí! Las gorras y los lentes de sol son un imperdible en esta época.

    Tips. Aunque la primavera se distingue por ser calurosa es importante dejar a la mano un suéter ligero o de punto para cualquier noche fresca o de lluvia. Y para los fines de semana de piscina o playa, un traje de baño muy lindo y un bloqueador con un 80% de protección, ya los encuentras en las tiendas de autoservicio. ¡Al agua patos! ¿Qué color te gusta más para vestir a tu peque en esta temporada?

    Fotos: Gymboree/Carters

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Instagram, ¿Con qué se come?

    Instagram, ¿Con qué se come?

    Esta red social es una de las favoritas de los fotógrafos profesionales y amateurs, yo caí en sus redes desde junio de 2011 y allí he podido conocer a grandes expositores de imágenes alrededor del mundo.

    ¿Qué la hace tan accesible y con tantos usuarios a nivel mundial? Su practicidad y rapidez para poder compartir con el teléfono celular, desde donde quiera que estemos mientras haya una conexión a internet.

    Si gustas de tomarle fotos a tus hijos, la naturaleza, la comida, paisajes, el mar, las nubes y todo lo que nos rodea esta red es para ti. Aquí te decimos como hacerlo.

    1. Baja la aplicación desde su plataforma en el Apple Store, búscalo como Instagram, checa el link dando click AQUI.
    2. Ya que esté instalado en tu teléfono tendrás que darte de alta, te pedirá un email, una contraseña, tu nombre de usuario y subir la primera imagen de tu elección, ¡listo, ahora a capturar grandes imágenes!
    3. Puedes elegir que tu perfil sea privado o público, también como en todas las redes podrás seguir otras cuentas como ellas a ti, recuerda que lo mejor de esto es compartir. No estás obligado a seguir a nadie y el unfollow es igual de ágil.
    4. Si de compartir tus imágenes se tratan existe la opción de vincular Instagram vía Facebook, vía Twitter, vía Tumblr, Flickr y Foursquare. Incluye veinte filtros para darle un toque extra de belleza a tu imagen, incluyendo por supuesto en famoso “sin filtro” si tu foto no lo necesita.
    5. En el caso de tu nombre de usuario, puedes elegir entre poner tu nombre real o un nick, el mío es @mamaaltademanda, lo cambié porque antes usaba el de “mamaaltademanda”, este cambio fue porque deseé hacer mi cuenta más personal. Normalmente mucha gente utiliza su mismo nombre de usuario que en Twitter, realmente ya es a gusto de cada uno.
    6. ¿Con que empezar? Si no sabes que fotos mostrar puedes primero navegar en la red social en busca de inspiración, hay miles de cuentas de empresas, clubs, artistas, manualidades, jardinería, maternidad, deportes, etc. Siguiendo a estas cuentas podrás ver que tipos de fotografías suben y decidir que te gustaría subir a ti.
    7. No tengas pena, sube las imágenes que más te gusten y comparte, de eso se trata esta red, de compartir imágenes alrededor del mundo y mostrar lo que nos hace feliz, lo que nos alimenta, lo que queremos hacer. ¡Anímate!

    ¿Tienes cuenta en Instagram? ¡Dinos tu nombre de usuario!

    Foto Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • El estilo que me define como mamá y mujer

    El estilo que me define como mamá y mujer

    Trato de analizar a conciencia cual es mi estilo -si es que lo tengo- y cómo funciona en mi vida diaria. Digamos que ser mamá cambió mi vida para siempre, y me pregunto qué sería de mi vida hoy si no hubiera tenido el par de enanos que me hacen una madre feliz y mujer completa.

    Aún sigo buscando los adjetivos ideales, me trueno los dedos, cuando se trata de navegar en mi interior es cuando más trabajo me cuesta. ¿Qué es lo que me gusta? Narrar mis experiencias y mis opiniones, pero no me sale tan fácil el tener que explicar cómo soy, a donde voy y que pretendo, aunque suene a canción.

    ¿Cuáles son mis referentes principales sobre el ser mujer y madre? Principalmente mi mamá, quien con mucho amor me educó y crió durante 27 años en su casa antes de que emprendiera el vuelo. ¿Qué aprendí de ella?

    A ser independiente, a no esperar que el hombre de la casa resolviera todos los problemas, pero también a hacerlo sentir su superhéroe a la hora de cambiar un foco fundido de la sala; a entender que los hijos no aprenden mediante a golpes de ganchos de ropa aunque nos gane el enojo muchas veces, a reunir a la familia mediante un rico almuerzo. Ser esposa, madre, hija, hermana y sobre todo mujer, ella es mi primera referencia.

    Otra mujer grandiosa: mi hermana. A quien amo desde que tengo memoria, de la que conocí sus berrinches y fuerte carácter desde niña, claro que hoy ella se pregunta “¿cómo es que mi hija tiene ese carácter tan fuerte e incontrolable?”, bueno, las cosas de la genética son así, y en su aprendizaje maternal también tomará los consejos de muchas otras mujeres.

    Grandes mujeres

    Mi grupo de heroínas: mis tías, cinco maravillosa mujeres con diferente estilo pero el mismo corazón. Son inteligentes, con criterio, simpáticas, desprendidas, unidas, confiables, amorosas y pendientes todas ellas de cada integrante de la familia, fortalecidas en amor a  Dios y alrededor siempre de quien les dio la vida, mi abuela, su gran roca y ejemplo.

    Es aquí donde siempre digo que si tengo algo de que presumir es de familia y ella son un gran referente todos los días.

    En la búsqueda del estilo que me defina sigo pensando que lo más inteligente es tomar lo mejor de cada persona que conozcas, nutrir tu espíritu de buenas acciones, acompañar tu alma del amor y de los consejos que te puedan dar las demás personas que con sabiduría han aprendido a surfear en este mundo tan complicado.

    Pensando en mí…

    Y como sigo pensando que etiquetarme no es lo mío, tuve que hacerle esta pregunta a este grupo que me ha visto de niña, convertirme en mujer y ahora en madre, y esto es lo que obtuve:

    Mi mamá dice “eres una mamá moderna, acorde con el tiempo que te tocó vivir, ya que la tecnología que hay en estos momentos te ayuda a tener una mejor opción para poder discernir los conocimientos de manera globalizada con otras personas”, lo agradezco.

    Mi hermana opina que soy muy dedicada a mis hijos, que me informo de cómo ser una mejor mamá y que cómo mujer sacrifiqué mi carrera por formar mi propia familia. Una de mis tías considera que soy moderna y a la vez conservadora.

    Ya de pilón, mi esposo considera que soy una mamá contemporánea, con conocimientos de crianza y educación, informada, tecnológica, con gusto por la moda… ¿cómo no sentirme afortunada con ello? Soy feliz de ser mujer, soy feliz de completar mi vida con la bendición de ser mamá.

    ¡Feliz día!

    Foto: Flickr/allyaubry

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: No me gusta cocinar

    #YoConfieso: No me gusta cocinar

    No me gusta cocinar pero sí comer rico, soy todo un caso. Mi historia de desapego con la cocina tiene años de cocción.

    Cuando era adolescente mi mamá me decía: “Any, acércate a ver como hago el caldo de pollo con verduras” o “Ven a ver como se corta el pollo en piezas”, y allí iba una muy jovencita Any, con flojera de por medio a ver como la mamá hacía lo que en esa casa se comería por la tarde, mientras tanto yo bostezaba y pasaba por mi cabeza un “uff, ¿que estarán haciendo mis amigas?”.

    Y es que ¿a qué chica de secundaria le gusta aprender de pollos crudos y verduras por cocer?, pensamientos como esos eran los que me pasaban por la mente y ¿saben qué? ¡Hoy me arrepiento! (lloro mientras me acuerdo).

    Y así pasaron más ocasiones, la de aprender el Mole, la de probar las especias, la de reconocer los cortes de carne de res, los de aprender los secretos a la hora de poner en la olla express el frijol negro, la de practicar las recetas de la abuela materna y demás, lo que no dejé pasar fue la de probar todas las delicias culinarias de mi madre y de lavar los platos sin faltar aunque no fuera del mejor modo, lo admito, adolescente tal cual ¿qué lé ibamos a hacer?

    La ‘nueva’ yo

    Una joven mujer moderna me llegó al espejo, una que tenía que enfrentarse al mundo y trabajar tras salir de la universidad nacía en mí, de esos sentimientos cuando piensas “¡Estoy lista, puedo hacerlo sola!”, ¿a qué horas iba a tener tiempo para conocer de la comida si mi mamá era la experta y yo no tenía prisa? Así seguí cavando mi tumba como la mejor chef del mundo.

    Años y más años, comiendo en casa, con los amigos y a veces hasta sopa instantánea en el trabajo, seguía sin reconocer el cilantro del perejil, pero eso sí, me comenzaba de hacer un camino en los medios de comunicación impresos de mi localidad, sentía que mi carrera profesional estaba reflejando poco a poco los años de quemarme las pestañas con los libros de estudio, así que la vida seguía con un sabor muy light mientras me sentía toda una joven ejecutiva.

    Y entonces recibí un golpe en la cabeza, me llegó el amor, y cuando vine a ver me encontré en la cocina de un departamento sin saber que cocinar el primer día de vida en pareja, no se si fue un “toing”, un “pum” o un “bang”, pero el golpe con la realidad fue inmenso, solo sabía hacer sandwich de jamón con queso, quesadillas, huevos en distintas variedades y ahí se acabó la lista.

    ¿Y ahora que hago?

    Me ví en la urgente necesidad de aprender a hacer un arroz blanco, unos bisteces a la mexicana o un caldo de pollo con verduras, fue allí que recordé una lección perdida de “como cortar un pollo en 6 pasos”.

    Lloré, me enojé y me insulté. Acto seguido le llamé a mi mamá por teléfono y le dije: “mami, ¿cómo corto un pollo?”, mi mamá se rió pero no me regañó, por el contrario, me dio la receta completa de cómo hacer un sencillo pero rico caldo de pollo con verduras, incluso creo que esa primera receta sobrevive en un cajón de mi cocina actual, y no porque no lo sepa hacer si no para tenerla de recuerdo de ese momento tan shockeante de mi vida, cuando me dí cuenta que era una inútil en la cocina.

    Hoy la lista inicial ha crecido, con dos hijos y un esposo sibarita me vi en la imperiosa necesidad de aprender a hacer más que sandwiches, hoy por ejemplo el frijol me cuesta menos trabajo en la olla express (aunque la última vez se me quemó), a los huevos dejé de ponerles sal extra, las quesadillas las combino con varios quesos, las pastas me quedan al dente mientras mi hijo me dice que hago una spaguetti delicioso, mi hija adora las tostadas de frijolitos con queso y ¡mi esposo se volvió en un adorador del famoso caldo de pollo con verduras!

    Sigo sin cocinar un Mole y mucho menos unos “Taquitos Rojos” que son la especialidad de mi mamá. No cocino grandes platos pero a los principales clientes del restaurant familiar mis comidas le saben a gloria.

    ¿A tí te gusta cocinar?

    Foto Flickr/estherproject

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • 5 formas de cultivar tu belleza interior

    5 formas de cultivar tu belleza interior

    Cuántas canciones no hablan de la belleza femenina: la exterior y la interior. Cientos de compositores han plasmado en sus letras el amor a la creación más bella: la mujer. Nosotras, esas mujeres que estamos creando familias y mejores seres humanos para un mundo caótico tenemos una gran responsabilidad, formar mujeres y hombres de bien, y ese trabajo se ve reforzado cuando el espejo nos devuelve un buen reflejo.

    ¿Qué haces a diario para que ese reflejo se mantenga como un buen ejemplo? A veces hacemos las cosas con sentido común, incluso sin tener experiencia previa, pero lo realmente importante es la grandeza de espíritu y belleza interior, aquella que nos hace tomar las mejores decisiones para criar una familia feliz. Hoy te comparto cinco puntos que considero básicos para cultivar la belleza verdadera.

    Confía en ti

    Siempre te dicen que cocinas unos postres deliciosos y te animan a poner tu propio negocio, pero en el interior tienes la duda de poder sacarlo adelante, ¿por qué?, ¡no te limites!, el peor enemigo con el que te vas a encontrar en tu propio miedo. Busca una amiga o un familiar que desee emprender contigo y anímate con ese proyecto que tanto has deseado y que puede hacerte tan feliz.

    Conecta con tu familia

    Y no me refiero a las redes sociales, me refiero a la conexión diaria a la hora de comer, la de jugar o la de divertirse. Deja de un lado la tableta y el smartphone y pon atención a las palabras de tu pareja y a los requerimientos de tus hijos. Si no actualizas tu estado en Facebook el fin de semana no se acaba el mundo, las noticias en Twitter se repetirán durante muchas horas más, así que mejor a organizar el tiempo de manera que los que más quieres cuenten con tu atención. Te lo agradecerán.

    Desconéctate

    ¿La pareja en el trabajo y los niños en la escuela? Busca unos minutos libres y tómate un descanso. ¿Los niños dormidos y el esposo aún no llega? Prende un rato la televisión, busca un libro o mucho mejor lee las aventuras de otras mamás en Disney Babble, nada que nos haga sentirnos mejor que un rato de ocio para nosotras y coincidir con otras madres del mundo, ¡que de verdad no somos a las únicas que le suceden las cosas!

    No te olvides de tus amigos

    ¿Te pasó qué cuando te hiciste de novio las amigas quedaron de un lado? Nunca es tarde para retomar una amistad, prueba enviándole un email a aquella amiga de la escuela con la que pasaste tantos momentos divertidos, quizá ahora con tantas cosas nuevas en la vida de ambas, tengan muchas más cosas en común. La amistad nos hace crecer el espíritu.

    Si tropiezas levántate

    Estamos en la lucha diaria por ser las madres perfectas, la esposa ideal, la amiga pendiente de sus amigos, llamarle a mamá con cariño y en ese trabajo de ser la mejor de lo mejor caemos desmayadas ¿y sabes qué? no se vale. Cuando eso suceda piensa que no eres la Mujer Maravilla aunque lo intentes a diario, y como dice mi amiga Mariela Roquer: “¡A Darle!”, que la vida sigue y la familia se levanta con trabajo diario.

    Regálame uno de tus tips para ser cultivar tu belleza interior y hagamos una lista que nos sirva a todas las mamás de Latinoamérica. ¡Nos leemos!

    Foto Flickr/ Alaskan Dude

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¡Nada de novios en esta casa!

    ¡Nada de novios en esta casa!

    Y en este tema quiero saber tu opinión, porque cada cabeza es un mundo o como dicen también “cada madre tiene su propio universo”. Este tema donde bromean con los novios quizá antes no me hubiera chocado tanto como ahora que soy madre de una nena muy inquieta y platicadora.

    Como ya he comentado por aquí mi princesa va en primero de kinder, en un salón donde hay 12 varones y seis niñas, y como sucede pues las niñas han hecho sus propio grupo y los niños muchas veces no entran en sus juegos más que cuando es actividad de trabajo escolar, un grupo de escuela común.

    Hace unos días mi hija me dijo: “Mami, fulanita dice que fulanito es mi novio”, con esa vocecita chillona en tono de acusar a la amiguita por no sentirse a gusto, ¿qué me pasó a mi? ah, pues que me dio un leve corajito en el hígado, ¿cómo qué estas pulguitas de tres y cuatro años van a estar jugando con esos temas tan chiquitas?

    Tratando de tomar un poco de calma y pensar la respuesta adecuada para que mi hija no notara mi molestia, respiré profundo y le dije: “En esta casa no se tiene novio”, anexar cejas juntas y mirada penetrante.

    Juegos de rol…

    “Los novios son cuando se van a casar, cuando son muchachas grandes, ¿tu te vas a casar?”, le dije muy seria y viéndola a los ojos. “No me voy a casar” respondió con voz baja, “es que fulanita dice que fulanito es mi novio, y que ella es novio de zultanito”, total, que me armé de paciencia y pensé en la compañerita de mi hija, a la cual conozco de tiempo atrás y me imaginaba que la mamá tampoco sabría de estos juegos de las niñas de kinder 1.

    Evocando un poco a mis recuerdos, trato de ubicar cuando me empezaron a llamar la atención los niños, y creo que era un niño llamado Marcos, el iba en cuarto año y yo en tercero, recuerdo que pensaba que se me hacía “guapo”, ahora pienso ¿qué tan guapo podía ser un niño de cuarto año de primaria?, la verdad me da mucha risa, pero en ese entonces tendría yo ocho o nueve años, no tres ni cuatro como este par de amiguitas traviesas.

    Mi hija es una niña muy chispeante y coqueta, con una sonrisa muy tierna, platica mucho y dice la miss que hasta en clases, pero con esa personalidad tan fresca que tiene no le voy a permitir ni en juegos que se ponga con “novio”, mi postura ante ello es dejarle claro que no es la edad y cuando es que las mujeres tienen novio y su finalidad.

    Explicar con ejemplos claros a los niños

    Explicarle en un contexto que ella entienda para que si vuelve a suceder le diga a su amiguita que ella no tiene novio y que su mamá no le da permiso de jugar “a eso”. Y es que pienso en mi hijo mayor, que a punto de cumplir sus siete años y ya está instalado en su “club de Tobi” donde a las niñas les hace “yiuk” aunque si tiene amiguitas muy lindas, pero ahora el prefiere jugar con sus amigos, en casa con sus Angry Birds, sus clases de Tae Kwon Do y pasar tiempo en familia, que nada de novias por el momento. Simplemente tenemos que dejarle en claro a nuestros niños y nuestras niñas que novio y novia solo pueden ser cuando seas grandes, de una forma clara y sin rodeos.

    Mi hija es muy atenta a mis palabras, y traté de cerrar esa plática con palabras contundentes pero no rebuscadas donde dejara la situación muy en claro: “las niñas no tienen novio hija, solo las muchachas grandes, si tu amiga vuelve a decirte que eres novia de un compañerito le dices que mamá te dijo “que las niñas no tienen novio” y le dices a la maestra”, dimos por terminado el tema de los novios con un su respuesta: “sí, mami”.

    ¿Tu hija juega a tener novio?

    Foto Flickr/ND Strupler

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Mi princesa favorita es…

    Mi princesa favorita es…

    ¿A qué edad comenzaron a gustarme las princesas Disney? Mis recuerdos no me ayudan mucho, lo que sé es que han formado parte de mi desde que tengo memoria. Viviendo parte de mi niñez entre finales de los años setentas y principios de los ochentas, las únicas princesas que existían en esos años eran Blanca Nieves (1937), Cenicienta (1950) y La Bella Durmiente (1959).

    Recuerdo un libro muy grande que teníamos en casa con las historias de estas princesas y otras de Disney como El Libro de la Selva o Los Aristogatos, todas eras muy lindas, pero mi corazón ya había elegido a su favorita. Las mamás de mi generación, las que crecimos con estas tres dulces chicas las conocemos muy bien, ya que sus características estaban bien definidas:

    Blanca Nieves

    Había una vez una linda princesa huérfana que vivía en un castillo, a la cual su madrastra la tenía vistiendo harapos y haciendo labores domésticas, la historia comenzaba así. Con tan solo 14 años era tan sumisa que no se quejaba y mientras limpiaba no dejaba de cantar y platicar con sus amigos los animales en la espera de su príncipe azul de nombre Fernando.

    Esta princesa veía lo mejor de las personas, le gustaba ser positiva y cariñosa con sus semejantes. Recordemos que este gran largometraje es de 1937, entonces la mujer vivía otra etapa en la historia.

    Cenicienta

    Creada en 1950 la historia de Cenicienta era similar a la de Blanca Nieves, una joven de familia noble que queda huérfana en manos de una madrastra malvada quien junto a sus dos hijas le hacen la vida imposible y la ponen a su servicio como sirvienta. En un momento de la trama, Cenicienta con 19 años encima, apoyada por su Hada Madrina se escapa de la casa donde la tienen prisionera para acudir al baile que se llevará acabo en el castillo del príncipe Enrique.

    Es una chica muy trabajadora, amigable y perseverante, pero vaya que aquí ya vimos un poco de impulso juvenil para ir tras su sueño, ¿se la imaginan como una actual adolescente que se escapa de casa para ir al concierto que ofrece esa noche One Direction?

    Aurora

    Nueve años después llegó “La Bella Durmiente”, con la princesa Aurora, quien cuenta la historia que toda su vida ha vivido a cargo de tres hadas en el bosque, siendo una joven muy dulce, cariñosa y obediente. Como parte de la fantasía también tiene animales que son sus amigos y sueña con su príncipe azul sin saber que está comprometida con el príncipe Felipe desde su nacimiento.

    Es una adolescente de 16 años linda y gentil, en la historia es la dama en peligro a la que tienen que salvar de un malvado dragón sorteando muchas dificultades, ¿ya mencioné que canta como los ángeles?

    Yo les llamo “Las Princesas Clásicas” porque son con las que crecí y por supuesto, con las que tu creciste también, con las que te enamoraste de este de este maravilloso mundo mágico que hoy compartimos con nuestros hijos.

    Y llegó el momento de la confesión, mi princesa favorita es: ¡Cenicienta!, no porque me identifique con ella, más bien porque me encanta la historia clásica que tiene un poco de romance, otro poco de intriga y de suspenso, por supuesto el desenlace con una boda real no deja de ser mágico.

    En mi última visita a los Parques Disney de Orlando pude constatar la dulzura de Cenicienta, recuerdo que mi hijita estaba un poco apenada y viendo esto la princesa le dijo: “¡Mira, tengo unos zapatos que brillan, como los tuyos!” (refiriéndose a sus tenis), acto seguido, se levantó un poco la falda y nos mostró sus hermosas zapatillas de cristal, lo recuerdo y sinceramente me emociona, es un detalle que se quedará en nuestras memorias para siempre.

    ¿Cuál es tu princesa favorita? ¡Déjanos tu comentario!

    Foto Cortesía Disney Babble Latinoamérica.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • La mejor lección que mi mamá me dio

    La mejor lección que mi mamá me dio

    Y ya son casi siete años que ostento el título de mamá, en mi caso mamá de alta demanda. No sabía cómo sería el trabajo que obtuve un 28 de abril hasta que tuve a mi pequeño hijo en brazos y supe que no había vuelta de hoja, no sabía como manejar a ese bebecito que no pesaba ni tres kilos y que solo quería estar pegado a la teta, pero en casa tenía un ángel que me ayudó a tener una perspectiva dentro del miedo natural de primeriza pero a la vez matizado con confianza, paciencia y amor, ese ángel fue mi mamá.

    ¿Cuántas de nosotras no cuestionamos el método de crianza de nuestra progenitora conforme vamos creciendo? ¡Vamos! No tienes que decirlo en voz alta, es solo mientras lees este post, y yo ya lo dije en el sumario, ¡yo sí me enojaba mucho por algunas formas de actuar de mi mamá hacia mis hermanos o hacia mí, y ella lo sabe!

    Este no es un artículo donde expondré lo que en su momento consideré sus errores, más bien es una forma propia de crecer y de ver en un espejo lo que me espera cuando mis hijos crezcan y consideren que hice algo mal y que ahora mismo hago con esmero… que dicen que la vida es un boomerang…

    Mi mamá, tu mamá, tu abuela, tus tías… todas las señoras que nos llevan por lo menos dos generaciones atrás criaron de una manera muy diferente a sus hijos, que nosotras las que nos consideramos mamás modernas ¡o vaya! de la era moderna, criamos a los nuestros.

    Ya existen fuentes confiables

    Nosotras, las mamás entre los 20 y los 40 años hemos tenido una serie de avances tecnológicos que nos han permitido informarnos para hacer una mejor crianza, sabemos que la lactancia materna es la mejor opción para el recién nacido y que podemos ofrecerle el pecho a nuestro hijo de forma natural hasta los dos años sin problema alguno y esto recomendado por la Organización Mundial de la Salud, ¡no es un invento mío!

    También sabemos que si abrazamos a nuestro hijo cuando llora no se va a “embracilar” o se va a “malcriar” como todavía dicen algunas abuelas y es que, ¿qué madre no quiere consolar a un hijo que llora?; conocemos a las Doulas, esas maravillosas mujeres que te llevan de la mano a un encuentro natural con el parto, brindándote la confianza y calidez que necesitamos en uno de los momentos más importantes de nuestras vidas; conocemos sobre el porteo, el respeto al parto, el respeto a las creencias de cada madre quienes con todo su amor crían como consideran que es mejor a sus hijos.

    Las madres de hoy sabemos de estos y muchos otros temas gracias al internet y sus webs de madres como Disney Babble, también a las revistas, libros, programas de televisión dirigidos a las familias y su entorno.

    La mejor lección que mi madre me dio, me hizo comprender que todas las madres crían con amor con los recursos que tienen a su alcance. Me quedó claro cuando sin darme cuenta le hablaba de todos estos temas que ella desconocía y que yo había aprendido a lo largo de mi primer embarazo, de las cofradías con otras madres en la web y amigas con hijos a mi alrededor, revistas y libros a elegir.

    Y mi mamá me dijo…

    Ella me dijo: “hija, cuando tu naciste no había toda la información a la que tienes acceso, yo te crié como mejor pude en ese momento. Por eso, tu que sabes, no debes cometer los mismos errores que yo, así que deja de regañar a tus hijos”, fue como una bofetada, justo me lo dijo en un momento de falta de paciencia hacia mis pequeños hijos que no recuerdo porque me hicieron enojar en ese momento.

    Ni todos los libros o talleres de “Crianza con Apego” te convierten en una madre modelo, si bien aprendes toda la teoría, el reto a cumplir es la práctica y ejercicio diario de toda esta maravillosa enseñanza. Aunque en realidad, hoy con mi experiencia de madre y con más experiencia de hija, siento que mi mamá sin saberlo también nos crió con apego, como yo lo hago, como tú lo sabes y como muchas otras madres lo hacen de corazón sin haber leído antes sobre ello.

    Hoy solo puedo decir: ¡Gracias mamá!

    Foto vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • «Mami, quiero mi cumple de Princesita Sofía»

    «Mami, quiero mi cumple de Princesita Sofía»

    Como platiqué por aquí hace unos días, desde el nueve de febrero soy mamá de una pequeña de cuatro años, mi pequeña hija está más que lista y preparada para celebrar su fiesta de cumpleaños, la primera que le haremos fuera del colegio, ya que como familia tenemos la costumbre de festejar con un pequeño pastel en reunión familiar, y a la vez en el colegio con sus amiguitos del salón de clases.

    En esta ocasión, desde finales del año pasado, mi pequeña nos insistió en que la celebrásemos con TODA la familia y TODOS sus amigos en un salón de fiestas que conocemos que tiene forma de castillo (para variar) y que el tema sería en esta ocasión: La Princesita Sofía.

    ¡Y que tal que esta chiquita nos agarró en curva!, ya que invitó a todos sus compañeritos del salón sin siquiera entregar invitaciones, vaya, sin siquiera habernos puesto de acuerdo si le haríamos fiesta o no, y en vista de tanta emoción contenida, papá y mamá dijimos sí en esta aventura de tonos lila, corona y un collar mágico.

    ¡Sofía se instaló en mi princesa!

    La nueva princesa de Disney se hizo presente en los gustos de mi pequeña. ¡Me gusta Sofía, me gusta mucho! Su historia, su nombre, que sea latina, que sea pequeña, que mi hija vea que también las princesitas van a la escuela para aprender cosas buenas, me gusta que trate bien a sus semejantes, que sea ejemplo de tenacidad y audacia, una niña común con la que se pueden identificar las niñas del mundo.

    En esta ocasión quise organizarme diferente, tomé un paquete de fiesta completo, de esos que incluyen renta del salón, piñata, pastel, decoración, comida, dulceros, show de animación y disco, menú de adultos y niños, centros de mesa y hasta póster de la cumpleañera.

    Lo decidí así por la falta de tiempo para organizar todos los preparativos y también para ver si en realidad valía la pena el ahorro económico y de tiempo prometido. Lo que sí es cierto es que le quita un poco de emoción a las cosas, ese punto me lo recalcó mi hijo mayor, al que le gusta ir por sus cosas y meterle dulces a los dulceros y piñatas cuando celebra su fiesta, y la verdad, es que tiene toda la razón.

    A mi me toca ver el vestido de princesa de mi pequeña y las invitaciones. También lo que vamos a lucir nosotros como familia, que en esta ocasión nos coordinaremos de manera especial para que la pequeña se sienta reflejada con nosotros y nos vea compenetrados en su evento.

    Sus amiguitas también son invitadas a vestir de un modo muy especial para ser parte de la fiesta de Sofía, seguro un recuerdo que durará para mi hija toda la vida. En unos días no te pierdas las fotos del evento, seguro alguna de las ideas podrán servirte si deseas preparar para tu pequeña una fiesta con el mismo tema. ¡Te espero!

    Foto Cortesía Disney Babble Latinoamérica.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Qué regalar en San Valentín a los niños?

    ¿Qué regalar en San Valentín a los niños?

    ¿Mañana es el gran día y todavía no tienes listo lo que llevarán tus niños a la escuela? No te preocupes, aún es tiempo de encontrar ese pequeño detalle que hará quedar a tu hijo como todo un cupido en este día de la amistad.

    Es común que en estos tiempos en las escuelas se acostumbre a intercambiar un pequeño regalo, y a veces nos complicamos pensando cuál será el apropiado para los compañeritos de nuestros hijos sin acabar con nuestro bolsillo.

    Te comparto un collage de foto que realicé con algunos de los intercambios recibidos el año pasado en el kinder de mi hijo, seguro alguno te servirá de referencia. Para personalizarlos solo busca un paquete de etiquetas blancas y ponle el nombre de tu pequeño y una frase como “Gracias por tu amistad”.

    Siempre podemos quedar bien con algo hecho con el corazón para nuestros queridos amigos. En especial a tan tierna infancia es el momento ideal para remarcar en nuestros hijos el significado de compartir y el valor de la amistad.

    Ideas para niños

    • Carritos
    • Personajes miniaturas

    Ideas para niñas

    • Accesorios para el cabello
    • Jabones artesanales
    • Pulseras

    Ideas unisex

    • Tarjetas de corazón hechas en cartulina por los propios niños

    Para comer

    • Barritas de cereal
    • Bombones
    • Chocolates en sus distintas variedades
    • Cup cakes
    • Figuras de gomitas
    • Frituras individuales
    • Galletas de chocolate
    • Galletas de pasta y mantequilla
    • Huevitos con sorpresa
    • Paletas de bombón
    • Paletas de caramelo en forma de corazón
    • Paquetito de pan

    Para jugar

    • Burbujero
    • Juegos de memoria
    • Libro de cuentos
    • Pinturas y cuento para colorear
    • Plastilina
    • Portarretratos de cartón
    • Reloj didáctico de plástico
    • Vasitos para el almuerzo

    ¿Preparas algo especial para los chicos en este día? ¡Cuéntanos!

    Foto Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Ser mamá de una niña pintó mi vida de rosa

    Ser mamá de una niña pintó mi vida de rosa

    Hace unos cuatro años, por esta fecha, ya estaba desesperada. Mi hija Carolina había pasado la semana 40 y no había forma de que quisiera nacer. Me decían: “no tiene prisa”, “ten calma”, “llegará cuando quiera llegar”, y más frases de este tipo que si bien querían tranquilizarme, pero no había forma. Yo estaba desesperada por conocer a mi bebita de alta demanda tras nueve meses de espera, ¿cómo es que ella no quería salir a conocer a su madre?

    Con muchos kilos encima, una paciencia en tiempos extras y un hijo mayor que no entendía mi cansancio, lo único que le pedía a Dios era que Carito llegara pronto y bien. Ese momento llegó el 9 de febrero del 2010 a la media noche. Con tres kilos y 800 gramos mi niña saludó al mundo tras un trabajo de parto natural. Hoy no saben cuánto disfruto de ella, mi hija era lo que me faltaba.

    Reconocer en palabras el amor por una hija es una tarea difícil. Solo de pensarlo me emociona y se las lágrimas se apuntan para salir. Ser mamá de una niña es una bendición. Si bien es cierto y tengo comprobado que “las niñas son de papá”, lo que también es cierto es que tu hija se vuelve tu mejor amiga para siempre: no hay vuelta de hoja.

    En cada gesto, palabra o reacción va una parte de ti que no se puede negar. Comprar sus primeros vestidos y ropa en tonos rosas es un recuerdo muy emocionante, puesto que estaba a punto de vestir a mi muñeca de verdad, algo que había deseado desde mi infancia.

    ¿Tienes una hija? Por un momento llévala a tus pensamientos. ¿Qué ves? Su carita sonriendo, sus ojitos traviesos, sus bailes frente a la televisión, el momento que te abraza y dice que eres la mejor mamá del mundo… ¡tantas cosas! No digo que el ser mamá de un niño no sea especial.

    De hecho, cuando pensaba en ser mamá siempre tuve la idea de que el primero sería niño y el segundo bebé “lo que Dios quisiera”. Claro, si era niña ¡mucho mejor! Hoy gozo de criar a un par de niños traviesos que se aman con locura y que transmiten su amor de todas las maneras posibles.

    Mucha la diferencia de crianza

    Tras criar a un varón durante tres años de mi vida inexperta como mamá, llegó al mundo una pequeña dama y de verdad que le dio un giro a nuestro rumbo. En esta casa hay disfraces de princesa, zapatitos con chispas, muñecas como aparador de juguetería y una serie diaria de sonrisas y abrazos cálidos de una nena que disfruta darlos.

    Moños rosas, diademas y brillito labial le dijeron “con permiso” a otras cosas guardadas en el clóset: las princesas requieren su propio espacio ¡que si no lo he comprobado! Coincido con muchas otras mamás, que con una niña gastas mucho más que con un varón, ¡es un universo de cosas lo que hay para ellas!

    Tengo muy clara la frase de mi amiga Lorena Cañizales que me decía: “¡Hay que gastar en ellas Anita, es que es la heeembra!”. Ella lo decía porque es mamá de dos varones y una niña, y me contaba una ocasión que con su hijita hacía más gasto que con sus niños. ¡Qué cosas!

    A unos días de festejar el cuarto cumple de mi niña de alta demanda solo puedo decirle a la vida una cosa: “¡Gracias por ella!”.

    Foto: Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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