Categoría: Disney Babble

  • Capa sobre capa, moda para evitar resfriados

    Capa sobre capa, moda para evitar resfriados

    Con el inicio del otoño no solo vemos la belleza de la caída de los hojas de los árboles, las tardes de color naranja y miel, el humeante olor del café que nos invita a estar en casa junto a un delicioso pan dulce, suena cálido y fabuloso. Pero no siempre es así, el otoño viene con lluvias, mocos, dolores de garganta y demás enfermedades que hacen de los niños sus mejores clientes.

    A veces es imposible que nuestros peques estén exentos de caer en alguna de ellas, porque en la escuela comparten con tantos niños que es difícil saber de dónde se contagiaron de gripe, simplemente llegan a la casa estornudando y con febrícula, siendo esos los signos que como mamá sabemos que están al inicio de caer en cama resfriados.

    Las marcas de ropa para niños siempre están a la vanguardia de lo que nos gusta a las mamás como puede ser el menor desgaste en el lavado, como la durabilidad de las fibras así como un diseño moderno. Mientras que a los niños les gustan los colores divertidos así como prendas con sus personajes favoritos; si a esta temporada le anexamos el indispensable capa sobre capa, les estaremos dando a nuestros hijos el cuidado extra que necesitan para la fresca temporada de otoño.

    ¿Cómo vestirlos capa sobre capa? Checa como lo hacemos en casa:

    1. Blusa o camiseta interior delgada de tirantes.
    2. Camisa o blusa suave de algodón, manga corta o larga.
    3. Suéter si el día es fresco, chamarra si está lloviendo, bajo el ojo previsor de mamá, fácil de quitar y poner para el niño.
    4. Bufanda para la garganta en las mañanas frías, será lo primero que se quitará mediante vaya subiendo la temperatura.
    5. Independientemente si es niño o niña, para la parte inferior los jeans son una gran opción con la que estarán abrigados y guapos.

    No te dejes llevar con la idea de que lucirán con esquimales, más bien piensa en lo protegidos que estarán en estos días en que el estado del tiempo es tan cambiante, y que por la mañana para ir al colegio no sabes si mandarlo vestido con traje térmico o algo de verdad fresco.

    La solución para que no se agobie por sentir calor, ni se ponga morado del frío es: capa sobre capa, tus hijos te lo agradecerán.

    Foto Via

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Viaje al centro de Babble… ¡Y de quiénes lo hacemos posible!

    Hace unos días asistí a un evento organizado por Disney en el Distrito Federal, en donde tuve la oportunidad de conocer personalmente a mis compañeras blogueras de Babble México.

    Fue un día enriquecedor en lo profesional y nutritivo para lo personal.

    Les comparto algunas fotos de nuestro encuentro.


    Mis compañeras Susana Silva (Mamá Moderna), Dessirée Martínez (Mamá y Maestra) y Chuy Cruz (Mamá Extrema), fuimos recibidas por parte del equipo editorial de Babble México y convivimos en el restaurant Dulcinea de Plaza Samara, pasamos una tarde muy agradable. Yo al fondo, de negro =)


    Más tarde tuvimos una junta en las oficinas de Disney México, donde coordinamos material editoral, así como nuevas sorpresas que tiene Babble para sus lectoras, ¡no se lo pueden perder!


    Por la noche nos dirigimos al evento realizado en el hotel Westin Santa Fe, y allí estaba el más guapo entre los guapos: Darth Vader.


    C3PO también dijo presente en el evento del 10 de septiembre.


    Los héroes de Marvel no podían faltar para la gran noche =D


    El set de ESPN listo para quien se quisiera tomar foto y sentirse comentarista deportivo por un momento.


    Las Voces Babble México en pleno, fue muy agradable poder compartir con las colegas.


    ¡Guapísimas! De izq a der: Any Fuchok (Mama de Alta Demanda), Ale Higareda (Malvestida), Susana Silva (Mamá Moderna) y Dessirée Martínez (Familia en Tribu).


    Gracias al equipo de Babble por los regalitos para mis hijos.


    Saludar a Pami Parras y a Dessy Martínez fue el momento mas cálido del día, una gran experiencia personal, me las llevo en el corazón porque son grandes blogueras, super mamás pero mejores amigas.

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  • Los tacos, reyes de la comida mexicana

    Los tacos, reyes de la comida mexicana

    El mes de septiembre se celebran en México las Fiestas Patrias, recordando los hechos históricos de cuando se llevó a cabo la independencia del país azteca de los españoles; esto hace más de 200 años. Los mexicanos tendemos mucho a celebrar, no importa el motivo ¡nos encanta la fiesta! la reunión con los hijos, con la familia, con los compañeros de trabajo, con los vecinos; pero justo hoy es que el país celebra con orgullo el ser mexicanos.

    Pero aquí no les voy a hablar de historia, les voy a contar de la comida favorita de los nacidos en la tierra del maíz, me refiero a los tacos. ¿Quién nos conoce los tacos? ¡Es la comida por excelencia en México! Se encuentra en todas las mesas del país, grandes y chicos, pobres y ricos disfrutan de este alimento de origen prehispánico.

    El taco consiste en una tortilla de maíz enrollada que contiene algún alimento para disfrutar. Dependiendo de la ubicación geográfica en la que se elabore el taco puede variar en su tipo, ya sea por preparación o por lo que contiene, lo que es cierto es que a cualquier parte de México que uno vaya el taco está presente en cualquier casa. Hay desde tacos con sal hasta tacos con alguna salsa untada, y como dicen por allí: “todo sea por convivir”.

    Este manjar se acompaña habitualmente con una salsa que bañe la comida que incluye, las hay en cientos de variedades siendo las más famosas: la salsa verde (tomate verde y chile serrano), la salsa mexicana (tomate, cebolla, chile jalapeño troceados), salsa de aguacate (aguacate y chile serrano licuados), salsa roja (tomate y cebolla cocida y licuado con chile color)… la verdad que el tema de las salsas es otro post, mi mamá siempre me dice “cada maestrito tiene su librito”, y para ellas también hay cientos de recetas y preparaciones.

    Ya que menciono los tacos y las salsas, se han vuelto tan famosas a nivel mundial que por favor, amigas que viven fuera de México, no deben confundirse los originales tacos mexicanos con los que n en ocasiones como muestras de la comida mexicana.

    ¿Cuantos tipos de tacos existen? ¡Cientos! Pero los más conocidos son los siguientes:

    • Tacos al pastor: Lleva carne de cerdo adobada, se acompaña con trozos de piña, cilantro, cebolla y salsa verde o mexicana.
    • Tacos de carne asada: Es carne de res asada y picada. Se acompaña de cilantro, cebolla y salsa verde.
    • Tacos de carnitas: Es carne de cerdo cocida en manteca del mismo animal. Se le pone salsa mexicana cruda.
    • Tacos al carbón: De nuevo carne de res asada en brazas de carbón y una parrilla, un corte delgado. Salsa al gusto.
    • Tacos de cochinita: Es un guiso originario del estado de Yucatán. Carne de puerco y cebolla morada curtida o cruda y chile habanero.
    • Tacos de barbacoa: Es con carne de borrego, se acompaña de un consomé muy caliente. Se acompaña de salsa de chile de árbol.
    • Tacos de cabeza: Así se le llama aunque suene extraño, es la carne de la cabeza de la res. A este nombre se le anexa la lengua, la oreja, los sesos entre otros gustos.
    • Tacos de pollo. Los más famosos son los tacos dorados, donde la tortilla se fríe en aceite y se acompaña de lechuga, tomate, crema, queso, mayonesa para untar.

    Y la lista sigue con ejemplos como: tacos de canasta, tacos de guisado, tacos de pescado, tacos placeros, tacos de tripa, tacos de criadillas, tacos de hígado, tacos de birria, tacos de longaniza y muchos más.

    Y es por la belleza de su tierra, su gente maravillosa y su comida deliciosa que hoy decimos ¡Viva México!

    ¿Nos faltó alguno de tus favoritos? ¡Déjanos tus comentarios!

    Fotos: Pinterest/AnyFuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • «Soy mamá de 8 hijos ¡y no me arrepiento!»

    «Soy mamá de 8 hijos ¡y no me arrepiento!»

    Hoy en entrevista les presento a Paulina Rivero, una madre mexicana joven y moderna que pasaría por una mamá común hasta que conoces que es mamá no de uno, ni de tres… Paulina es mamá de siete preciosos hijos. “¿Cómo es eso?” te preguntarás. “Una mamá con tal cantidad de hijos solo se veía en los tiempos de mi abuela”, pensarás. Pues es así, Paulina y su esposo Andrés, radicados en la ciudad de Querétaro en México, son los padres de cuatro niñas, tres niños y uno más que viene en camino para el mes de octubre.

    Una familia que irradia felicidad, que practica el homeschooling y que la religión forma parte importante de sus vidas. ¿Pero cómo viven? ¿Cómo le hace para lidiar con los berrinches? ¿Cuál es su rutina? Esta y otras respuestas a continuación.

    ¿Cómo era tu vida antes de ser mamá?

    Vivía con mi familia, clase media, normal, era tranquila, sencilla, estudiaba diseño gráfico y me gustaba volar ala delta; acabando la carrera me casé. Ya casada me gustaba viajar y tenía mucha ilusión de tener hijos.

    ¿Tu familia es grande? ¿Cuántos hermanos tienes?

    Mi familia efectivamente es grande, somos seis hermanos y mis papás. Tengo tres hermanos mayores, una gemela y una hermana más chica, en total somos cuatro mujeres y dos hombres.

    ¿Cuándo te casaste cuál era tu plan de vida?

    Formar una familia.  Nos mudamos a provincia, exactamente a Querétaro y ahí seguí estudiando una maestría en Educación.

    ¿Qué significa para ti ser mamá de ocho niños pequeños?

    Es una experiencia muy bonita, algo que vale por todo el oro del mundo, es lo mejor que he hecho en mi vida, la verdad soy una mamá muy feliz y orgullosa de mis enanos. Ellos son increíbles, nunca te cansan con sus anécdotas. También es una gran responsabilidad y estoy segura que es el mejor trabajo del mundo, pues la familia es el lugar donde se está haciendo la sociedad.

    ¿Tu familia como te apoya en la crianza de tus chicos?

    Mi marido me apoya educándolos, enseñándoles a tener un trato cordial con sus hermanos, a que sean educados con los demás, exigiéndoles a cada uno a su nivel sus responsabilidades, como hacer su cama, recoger su lugar cuando acaban de comer, a poner la mesa, que cooperen con las tareas de la casa. Incluye cuidar a los perros, tenemos tres Golden Retriever, los sacan a pasear y limpian el patio. Los hermanos mayores son, de manera natural, los mejores maestros de los menores. La dinámica de los hermanos es padrísima.

    ¿En qué consiste tu rutina diaria como mamá para poder organizarte?

    Hacemos homeschool, así que el horario es algo diferente a lo común. Se levantan como a las 8:00 am, se visten, hacen su cama, y bajan a desayunar. Ayudan a poner mesa y luego a recoger cada quien su lugar, luego trabajamos algo en el iPad con algunas apps educativas, de matemáticas, lectura, rompecabezas, etc. También luego buscamos documentales en internet de algún tema que tengan curiosidad, como de dinosaurios, ballenas, cuerpo humano o de cómo funcionan las cosas o aparatos, muy variado.

    Después la hora de la comida igual ayudan a poner la mesa, se sirve a las 3:00 p.m., esperamos a que estén todos sentados, se reza y comemos. Cuando acaban hay alguno asignado para lavar los trastes, aunque en esto solo entran los cuatro mayores, y los más chicos de vez en cuando lavan junto conmigo para irlos enseñando. La casa por supuesto que no es un museo, hay un desorden natural, pero nada que no haya en un hogar luminoso y alegre.

    Por las tardes pueden dibujar, ver alguna película y los llevo a un centro de ejercicio tres veces a la semana en la que una día nadan, otro día es gimnasia básica y el otro son ejercicios de psicomotricidad. Después ya solo meriendan y a dormir como a las 8:00 o 9:00 p.m.

    ¿Cómo organizas la hora de la comida?

    Se prepara un menú para todos, siempre hay alguno que puede repelar por algo, pero finalmente todos comen de todo y de lo que les sirva. En la casa no gobierna la ley del gusto. Pienso que enseñarlos a comer de todo es uno de los mejores favores que les haré en la vida pues sus posibilidades se volverán inmensas. El mañoso siempre ayuna.

    ¿Qué características tienen tus niños?

    Andrés de 10 años, el mayor le encantan los dinosaurios, sabe mucho de todos y quiere ser paleontólogo.

    Pedro de 9 años, es inquieto le gusta el fútbol y se aprende muchos datos técnicos de jugadores y de equipos, también le gusta mucho leer y los videojuegos.

    Paulina de 7 años, es protectora con sus hermanos aunque también es organizadora y mandona, como buena mujer mayor de la casa.

    Luz María de 6 años, es juguetona con sus hermanos más chicos, en especial con la menor de año y medio, la cuida mucho y juega con ella, se lleva bien con todos.

    María José de 5 años, es intensa, inquieta, juega con todos, es muy alegre, de repente algo brusca y atrabancada, le encantan los vestidos, las historias de princesas, que todo sea rosa, es muy femenina.

    Tomás de 3 años,  le gusta jugar con su hermanos grandes fútbol, con el mayor también juega con los dinosaurios; le gusta jugar mucho con cochecitos, aunque también como tiene tres hermanas arriba pues juega a las muñecas con ellas y toma parte en sus juegos.

    María Cristina de año y medio, es muy cariñosa, da muchos abrazos, juega con todos y ya tiene su carácter, no le gusta que le quiten sus cosas y se las arregla para darse a entender a gritos y uno que otro manotazo cuando siente que la molestan.

    Falta el octavo (a) que está a punto de nacer.

    Como mamá experta, ¿qué es el mejor que te ha funcionado cuando los niños tienen un berrinche?

    No hacerles mucho caso, si no les parece, pues pueden irse a llorar a su cuarto, y aguantarse, porque no hay de otra, cuesta como papá ser firme pero es lo mejor que me ha funcionado, ser firme y no caer en el juego del berrinche. Hay que saber quitarle el drama a las situaciones. Si como papá prometes con algo, cumple, y siempre cumplimos.

    ¿Que ha sido lo más difícil de ser mamá de esta generación con ocho niños, donde por las cuestiones económicas, demográficas y sociales se opta por tener de uno a tres hijos?

    Si es latoso el ir un poco contracorriente, pero no hay que hacer caso de todo lo que escucha uno, porque nos volveríamos locos. Es en efecto una época que nos han vendido que una familia grande es una carga, lo es, pero la satisfacciones y el bien que hay es mayor. Las escuelas se han convertido en guarderías gigantes y los costos son elevadísimos. Los coches no son para estas familias. Y aun así vale la pena.

    ¿Por qué decidiste tener ocho hijos? ¿Va a seguir creciendo la familia?

    Es que cada hijo es una bendición y cada vez que viene un hijo nuevo es una ilusión muy grande, para todos, ahora con este último que está por nacer los hermanos están muy al pendiente y ya lo esperan con ansias e ilusión. Tener hijos es siempre un acto de optimismo: vale la pena vivir. Cada hijo, cada persona, es de un valor infinito, no hay coche, casa, viaje o lo que sea que valga más.

    Si por mí fuera tendría más hijos. Pero siempre pienso que voy uno por uno. Es como un gran viaje, cuando vas llegando a tu casa y te dicen ¿volverías a irte? contestas “ahorita no”. ¡Más adelante lo pienso!

    ¿Qué les puedes decir a las mamás que sueñan con tener familias grandes?

    Que no tengan miedo, que sean valientes y que disfruten a sus hijos, que no duden en que habrá cansancio y sacrificio pero nunca se arrepentirán. Familias extraordinarias, necesitan soluciones extraordinarias y las hay.

    Foto: Cortesía Paulina Rivero Lascurain

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: He vivido la presión de ser la madre perfecta

    #YoConfieso: He vivido la presión de ser la madre perfecta

    Vivimos en un mundo donde los estereotipos predominan. Nos esforzamos en ser mejores cada día en todos los aspectos: en los estudios, en el deporte, en comer los alimentos más saludable, en tener el mejor coche… eso y más, pero hacerlo todo bien, casi perfecto.

    Eso nos agobia, nosotras como madres tenemos el compromiso de criar niños seguros y felices, ¿pero cómo saber cuándo nuestras expectativas van creciendo sin control a modo de querer convertirnos en una madre perfecta? esto que a la larga puede llegar a afectarnos emocionalmente como mujeres y claro está, también dañar a nuestra familia.

    Yo alguna vez quise ser la madre perfecta y esto era lo que más me preocupaba:

    • Comida perfecta

    Buscaba que la alimentación de mi familia fuera la mejor: la más nutritiva, cero grasas, cero comida chatarra, adiós refrescos embotellados, bienvenido el aceite de oliva, el consumo de harinas dosificado. Buscaba recetas, decoraba los platos, integraba productos nuevos a mi comida diaria… dejé de un lado las recetas de mi mamá que me habían hecho tan feliz de pequeña y que incluían muchas calorías pero también muchas sonrisas. Hoy ya comemos con más libertad, considerando que no es malo comer unas papas o unas galletas mientras equilibremos con la comida que mamá hace en casa que siempre es la mejor para la familia, mientras que las comidas en casa de la abuela son las que más gozan los nietos, increíble ¿verdad?

    • Casa perfecta

    Todo en orden, no podía ver juguetes tirados, eso de “deja que se caiga la casa si estás enferma” no entraba en mi plan organizacional de vida. Cojines de la sala en su lugar, en el refrigerador no podía estar la mayonesa porque su lugar era la alacena, la ropa sucia en el bote correcto, los cargadores de los celulares en un solo lugar ¿así o más rígida? ¡No sé cómo no me explotó la cabeza!

    • Tareas perfectas

    Lo que le pidieran a mi hijo en la escuela lo llevaba correcto, si era un disfraz de Halloween yo buscaba el que consideraba más bonito, que si la piñata del cumpleaños de Cars buscaba la más grande, que si el pastel de la nena pues el más delicioso de mi ciudad para que compartiera con sus amiguitos, que si la clase de natación llegábamos puntuales para cumplir los ritmos perfectos. Lo escribo y me sorprendo.

    • Hijos perfectos

    ¿Qué mamá no ve guapos a sus hijos? ¿Quién no quiere que siempre estén como de portada de revista de moda infantil? Bueno, yo era de esas mamás, y creo que mis hijos me aguantaron mucho en su tierna infancia cuando los tenía listos y ‘peinados con raya en medio’ tal cual estuvieran para foto. Hoy disfruto verlos correr descalzos y en ropa interior por toda la casa.

    • Madre perfecta

    Intenté cumplir con todos mis roles a la perfección: madre, esposa, hija, hermana, amiga, profesionista y lo que se acumulara. Cuando todos ellos estuvieron cumplidos entonces me volteé a ver y traté de poner a la Any perfecta y no pude. ¡Estaba haciendo de mi vida una pesadilla y no me estaba dando cuenta!

    Tuve una gran caída emocional y me puse en orden conmigo misma, me planté que la perfección no existe y que la vida hay que vivirla un día a la vez, en calma, relajados. Despedirse de la rigidez, atendernos a nosotras mismas para poder entonces ofrecer a la familia nuestra mejor versión, la que ellos se merecen.

    Recordar que no solo somos mamás, si no que antes fuimos mujeres, que si bien ahora estamos viviendo nuestro mejor papel lo representemos sin temor a equivocarnos, de gozar las sorpresas y de disfrutar a nuestros hijos cuando nos pidan comer un helado de dos bolas sin complicarnos la cabeza por temor a una enfermedad de la garganta que aún no existe.

    ¡Ser imperfecta es la más grande belleza!

    Foto: Flickr/RenaudPhoto

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Maternidad en plenitud a los 40

    Maternidad en plenitud a los 40

    Cuando pensamos en una mujer embarazada la imagen que nos viene a la mente es la de una mujer entre los 20 y los 30 años con una hermosa pancita apuntando al frente. Pero con tantas oportunidades que existen para desarrollarse profesionalmente en nuestros días, muchas mujeres deciden posponer el momento del embarazo.

    La mayoría de las mujeres en esta situación argumenta: ‘para cuando haya tiempo’, ‘para cuando terminen la universidad’, ‘para cuando terminen la maestría o el doctorado’, ‘para cuando tengan su propia casa’, ‘para cuando terminen de pagar el coche’… son muchas las causas que prolongan le llegada de la maternidad.

    A nuestra entrevistada de hoy la vida le tenía una sorpresa. Daniela Acosta se casó muy joven y tuvo una hija mientras estudiaba la universidad. Con el tiempo se separó de su esposo y junto a su hija emprendieron una vida juntas. Su camino laboral fue en ascenso y su desempeño como cabeza de familia fue impecable.

    Decidió incluso estudiar otra carrera universitaria, justo antes de titularse el amor le sonrió y se presentó en forma de bebé. Tras el impacto de la noticia, ella y su pareja están afrontando todas las dudas respecto a un nuevo embarazo. Adentrarse una vez más al mundo de la maternidad después de18 años de su única hija, es lo que nos comparte en este espacio.

    ¿Cómo era tu vida antes de embarazarte?

    Era la de una clásica mujer trabajadora, preocupada por crecer profesionalmente, enamorada de mi única hija, realmente no había límite y disfrutaba de una libertad que a veces extraño, aunque la ilusión que siento ahora es lo mejor que podía pasarme. 

    Con una hija de 18 años, ¿cuáles son las dudas que tienes ahora sobre el embarazo?

    ¡Dios, todas! Es como volver a iniciar, me siento peor que una primeriza, todo es diferente después de tantos años.

    ¿Qué ha cambiado de la maternidad de hace dos décadas a hoy?

    La modernidad y las nuevas tecnologías son un complemento que marca una diferencia abismal entre la maternidad hace 18 años a la de ahora, de hecho los pañales que mi hija usó ya ni siquiera existen.

    ¿Qué producto para el uso en bebés es el que más te ha sorprendido?

    Los carritos, los porta bebés… ¡Dios mío, parecen naves, así los veo yo!, creo que eso de la ergonomía vino a dar un giro impresionante, antes eran solo lindos, con decirte que en ese tiempo no existían las pruebas de embarazo caseras.

    ¿Cómo ha tomado tu hija tu nueva maternidad?

    Ella está más que feliz, siempre quiso un hermanito, sueña con llevarlo a pasear, con enseñarle fútbol, eso sí, con la amenaza que la responsabilidad es mía no suya, teme que sea la nana de su hermano; creo que ambas tenemos la madurez para recibir este angelito.

    ¿Cómo te estás cuidando físicamente?

    Siempre he tratado de cuidar mi alimentación, creo que eso ayudó en parte a concebir al nuevo miembro de la familia. Te confieso, los dos primeros meses fueron de comer todo lo que se me antojaba, pero mi cuerpo que no está acostumbrado a recibir esa cantidad de comida a toda hora, comenzó a resistirse. A partir del tercer mes ya moderé mi alimentación: como sano, evito refrescos, carnes, dulces y he optado por la fruta, las verduras, el pollo y el pescado. Ayudándome con las vitaminas y demás suplementos que los médicos me señalan y que mi cuerpo ya no produce.

    ¿Cómo le diste la noticia a tu familia?

    Eso fue muy chistoso, mi esposo desde antes de tener retraso compró la prueba de embarazo, porque aseguraba que su hijo ya estaba concebido. Me resistí a sufrir una decepción y me esperé a una fecha especial, el 10 de mayo. Ese día mi hija me ayudó a  hacerme la prueba y sin ver el resultado, la regresamos al empaque, esperando a que el padre desesperado lo abriera y viera el resultado frente a toda la familia. Él fue el primero en saber y el encargado de dar la noticia, fue muy emocionante y con un final feliz.

    A que le apuestas ¿al parto o a la cesárea?

    Mi hija fue parto y lo disfruté mucho, deseo de todo corazón traer al mundo a mi hijo de forma natural; sé que eso se decidirá en el preciso momento y dependiendo del estado en que se encuentre mi cuerpo para un parto.

    La lactancia materna, ¿estás preparada para ello?

    Sí estoy preparada, estoy completamente a favor de la lactancia, es una conexión con él y sobre todo una ayuda extraordinaria para su crecimiento, yo espero poder amamantar el tiempo que sea posible.

    ¿Cómo te apoya el orgulloso papá?

    Es un hombre muy paciente, mis estados de ánimo son muy cambiantes y exploto por cualquier cosa. Entiende perfecto el proceso por el que estoy pasando, me apoya con la comprensión y la paciencia que necesito en este momento; siempre está al pendiente de mi estado de salud, mis necesidades y busca lo mejor para que esté bien, el apoyo que me brinda es de vital importancia para mí.

    ¿Tus médicos te han indicado algún cuidado especial?

    De hecho mi embarazo está catalogado de “alto riesgo”, los estudios son más frecuentes, y los medicamentos son un poco diferentes que los usados normalmente en los embarazos; cada mes me realizan dos ultrasonidos para saber el estado y desarrollo del bebé.

    ¿Qué es lo mejor de estar embarazada a esta edad?

    De forma personal te puedo decir que este embarazo lo estoy disfrutando más, ya que ahora cuento con una madurez que hace 18 años no tenía. Tenemos una solvencia económica que cuando nació mi hija no había, era estudiante y los recursos eran mucho más limitados. Cuando tuve a la niña era una joven que quería vivir esa juventud, ahora puedo vivir con más plenitud, me amo y sé que puedo darle todo el amor a mi familia, veo todo con más claridad.

    ¿Qué le recomiendas a esas mujeres que buscan un embarazo en esta etapa de su vida?

    Primero que preparen su cuerpo, cuidar su alimentación, que realmente lo que buscan es por amor y no por no estar solas, solas al final vamos a estar, porque ellos también se irán. Saber que es una responsabilidad grande y que quizás a nuestra edad la paciencia que teníamos antes se ha escapado y nos sea difícil lidiar con un bebé. Pensar en todo esto y si aun así lo quieren lo busquen. 

    ¿Cómo deseas vivir en familia… como te gustaría que fuera el mundo?

    Quiero un mundo limpio y pacífico para mis hijos, un mundo de oportunidades, un mundo sin barreras, con menos tecnología y más humanismo. No sé si eso sea posible, mientras, los prepararé para este único mundo que tenemos.

    Famosas que fueron madres a los 40

    +Nicole Kidman, a los 41 tuvo a su hija Sunday

    +Madonna, tuvo a su segundo hijo Roco a los 42 años

    +Susan Sarandon, a los 43 y a los 46 tuvo a su primer y segundo hijo.

    Foto: Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Características del pediatra perfecto

    Características del pediatra perfecto

    Cuando tenemos nuestro primer bebé hacemos oídos sordos a todos los consejos que nos dan nuestras madres, tías, abuelas, amigas o mujeres  on más camino en crianza y repetimos una frase extraordinaria: “me lo recomendó el pediatra”.

    La palabra “Pediatra” se vuelve en una de las más repetitivas en los primeros meses de vida de nuestro hijo, así confiamos que en el primer cólico nocturno, llanto incesante o que ya se pasó dos 30 minutos de sueño corremos a llamarlo; si se nos permite, si tenemos el número, si quiere contestar.

    Es allí donde nos damos cuenta que el pediatra a quien teníamos tan empoderado es a fin de cuentas un humano con horario de trabajos extraño que a veces no es tan magnífico como lo imaginábamos, aquel sabelotodo de la salud del bebé se nos cae del altar donde lo teníamos y comenzamos la búsqueda de otro.

    Y con las amigas “¿Quién es tu pediatra amiga?”, la pregunta de rigor, siendo así que vamos dando saltos entre pediatra y pediatra hasta que conocemos al perfecto en base a lo que nos agrada a nosotros como mamás.

    Mi búsqueda del pediatra perfecto comenzó con mi hijo mayor, pasamos por seis distintos pediatras hasta que nos quedamos con el que cumplió todas mis expectativas: que los sanara, que tratara a mis hijos con cariño, que estuviera disponible al celular (básico), que creáramos empatía también como adultos, que su consultorio fuera agradable a los ojos de mis hijos, que se actualizara, en fin, que ya los demás son elogios que bien se merece porque es sensacional.

    Creo que tiene más de un año que no lo visitamos porque mis hijos no se han enfermado, pero bien que tengo que hacerles al menos un chequeo anual. Gracias a nuestro pediatra Elías Córdova.

    Ellas opinan

    Las mamás lectoras de Disney Babble Latinoamérica nos comparten cuales consideran que son las características del pediatra perfecto ¿cuáles son las tuyas?

    “Que sea amable, respetuoso y divertido sobre todo con los niños y obviamente que se actualicé cada poco para seguir confiándole la salud de tus peques”. Jade Olvera, mamá de tres

    “Que conteste a la hora que sea, aún de madrugada, que sea claro, que trate con cariño a mis hijos, que no les dé antibiótico a la primera temperatura”. Gaby de Martin, mamá de dos

    “Además de lo obvio como la profesionalidad y la ética, es preferible que sea sensible, sensato, honrado, honesto, respetuoso con los niños y con sus necesidades”. Azucena Alfonsín, mamá de una

    “Puntual, amable, localizable, consiente, claro, barato…. Utopía total”. Tere Diaz, mamá de dos

    “Humano, disponible, prolactancia, que tenga bajo índice de administración de antibióticos”. Ixchel Zaragoza, mamá de tres

    “Empatía, que sea cariñoso y que nunca trate como tonta a la mamá. Y obviamente que sea profesional”. Diana Calderón, mamá de tres

    “Su principal característica es que debe estar disponible las 24 horas los 365 días del año, que tenga serenidad, calma y estar abierto a todo tipo de formas, medicina tradicional y homeópata”. Norma Hernandez, mamá de una

    “Estar cerca de casa, tener un consultorio impecable, expresarse con buenos términos médicos, tener “buena sangre” con los niños, que puedas localizarlo telefónicamente fuera de horarios laborales”. Liz Pe, mamá de dos

    “Que respete tu maternidad, estilo de crianza y dignidad del niño, que te atienda por teléfono en caso de urgencia, que no recete antibióticos al primer resfriado, sino que permita el desarrollo del sistema inmunológico, que despeje tus dudas como mamá con respeto y amabilidad, que no cobre por respirar, que lleve un expediente del niño con todos sus datos médicos o historia clínica, que haga sentir en confianza tanto al niño como a la mamá, que sea prudente en cuanto a medicamentos nuevos, que tenga verdadero y noble interés por la salud comunitaria y no solo haga un trabajo por paga. Mi hija quiere ser pediatra. “Espero que sea una de las buenas!”. Gissel Mendez, mamá de dos

    “¿Puedo usar nombre y apellido? ¡Carlos Gonzalez! Nah, ahora en serio. Respeto por los padres y los niños que atiende. Creo que eso es fundamental. También que quiera su profesión y que se perfeccione y esté actualizándose constantemente. Pero primordialmente que sea respetuoso. Es muy difícil encontrar eso en estos días”. Julieta Fernández, mamá de cuatro

    “Mente abierta, calidez, comprensión, empatía, cercanía que te hable con lenguaje fácil, que no te trate como si fueras tonta”. Rocío Consuelos, mamá de dos

    “Paciente, cálido, que explique muy claro, amable, juguetón y divertido con los niños, que no sea conformista, que busque hasta dar con los resultados óptimos y que tenga compromiso con su vocación y los niños”. Guadalupe Zacatenco

    “El pediatra es perfecto se caracteriza principalmente por escuchar detenidamente los signos o síntomas sin interrumpir. Desde el momento que mi hija es revisada siento la confianza que el pediatra encontrará la solución para su mejoría. Lo mejor es que después de recetar en su caso y dar recomendaciones, él abre la sección de ‘¿preguntas, dudas?’ Muchos médicos evitan responder preguntas y a mi parecer no es correcto. Matilde Saury, mamá de una.

    “Pues además de las credenciales académicas y cursos se actualización, el pediatra perfecto es puntual y no hace esperar a tu hijo enfermo. Sabe dirigirse y explicar su situación o recomendaciones a los hijos…finalmente ellos son los pacientes y en mi experiencia los niños están más dispuestos a tomar el tratamiento o evitar ciertos alimentos, etc. Si el doc supo hacerlos consientes y “responsables”. Es alguien que está realmente disponible en emergencias o urgencias nocturnas y te hace saber quién queda a cargo de sus pacientes cuando sale de viaje. Y por último, alguien que siempre recibe con una sonrisa a tus hijos en su consultorio.” Laura Briones, mamá de dos

    “Comprometido, responsable, empático, prudente, asertivo, que predique con el ejemplo, motivador, accesible”. Sonia Morales, mamá de uno

    “¡Debe ser muy empático! Estar actualizado, tener disposición de contestar hasta la pregunta que pareciera más obvia y tener química tanto con el niño como con la mama”. Liliankyar Lee, mamá de uno

    “Que le tengas confianza y le puedas preguntas cualquier cosa que no sabes respecto al cuidado de tu hijo, esté enfermo o de su crecimiento, y el pediatra siempre te las puedas responder de la manera mas fácil para uno que no sabe medicina”. Yess Ruiz, mamá de uno

    “Para mí es muy importante que cuando llevo a los niños al pediatra, indiferentemente del motivo que sea la visita al pediatra, que el pediatra los revise al 100, que los revise muy cuidadosamente sus oídos, su garganta, escuchar sus pulmones, o sea que no sea de esos que uno llega, el sentado del otro lado del escritorio y uno le dice el motivo de la consulta, se levantan le ponen el estetoscopio para escuchar cualquier cosa y de una vez los quieren recetar. Para mí eso es muy importante, otro punto que para mí es importante es estar disponible cuando tenemos alguna emergencia, alguna fiebre en los niños y uno les habla y así lo vayas a llevar a la consulta, el doctor muy amablemente te atiende y te dice que puedes hacer en lo que llegas, quieras o no a uno como madre eso le da mucha tranquilidad, saber que el dostor que escogiste para tus hijos tenga la disponibilidad en algún momento de angustia. Creo que a mi parecer esos serían puntos claves para poder elegir un pediatra para mis hijos. Una vez que observo esas dos características empiezo a evaluar otras pero para mí esas dos sin primordiales”. Lorena Cañizalez, mamá de tres

    “Debe ser accesible, abierto en cuanto a opiniones, informado, que sus críticas respecto a la forma de hacer las cosas sean objetivas, que entienda el sentido de urgencia y responda a las llamadas, además de que sea congruente con lo que te dice y lo que él hace”. Norma Pérez, mamá de una

    “Que sea asertivo en sus diagnósticos, disponibilidad y respuesta pronta… trato amable con el paciente y que no interfiera con las decisiones de crianza de los padres como el colecho o la lactancia”. Laura Farías, mamá de dos

    “Darte confianza para mi es básico, porque te inspira a hacerle mil y un preguntas sin que te vea con cara de ‘looser mamá novata’”. Isabel Morales, mamá de uno.

    Foto: Pan American Health Organization/Flickr

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Disney Collection llegó a México

    Disney Collection llegó a México

    La semana pasada fui a visitar a una amiga que acaba de tener a su bebé. Tras haber pasado la cuarentena, para que ella se sintiera mejor, le llevé un juguete didáctico para que el pequeño lo pruebe en unos meses más, fue una mañana cálida donde nos pusimos al día de nuestras vidas.

    Al salir de allí me dirigí a la plaza comercial para adquirir algunos pendientes de los niños a propósito del regreso a clases, en México hay una tienda muy famosa que ya es parte de nuestras vidas, y me encontré con la buena noticia de que ya se pueden adquirir productos de la firma “Disney Collection”.

    Vi una extensa variedad de productos con los personajes de Disney favoritos de los niños, entre ellos las Princesas: Blanca Nieves, Cenicienta y Aurora, así como las favoritas de las niñas Anna y Elsa de Frozen.

    Para los niños también existen detalles de los personajes de Disney Pixar, entre ellos Toy Story y Cars. También entre los personajes vi de Jake y los Piratas de Nunca Jamás, Las Hadas, Doctora Juguetes, Aviones, Nemo y por supuesto la estrella: Mickey Mouse y sus amigos.

    ¿Qué podemos encontrar en Disney Collection? Juguetes, ropa, mochilas, disfraces y muchas cosas más, con la garantía y calidad que sólo Disney te puede dar.

    Pude observar a mamás y niños adquiriendo las mochilas y loncheras para el regreso a clases ¿y cómo no? si los productos Disney y sus personajes son sinónimo de diversión e imaginación para grandes y chicos.

    ¡Mi hija quedó encantada con los productos de Princesita Sofía! Y tú, ¿Ya tienes el tuyo?

    Foto Cortesía Disney Babble Latinoamérica.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Así son las abuelas modernas y su amor sin límites

    Así son las abuelas modernas y su amor sin límites

    ¿Qué sería de nuestras vidas sin los abuelos? Esos seres maravillosos que hizo Dios para consentirnos cuando éramos niñas, disfrutar de su cariño. Llenos de sonrisas, con una cabecita blanca y unos lentes que no podían perder porque no veían; y si esto sucedía la tarde se les complicaba. Las tardes de domingo cuando sabíamos que la visita  a la casa de la abuela era parte de la rutina creada por nuestros padres, pero que cuando estábamos con allí se convertía en un momento maravilloso.

    Veo fotos de mi abuela materna cuando joven, su piel blanca, sus ojos azules, su media sonrisa con un fondo de cansancio. Su pelo corto color rojo oscuro el cual por coquetería lo ha llevado así por años, ya sé de donde viene el gen, su pasión por la limpieza, el olor a jabón y a que el piso de su casa tenía que estar más limpio que el propio baño, que ya es mucho decir. Con sus 77 años, viuda, y siete hijos vive tranquila en su casa viendo pasar la vida y aún con fuerza para recibir nietos y bisnietos.

    Mi abuela paterna también es de esas cabecitas blancas, muy de su casa, con ideas tradicionales sobre el matrimonio como “todos los hombres lo hacen”, “siempre debes estar maquilladita cuando llega tu marido” y cosas por el estilo. Soy su nieta mayor y eso me ha ganado un cariño extra en su corazón, como toda buena abuela recibe con brazos abiertos a hijos, nietos y bisnietos, feliz con sus 79 años capoteando enfermedades con una sonrisa cálida.

    Así son las descripciones de mis abuelas, mujeres mexicanas nacidas en 1937 y 1935, aún fuertes y dando batalla a lo que se le presente, cocinando y dando consejos, creyentes en su fe y abnegadas madres y esposas.

    ¿Qué pasa con las abuelas de hoy?

    Conozco a muchas abuelas jóvenes, modernas e independientes. Mujeres que crecieron en los años sesentas y setentas con otra educación e ideología, pero siempre enmarcadas en las tradiciones de las familias de la provincia mexicana. Una mezcla que hoy hace que las abuelas del siglo pasado difieran de las abuelas de hoy.

    Mi mamá es una abuela joven, que se preocupa por su figura, se da gustos con la comida, trabaja de manera independiente, sale con sus amigas, disfruta de sus nietos, no interfiere en la vida matrimonial de sus hijos pero no por eso los abandona a su suerte. Igual que su madre cocina delicioso aunque ella lo dude. Habla golpeado, como si regañara, pero eso con sus hijos, porque con sus nietos el regaño se transforma en llamada de atención, porque jamás tratará a sus nietos como trataba a sus hijos, porque como dice ella “los nietos son para consentir, porque para educarlos ya lo hice con ustedes, ahora ese es tu trabajo”, ‘¡Toing!

    Mi suegra es otra mujer sumamente independiente, lucha por lo que quiere, ama a sus hijos y respeta sus espacios, es sonriente y bailadora; una mujer que para nada me recuerda a las abuelitas del siglo pasado. Cambia de look tanto como quiere y le gusta comer sanamente.

    ¿Dónde están las abuelas del siglo pasado donde la abnegación y entrega estaban en primer plano? Creo que esa generación es la de nuestras abuelas, las mamás de nuestras madres, que si bien formaron grandes mujeres que nos educaron, poco a poco van dando paso a las abuelas modernas que saben usar un celular y que tienen un perfil de Facebook que manejan a la perfección para poder ver las fotos de sus nietos y presumirlas con orgullo.

    ¿Tu mamá es una abuela moderna?

    Foto: Flickr/TheArches

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Papá embarazado? ¡todos los síntomas!

    ¿Papá embarazado? ¡todos los síntomas!

    Estar embarazada es una de las etapas más bonitas en la vida de una mujer, nuestra redondez es de vida, el cabello brilla, la piel luce saludable, no nos preocupamos si nos vemos gordas, la sonrisa es fácil. Pero también hay unos días complicados donde las náuseas, los mareos, el hambre y el sueño dicen presente en la mayoría de las futuras madres. Pedimos esquina y vemos los días pasar lentamente pero a fin de cuentas sabemos que es algo que tenemos que cargar.

    ¿Qué pasa con todos esos hombres que por azares de la naturaleza también se suben al barco de los síntomas del embarazo? Las lectoras de Disney Babble nos contaron todos los achaques que sufrieron sus maridos en esta etapa de buena ventura.

    “Mi esposo tenía antojos, mucho sueño y asco a los olores”. Thania Martínez, 31 semanas de embarazo

    “Mi esposo en el primer trimestre y al final del embarazo tuvo mucho sueño y náuseas”. Laura Farías, mamá de dos niñas

    “De hecho él tenía náuseas, vómitos y mareos antes de que me hiciera la prueba de embarazo Y fue justo por eso que me compré una, me hice el test y salió positivo. Es él quien tiene los antojos, yo no. Le da por comer golosinas, chucherías mezcladas y se levanta a media noche porque le da hambre”. Gloria Torruco, embarazada de 24 semanas

    “Al principio del embarazo mi esposo y yo compartimos sueño y náuseas, pero solo con mi hijo mayor”. Lucila Priego, mamá de un niño y una niña

    “A mi esposo le daban náuseas y antojos en el primer y segundo trimestre, tenía antojos muy raros: papas a la francesa con mayonesa o pechuga de pollo gratinada con mayonesa y cebolla y cilantro”. Norma Pérez, mamá de una niña

    “Edgar mi esposo comía más que yo, los antojos eran de él, por eso subió de peso en el segundo trimestre”. Shaula Olvera, mamá de un niño

    “Mi esposo tuvo muchos síntomas, dicen que pasas hormonas por la saliva, ¡sobre todo antojos de cosas dulces! Lo salado no, sólo lo dulce. Subió como siete kilos desde el segundo trimestre. Él tenía antojos y yo náuseas así que él comía por mí”. Jessica Ivett, mamá de dos niñas

    A estos síntomas se les llama “Síndrome de Couvade”, que es cuando el hombre siente el embarazo de su pareja, algunos de los más frecuentes son: náuseas, cambios de humor, aumento de peso,  tensión baja, dolores similares a las contracciones, vómitos, cansancio, calambres, entre algunos otros.

    ¿Tu esposo también estuvo “embarazado”?

    Foto: Flickr/David Veksler

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Vuelta al cole ¿estamos listos?

    Vuelta al cole ¿estamos listos?

    Hoy hacemos el “mexicanos al grito de escuela”, el día de regreso a clases llegó hoy, y aunque pasamos unas vacaciones relajadas y divertidas la vuelta a la rutina también tiene su magia, ¿y cómo no? las madres con más tiempo para organizar pendientes del hogar y del trabajo, mientras que los niños van encantados con sus uniformes con olor a nuevo, mochila de estreno así como los colores, libretas, libros y lápices listos para trabajar juntos.

    Y es justo esto de lo que trata este post, el gasto del material escolar cada día se nos va saliendo de las manos, las escuelas saben que la economía en nuestro país se torna difícil. Saliendo apenas del curso anterior te están entregando la lista de lo que van a necesitar el curso que viene, esto aplica para las escuelas públicas como las privadas.

    Ya no es como antes que se esperaba a entrar al curso escolar y justo esa semana padres e hijos abarrotaban las librerías y papelerías de la ciudad buscando las listas de lo que pedían los maestros de cualquiera etapa escolar del niño o adolescente.

    Desde que soy mamá y mi hijo está en el sistema escolarizado, comencé a ver como las escuelas modernas se manejan. Por ejemplo: en la escuela de mi hijo tienen todo organizado, venden uniformes, libros y útiles escolares; lo último a decisión de los padres adquirirlo o no en la escuela, pero así se ahorran las vueltas por todas las papelerías de la ciudad para encontrar lo allí solicitado.

    La escuela pone sus reglas

    Y con una leyenda con letras muy claras para las mamás “Todo el material debe estar etiquetado con el nombre completo del niño, al igual que el grupo, la escuela no se hace responsable de artículos olvidados que no estén marcados”. Por un lado el clásico “ponle nombre” por otro lado el “Todos los libros y libretas deberán forrarse con papel contacto transparente”, y no falta la mamá que llama a la escuela para preguntar si se van a forrar los libros con que papel… ¡así es!

    Señoras, hagamos una tarea mental: ¿ustedes recuerdan que pidieran tanto material cuando nosotras éramos niñas?, yo me acuerdo de los famosos libros de Español, Matemáticas, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales, sus cuadernos, colores, lápices ¡y párale de contar!

    ¿Alguna mamá se acuerda del precioso y enorme Libro Mágico? ¿Aquel que nos enseñaba a escribir en cursiva? ¡Qué recuerdos!

    La educación escolarizada hoy en día no es fácil, hay quienes prefieren educar a sus hijos en casa y es una decisión muy respetable, creo que con esta generación tan globalizada encuentran mucho material para educar en la red. En mi caso yo no aplico, creo que ser maestra se requiere de un don muy especial que se les otorga a algunas personas, llegué tarde a la repartición, así que lo que trabajamos a la hora de hacer tarea es lo más cercano de la educación en casa. Yo les dejo el trabajo a las expertas de la escuela de mi hijo, bajo mi ojo clínico, la maestra del curso anterior fue una maravilla.

    El inicio de clases es un golpe bajo a la economía familiar, el pago comprende inscripción, lista de útiles escolares, uniformes, talleres deportivos o culturales, seguro médico o cualquier extra a lo que la escuela le ponga nombre, y es que, así como ahorramos para salir de vacaciones, así debemos ahorrar para que los niños regresen a clases con todo en orden.

    ¿Y ustedes? ¿Están listos?

    Foto: Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: ¡Quiero vacaciones de las vacaciones!

    #YoConfieso: ¡Quiero vacaciones de las vacaciones!

    Solo pensar en el momento llena de gozo el alma, y es que, ¿quién no desea disfrutar de tiempo con la familia? salir de la ciudad, sentir el sol, reconfortantes paseos, agua dulce de los ríos o agua salada del mar, bebidas deliciosas y todo dentro de una frase con nombre y apellido: “Vacaciones de Verano”. Todavía estamos en los últimos días de disfrute que nos marca el calendario escolar, muchas familias viajan esta semana a puntos turísticos para recargar energías, ¡al menos eso es lo que se pretende!

    Las vacaciones a mi gusto tienen tres etapas

    Los días previos. Son aquellos cuando comenzamos a preparar las maletas, hacer check con la ropa de los niños, no olvidar el protector solar, la cámara de fotos y demás cosas. ¿Llevas la ropa interior suficiente de la nena? ¿Los pañales contabilizados del bebé? ¿Las medicinas por si le da tos o gripe? Desde allí comienza el stress, pero todavía disfrutamos el placer de la organización. Buscar la ropa fresca, las sandalias más coquetas, todo lo que te sabes que te servirá en el destino y que no tengas necesidad de salir a comprarlo, vaya porque a nosotras no se nos va nada.

    Los días de vacaciones. Llegaste al sitio, el hotel está muy bello, el calor más fuerte de lo que pensabas pero eso es lo bonito, disfrutar del verano como Olaf. Un día disfrutas de la alberca, otro día atacas el buffet, otro día las zonas turísticas, otro día la ciudad, y así… la playa se vuelve tu hit cuando en ese momento checas el calendario de tu celular y notas que solo te quedan dos días en el lugar ¿cómo pasó el tiempo tan rápido?

    Te tiras cual iguana al sol a disfrutar de una piña colada… otra más… los niños llegan corriendo y dicen “mami, mami, métete a la alberca”, volteas a ver al padre con cara de “¿What?” cuando tras tus lentes oscuros lo observas que solo te dice mediante señas “relevo”, ok bueno ni hablar, ¿cuál descanso?.

    Así tu día, desayuno de waffles, huevos, chilaquiles, frijolitos, fruta, pan, café… más alberca, jugar con los niños, platicar con el marido, más agua de alberca, más brincos, vuelves a comer, sales a caminar, las horas siguen pasando y el cansancio de las vacaciones aunado a la tristeza de dejar el paraíso se hacen presentes.

    El último día de la estancia es la mamá quien se pone las pilas con las maletas (como siempre) y pone junta la ropa limpia, separada la ropa sucia, guarda zapatos, sandalias, trajes de baño, cepillos de dientes, compras, regalos para la abuelita, cámara, llaveritos que los niños necearon en la plaza comercial y la lista sigue… ¿No se nos olvida nada? Pides ayuda a gritos, mientras la familia poco coopera o ve televisión tras quemarse la espalda por falta de bloqueador, y es que no lo reconoces, ¡traen un color muuuy serio!

    Mientras el esposo dice: “Ya metiste los boletos, checaste el horario, no nos vaya a dejar el autobús/avión”, claro que también eso está organizado por la súper mamá que no deja que nada se le escape, ¡Dios nos dio ese súper poder!

    Los días post vacaciones. ¡Aaawww! Nos cargamos un dolor de cuerpo que ¡Dios nos cuide!, pero bien que nos atrevimos a la moto de agua, caminamos como desesperadas buscando cosas bonitas por los pasillos de la plaza comercial, y nadamos como náufragos alrededor de toda la alberca con nuestros niños.

    ¿Y la panza? Bonita, redonda y brillante que parece que tenemos al menos cuatro meses de embarazo, eso de comer libremente en vacaciones no debería estar permitido por el gobierno, ahora nos tocará aplicarnos con una dieta marca ‘morirás’ y hacer unos 5 kilómetros diarios sin excusas ni pretextos para volver al camino saludable.

    El marido de regreso al trabajo y como por arte de magia se carga de la energía que de allí emana y desaparece la sonrisa vacacional; los niños siguen felices brincando porque la energía no acaba para ellos, y es que así funciona esto del verano, como un sueño del que no queremos despertar.

    Y es por eso que digo: ¡quiero vacaciones de estas vacaciones!

    PD. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.

    Foto: Flickr/Neil Rickards

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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