Una de las etapas más complicadas que me ha tocado vivir como mamá, fue cuando mi hijo mayor cumplió dos años, adiós a ese niño tierno y amoroso que conocía.

El cambio fue tan drástico que sentí como de un día para otro mi peque comenzó a hacer berrinches por todo lo que se le ocurría: desde que no quería comer su comida favorita o que no le compráramos el juguete que estaba en el super o hasta porque se acababa Cars, su película favorita.

Como toda mamá primeriza que no sabía que pasaba con su pequeño, busqué apoyo con mi mamá y mis amigas con más experiencia, y todas coincidimos en que a los dos años del bebé nos encontramos ante un perfecto desconocido ¡al que amábamos sobre todas las cosas!

Pero antes de que busques ayuda psiquiátrica -para ti-, checa si tu pequeño-berrinches cumple con estas características:

  • Ya quiere independizarse (lo que sea que intente).
  • Dice que quiere comer solo, sin ayuda, a veces usando tenedores y otras solo con sus manitas.
  • Opinan sobre su aspecto (que ropa ponerse, que si los zapatos están “feos”, que no se quiere peinar, etc)
  • Lavarse los dientes solo sin ayuda de mamá (aunque sea mal).
  • Ir al baño solos porque ya son “niños grandes”.
  • Cuando intentan vestirse solos lo que a mamá le lleva cinco minutos a él le pude tardar 20, pero so-li-to.
  • Te pide un dulce, se lo compras, dice que no lo quiere porque sabe feo…
  • Como apenas está aprendiendo a hablar, te dice algo en su idioma y no le entiendes. El se enoja, hace berrinche, se tira, al suelo, sigue berreando sin parar hasta que solito se le olvida y se va.
  • Un día ama la hora del baño, otro día se va corriendo como si fuera una tortura.
  • ¡”Eres la mejor mamá del mundo, te amo!”, te dice con ojos de borrego. Por la tarde: “¡Eres mala mamá, no me dejas brincar en la cama!”.

Antes de que pienses en que tu hijo es bipolar o que estés con el teléfono en mano para llamar a la siquiatra, no olvides que tu hermoso bebé sigue creciendo, y que esto como todo pasará. Los terribles twos son una etapa complicada y maravillosa, que también tiene un fin, no durará tanto como para volverte loca. ¡Tan así pasará que luego nos volvemos a embarazar para maravillarnos con un nuevo bebé y sus etapas, incluso esta que te está sacando canas verdes!

Ten paciencia, respira profundo; habrá ocasiones en que querramos tirarnos a llorar al suelo igual que ellos, y es que estamos viendo a unos mini adolescentes en casa, y seguramente nos caerán gordos pero ¿qué le vamos a hacer? ¡Son nuestros!

Y no me mates, pero los “terribles dos” son la antesala de… “¡los infernales tres!”. ¿Estás preparada?

¿Cuál es la anécdota que más recuerdes de tu peque a esta edad? ¡Cuéntanos!

@mamaaltademanda

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