Como mamá, sé que los niños son imparables a la hora de jugar. Puede llegar la noche, que los llames muchas veces, que tengan hambre o que estén súper sucios y ellos no ven motivo para dejar de hacer lo que más les gusta: disfrutar del aire libre.

Verlos correr libremente es una de las actividades que más disfrutan los niños y que como mamás también recordamos que este era uno de los momentos más divertidos de nuestra vida. ¿Entonces por qué pararlos? Que disfruten con toda intensidad es parte de nuestros deseos, pero sobre todo que estén bien protegidos contra las enfermedades sobre todo aquellas que pueden ser transmitidas por mosquitos.

Toda mi vida he estado en un clima tropical. Mi mamá me enseñó a cuidarme desde niña de los mosquitos y todos los bichos que podrían transmitir enfermedades. Ahora que soy mamá, sus consejos me han servido para proteger a mis niños de las picaduras de los mosquitos, sobre todo para prevenirlos del dengue y los famosos Chikungunya y Zika.

Una de nuestras rutinas, que seguimos a diario por las mañanas, es cuando nos estamos alistando para ir a la escuela. Tras tener el uniforme puesto, les aplico a mis hijos el repelente de mosquitos OFF! en aerosol

Me gusta mucho porque su fórmula actúa para protegerlos de mosquitos, incluso el que puede transmitir el dengue. La fórmula se las aplico sobre los brazos, las manos, las piernas y zonas de piel expuestas. También aplico el spray sobre el uniforme para brindar una protección extra.

¿Por qué confío en un repelente de moscos? Porque he notado que con su uso mis hijos dejaron de regresar a casa con piquetes por todo el cuerpo. “¿Dónde recibiste tantas picadas?”, le pregunté en una ocasión a mi Princesa. Ella me respondió: “Es que en las casitas de la escuela había muchos mosquitos y no nos habíamos dado cuenta. Todo el patio de recreo tiene moscos”. 

Las escuelas hacen todo a su alcance para contrarrestar la nube de mosquitos, pero entiendo que a veces ni las constantes fumigaciones pueden darles lucha, sobre todo en sitios tan delicados de fumigar como son los centros educativos, ya que hay que tener mucho más cuidado al esparcir estos líquidos.

Es por eso que para mí la mejor opción es usar una protección que yo les dé desde casa, un producto que brinda protección de los expertos contra mosquitos y que no sea nocivo para su salud, que sea un repelente.

Mis recomendaciones de mamá con el producto:

  1. Poner un poco en el antebrazo para verificar que tu peque no es alérgico a la fórmula
  2. Mucho cuidado con la aplicación en la zona de los labios, boca, ojos y nariz
  3. Los niños pequeños se llevan las manos a los ojos o a la boca, entonces no pongas el repelente en estas zonas
  4. No poner sobre la piel dañada por raspones, cortadas o recién quemadas de sol
  5. Y te recomiendo que leas las instrucciones que vienen en la etiqueta del producto  para no cometer errores

 

Foto Any Fuchok

Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.