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  • Siete años como mamá

    Siete años como mamá

    Hoy celebro en casa. Celebro a la luz, al espíritu, a la felicidad. Hoy justo hace siete años me cambió la vida. 

    Llegó de parto y a mis brazos mi hijo mayor, quien me ha enseñado que la vida era diferente a lo que tenía un día antes de ser mamá.

    Nunca antes volví a dormir igual, adiós a las salidas con los amigos, a tiempo con la pareja, a tener la casa impecable y a seguir una dieta saludable. 

    Apunté mi dirección a ir de frente a vómitos infantiles en vez de a la inversa, a limpiar pañales sucios como maestría y a cambiar mi licenciatura por ser una experta en Lactancia y Colecho.

    Me volví tía de todos los hijos de mis amigas, y mamá del corazón de todos los niños desvalidos del mundo. Conocí de la importancia de la crema para rozaduras y del bien que les hace a los niños sacar el aire tras tomar su leche.

    He visto crecer a mi hijo en cada momento, he bailado con él en cada festival así como he sufrido a la hora que le toca exponer frente a su grupo mientras lo observo al fondo, ¡y como toda madre con ganas de correr a “soplarle” la frase que no recuerda!

    La felicidad al cuadrado

    Un día, cuando le faltaba poco para cumplir tres años, se volvió en hermano mayor, “a mí ni me preguntaron” podrá decir, pero esa experiencia de vida no la cambia por nada, ama ser “el grande” y dice que haría lo que fuera por su hermana porque la ama… ¡y yo lo amo a él!

    Confirmo que ser mamá de un niño me convirtió en una nueva novia. Soy (por ahora) su amor, la mujer que más quiere y la única que quiere llevar de la mano. Le da gracias a Dios por tener “la mejor mamá del mundo” y yo le doy gracias por tener “el mejor hijo del mundo”.

    Siete años de reír con él, de abrazarlo con amor, de reconfortarlo cuando ha sido necesario y de regañarlo fuerte tras una mala actitud. Junto a su papá trabajamos para forjarlo en este mundo difícil, deseamos que aprenda sobre la integridad, los valores y el amor por la familia. Es nuestra labor más importante.

    ¡Ser una mamá de alta demanda es lo mejor que me ha pasado en la vida y no lo cambiaría por nada!

    #HéctorFelices7

    Foto Flick/ GabrielaP93

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Lugares de «origen» de las películas de Disney

    Lugares de «origen» de las películas de Disney

    Un mapa logrado por usuarios de internet sobre los lugares donde se llevaron a cabo las películas de Disney… si es que efectivamente tuvo lugar en la «Tierra» que conocemos hoy.
    ¡Checa los sitios!

    Cars en Estados Unidos

    El Rey León en Tanzania

    Robin Hood en Inglaterra

    Frozen en Noruega

    Hércules en Grecia

    La nueva capa del emperador en Perú

    El libro de la selva en La India

    ¿Reconoces algún otro sitio?

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  • ¡Mi hijo adolescente no acepta mi invitación en Facebook!

    ¡Mi hijo adolescente no acepta mi invitación en Facebook!

    ¿Cuántas veces no hemos escuchado esta frase? Sobre todo en madres de hijos pre y adolescentes a los que se les ha dado permiso de tener una cuenta en esta famosa red social.

    Pero vamos por el principio y sepamos que dice Facebook al respecto en su página de ayuda a la pregunta que todo padre debe saber “¿Qué edad debo tener para poder registrarme en Facebook?” la respuesta es: “Para poder registrarte enFacebook, debes tener al menos 13 años”, así que partamos de allí.

    Facebook no tiene un policía para verificar la edad de sus usuarios, nosotros los padres tenemos que hacerles de policías para saber que están haciendo nuestros hijos allí.

    Si bien la red social puede funcionar para saber que están haciendo nuestros amigos, subir fotos, enterarse de las noticias casi cuando ocurren los hechos y demás simplezas, siempre debemos estar atentos con quien mantienen “amistad” los chicos en la web, ¿como podemos hacerlo si nuestro adolescente no nos “acepta” dentro de sus amistades?

    Consideremos que los chicos al entrar a la pubertad se vuelven muy celosos de su privacidad, desde cosas tan sencillas como cerrar la puerta de su habitación y hasta más preocupantes como elegir sus amistades, los padres tenemos que estar muy alertas a todo, en especial a este espacio que consideran íntimo como su interacción con los “amigos” de Facebook.

    ¿Qué hacer entonces para poder entrar a su mundo sin que se sientan que mamá o papá los está vigilando?, checa las siguientes recomendaciones:

    • • Respeto: Es lo principal para que la confianza fluya. Si hemos criado un hijo de la manera «correcta» también pensemos que no estará teniendo un mal comportamiento en la red.•
    • Moderación: Si tu hijo o hija te permiten entrar a su red social ya tienes un paso ganado, eso no significa que tienes que comentar en todas sus actualizaciones de estados, trata de mantenerte en distancia observando su comportamiento.
    •  Normalidad: Si tú también tienes Facebook entonces manéjate con comentarios propios de tu personalidad de madre o padre. Es cierto que nosotros también tenemos amigos y podemos participar en chistes o comentarios de adultos pero evitar aquellos que puedan avergonzarle.
    •  Red social: Siempre he creído que esta red es para acercar a la familia y los amigos, a mi gusto es lo quedebe tenerse, gente cerca, conocida y que estimes, pero hay muchos adolescentes que tienen más de 2000 “amigos”, ¿en serio serán sus amigos? Recordemos que detrás de una foto de perfil pueden esconderse, asesinos, pederastas, ladrones, etc. Explícale a tu hijo para que entienda los riesgos que implica aceptar a desconocidos.

    Tu adolescente entenderá que es parte de tu trabajo como padre hacerte presente, sin que sienta que te vuelves un espía. ¡Suerte!

    Foto vía

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  • #YoConfieso: No carburo sin café

    #YoConfieso: No carburo sin café

    ¿Las mañanas entre semana son casi siempre iguales? Despertar con ganas de quedarse en la cama cinco minutos más, enrollarse en la sábana, voltear a ver la hora en el celular y notar que los cinco minutos concedidos se volvieron 10 y que ahora tienes que correr más rápido para despertar a los niños.

    Les llevas su leche a la cama, le pones el uniforme a uno y lo mandas al baño a que se cepille los dientes y se peine, mientras vistes al segundo quien sigue con un ojo cerrado y el popote de la leche en la boca. Vas corriendo al baño de nuevo, arreglas el peinado del primero y pasas el peine al segundo. Ya casi listos para salir te das cuenta que todavía traes puesta la pijama y corres a cambiarte o tu hijo mayor te mata si se te ocurre ir a dejarlo vestida así al colegio.

    Sales al sol y te sientes cual vampiro al amanecer, “¿donde rayos dejé mis lentes?” te preguntas ansiosa. Empieza tu andar por los semáforos y calles si vas en coche mientras te das cuenta que aún andas en chanclas.

    Si la escuela te queda cerca y te toca llevarlos a caminando vas pensando a qué hora te lavaste la cara o si solo fue en una idea… así que mejor desechas el pensamiento y apuras el paso.

    Llegas al colegio, les das un besito y “¡nos vemos en la tarde chicos!”, el día apenas comienza. Regresas a casa y ves todo el tiradero que se produjo el día anterior y piensas “¿de verdad aquí vivo? ¡Si es un campo de guerra!”.

    Pero es justo en ese momento que sabes que ha llegado el mejor momento de la mañana, la hora de abrir los ojos, darle gusto al paladar y disfrutar de un delicioso café que de verdad te levante y te de la energía para comenzar tu día.

    ¿Cuál es tu favorito?

    Hay muchas variedades, Latte, Mocha, Americano, Cappuccino, Espresso en sus distintas combinaciones, frío, caliente, con helado, con cubos de hielo, con chocolate, con caramelo, con vainilla, con chocolate blanco y la lista sigue.

    No soy una experta en café y sus combinaciones, pero sí soy experta en su disfrute matutino y en como notar cuando el efecto de la cafeína literalmente me despierta. Es una realidad que me abre los ojos y cuando noto eso, ha llegado el momento de la inspiración para trabajar, sea cual sea la actividad del día.

    Se ha dicho mucho del café, por ejemplo, se que la cafeína aumenta la capacidad mental, la percepción y disminuye el cansancio, por eso me gusta mucho tomarlo antes de escribir un post para que así la inspiración fluya.

    Cuando estaba embarazada de mis hijos, el ginecólogo no me prohibió la ingesta de la bebida, solo me recomendó que lo tomara descafeinado para no sobre estimular al niño, obviamente hice total caso a su recomendación, aunque después leí algunos artículos que indicaban que una mujer embarazada puede tomar hasta dos tazas diarias ya que no genera ninguna consecuencia negativa a ella o al bebé.

    Las restricciones que siempre saltan son para los que padecen problemas gastrointestinales, mientras que el exceso de cuatro tazas de café pueden alterar cualquier lesión estomacal. En cuanto a que los niños deban o no tomarlo ya queda a criterio de sus mamás, recuerdo que cuando era pequeña le pregunté a mi mamá porque no lo podía tomar y me dijo que “los niños no tomaban café porque si no crecían”.

    No volví a escuchar al respecto, pero ahora se sabe que la cafeína no produce efectos tóxicos o dañinos en la infancia, obviamente en cantidades apropiadas para un menor, solo en los niños hiperactivos debe ser restringida por su consumo estimulante.

    Y bien, yo confieso, soy una coffe fan, voy a ir por uno, ¿gustas?

    Foto Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Así lucen las princesas en Magic Kingdom, Disney Orlando @disneyparks

    Les comparto una serie de fotografías que tomé en mi pasada visita a los parques de Disney en Orlando.

    Un pequeño acercamiento a las preciosas princesas que saludaban al paso del desfile que se realiza a medio día en Magic Kingdom.

    Espero las disfruten. No son de mucha calidad fotográfica porque fueron tomadas a la distancia con mi celular pero creo que lucen bien. ¡Besos!

    Si quieres ver el desfile completo puedes ver más imágenes en mi cuenta de Instagram https://www.instagram.com/mamaaltademanda/

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    Fotos Any Fuchok

     

  • ¿Tu peque tiene piojos? ¡Evita el bullyng!

    ¿Tu peque tiene piojos? ¡Evita el bullyng!

    Hace unos días platicaba con una amiga que también es mamá, sobre las enfermedades de la temporada que nos tienen con alerta.

    Por un lado, aunque este calor que vivimos en mi ciudad es parte de nuestra historia y modo de vida, no hay temporada que no nos quejemos cada que sube la temperatura. Aguantamos calores de 40º grados y no hay forma que nos acostumbremos que es invariable cada año.

    El problema es cuando ese calor se convierte en otro problema reflejado en nuestros hijos, porque es en estas fechas cuando llegan los temibles piojos.

    Esa amiga me contaba que estaba muy molesta con el colegio de su hija porque acusaban a la pequeña de tener piojos. La realidad es que la sola posibilidad de considerarlo era molesta, pero ¿a que mamá no le enojaría?

    La verdad es que los piojos no discriminan, se posan en niños, adultos, ricos y pobres, a ellos les queda igual. Lo triste es hacerles a los niños el «feo», el separarlos de sus clases y compañeros como si fueran «apestados». ¿Qué pasa con esas escuelas? Hay que ponerse las pilas y hacer las cosas con más sensibilidad.

    Ok. Si el niño o la niña tiene a los famosos «amigos indeseables», pues a seguir el tratamiento correspondiente y tratarlo como si fuera una gripe o tos y no hacerlo sentir como «piojoso», nada de bullying.

    No hay que permitirlo. Manejar el hecho con normalidad y no como si se tratara con el leproso, porque cuidando su salud también se puede lastimar un corazón.

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  • 5 cosas que hacen feliz a una mamá

    5 cosas que hacen feliz a una mamá

    A tí como mamá ¿Qué te hace feliz? ¿Qué te provoca una sonrisa plena? Aquí te compartimos los siguientes puntos en los que coinciden la mayoría de las madres mexicanas.

    1.- La sonrisa de lo hijos
    El primer y más importante punto. Nunca en tu vida de soltera te imaginaste que unos pequeños desconocidos te robarían el corazón en un futuro ¿verdad? ¿Cómo es que ese bebé que llora toda las noches queriendo el abrazo de mamá y que parece que sólo come, duerme y ensucia el pañal te haga suspirar cada que lo ves dormir tan plácidamente? Es el puro amor de madre.

    2.- La salud de la familia
    No hay nada mejor que agradecer que por la salud de quienes amamos. Hay tantas familias con problemas de enfermedades graves que no ven aún la luz al final del túnel. Así que a quejarse menos porque nuestros hijos tienen tos o gripe, ya que son enfermedades comunes de la infancia que no interrumpen su felicidad.

    3.- Vivir el amor
    El de pareja, el fraternal, el familiar. Todo tipo de amor que nos hace feliz no puede ser malo. El vivir en pareja con una relación estable, el disfrutar del amor de los padres, el saber que tus hermanos viven su vida con sus familias, el cariño de tus amigos aún en la distancia.

    4.- Tener trabajo
    Cuando solteras íbamos a la escuela con una manzana y podíamos distraer al hambre, de casadas a pan y cebolla como dice el dicho, pero con familia la cosa cambia. Ahora privilegiamos la comida de los niños y no puede faltar leche y pañales en casa, es por eso que agradecemos por la dicha de tener trabajo; qué tranquilidad saber que percibimos el pago a nuestro esfuerzo, es parte de la felicidad de llevar tranquilidad al hogar.

    5.- Creer en Dios
    Cual sea la religión que profeses, sabes de la importancia que ejerce Dios en tu felicidad. Agradece a tu manera, como te enseñaron tus padres o con una oración. Vive tu fe con amor y compártela con tus hijos; extiende en un abrazo la felicidad que Dios quiere para todas las familias del mundo.

    A ti, ¿qué te hace feliz?

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  • #YoConfieso: No me gusta cocinar

    #YoConfieso: No me gusta cocinar

    No me gusta cocinar pero sí comer rico, soy todo un caso. Mi historia de desapego con la cocina tiene años de cocción.

    Cuando era adolescente mi mamá me decía: “Any, acércate a ver como hago el caldo de pollo con verduras” o “Ven a ver como se corta el pollo en piezas”, y allí iba una muy jovencita Any, con flojera de por medio a ver como la mamá hacía lo que en esa casa se comería por la tarde, mientras tanto yo bostezaba y pasaba por mi cabeza un “uff, ¿que estarán haciendo mis amigas?”.

    Y es que ¿a qué chica de secundaria le gusta aprender de pollos crudos y verduras por cocer?, pensamientos como esos eran los que me pasaban por la mente y ¿saben qué? ¡Hoy me arrepiento! (lloro mientras me acuerdo).

    Y así pasaron más ocasiones, la de aprender el Mole, la de probar las especias, la de reconocer los cortes de carne de res, los de aprender los secretos a la hora de poner en la olla express el frijol negro, la de practicar las recetas de la abuela materna y demás, lo que no dejé pasar fue la de probar todas las delicias culinarias de mi madre y de lavar los platos sin faltar aunque no fuera del mejor modo, lo admito, adolescente tal cual ¿qué lé ibamos a hacer?

    La ‘nueva’ yo

    Una joven mujer moderna me llegó al espejo, una que tenía que enfrentarse al mundo y trabajar tras salir de la universidad nacía en mí, de esos sentimientos cuando piensas “¡Estoy lista, puedo hacerlo sola!”, ¿a qué horas iba a tener tiempo para conocer de la comida si mi mamá era la experta y yo no tenía prisa? Así seguí cavando mi tumba como la mejor chef del mundo.

    Años y más años, comiendo en casa, con los amigos y a veces hasta sopa instantánea en el trabajo, seguía sin reconocer el cilantro del perejil, pero eso sí, me comenzaba de hacer un camino en los medios de comunicación impresos de mi localidad, sentía que mi carrera profesional estaba reflejando poco a poco los años de quemarme las pestañas con los libros de estudio, así que la vida seguía con un sabor muy light mientras me sentía toda una joven ejecutiva.

    Y entonces recibí un golpe en la cabeza, me llegó el amor, y cuando vine a ver me encontré en la cocina de un departamento sin saber que cocinar el primer día de vida en pareja, no se si fue un “toing”, un “pum” o un “bang”, pero el golpe con la realidad fue inmenso, solo sabía hacer sandwich de jamón con queso, quesadillas, huevos en distintas variedades y ahí se acabó la lista.

    ¿Y ahora que hago?

    Me ví en la urgente necesidad de aprender a hacer un arroz blanco, unos bisteces a la mexicana o un caldo de pollo con verduras, fue allí que recordé una lección perdida de “como cortar un pollo en 6 pasos”.

    Lloré, me enojé y me insulté. Acto seguido le llamé a mi mamá por teléfono y le dije: “mami, ¿cómo corto un pollo?”, mi mamá se rió pero no me regañó, por el contrario, me dio la receta completa de cómo hacer un sencillo pero rico caldo de pollo con verduras, incluso creo que esa primera receta sobrevive en un cajón de mi cocina actual, y no porque no lo sepa hacer si no para tenerla de recuerdo de ese momento tan shockeante de mi vida, cuando me dí cuenta que era una inútil en la cocina.

    Hoy la lista inicial ha crecido, con dos hijos y un esposo sibarita me vi en la imperiosa necesidad de aprender a hacer más que sandwiches, hoy por ejemplo el frijol me cuesta menos trabajo en la olla express (aunque la última vez se me quemó), a los huevos dejé de ponerles sal extra, las quesadillas las combino con varios quesos, las pastas me quedan al dente mientras mi hijo me dice que hago una spaguetti delicioso, mi hija adora las tostadas de frijolitos con queso y ¡mi esposo se volvió en un adorador del famoso caldo de pollo con verduras!

    Sigo sin cocinar un Mole y mucho menos unos “Taquitos Rojos” que son la especialidad de mi mamá. No cocino grandes platos pero a los principales clientes del restaurant familiar mis comidas le saben a gloria.

    ¿A tí te gusta cocinar?

    Foto Flickr/estherproject

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • La mejor lección que mi mamá me dio

    La mejor lección que mi mamá me dio

    Y ya son casi siete años que ostento el título de mamá, en mi caso mamá de alta demanda. No sabía cómo sería el trabajo que obtuve un 28 de abril hasta que tuve a mi pequeño hijo en brazos y supe que no había vuelta de hoja, no sabía como manejar a ese bebecito que no pesaba ni tres kilos y que solo quería estar pegado a la teta, pero en casa tenía un ángel que me ayudó a tener una perspectiva dentro del miedo natural de primeriza pero a la vez matizado con confianza, paciencia y amor, ese ángel fue mi mamá.

    ¿Cuántas de nosotras no cuestionamos el método de crianza de nuestra progenitora conforme vamos creciendo? ¡Vamos! No tienes que decirlo en voz alta, es solo mientras lees este post, y yo ya lo dije en el sumario, ¡yo sí me enojaba mucho por algunas formas de actuar de mi mamá hacia mis hermanos o hacia mí, y ella lo sabe!

    Este no es un artículo donde expondré lo que en su momento consideré sus errores, más bien es una forma propia de crecer y de ver en un espejo lo que me espera cuando mis hijos crezcan y consideren que hice algo mal y que ahora mismo hago con esmero… que dicen que la vida es un boomerang…

    Mi mamá, tu mamá, tu abuela, tus tías… todas las señoras que nos llevan por lo menos dos generaciones atrás criaron de una manera muy diferente a sus hijos, que nosotras las que nos consideramos mamás modernas ¡o vaya! de la era moderna, criamos a los nuestros.

    Ya existen fuentes confiables

    Nosotras, las mamás entre los 20 y los 40 años hemos tenido una serie de avances tecnológicos que nos han permitido informarnos para hacer una mejor crianza, sabemos que la lactancia materna es la mejor opción para el recién nacido y que podemos ofrecerle el pecho a nuestro hijo de forma natural hasta los dos años sin problema alguno y esto recomendado por la Organización Mundial de la Salud, ¡no es un invento mío!

    También sabemos que si abrazamos a nuestro hijo cuando llora no se va a “embracilar” o se va a “malcriar” como todavía dicen algunas abuelas y es que, ¿qué madre no quiere consolar a un hijo que llora?; conocemos a las Doulas, esas maravillosas mujeres que te llevan de la mano a un encuentro natural con el parto, brindándote la confianza y calidez que necesitamos en uno de los momentos más importantes de nuestras vidas; conocemos sobre el porteo, el respeto al parto, el respeto a las creencias de cada madre quienes con todo su amor crían como consideran que es mejor a sus hijos.

    Las madres de hoy sabemos de estos y muchos otros temas gracias al internet y sus webs de madres como Disney Babble, también a las revistas, libros, programas de televisión dirigidos a las familias y su entorno.

    La mejor lección que mi madre me dio, me hizo comprender que todas las madres crían con amor con los recursos que tienen a su alcance. Me quedó claro cuando sin darme cuenta le hablaba de todos estos temas que ella desconocía y que yo había aprendido a lo largo de mi primer embarazo, de las cofradías con otras madres en la web y amigas con hijos a mi alrededor, revistas y libros a elegir.

    Y mi mamá me dijo…

    Ella me dijo: “hija, cuando tu naciste no había toda la información a la que tienes acceso, yo te crié como mejor pude en ese momento. Por eso, tu que sabes, no debes cometer los mismos errores que yo, así que deja de regañar a tus hijos”, fue como una bofetada, justo me lo dijo en un momento de falta de paciencia hacia mis pequeños hijos que no recuerdo porque me hicieron enojar en ese momento.

    Ni todos los libros o talleres de “Crianza con Apego” te convierten en una madre modelo, si bien aprendes toda la teoría, el reto a cumplir es la práctica y ejercicio diario de toda esta maravillosa enseñanza. Aunque en realidad, hoy con mi experiencia de madre y con más experiencia de hija, siento que mi mamá sin saberlo también nos crió con apego, como yo lo hago, como tú lo sabes y como muchas otras madres lo hacen de corazón sin haber leído antes sobre ello.

    Hoy solo puedo decir: ¡Gracias mamá!

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • 10 frases de maternidad con las que te identificarás

    10 frases de maternidad con las que te identificarás

    A lo largo de la vida vamos acuñando frases que nos salen tras pasar por algún suceso que nos inspira.

    Les comparto 10 frases que he publicado en Twitter con el paso de los años, tómenlas y háganlas suyas si se identifican.

    No olvides dejarnos tu frase para que podamos compartirla <3

    «Una mujer que antepone el físico al bienestar de su bebé no merece ser madre».

    «Los bueno que para todas las dietas del mundo existen todos los lunes del mundo #hedicho.»

    «No se quien disfruta más el #colecho si mis hijos o yo!»

    «Una madre mata al padre si lastima a su hijo, un hijo mata al padre si daña a su madre: el lazo entre madre e hijo es indisoluto.»

    «»No me preocupa que mi hijo se enferme si no las mañas que le quedan», Tatarabuela de Alta Demanda.»

    «Le cambiaría a mi esposo una semana de su trabajo por una semana de mi trabajo como mamá full time. El martes estaría renunciando.»

    «Las cesáreas fueron hechas para salvar niños, no para mamás flojas que no quieren sentir dolor. #mamastuiteras».

    «Los padres no deberían ver la muerte de los hijos.»

    «Yo perdí a mi padre y mi abuela perdió a su hijo. Sentí que perdí la mitad de mi alma, pero creo que ella perdió el alma completa.»

    «Sin este trabajo no soy yo, pero sin mi familia no soy nada.»

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  • 19 cosas que necesita mi hijo varón

    19 cosas que necesita mi hijo varón

    Muchas veces nos preguntamos como debemos tratar a nuestros hijos varones en diferencia con nuestras hijas. Iliana Gámez comparte con todas las mamás de niños lo que considera que se necesita para formar mejores seres humanos, aquí el texto:

    De su papá

    1. Qué quiera mucho y trate bien a su MAMÁ.- Este es el más importante de todos ya que cumpliendo éste, está formando un buen hombre, le está enseñando respeto por la mujer, le está enseñando amor por la familia.
    2. Qué sea su HEROE.- Cuando los niños son pequeños el papá es el héroe y debe preocuparse por seguirlo siendo cuando ellos sean adolescentes, no perder ese respeto y esa admiración que ellos le tienen, y adaptarse al cambio de niño a adolescente, quizá no es el más fuerte o más rápido, pero siempre el más caballeroso, el más trabajador, el más honesto, el más respetable, un ejemplo a seguir toda la vida.
    3. HUMILDAD.- El hombre suele ser muy orgulloso, deben poner especial interés en reconocer sus errores y en pedir disculpas cuando se deba a quien se deba, incluso frente a sus hijos, ésto hará que el adolescente admire doblemente a su padre
    4. PROTECCIÓN Y DEFENSA.- La familia debe sentirse siempre protegida por el papá pero además el papá debe hablar con sus hijos sobre como defenderse de cualquier circunstancia en la vida como abusos o agresiones.
    5. LUCHA.- Es el papá el encargado de hacer de su hijo un luchador, con su propio ejemplo y con mucha plática motivacional, es el encargado de siempre ensanchar sus horizontes y de enseñarle que debe ser él el protagonista de su proyecto de vida
    6. APAPACHOS.- Ya que no se puede educar sin afecto no dejar que el adolescente varón sea renuente a recibir muestras de cariño y amor por parte de su papá, ya que estas muestras aunque el adolescente se queje: reafirman su autoestima y hacen de él un niño emocionalmente equilibrado
    7. QUE ESTÉ.- Sumamente necesario que el papá pase tiempo con sus hijos, un consejo muy bueno: entrar a su mundo, si ellos juegan Nintendo, restringirles el tiempo a (por ejemplo) 2 horas el sábado pero: 1 hora tú solo, con tus amigos etc. y otra hora con su papá o en familia. «No hacer de nuestros hijos: niños huérfanos con padres vivos» se debe pasar tiempo de calidad con cada uno de los hijos y fomentar los juegos en familia, recordar la respuesta de un abuelo: «yo no tenía juguetes, tenía hermanos»

      De su mamá

    8. CARIÑO Y COMPRENSIÓN.- La mamá debe ser la que siempre los comprenda y cuando no sea así mostrar todo su cariño, todo el tiempo que se dejen y… aunque no se dejen, nunca debe la mamá  de dejar de hacerles sentir su cariño, por mucho que lo esquiven al final del día siempre lo agradecen porque lo necesitan; infundir a los niños el optimismo, comenzando por ser los papás optimistas (aunque finjan) para que sus hijos sean siempre optimistas.
    9. COMUNICACIÓN ASERTIVA.- Aprender a escucharlos hasta que terminen, no regañar sin haber escuchado la versión completa; hacer que el regaño parezca plática contar hasta 10 y hablar siempre en voz baja.
    10. CONSEJOS Y CERCANÍA.- Recordar que la adolescencia es la época de la iniciación y debemos estár muy pendientes de que nos patiquen todo lo que puedan ya que tendrán su primer pelea, su primer fiesta, su primer amor, su primer cigarro, etc; estar muy pendientes de quienes son sus amigos, conocerlos y hacer todo lo posible por conocer siempre a los papás de sus amigos, tenerles confianza y siempre decirles que confiamos en sus valores, predicar siempre con el ejemplo y recordar que debemos siempre anticiparnos con consejos, ya que 1 minuto tarde… es muy tarde
    11. RESPONSABILIDADES DOMÉSTICAS.- Recordar que cuando les asignamos tareas es un acto formativo y hacer algo que no le gusta hacer es empezar con la enseñanza de que en la vida no siempre obtienes exclusivamente lo que quieres y recordar que todo aquel niño o adolescente que no se «forma»… se «deforma»,  debemos lograr que su tiempo libre sea el mínimo posible y no es por no dejarles descansar sino cubrir lo más que se pueda con deporte y actividades que los hagan virtuosos para mantenerlos lejos de todos los peligros que representan el internet, la televisión, el celular, etc. es la mejor manera de mostrarles nuestro amor al cuidarlos ya que lo que más marca la personalidad de un niño es lo que hace en su «tiempo libre», el tiempo libre es para invertirlo… no para gastarlo, hay que educar la responsabilidad: dandoles responsabilidades y debemos aplazar las recompenzas lo más posible para educar en la espera y educar a resistir la frustración
    12. BUENOS MODALES.- Nunca cansarse del «no hables con alimento en la boca», «por favor», «gracias», enseñarles que deben ser caballerosos con las niñas y mujeres, que deben ser respetuosos de sus mayores, que deben ser «elegantes» con sus palabras no hablar con groserías y saber distinguir cuando estan «entre cuates» y cuando no y nunca cansarse de repetirselos, recordar: «Debo tratar a mi hijo no como es, sino como quiero que sea».
    13. BUEN GUSTO.- Es tarea de la mamá que los niños vistan bien, cuando comienzan a crecer «obligarlos» a vestir bien, a peinarse, a bañarse, a rasurarse, a traer los zapatos o tenis limpios, uñas cortadas, dientes lavados, etc. y nunca cansarse de repetírselos… «Hijo, quiero sacar de ti, tu mejor tú».
    14. FEMINIDAD.- Para el adolescente varón la mamá es el «modelo» es por ello que la mamá debe ser por demás femenina, ya que basados en lo que les gusta o les molesta de su mamá buscarán sus amigas y parejas.

      DE AMBOS PAPÁS

    1. Qué estén de acuerdo
.
    2. Cariño.
    3. Exigencia, paciencia y constancia.
    4. Anticiparse.
    5. Educar con el ejemplo.

    ¿Qué opinas? ¿Te gustan todos los puntos o añadirías otros? ¡Compártenos!

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  • Donar para ayudar ¡únete a la causa!

    Donar para ayudar ¡únete a la causa!

    Ya hace varios días que mis hijos salieron de vacaciones. Mientras ellos estaban en esos lares divertidos y tuve un poco de tiempo extra, me dí a la tarea de juntar todos los contenedores plásticos que se fueron acumulando durante el año escolar y me llevé una gran sorpresa.

    No se ustedes, pero en la escuela de mis hijos se pueden realizar las fiestas de cumpleaños de los chicos, una pequeña celebración en donde los papás del festejado llevan una piñata, comida y dulces; es una fiesta exclusiva con sus compañeros de grupo y no excede de una hora.

    En estas fiestas de cumple, muchas de las mamás llevan el lunch para compartir con los amigos del peque en contenedores plásticos, también llamados «sandwicheras». De esta forma para que sea más higiénico para los niños y si les sobra algo del almuerzo puedan llevárselo a casa.

    Creo que pude contar caso 50 de estos contenedores en casa. Entre los que yo les compré y los que se fueron acumulando en las respectivas fiestas a las que son invitados…

    No tuve que pensarlo mucho, la solución era donarlos. En ese momento mi ‘problema’ fue a quién. La respuesta llegó sola al día siguiente. Una de las personas que me brinda un servicio en casa llegó por la mañana.

    Le pregunté sí conocía a alguien o alguna familia necesitada que recibieran los contenedores, el señor me respondió que exactamente no, pero que con mucho gusto se los podía llevar a su iglesia y que allí habría gente que seguramente le servirían para sus niños ahora en el regreso a clases.

    Para mi fue una respuesta muy afortunada. Se los entregué con mucho gusto. No le pregunté su religión ni en manos de quién quedaron los contenedores. Creo que el solo hecho de poder ayudar a alguien que no conozco me hizo sentir que ese día hice algo bien. 
    Esos pequeños detalles son los que tenemos que enseñar día a día a nuestros hijos.

    ¿Porqué no empezamos hoy?

    Foto vía

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