Categoría: Disney Babble

  • El día que fui mamá ¡me convertí en mi mamá!

    El día que fui mamá ¡me convertí en mi mamá!

    ¿Alguna ves dijiste que no querías parecerte a tu mamá?

    ¡Cuándo somos niñas queremos tanto parecernos a nuestras madres! Nos llenan tanto de orgullo y satisfacción ver lo que hacen, que cuando nos convirtamos en adultas queremos ser tan “maravillosas” como ellas.

    Cuando llegamos a la adolescencia nos topamos con pared. “¿Qué ha pasado? ¿Dónde está esa madre a la que admirábamos tanto y que hoy se antepone a todo lo que queremos y deseamos hacer?”. Así pensamos y sentimos cero comprensión de su parte. ¡Adiós al ídolo!

    Un día ya somos adultas, desarrollamos relaciones y un estilo que se vuelve parte de nuestra personalidad. Pero lo que no nos damos cuenta es que de manera inconsciente actuamos y repetimos gestos que suelen ser parecidos a los de nuestras madres ¿Lo notaste?

    Parecernos a nuestras madres no es necesariamente el fin del mundo, más bien en un proceso natural que nos ocurre a las mujeres cuando vamos madurando, y se acentúa cuando nos volvemos en madres. ¿En dónde vemos estos rasgos?

    • En la forma de resolver conflictos.
    • El las actitudes hacia la vida.
    • En la forma de hablarle a la pareja.
    • En el estilo para cocinar.
    • ¡Hasta en la forma de reprender a los hijos!

    Podemos considerarlo un factor genético, pero sobre todo la forma de imitar a las madres (hasta en lo que no nos gusta) se debe al factor aprendizaje, esto quiero decir a todos los eventos que hemos vivido junto a ellas durante nuestra infancia, como: alegrías familiares, pérdidas o muerte de algún conocido, forma de tratar a las personas que nos sirven, relación con la pareja, etc. Por eso el juego de roles en la infancia es tan importante para aprecia cosas que en ocasiones no vemos. Si un día le pides a tu hija que te imite ¿qué crees que haría?

    Somos niñas, crecemos, hay una hermosa adolescente que se quite desligar del carácter de mamá, nos volvemos adultas creemos que podemos hacerlo todo, y por todo es que nos enfrentamos de cara al mundo con mucho en la maleta aprendido de nuestro primer círculo: mamá, papá y hermanos, yu por supuesto de otros familiares, amigos de la escuela y hasta parejas que no hay formado un nuevo yo. Ya aprendimos.

    Llega otro momento importante de nuestra vida; nos enamoramos y algo nos dice que es la persona indicada y le “ves cara” de padre de tus hijos… ¡suena genial! Ahora si te vuelves una ADULTA con todas las mayúsculas y y gozarás de todos los beneficios que eso implica… y también de sus obligaciones que gozas en plenitud. ¿Recuerdas ese momento que diste el gran paso? ¿Qué te motivó?

    Hasta que un día parece que el piso se mueve y que el café que tan a gusto te tomabas te ha hecho daño. Te sientes como en película de Hollywood con todos los síntomas que solo habías visto en las películas… y sorpresa: ¡Estás embarazada! Corres a decírselo a tu pareja, y detrás del él a tu mamá ¿Quién podría alegrarse más? ¿Qué te dijo ella cuando se lo contaste?

    El tiempo pasa super rápido, cuando ves ya tienes dos hijos y estás utilizando las mismas frases que te decía tu mamá cuando te regañaba:

    “Esta casa no es un restaurante, todos comemos lo mismo”

    “Si lo encuentro que te hago”

    “Me duele más a mí que a tí”

    “No te mandas solo”

    “Algún día me lo vas a agradecer”

    ¿Cuántas de ellos has repetido? ¿Qué pasó? ¿En que momento nos convertimos en nuestras madres?

    Cuando nos enfrentamos a situaciones desconocidas, en este caso la crianza de nuestros hijos, optamos por recursos conocidos, en este caso los ejemplos que nos dieron nuestras madres con nuestra propia crianza. La forma de peinar a nuestras hijas, de apoyarlos con las tareas escolares, incluso con el regaño largo y dramático en el momento que ni quieren guardar sus juguetes: “si no levantas los juguetes los recojo yo y lo meto en una bolsa para la basura”. ¿Verdad que lo hacen de inmediato? ¡Ese mismo efecto le daba a nuestras madres!

    Buscando nuestra propia personalidad

    Siempre pensamos que cuando fuéramos madres lo haríamos de tal o cuál forma, pero siempre separando lo que no nos gustaba de nuestras madres, por ejemplo: “Cuando sea mamá no le voy a gritar a mi hijo, le tendré mucha paciencia”, ¡y de paciencia nada!, es el don con el que menos te dotaron para a crianza.

    Lo que sí es cierto es que la crianza de los niños es tan personal y única que debemos buscar el punto de equilibro con la certeza de que lo estamos haciendo bien, que también nuestra madre se esforzó en hacernos personas de bien aún con las carencias que pudo tener durante su formación y la nuestra propia.

    Repetimos lo que dijimos que no haríamos

    • Regañamos a gritos o incluso utilizamos la “nalgada a tiempo”
    • Permitimos que coman chatarra, extendemos horarios de juegos, el uso de los dispositivos móviles, etc.
    • En ocasiones la relación con la pareja se vuelve similar a la que tenía nuestra madre.
    • ¿Hay alguna actitud que repitas de tu casa materna a tu hogar familiar?

    ¡No es el fin de mundo parecerse a nuestra madre! ¿Qué hacer? ¡Cinco tips!

    1. Aceptemos que llevamos sus genes, vivimos una historia y fue nuestro primer ejemplo de maternidad (bueno o malo).
    2. Actuamos en algunas situaciones como ellas pero sin duda no somos ella, separarlo es muy importante.
    3. Nuestras madres tendrán cosas maravillosas que querremos llevar a la crianza de nuestros hijos. Tómate un tiempo y has una lista de las virtudes que te hacen sentirte tan orgullosa de ella. Separa lo negativo y que definitivamente no repetirías.
    4. Tu mamá puede ser lo máximo pero tus hijos son tuyos y nadie mejor que tu para saber que necesitan.
    5. Explora tu personal método de crianza y aventúrate a vivir tus experiencias con tu familia.

    Se la madre que tus hijos necesitan, para ellos no hay mamá más perfecta que tú.

    ¡Lo estás haciendo bien!

    Foto destacada vía

    ¡Síguenos en Facebook! Da click aquí —> Mamá de Alta Demanda ♥

  • Beneficios del ballet en los peques

    Beneficios del ballet en los peques

    Desde que mi hija tenía dos años y una navidad descubrió el ballet “El Cascanueces” me dijo que quería ser bailarina. Fuimos a una escuela de ballet a pedir informes y nos dijeron que tenía que tener al menos tres años y medio, pero aun así a la peque nunca se le olvidó lo que quería.

    Hoy con seis años está cursando su segundo año en este taller artístico, el cual disfruta tanto que ni repara en todo lo que le está dejando en su interior.

    Tuve la oportunidad de platicar sobre los beneficios de este arte con la bailarina y maestra Mariel Bocanegra Hernández, quien decidió compartir su pasión por el ballet y enseñar a niñas desde hace ocho años, porque para ella “bailar es lo mejor del mundo”.

    ¿Cuáles son los beneficios de practicar el ballet?

    En el aspecto físico adquirimos fuerza, elasticidad, actividad cerebral llevada al extremo. Motiva el sistema auditivo, trabajamos nuestra memoria a corto y largo plazo.

    En el aspecto emocional sentimos que al bailar parecemos flotar sobre la música, llegamos a expresar sentimientos. Por ejemplo, si un niño sufrió un mal día, la clase de ballet le hace olvidar, ya que en todo momento su mente estará trabajando rápidamente y no tendrá momento para pensamientos negativos.

    ¿A qué edad es recomendable iniciar en este taller artístico?

    En algunos países iniciamos desde los cuatro años, pero nunca es demasiado tarde para empezar. Las niñas y adolescentes de todas las edades son bienvenidas.

    ¿Por qué es importante que los niños y niñas bailen?

    ¡Por muchas razones! El bailar, no específicamente danza clásica, si no cualquier tipo de danza motiva todos los sistemas, además nos da disciplina.

    ¿Qué es lo que te ha dejado el ballet en tu vida adulta?

    Algo que ha marcado mucho en mí el ballet es justo la disciplina, no nada más en mi clase de ballet, sino también en mi estilo de vida tanto personal como profesional. Y sin duda esa sensación de estar arriba de un escenario antes de entrar a bailar o estando bailando es única e incomparable, como mencioné anteriormente es como flotar sobre la música.

    ¿Qué les recomendarías a las mamás que ven inquietudes artísticas en sus peques?

    Que les den la oportunidad de experimentar, de realizar algo que les gusta. Es algo que les cambiará la vida tanto a la niña como a su mamá.

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

     

  • 6 tips para que tu pequeño deje el chupón

    6 tips para que tu pequeño deje el chupón

    Mi mamá era fan de darnos chupón cuando fuimos bebés, mis hermanos y yo los usamos sin que nos preguntaran, obviamente, pero cuenta mi mamá que no le dimos ningún problema con ello.

    El chupón le ayudaba a calmarnos, para dormirnos y para que de alguna forma sintiéramos la paz que solo tienen los bebés cuando necesitan el pezón de mamá para estar tranquilos.

    No tuvo ningún problema para quitárnoslo cuando nos convertimos en niños grandes, a excepción de mi hermano menor, quién era el que berreaba cuando no encontraba la paz para relajarse sin su “chupón de florecita con miel” ¿Los usaste?

    Bueno, y entonces mi mamá padeció todo lo que mi hermana y yo no le dimos lata: el chupón se lo aventó al techo de la casa, se lo llevó “el ratón”, se le caía al suelo y estaba “sucio” y ya no podía usar otro hasta que se fueran a la tienda.

    Así, miles de excusas que no le daban efecto y hacían que mi pobre hermanito entrara en una angustia terrible y acababa llorando como todo bebé que le quitan algo, hasta que un día dejó de pedir su “chuchú” y fue libre.

    Te comparto cinco tips que a mis amigas les funcionaron para quitarle el chupón a su bebe, sin tanto drama:

    • Mientras más pronto mejor. Aunque no hay una “edad ideal” lo mejor es hacerlo entre el primer y segundo año, cuando todavía no hay un gran apego hacia el producto. Hay mamás que le han querido quitar el chupón a los 4 años a sus hijos y ha sido una tarea titánica.
    • Utiliza a personajes como el “Hada de los dientes”, o en este caso el “Hada de los Chupones”; cuéntale que en la noche va a venir el hada a llevarse sus chupones y que a cambio le dejará un regalo muy especial que él mismo puede elegir.
    • Recuérdale que ya es un niño grande y que solo los bebés usan chupones, platícale de la importante que es dar este paso.
    • Cuéntale un cuento ‘del niño que dejó de usar el chupón’ -y como logró ese paso tan importante- y todos le aplaudían porque estaba creciendo.
    • Despídanse del chupón. Pueden meterlo en una cajita y guardarlo en un lugar de la casa, pero hagan una dinámica donde le digan adiós y gracias.
    • Prepáralo. Cuando llegue el momento de retirarle el chupón, ve preparando a tu peque con lo que va a pasar durante varios días (hada, despedida, etc.) no lo desaparezcas de golpe.

    ¿Que va a llorar? ¡Es seguro! Pero el llanto no durará mucho y tú como mamá deberás ser muy fuerte y distraerlo al momento que te lo pida o pregunte por él. Puedes ofrecerle una fruta o su leche, también cargarlo y cantarle una canción para adormecerlo, ya que seguro es para lo que lo necesita.

     

    Foto:  vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • Mi hija quiere ser artista ¿cómo la apoyo?

    Mi hija quiere ser artista ¿cómo la apoyo?

    Las mamás tenemos ese sexto sentido que se nos desarrolla desde el momento en que nacen nuestros hijos, los vemos crecer y nos vamos dando cuenta que les gusta bailar o pintar o cantar o actuar, más de lo normal.

    El peque escucha música y baila a todo ritmo, se aprende las canciones infantiles y te puede traer loca todo el día repitiendo en los trayectos del auto los temas o viendo sus videos en tu dispositivo móvil, lo cual puede llegar a ser una tortura.

    Un día escuchas de su pequeña voz: “Mamá, quiero cantar en la tele”, o qué tal un “Mamá quiero hacer películas y salir en el cine”, primero te asustas y en lo que te repones piensas detenidamente en lo que te ha dicho.

    “¿Y si fuera cierto? ¿Y si tuviera en casa a la futura cantante de pop?” Esas preguntas rondan por nuestra cabeza, y como ves a tu peque muy insistente te decides a apoyarlo y definir sus gustos.

    ¿Cómo ayudo a mi peque a lograr su sueño de ser artista? Checa esos tips que pueden ser el comienzo de una gran carrera:

    • Inscríbelo a clases en tu localidad que tengan que ver con educación artística, como el baile, el canto, tocar algún instrumento musical; cualquiera de ellos de acuerdo a su edad
    • Toma videos de sus actuaciones en casa y en los festivales escolares, todos ellos como testigos de sus avances. Te podrían servir más adelante.
    • Identifica cuál es el género que más le gusta: pop, rock, regional, latino o quizá tocar un instrumento en especial. Cualquiera que sea su gusto musical necesitas ampliarle el abanico de posibilidades para que conozca los expositores más conocidos de su estilo favorito.
    • Cada año prepárale una carpeta con fotos de estudio, también le llaman portafolio. Si puedes hacerlo con un fotógrafo de tu localidad seguro te dará imágenes de gran calidad junto a su micrófono, su guitarra o su traje de ballet. Renuévalo de manera que siempre esté listo si un día necesitan un par de fotos para algún evento.
    • Inscríbelo en los concursos de canto escolares o lo que organice tu ciudad, serán plataformas que le ayudarán a quitarse el miedo al público, el temido pánico escénico
    • Si notas que tu hijo tiene un enorme potencial artístico para actuar, entonces deberás considerar mudarte a una ciudad donde haya oportunidades reales, como la capital de tu país, donde se concentran las televisoras, disqueras y contactos del medio
    • Ya dentro del medio es importante buscar una agencia de talentos en donde podrían llevar la carrera de tu peque en donde te requerirán datos como su experiencia y por supuesto fotos

    Recuerda que mucho del éxito obtenido es basado en el apoyo de mamá, nunca lo dejes solo en castings o con otros adultos que puedan parecer de confianza.

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • ¿Qué regalar a un niño que lo tiene todo?

    ¿Qué regalar a un niño que lo tiene todo?

    Un día a mi hijo lo invitaron a una fiesta de un compañerito de su escuela, recordamos que el año anterior el mismo niño le platicó a mi hijo que todos los regalos que recibió en su fiesta pasada “ya los tenía”.

    Es común que en esta época donde tenemos tantas opciones para regalar, logramos sin proponérnoslo repetir el regalo del cumpleañero, pero ¿por qué pasa esto?

    Porque como ahora las fiestas son temáticas con el personaje favorito del peque, optamos por comprarles casi siempre lo mismo: el muñeco de acción, las pantuflas, el carrito, la pelota y demás productos que lleven la figura del personaje implícita.

    No contamos que muchas veces sus propios padres o abuelos también les hacen obsequios eventuales en los cuales se repite el producto, y es ahí donde casi siempre se repite el “gracias pero ya lo tengo” por parte del niños.

    Para que eso ya no nos sucediera, pensamos en qué detalle podíamos llevarle que no se repitiera y que a la vez le gustara y sorprendiera.

    Checa esta lista de ideas que seguro te servirá para un futuro obsequio:

    Lúdico

    • Boletos para un espectáculo infantil en tu ciudad
    • Un disfraz de un personaje de moda
    • Una alcancía con una cantidad determinada de monedas para que las introduzca y aprenda a ahorrar
    • Libros para pintar mandalas
    • Decoración a base de stickers gigantes para su recámara

    Salud y belleza

    • Cupón para un salón de belleza de niñas
    • Una tarjeta con líneas pagadas para jugar boliche
    • Kit de maquillaje de fantasía
    • Set de moños para el cabello
    • Un set de protectores para patinar (rodilleras, casco, coderas)

    Creativo

    • Material para hacer scrapbook, puede ser un álbum de fotografías o un diario
    • Libros de acuerdo a su edad
    • Material para pintura como block de hojas, gises, acuarelas, pinceles y así puede armar un set bonito
    • Un set de plastilina con formas y figuras
    • Sellos y stickers para pegar en sus libretas, ¡nunca tienen demasiados!
    • Una camiseta blanca de su talla con pintura para tela, piedras, brillantina y aplicaciones

    Emocionales

    • Un arreglo floral por su cumpleaños
    • Una pequeña planta o maceta que aprendan a cuidar y regar
    • Un pez con su pecera y comida (previa autorización de su mamá)
    • Vales personalizados para hacer cosas en común como ir al cine, ir al parque, jugar un juego de mesa, cocinar, etc.
    • Una almohada que le mandes a hacer con su personaje favorito y su nombre bordado

    Otros

    • Tarjeta prepagada para que ellos elijan entre:

    Portales musicales

    Compra de juegos en línea

    Renta de películas

    Juguetería

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • 5 cosas que me repugnaban durante el embarazo

    5 cosas que me repugnaban durante el embarazo

    Vemos imágenes tan hermosas de mujeres durante las diversas etapas del embarazo, que cuando no somos madres nos imaginamos la escena como si fuera un cuento de hadas, y la verdad es que dista mucho de ser eso.

    Durante mis dos embarazos sufrí de los dichosos mareos y náuseas, muchas de las cosas que antes no me molestaban se habían convertido en mis mayores enemigos y tenía que cuidarme de no devolver el estómago en los lugares más inadecuados.

    Si sufriste de náuseas sabes perfecto de que te hablo, hoy te cuento cuales fueron las cinco cosas que más me molestaban cuando estaba esperando a mis bebés:

    1.- Carne cruda

    El tener que cocinar y ver la carne roja con restos de sangre era lo peor que podía tener frente a mi durante las primeras semanas. En ocasiones tenía que usar lentes oscuros para distorsionar los colores y sin respirar.

    2.- La leche

    Me encanta tomar un café por leche por la mañana, pero en ese tiempo su característico olor me transportaba al establo y al baño a devolver.

    3.- El tomate

    Uno de mis vegetales favoritos pasó a ser uno de los que desconocí si no estaba cocinado. El pico de gallo era incomible en esos momentos.

    4.- El olor a gasolina

    Casi saco el estómago al momento de percibir el olor de gasolina al hacer una carga a mi vehículo. Nunca más volví a abrir el vidrio de la puerta al momento de cargar gas.

    5.- El olor a quemado

    Soy fan de tostar tortillas para comer, el que tenga la orilla quemada para acompañar mi comida es un básico que traigo desde mi casa materna. Las primeras semanas del embarazo no podía olerlas ni verlas. Mi hija menor no soporta ese olor. ¿Coincidencia?

    ¿Pero por qué hay cosas que nos repugnan en el embarazo?

    La doctora Adriana Damián, Médico General, nos explica: “por la liberación de hormonas que está recibiendo la mujer en esas semanas, la producción de jugo gástrico aumenta, eso hace que las conocidas náuseas se presenten en el embarazo”.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

    Foto vía

  • 5 ideas para organizar y limpiar sus juguetes

    5 ideas para organizar y limpiar sus juguetes

    Cada seis meses hago un corte en la limpieza de mi hogar, en ocasiones aprovecho las vacaciones para organizarme tranquilamente. Otras veces uso las horas que mis hijos están en la escuela para organizar espacios pequeños, todo depende del tiempo con el que cuente y lo laborioso que sea mi plan.

    Una de las cosas que más me gusta revisar con periodicidad son los juguetes de mis hijos. Con un niño y una niña en casa el trabajo se me duplica, ambos tienen sus propios gustos y comparten pocas cosas como pelotas o juegos de mesa.

    Designo un día para cada cuarto, casi siempre empiezo con el de la niña que siento que tiene muchas más cosas, entre vestiditos de sus muñecas, juegos de té o tarjetas de memoria por todos lados.

    Ahí va la mamá-hormiga tratando de organizar ese cuarto color lila. Cuando termino, al día siguiente me pongo con el cuarto azul marino, igual me puedo llevar mi tiempo organizando bloques, rompecabezas, juegos de mesa y muñecos de Star Wars.

    No te miento, algunas veces he tardado dos días en cada habitación, y es que como soy, minuciosa hasta con las zapatillas de las princesas buscando su par, me gusta dejarles todo como si fuera juguetería. A veces un triunfo, a veces un error, porque más tardo acomodando que ellos agarrando todo.

    ¿Para qué me sirve organizar así? 

    Para sacar basura que se esconde, para revisar que no haya algún insecto entre los juguetes, para vigilar que no esté algún objeto punzo cortante que los pueda lastimar, y lo más importante: para sacar los juegos en buen estado que posteriormente donamos a niños que le puedan dar un nuevo uso y no se queden tristes en el cajón de los recuerdos.

    Tips para limpiar el juguetero:

    • Separa por tipo de juguete: junta en grupos de carritos, muñecas, juegos de acción, tarjetas, etc. Ve separando y a tu elección ve eliminando todo lo deteriorado y roto.
    • Separa por dueño: antes que de niño o niña checa por cada uno de sus dueños en casa para que no existan confusiones ni llanto si desaparece alguno de ellos.
    • Separa por estado: Los que sí usan y sirven, los que aguantan otro rato, los que ya están rotos, los que no usan y están en buen estado. Los que no pasan el filtro, decidir si guardar o limpiar.
    • Guarda en contenedores: Busca en el supermercado cajas plásticas que sirvan para uso de los niños. La verdad es que pocos son los niños que tienen impecables sus juguetes como si fuera juguetería, es mejor que los guarden después de jugar, ya mamá inspeccionará con cuidado en otro momento que hay en esa caja de sorpresas.

     

    ¡Tip con bebés en casa!

    Si tú como yo eres un poco extrema con la limpieza de los juguetes de tu bebé, checa las toallas húmedas exclusivas para limpiar juguetes y muebles de bebés, estarás más tranquila cuando tu peque se lleve el patito de plástico a la boca.

    Al final cuando hayas separado y organizado todo, no olvides invitar a tus niños a la donación de los juguetes que sí sirvan, puede ser a niños que vivan en centros de ayuda u hospitales. Haciendo una labor social tus peques aprenderán sobre la cultura de la donación y el amor al prójimo.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • Los padrinos de tus hijos, una elección para toda la vida

    Los padrinos de tus hijos, una elección para toda la vida

    Cualquiera que sea la religión o creencia que profeses, en muchas de ellas se lleva a cabo un rito de celebración bautismal, en donde se acerca al bebé para ser parte de la comunidad que ahí se reúne.

    Parte de esta celebración es acudir con una pareja de amigos con la cual exista una buena amistad y cariño, ya que se considera que esta pareja enseñará a tus hijos el buen ejemplo y las costumbres que practiquen en esa comunidad religiosa.

    Cuando no eliges un matrimonio también puedes acudir a dos familiares que cumplan con las funciones, pero sobre todo que quieran a tu hijo.

    La elección de los padrinos de bautizo de tu hijo debe ser una decisión bien pensada, y no seleccionarlos por compromiso o a quienes hoy son amigos cercanos pero mañana no lo sabes.

    ¿Qué pasa cuando la elección de los padrinos no es la correcta?

    Te cuento un poco de mi experiencia personal y que recomiendo no seguir.

    Cuando fui mamá primeriza todo lo tuve que aprender a prueba y error, entre las enseñanzas estuvo la elección de los padrinos de mi hijo. Resulta que mi esposo tiene un gran amigo de la universidad, una excelente persona y un matrimonio muy sólido con una nena, su esposa de verdad encantadora, pero la realidad es que yo no los conocía.

    Me dejé llevar por la elección de mi marido, al querer volver a su mejor amigo compadre y al considerar que también tenía un matrimonio con buenas bases, eso fue suficiente para mí.

    Tomamos el curso, bautizamos al peque, nos vimos pocas veces como familia dentro del mismo año y hoy ocho años después no sé mucho más de esa familia, únicamente que los compadres que se reúnen de vez en cuando.

    No pude continuar con la amistad con mi comadre, ni ella tampoco conmigo, será que no teníamos mucho en común y es que los amigos eran ellos.

    Y es así como mi hijo se perdió de tener unos padrinos cercanos, y ni modo.

    Con la nena fue diferente. Optamos que sus padrinos fueran mi cuñada (hermana de mi marido) y su esposo, ellos también con una hermosa familia y dos niñas, con los cuales compartimos cosas en común y los mismos valores.

    La lección aprendida de todo esto es que debemos darle a nuestros hijos, padrinos que desde el inicio los conozcan y los quieran, también que compartan con la familia amistad y estilo de vida, para que este vínculo que los ha unido se fortalezca a lo largo del tiempo. ¿No te parece mejor?

    Aún nos quedan como padres nuevas oportunidades para optar por padrinos para nuestros hijos, pero la experiencia siempre ayuda para decidir por lo mejor.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • Música, cámara ¡y a bailar con los pequeños!

    Música, cámara ¡y a bailar con los pequeños!

    Cuando tenía la edad de mi hija me encantaba bailar y cantar frente al estéreo familiar, recuerdo que incluso tengo algunas fotos tomadas por mis papás donde canto como toda una “profesional”, y como no, si eso de ser artista corre por mi venas.

    Pues quizá un poco de ese porcentaje de sangre artística heredó mi pequeña hija, quién con tan solo seis años de edad es una artista en potencia. A ella le gusta cantar canciones, inventar temas, bailar ritmos diversos y pintar a toda su familia para lo cual se autonombró “Frida Caro”, la creatividad a todo lo que da.

    Desde hace un año está tomando clases de ballet en su escuela, y poco a poco he escuchado palabras como Sauté (saltar), Plié (doblar) ó Relevé (elevar), a las cuales me he tenido que acostumbrar de oído, sin que se ría de mí al desconocerlas.

    Me siento muy feliz de que mi hija pueda expresar su creatividad con un baile clásico, cuando yo era pequeña, también tomé clases pero lo mío fue danza contemporánea y mexicana, y era de salir en todos los festivales de la escuela.

    Y hoy aunque mi hija practica ballet no deja de disfrutar los ritmos modernos como el pop, el rock y ritmos caribeños que estén de moda. Si a tu hijo le gustan los bailes modernos déjalos que disfruten, te cuento que la maestra de mi hija nos remarcó que el baile libre tiene tres beneficios principales:

    1. Le ayuda a socializar:

    Bailar es muchas veces una actividad de grupo, si a tu peque le cuesta trabajo la socialización puedes empezar a bailar con él dentro de casa en un ambiente en el que se sienta seguro, con sus papás y sus hermanos, verás que poco a poco se suelta y lo disfrutará cuando tenga que hacerlo en algún evento escolar.

    1. Promueve su autoestima:

    Una actividad divertida donde no tiene que ser un experto es el baile, cada quién lo baila como puede y como quiere. Cuando lo haga dile que lo hace muy bien, verás cómo te regala una gran sonrisa.

    1. Los mantiene en forma:

    Si sientes que tu peque está comiendo demasiado dulce o tu pediatra lo manda a hacer ejercicio, el baile es una buena opción para estar saludable. ¡Déjalo que escoja el ritmo!

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • Las madres somos fuertes y luchamos sin descanso

    Las madres somos fuertes y luchamos sin descanso

    Llega un momento por la noche en que solo quiero caer desmayada, queriendo dormir y dormir y no saber nada de mí, ni de lo que pasa a mí alrededor, pero soy mamá. Y es que justamente es la mamá quien se duerme hasta el final, cuando los niños ya están cenados, bañados y en pijama.

    Sucede así: cuando ya te cercioras de que están dormidos entonces te dispones a levantar los juguetes que quedaron por ahí tirados, lavar los platos de la cena, darte una ducha y si te queda tiempo hasta cenas, luego a preparar uniformes para el día siguiente, mochilas en orden y el lunch a la mano.

    ¿Cuál descanso? Pero queríamos ser mamás.

    Y sí, ser mamá es lo más bonito que me ha pasado en la vida, no cambiaría este momento que me está tocando vivir por lo que era antes de ser madre, no hay comparación, no hay espacio o tiempo al que desee volver a cambio, todas las mamás que adoramos a nuestros hijos coincidimos con este deseo.

    Como me dice mi hija: “tú también eres una princesa”, y sí, #Soyprincesasiendoyo con fuerza y aprendido a superar pruebas difíciles de la vida como la muerte de mi papá. Uno de esos momentos en donde te cuestionas el porqué de tanto dolor y el porqué de este aprendizaje para tantas personas.

    El reconocer el dolor que él estaba sufriendo al entender su inminente partida y el aceptar en silencio que dejaría a tres hijos y una esposa. La futura mamá estaba aprendiendo a ser fuerte.

    De ese dolor entendí que la vida no la tenemos comprada y que hay que disfrutar de todos los momentos que tengamos en familia, crear recuerdos maravilloso y sentar buenas bases en nuestra gente, esas que les permitirán enfrentarse al mundo cuando sean adultos.

    Ser mamá es sinónimo también de luchar sin descanso, de ir tras lo que queremos así sea con el doble de esfuerzo, siempre con un gran equipo detrás, la familia que apoya, que echa porras y que disfruta cada éxito de sus integrantes.

    Nosotras como mamás llenas de orgullo al ver nuestra gente triunfar, así sea con un examen de Tae Kwon Do, con un recital de ballet, o con las calificaciones finales del curso escolar. Familia unida jamás será vencida.

    No hay cansancio o lucha que nos haga desfallecer ante el mejor oficio que nos ha tocado desempeñar, el ser madres no tiene vuelta de hoja y en nuestras manos está el formar mejores seres humanos para nuestro mundo.

     

    Foto vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • #YoConfieso: soy mamá y tengo derecho a descansar

    #YoConfieso: soy mamá y tengo derecho a descansar

    Hoy es uno de esos días en los que la maternidad va más allá de lo que puedo hacer. Mis hijos son lo más preciado que tengo, los amo con locura. Ser quién les dio la vida hace tan solo algunos años y sentir esa responsabilidad tan grande de tener que hacer todo bien en su crianza, esmerarme en su educación sin gritos, intentar ser la super mamá a veces me desgasta, como hoy.

    ¿Qué podemos hacer cuando nos sentimos en esta situación? Lo que yo hago es dar un grito de auxilio, primero a mi pareja, quién me da ánimo cuando mis fuerzas están a tope, y es que claro, también son sus hijos y compartimos la crianza. También considera pedir apoyo a tu madre o a tu suegra.

    La maternidad es parte de eso, el sentir y vivir ese cansancio que ya se ha vuelto parte del sinónimo de la palabra madre.

    Una frase que me ayuda a tomar un respiro para no morir en el intento, es repetir como mantra: “Lo estás haciendo bien, todo esto va a pasar”. ¿Qué es lo que pasa? Qué el cerebro funciona y escucha tus palabras, verás que todo cambia para mejor.

    Amar te duele

    Suena a título de canción, pero es una frase cierta. Nuestros chicos nos enseñan como los mejores maestros a que muchas de las satisfacciones de la maternidad van acompañadas de un pequeño dolor: es doloroso educar, doloroso su crecimiento y doloroso madurar como mamá.

    El día que te sientas agobiada piensa que no eres la única, somos una tribu enorme de madres de esta generación que nos esmeramos en ser la mejor para nuestros hijos y sentimos que no damos esquina. Cuando esto pase date un alto y respira para descansar.

    Querer abarcar todos los aspectos de super-mamá-perfecta-que-todo-lo-puede es prácticamente imposible y nos lleva a rutas insospechadas que nos harán sin duda desfallecer.

    Busca un chance cuando ellos estén en la escuela o bajo el cuidado de otro adulto y así puedes:

    • Leer un libro sobre empoderamiento femenino
    • Ir de compras solo para ti (nada de ver cosas para ellos)
    • Invitar a comer a tu mamá
    • Hacer una cita en el salón para un manicure
    • Ver una película chick flick que esté en la cartelera
    • Escribir tu propio blog
    • Cocinar esa receta en el horno que siempre has querido probar

     

    La idea con esto es darte chance de volver a reconectar con tu propio yo-mujer, y de esta forma darle un espacio a tu yo-mamá que invariablemente regresará, pero por lo pronto dile que tiene preferencia tu yo-mujer al que quieres consentir y que también tiene derecho al descanso.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • 9 consejos si serás mamá de gemelos

    9 consejos si serás mamá de gemelos

    El otro día platicaba con mis amigas lo difícil que es criar a hijos pequeños o con pocos años de diferencia, nos cambia la vida totalmente cuando nos volvemos madres, y es que cuando tenemos dos o más el trabajo se multiplica.

    Las mamás de gemelos dirán “y eso que no saben lo que es criar dos al mismo tiempo”, y es cierto. Ser mamá primeriza y de un par de pequeños demandantes con requerimientos de brazos, de leche y de cambio de pañal al mismo tiempo, debe ser una locura.

    Recopilamos nueve consejos de un par de amigas que tienen la bendición de ser mamás al cuadrado, y aquí te los compartimos:

    Apóyate de la red

    En las redes sociales más famosas hay grupos de apoyo para embarazadas de múltiples, así tendrás una idea clara de lo que te espera en donde contestan a todas tus dudas.

    La carriola será tu mejor amiga

    Busca una que se adapte a tus próximas necesidades, por ejemplo: que sea fácil de armar y trasladar en el coche, que los asientos o huevitos salgan fácil y sean seguros al sacar a los bebés, que sea fresca para el lugar donde vives, etc.

    Cuídate desde el embarazo

    Recomiendan mucho reposo para llegar a la mayor cantidad de semana posibles y evitar que sean prematuros. Ve de la mano con tu ginecólogo y llámale cualquier duda.

    Libros y más

    Checa en las librerías material sobre gemelos, podrás leerlo cuando estés descansando en cama o si tienes una tableta hay mucha oferta en las tiendas digitales.

    Llénate de gente positiva

    Normalmente cuando los familiares y amigos se enteran de un embarazo de gemelos, lo primero que suelen decir es “lo que te espera”, “qué horror, pobre de ti”, evítalos. Cárgate de ánimo y felicidad con tu pareja y tu familia.

    Busca nana

    Cuando estés en la última etapa del embarazo, no está de más comenzar a buscar una nana, niñera, enfermera o una persona de tu confianza que te pueda ayudar con los bebés, no que te los cuiden, más bien que te ayude para no caer en el caos.

    Ginecólogo de total confianza

    Los embarazos múltiples se consideran de cuidado, checa con tus amigas y conocidas nombres de ginecólogos que hayan tenido experiencia con partos gemelares, así tendrás la tranquilidad de que estás en las mejores manos.

    Lleva un control

    Se usa para las tomas de leche, los cambios de pañales, los horarios de sueño y demás cosas que sientas que necesitarás anotar. Quizá solo te funcionen los primeros meses en lo que te habitúas, pero con ellos podrás responder las preguntas de su pediatra.

    ¿Cómo los distingo?

    Una mamá de nenas me dijo que le pintaba una uñita del pie para identificarlas. La mamá de unos varones me dijo que usó pulseras con pequeñas plaquitas que incluían sus nombres.

    Nunca has vivido algo tan hermoso que a la vez es tan cansado y difícil, disfruta tu felicidad al cuadrado.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.