Categoría: Colaboraciones

  • ¿Tu hijo no quiere comer? ¡El mío tampoco!

    ¿Tu hijo no quiere comer? ¡El mío tampoco!

    Soy mamá de dos, de un niño de ocho años y una niña de cinco. Desde que los esperaba me preocupé por comer sanamente para ayudarles a tener un óptimo crecimiento. Les di leche materna en las distintas etapas exclusiva, extendida y tándem, son pequeños que pocas veces se enferman y que cuando eran muy pequeñitos comían lo que mamá les ofrecía con amor.

    Cuando empezaron con la ablactación que es la etapa de introducción a los sólidos a partir de los seis meses, probaron casi todas las frutas, verduras y legumbres sin problemas, ¡vamos, que las disfrutaban!

    Recuerdo que cuando cocinaba caldito de pollo con verduras o también con res, les hacía pequeños frascos congelados con la papilla y las guardaba para ofrecérselas en los siguientes días. Nada me daba mayor gusto que ver como disfrutaban de la zanahoria, papa, pollito y demás verduras integradas a su comida de bebé.

    Hoy, con ya varios años comiendo de todo, se han vuelto más selectivos y no queda mucho de ese apetito por conocer todo lo que se come en esta vida y que mamá les brindaba con la mayor seguridad.

    Mi hijo mayor, quien conoció los rollitos japoneses a los dos años y los devoraba con infinito placer, hoy disfruta de las cosas más simples como el arroz a la mexicana, el espagueti, el pollito con fideos, etc.

    Pero “pobre de mí” si le ofrezco acelgas con puerco o ensaladas verdes, la cara de tristeza se hace más larga y se dedica a jugar con la comida.

    Mi hija menor es diferente, a ella le gusta probar sabores de comidas, incluso salsas que para su edad pueden resultarle picantes. Lo que me gusta es que se anima y siempre que la observamos le digo a mi esposo “pinta pa’ gordita”.

    No porque coma mucho si no porque prueba con curiosidad y eso nos gusta como papás, ya de allí decide si lo come o no, sobre todo cuando es algo nuevo al paladar. Comparte con el hermano los gustos caseros como los bisteces, los frijolitos y hasta los tacos al pastor tan mexicanos.

    Preocupada le pregunté al pediatra por esta situación del “mal comer”, y me dijo que no me preocupara de más. Los pesó, los midió, checó las tablas de crecimiento y valoró que estaban bien.

    Me comentó que si notaba que no comían ni lo que les gustaba, o que solo hacían dos comidas de tres o que si solo querían tomar leche entonces si era de preocuparse y que los llevara nuevamente a valoración para tomar las medidas adecuadas.

    Eso fuera para mí un descanso al estrés, y por supuesto considerar que los niños como los adultos tienen sus días de buen y mal comer, y que debemos ocuparnos cuando los puntos mencionados arribas se hagan presentes.

    ¿Tu hijo tampoco quiere comer? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: ¡No estoy loca! Mis emociones son voces en mi cabeza

    #YoConfieso: ¡No estoy loca! Mis emociones son voces en mi cabeza

    Como dice la famosa canción “Mudanzas” de la cantante mexicana Lupita D’alessio: “Porque soy mujer como cualquiera, con dudas y soluciones, con defectos y virtudes, con amor y desamor, soy como gaviota, pero felina como una leona…” y así más cosas lindas, súper feministas que abogan por una mujer fuerte capaz de enfrentarse a todo.

    Así me siento muchas veces, en un remolino de sentimientos y muchas veces ni yo misma me comprendo o ¡me aguanto!

    Y es que ser mujer es mucho de esto, dejarnos llevar por lo sentimientos, por los estados de ánimos, un día amar con locura a los hijos y el otro día desear con desesperación unas vacaciones con el marido a solas.

    Es parte de nuestra naturaleza desear comer el postre más delicioso del mundo y a los 30 minutos llegar a una tregua con uno misma y comenzar una dieta de aire, fruta y agua para borrar los millones de calorías ingeridas con desesperación, en el que fuera un hermoso pastel de chocolate.

    Así nos medimos en intensidad con todas las emociones humanas, damos entrada a nuestra vida a la alegría, el desagrado, el temor, la tristeza y la furia. Sentimientos tan fuertes y poderosos que pueden elevarnos el ánimo a la séptima potencia o bien derrotarnos y sumirnos en la más profunda depresión con la tristeza.

    Y si así te sientes como mamá y como mujer, ¿te has puesto a pensar como les irá a tus hijos cuando navegan con estos sentimientos?

    Yo sé que como madres siempre estamos pendientes de sus necesidades, pero cuando nos piden apoyarlos con las tareas y un poco de nuestra atención. Debemos sacar las antenas y valorar sus palabras y acciones para no dejarlos caer en el remolino emocional.

    Escucha, conoce y aprende de las voces que te hablan en tu cabeza que, a la vez, te enseñarán a reconocer las señales que emiten tus hijos cuando las pequeñas voces les hablan a ellos y desaten su furia o su tristeza, que si bien es parte de nuestra naturaleza humana no es bueno ponerse cómodos con ellas y dejar que se asienten en nuestros pensamientos.

    Presta oído a las voces de tu cabeza, para que todo lo positivo se refleje de manera intensa y cuando las cosas negativas digan “presente” les demos el pase de salida y un “gracias por las enseñanzas que me dejaste”.

    ¿Y tú? ¿Qué poder les das a las voces en tu cabeza?

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Exámenes? 7 Tips para ayudar a estudiar a tu hijo

    ¿Exámenes? 7 Tips para ayudar a estudiar a tu hijo

    Cuando era una niña y cursaba la escuela primaria la etapa más temida por mí era la de los exámenes, especialmente los de fin de cursos donde “todo se decidiría”, lo recuerdo y me da risa.

    Supongo que era una estrategia de los maestros en turno de decirnos que si no aprobábamos estos exámenes no pasaríamos de año, y es que, ¿qué niño se quiere quedar en un grupo mientras los demás compañeritos aprobaban aunque fuera “de panzazo” al curso siguiente? ¡Era el momento de terror!

    Afortunadamente tengo un tío que es profesor de escuela primaria, que preocupado por la educación de los niños de su familia, me regaló un libro sobre como aprender a estudiar de una manera relajada y sin presión.

    Al leer el título del libro lo vi como mi salvación a los nervios infantiles, y hoy me apoyo en esos tips que me compartió cuando era niña y los uso con mi pequeño estudiante de segundo grado y que hoy te comparto a ti que nos lees.

    Tip #1  Elige un lugar tranquilo

    Es básico para estudiar, ya sea la recámara del peque, la recámara de mamá o el comedor familiar, la idea es que no haya hermanitos jugando o personas que lo saquen de la concentración.

    Tip #2 Luz y ventilación adecuada

    Una mesa cerca de una ventana con luz natural es lo ideal, y si no una mesa con la suficiente luz artificial donde pueda leer correctamente libros y apuntes para no forzar la vista.

    Tip #3 Música relajante

    Muchos niños (y adultos) trabajan eficazmente con música relajante, puedes buscar en un canal de videos el término “música para estudiar” o “música para concentrarse” y obtendrás opciones al gusto de cada persona.

    Tip #4 Cero distracciones

    ¡Básico! Nada de querer estudiar cuando un hermanito ve la tele o el otro juega en la consola de video o mamá ve la telenovela. Una mesa limpia o incluso en su propia cama como si leyera un libro de cuentos es lo ideal.

    Tip #5 Todos los implementos a usar

    Libros, libretas, lápiz, borrador, copias, diccionario, sacapuntas y todas las cosas que tu peque necesita deben estar a la mano para que no tenga que estarse parando a buscarlas a otro sitio. Esta acción saca toda la concentración adquirida de forma previa.

    Tip #6 Apoyo familiar

    Pidan apoyo a los demás miembros de la familia, si lo vas a ayudar a practicar para un examen oral trata de dormir al hermanito bebé, o pide a otro adulto que lo vigile; o  el papá puede supervisar a la hermanita del medio mientras te ayuda con la cena.

    Tip #7 Pautas de tiempo y descanso

    Este tip me lo dio su maestra, ella me dijo que no es bueno estar sentadas todo el tiempo junto a los niños, más bien estar con ellos un par de minutos como apoyo, luego retirarse a una actividad personal y regresar a los 10 minutos, apoyarlos otros dos y luego volver a irnos y regresar.

    ¿Por qué? La razón es que así ellos trabajan en su repaso de forma individual y a la vez saben que cuentan con nosotros para la evaluación en casa.

     

    ¿Y tú como estudias con tus hijos? ¡Compártenos tu mejor tip!

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Ser ama de casa es una verdadera profesión

    Ser ama de casa es una verdadera profesión

    Hace unos días y en diversas ocasiones se han llevado a cabo estimaciones de todos los trabajos que se integran a la vida de una mujer cuando nos convertimos en madres, y a ellos se ha sumado lo que debería entonces ganar una mamá al ejercer todas esas profesiones y oficios que se adhieren a la labor que hacemos con tanto amor y sin exigir un pago a cambio.

    Y es que bien, si nos pagaran por ello quien debería hacerlo, ¿la pareja, los hijos, el gobierno?

    La realidad es que nadie nos obligó a ser madres, y aunque existen diversas circunstancias que nos llevaron a ello como la decisión propia, la búsqueda de un bebé vía tratamientos o un olvido de la pastilla, como dice la canción de Franco de Vita, lo cierto es que cuando ya tenemos dos corazones dentro de un mismo cuerpo la vida nos comienza a cambiar.

    Como mamá llevo ocho años de profesión cumplidos con el mayor, y cinco años con la niña; y en realidad he hecho de todo y hasta más, cosas incluso que no pensé en algún momento que podría realizar. Desde limpiar vómitos sin asco o el estimado de limpiar 4380 pañales en tres años de un solo bebé, y como tuve dos e incluso una temporada comprando etapa cinco para el grande y etapa uno para la pequeña.

    Entonces el número seguramente queda en regular comparado con una realidad que no estimé, fue entonces que allí entró la labor del ‘servicio de limpieza’.

    La ‘cocinera’ trabajó desde el momento de las papillas, luego entró la ‘chef’ para preparar comidas ricas y saludables, en ocasiones la ‘enfermera’ vigilaba los mocos, la tos, la gripe, y la administración de medicamentos; también dando el paso a la experiencia llegó la ‘doctora’ que evaluaba si era una simple gripe o si tenían que ir con el especialista de confianza.

    En otras ocasiones he tenido que hacerla con trabajo de ingeniería a la hora de armar la casita de las muñecas o la pista de carreras; la ‘maestra’ en el momento de repasar para un examen o trabajar la grafo motricidad; la ‘chofer’ todos los días rumbo a la escuela; la ‘peinadora’ la cual mi hija piensa que el cabello quedará igual que en el salón de belleza mientras yo sufro.

    La ‘dentista’ al revisar dientitos bien cepillados todas las noches antes de dormir y la ‘veladora’ quien los cuida de fantasmas nocturnos y piernitas que dan patadas para desabrigarse por la noche.

    Y si por este y todos los demás trabajos que hacemos a diario como mamás nos pagaran, creo que habría muchas más madres criando en casa con sueldo, que trabajando en una oficina, taller, empresa, negocio o fábrica.

    Porque evidentemente tendríamos una mayor satisfacción al ver crecer al nuestros hijos en su infancia, que estar más de ocho horas trabajando seis días a la semana con un sueldo que muchas veces no nos alcanza, pero sí que aporta para la vida.

    Este amor a la profesión de ser madre con sus múltiples facetas es #ElArteDeSerMamá.

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Y si tus hijos te dictan la agenda?

    ¿Y si tus hijos te dictan la agenda?

    Soy muy fan de crearles rutinas a los niños que les aporten tranquilidad en su día a día. Los horarios de la escuela, las rutas, comidas para la semana, alguna comida permitida especialmente para el fin de semana, tiempo de tareas, juegos y descanso. Pero también sucede que eventualmente quiero romper con ello y los invito a hacer cosas nuevas, sobre todo en descansos y vacaciones.

    ¿Qué gano con esto como mamá? Verlos sonreír y sorprenderse con cosas nuevas, y cuando no lo son pues al menos darles un rato diferente. ¿Que ganan ellos como niños? Hacerles un giro a su rutina, que aunque son fan de ellas, a la larga si las siguen de forma estricta provocaría niños muy aburridos y ansiosos por seguir el día en una línea inamovible, sin experimentar nuevas sensaciones.

    No me refiero a que un sábado me voy a levantar y decirles “vamos a hacer deportes extremos en este momento”, pero podemos empezar con ir a un lugar que ellos elijan y que en familia podamos disfrutar.

    ¿Qué tal este próximo fin de semana dejas que tus hijos decidan qué hacer? De inicio la idea se me hace súper divertida, salir de la monotonía de nuestra rutina de sábado que incluye en ocasiones hacer pagos al banco, ir al súper o lleva al perro a su veterinario.

    Esta ocasión dale chance a tus peques que te dicten la agenda de que quieren desayunar, es decir si quieren que mamá les haga hotcakes o quieren ir a un restaurant con juegos infantiles. También podrían elegir ir a ver una película en la noche, o llevar a la mascota a una caminata nocturna en un parque diferente al que normalmente asisten.

    Entre las actividades de la nueva agenda pueden hacer una pijamada en la recámara de mamá y papá, jugar juegos de mesa… en fin, las opciones que ellos elijan y que los papás tendrán que acatar con sumo placer.

    De esto puede salir algo muy divertido para todos, y a la vez aprendemos a conocer la pauta que nuestros hijos decidan siguiendo sus propios gustos.

    Será una linda manera de volver a sentirnos niños de nuevo dejándonos guiar por nuestros hijos y salir de la rutina.

    ¿Te animas?

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Cómo pedirle a tus amigas que no etiqueten a tus hijos en fotos de redes sociales?

    ¿Cómo pedirle a tus amigas que no etiqueten a tus hijos en fotos de redes sociales?

    Un día estás navegando por una red social, te ríes con videos, te enteras de noticias, checas lo último de la ropa de moda, el chisme de tu artista favorito. Hasta que te llega una notificación de una amiga donde está etiquetando a tu hijo o hija en la foto de la fiesta de su amiguito de la cual participó hace unos días, ¡casi te mueres de la impresión!

    Y es que tú eres de las personas que no les gusta subir fotos de tus hijos en tu red social, y cuando lo haces buscas la forma más segura de compartir solo con tu familia o amigos muy cercanos. No buscas compartirla con los amigos de tus amigos y sus amigos, ya que para ti la cadena de gente que puede ver la foto es ilimitada.

    Lo has dicho con directas e indirectas, ya que no te gusta que suban fotos de tus hijos a redes sociales, es un acuerdo al que llegaron en familia por la inseguridad que existe, pero obviamente no puedes controlar a todo el mundo.

    En lo personal puedo decir que en mi perfil tengo amigos que conozco y en quienes confío. La verdad es que en mis redes no escribo secretos de gobierno, ni tampoco ando diciendo en que escuela van mis hijos o sus horarios, lo que comparto lo hago con grupos seleccionados. Pue de ser desde una foto de cumpleaños de uno de ellos o disfrazados para Halloween, así como noticias de interés común.

    En esta era digital donde todos tenemos en la mano un teléfono conectado a internet es muy difícil que se comparta una foto de fiesta con 20 niños rodeando un pastel y verla a las horas o días y compartida de manera pública o privada en una red social.

    Puedes pedirle a tus amigas directamente que:

    1.- No te etiqueten en la foto

    2.- No suban una foto donde salga tu hijo (a)

    3.- Solicitar que baje la foto de la red social

    4.- Explicarle brevemente por qué no te gusta que suban sus fotos.

    Si lo haces de forma amable y directa tu amiga entenderá tu pedido y la removerá para tu tranquilidad. Hay muchas formas de compartir imágenes con la gente que quieres, ya sea en grupos privados, grupos de chat en el teléfono, correo electrónico, diversas opciones a las que podemos acceder fácilmente.

    Si te sirve de tip, en los cumpleaños de mis hijos compartí las fotos de sus compañeros en el grupo de chat privado en el colegio, solo de madres, donde las que estamos allí conocemos a los niños, en vez de etiquetar a la mamá en una red social donde la puedan ver sus familiares, amigos y conocidos.

    ¿Compartes las fotos de tus hijos en redes sociales?

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Un día en la vida de…Mamá de Alta Demanda

    Un día en la vida de…Mamá de Alta Demanda

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    Captura de pantalla de FamiliaEntribu.com

    Un día, hace unos pocos días, mi querida amiga Dessirée Martínez, la ‘jefa de la tribu’ como yo le digo, me invitó a que escribiera como era un día de mi vida como mamá, ¡le contesté que sería muy aburrido! sobre todo porque mis días en la cotidianidad son bastantes parecidos y mas entre semana que es cuando me ocupo al 100 % de mis trabajos narrativos.

    Puedes leer este post completo dando CLICK AQUI

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  • El arte de ser mamá

    El arte de ser mamá

    ¿Que significado ha tomado para ti esta frase desde que te convertiste en madre?

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    Esta es una de mis imágenes compartidas con Disney Babble.

    Porque una cosa muy distinta es contar con el amor de nuestra mamá y volvernos el amor infinito de nuestros hijos. Disney Babble Latinoamérica te invita a formar parte de su galería de mamás, lo único que tienes que hacer es compartir tu foto con un pensamiento sobre lo que representa para ti el arte de la maternidad y acompañarlo del hashtag #ElArteDeSerMamá y compartirlo en Twitter, Facebook o Instagram. Si gustas también lo puedes subir automáticamente en su sitio web dando CLICK AQUI.

    ¡Únete a nuestra fiesta!

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  • Ser mamá va más allá de las palabras

    Ser mamá va más allá de las palabras

    Cuando te ponen en brazos a un bebé indefenso que estaba unos minutos antes en tu panza, el amor se vuelca y la vida nos enseña #elartedesermamá

    Tengo recuerdos muy claros de cuando era niña y jugaba a ser mamá: me ponía con mis muñecas, platos, tacitas de té, plastilina y demás implementos para realizar el juego de la casita. Hasta recuerdo que mi una vez se asomó y preguntó qué hacía y responderle “estoy jugando a ser mamá”, él asintió y se fue. Hoy ya tengo mis muñecos de carne y hueso y nuestros juegos son diferentes.

    Es verdad que ser mamá te cambia la vida para siempre, no se asemeja a nada de nuestros juegos infantiles, ahora la responsabilidad es completa y conlleva un compromiso que se renueva en cada año que cumplen. Porque como le digo a mis hijos, ellos siempre serán mis bebés aunque cumplan 60 años. ¡La vida, sigue, la vida va!

    ¿Cuántos significados para ti tiene el ser mamá? Te comparto los míos.

    Ser mamá es… querer ser mujer, madre, esposa, amiga, hija, tía, sobrina, compañera y diosa sexual sin morir en el intento

    Ser mamá es… conocer el amor infinito

    Ser mamá es… anteponer tus prioridades de tus hijos a las tuyas

    Ser mamá es… quitarte la comida del plato para compartirla aun si no es necesario

    Ser mamá es… aprender nuevas recetas llamando a tu mamá todos los días

    Ser mamá es… querer a los hijos de tus amigas y adoptarlos como sobrinos

    Ser mamá es… cambiar las zapatillas por flats a la hora de salir de paseo

    Ser mamá es… ir más a fiestas infantiles que a bailar a la disco

    Ser mamá es… aceptar que tu mamá tenía la razón en todos los regaños que te daba

    Ser mamá es…. compartir tu cama cuando en la noche hay truenos y fantasmas acechando en casa

    Ser mamá es… comer en los platos decorados de tus hijos sin darte cuenta

    Ser mamá es… que tu teléfono esté lleno de fotos de tus chicos y que ya se te esté acabando la memoria por ello

    Ser mamá es… hacerla de chofer para llevarlos a clases deportivas o artísticas

    Ser mamá es… convertirte en enfermera en turnos nocturnos cuando le duele la pierna o tiene fiebre

    Ser mamá es… que su clóset tenga más ropa linda que el tuyo propio

    Ser mamá es… ¡la mejor experiencia de vida!

    Estoy segura que la lista sigue y seguirá creciendo con cada una de nuestras vivencias, ahora es tu turno ¿qué significado tiene para ti ser mamá?

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • 5 consejos para evitar los berrinches a la hora de comer

    5 consejos para evitar los berrinches a la hora de comer

    Como toda mamá me preocupo por la salud y la correcta nutrición de mis pequeños, que con cinco y siete años están en un proceso de crecimiento donde la alimentación es básica para que lo haga de forma correcta. Aunque en ocasiones les doy permiso de comer azúcares y harinas en fin de semana, para mí lo verdaderamente importante es lo que les preparo para la hora de la comida a diario.

    No pretendo enseñar a mis hijos mis viejos malos hábitos, lo que de verdad me gustaría es que mis hijos se centraran en aprender  a comer y no solo en lo que comen; que practicaran los hábitos de proporciones en los platos, variedad en los alimentos y conocer los horarios de comida.

    Conversamos con Gaby Millán, mexicana y mamá de tres, quien promueve un estilo de vida saludable compartiendo en su sitio Onda Orgánika, tips y consejos para quienes quieran alimentarse de la forma correcta.

    A continuación Gaby nos resuelve las dudas sobre qué hacer para evitar la obesidad en nuestros niños.

    ¿Cómo podemos explorar con los niños nuevos alimentos sin que los rechacen?

    Primero que los prueben y después decidan si les gustan o no. Hay veces que no les gusta su apariencia, pero al probarlos cambian de opinión.

    ¿Cómo aceptar como mamás cuando los pequeños nos dicen “esa comida no me gusta” y de la misma forma respetárselos?

    Es muy válido que ciertos alimentos no les gusten a nuestros niños, y forzándolos a comerlos solo les va a causar más rechazo. Hay que aceptarlo con inteligencia.

    ¿Cómo saber cuándo tienen hambre y cuándo están llenos? ¿Cuáles son los signos?

    Las señales cuando un niño tiene  hambre son claras, se muestran ansiosos. Y lo mismo cuando ya están llenos, empiezan a comer más lento, mueven la comida con la cuchara, pero no la ingieren.

    ¿Qué hacer cuando nos dicen que “mueren de hambre” y todavía falta tiempo para la cena?

    Es normal que un niño tenga hambre por periodos muy cortos de tiempo. Ellos gastan más energía que un adulto. Siempre es bueno tener a la mano fruta, la que sea de su preferencia. Un snack de ese tipo antes de la cena, le va a calmar un poco el hambre.

    ¿Cómo podemos guiarlos a una relación positiva con la comida?

    Siempre enseñar con el ejemplo, los niños hacen lo que ven, si ellos ven que en casa se come saludable y que además se disfruta de este estilo de vida,  para ellos será normal esta alimentación. Si nosotros como papás practicamos estos hábitos es fácil tener una dieta saludable, hasta los niños más difíciles a la hora de comer aprenderán del ejemplo.

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Dreamstore me ayudó a hacer una compra feliz

    Dreamstore me ayudó a hacer una compra feliz

    Se aproxima el Día del Niño y sin duda estoy buscando regalarles algo especial a mis hijos. Es por esto que pensando en sus películas favoritas, me di a la tarea de encontrar los juguetes que los hicieran felices.

    Me refiero a la nueva Disney Dreamstore, la cual cuenta con muchas opciones para encontrar el regalo perfecto, es el sitio ideal para hacer la compra de los productos Disney en todas sus variedades.

    Continúa leyendo este post dando click AQUI

  • 7 Cosas que solo una mamá nos enseña

    7 Cosas que solo una mamá nos enseña

    Ahora que tú y yo nos convertimos en mamás, dime, ¿quién te dio la mejor receta de sopa de fideos?, ¿quién te orientó sobre cómo dar el primer baño de tu bebé recién nacido?, ¿quién te consuela cuando las cosas no están bien en el corazón?

    La respuesta a todas esas preguntas es: “mi mamá”.

    Y todos los días damos gracias por ese amor infinito y desinteresado, así como el poder transmitirle a nuestra familia lo aprendido y que día a día llevamos a la práctica, ¿y qué cosas lindas son las que llevan el sello “por aquí pasó mamá”?

    Aquí hay siete lecciones que agradecemos compartieran con nosotras y como nos lo dirían:

    1.- Sonríe siempre

    De felicidad, de emoción, de ansiedad, de nervios y de tristeza. Una sonrisa abre las puertas más difíciles y hay que ponerlo en práctica todos los días.

    2.- Aprende a diario

    Todos los días tenemos algo nuevo que aprender, de los adultos, de otros niños, de la naturaleza, de los animales, hay que estar muy atento a lo que nos rodea.

    3.- Llora si lo necesitas

    No es una acción exclusiva para niñas, llorar es bueno para sanar el cuerpo cuando estamos tristes y también lloramos de risa y felicidad. Está bien llorar.

    4.- Disfruta la vida

    Hay niños que no tienen la posibilidad de vivir la vida como la vives, así que goza, juega y sonríe, saborea tu helado y abraza a tu familia.

    5.- Sé valiente

    No todo siempre es como queremos, quizá hoy no ganaste en el fútbol o sacaste una baja calificación a pesar de haber estudiado mucho, la vida es esto, todos los días son diferentes y tenemos que enfrentar con valentía lo bueno y lo malo.

    6.- Usa tu imaginación

    Las historias más fascinantes son las que hacemos en nuestra cabeza. Dibuja, pinta, crea y aprende, no hay nada mejor que viajar en la imaginación para llegar a mundos lejanos.

    7.- Brinda amor

    A tu familia, a tus maestros, a tus amigos, a tu mascota y a quien tenga tristeza en sus ojos. Todos necesitamos sentirnos apreciados, brindar un saludo, un vaso de agua, un plato de comida o una sonrisa pueden cambiarle el día positivamente a una persona.

    Dicen por ahí que la vida no viene con un manual que por eso Dios nos envió una mamá, ¿estás de acuerdo?

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