Si algún día reciben una llamada de mi celular o de mi casa y solo escuchan la televisión con caricaturas al fondo, mi voz a lo lejos o a mi bebé mas cerca saludando con un «to, to, to», ¡esa llamada sin duda la hizo él! Mi niño-esponja está en la edad en que «absorbe» todo, repite lo que escucha y lo que ve. 

Un ejemplo de esto es el uso del teléfono, con estas tecnologías que son la vida diaria de nosotros, ya ha aprendido que por allí salen las voces de las abuelas y los tíos, y como el aparato se encuentra a un lado de la cama a su alcance no pierde la oportunidad de jugar con él. Le aprieta todo los botones hasta que encuentra el altavoz y pone carita de sorpresa con el sonido.

Hace unos días mientras el creía que no lo veía tomó el teléfono y se puso a caminar a todo lo largo de la recámara ida y vuelta, con el teléfono sostenido por la mano derecha pegado a su oído, mientras que la otra mano la movía de tal forma que parecía que estaba «cerrando un negocio», ¡parecía un adulto! Estuvo muy cómico, lástima que solo pude verlo yo.

Ahora voy a tener pegada la cámara para cualquier otra sorpresa.

Ah, y ya de favor, si «les llamo» y no escuchan mi voz… ¡por favor cuelguen!

Foto: Vía

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