Etiqueta: tres

  • La edad de «los terribles tres», ¡mini teen en casa!

    La edad de «los terribles tres», ¡mini teen en casa!

    Hace un año, cuando el peque cumplió dos, leí un artículo sobre «los terribles años», me pareció muy simpático y lo comenté por allí y decidí postearlo luego. Pero gracias a mi comentario luego lo vi posteado en otro blog de maternidad así que pensé «calladita me veo más bonita».

    Hace varios días que recordé esa situación y nada que ver lo de hace un año con lo que estamos pasando ahora. «¡Con ganas de ahorcarlo! Dios mío, dame paciencia!».

    «Dalay» dirían por ahí…

    Tiene días que ya no sabemos como actuar con él. No lo podría describir como un niño hiperactivo, no a ese nivel, pero hemos estado pasando por situaciones en que se nos hace incontrolable, desconcertante, necio, terco, llorón, moco y un poco más de calificativos que prefiero no seguir mencionando.

    No. No quiero que me diga nadie que es por culpa de la nena. A su hermana la adora, la cuida mucho, no quiere que la dejemos en ningún lado, es un excelente hermano mayor.

    El sábado pasamos una situación que repercutió hasta en nosotros, sus padres, y no deseamos que se vuelva a repetir. Íbamos a un albercada, él muy emocionado, pero cuando llegamos se apenó y quería que nos fuéramos en ese momento. Lloró y lloró, gritó, hizo berrinche, pataleó, tiró sus zapatos nuevos, moqueó, hizo show. No había forma de calmarlo o controlarlo.

    Tratamos de ignorarlo para que cuando viera que nadie le hacia caso se olvidara, pero fue imposible. Apenados nos despedimos y tuvimos que irnos. Era tanto nuestro stress que ya en el vehículo mi esposo me reclamó y hasta cuestionó mi método de crianza. Acabamos muy mal y peleando.

    Fuimos por comida y en casa las cosas siguieron igual. Tratamos de ignorarlo pero el llanto y berrinche del peque elevaron su tono lo que provocó que el papá le diera tres fuertes nalgadas.

    Cuando vi de nuevo la mano arriba ya me metí y no permití más reprimenda. No estoy a favor de los golpes, yo los he dado, pero al instante me arrepiento y algunas veces hasta he llorado, me sucede con la toma de medicinas que es malísimo.

    Ya ni terminamos de comer, el niño con cara de «odio a todos», yo con el entripado y papá muy enojado con la situación. Pasamos la tarde separados, papá por un lado y yo en manada con mis hijos, ¿si no cómo?

    Mi hijo le ofreció disculpas a su papá por «portarse mal», pero papá seguía muy molesto y rompió relaciones con su cachorro consentido, aún no se como es eso posible. Lo que sí sentí fue una gran frustración e impotencia de no saber como actuar en situaciones como ésta.

    Pasé una tarde triste… y él también. Enojados.

    ¿El niño? Como si nada, jugando. Me decía:

    -«¿Papá está abajo?»
    -«Sí, hijito».
    -«¿Está escuchando música?» -con sonido de bocinas a lo lejos-
    -«Sí hijito».
    -«A mí me gustan más las películas…» esas frases con su linda vocecita de chiquito de tres años.

    Ayuda, la buscaremos. Haré cita con la psicóloga del colegio para esta semana y que nos diga que está pasando con nuestro chiquito de alta demanda y saber que hacer en los momentos de histeria y poca paciencia. También quiero saber como hacer equipo con mi pareja para poder enfrentar juntos la crianza de nuestros hijos, que nadie dijo que sería tarea fácil.

    Foto destacada vía

    ¡Síguenos en Facebook! Dá click aquí —> Mamá de Alta Demanda ♥

  • Y seguimos siendo tres…

    Y seguimos siendo tres…

    Pero esperemos que por poco tiempo. Después de una angustiosa espera porque no me llegaba mi mes y ya creía que estaba esperando bebé pues que llegó «la indeseable», y ni modo. Creo que ya entré en la etapa de las mamás que están en la búsqueda y que inconscientemente bloquean la llegada de la menstruación.

    Aún así fue mucho mejor, porque quiero vitaminarme al menos un par de meses, ir al dentista para darle un chequeo y arreglos a unas muelitas, ponerme un poquito a dieta para que este nene no me agarre con mucho peso y que me cueste trabajo bajar más adelante, no puedo dejar de mi lista la ingesta del ácido fólico y comenzar a comer de nuevo más sano, adiós pancito y Coca Cola, bienvenidas mas verduras y el agua pura.

    Cuando quedé embarazada de mi hijo deseaba mucho tener un varón, era mi sueño desde jovencita que mi primer hijo fuera niño, y he sido inmensamente feliz con su crianza. Ahora me gustaría una nena, y es que ¡hay tantas cosas para ponerlas como princesas, es increíble!

    Como sea, si es niño creo que duplicaría me felicidad y ver crecer a mis hombrecitos juntos sería una experiencia fantástica ¡y yo seguiría siendo la reina de la casa!.

    Y a tí como te fué ¿niño-niña?, ¿niño-niño? o ¿niña-niña? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Te quedaste con las ganas?

    Foto Vía

    ¡Síguenos en Facebook! Dá click aquí —> Mamá de Alta Demanda ♥