Me estoy regalando unos minutos para poder escribir este post. Los niños duermen y busco en mi cabeza los temas pendientes que tenía por plasmar en este diario de mis niños.
Adiós «reja»
Así le dijimos a el barandal de su cuna-cama, al que le hemos quitado uno de sus barandales (que el le llama «reja», así se sentirá de encerrado), esto motivado por la película de Toy Story 3, ya que en ella vió que Andy ya es «grande» y su cama también (aunque en la 1 y 2 no tiene barandal la cama de Andy ahora en la 3 como que a mi hijo le cayó el veinte).
Una tarde me dijo que quería su cama como Andy, de «niño grande». No me lo dijo dos veces, fui por la llave allen de la cuna ¡y para afuera el barandal!
Por la noche me dió un poco de temor que se rodara, ya que en la emoción del niño tras quitarle el barandal se subió a su camita (ya no la llamamos cuna) y al hacer un brinco de «al infinito y más allá» cayó de forma muy estrepitosa, claro que solo fue el susto, el sacado de onda y yo con el nervio, pero le dije «fue un accidente hijito» y me empecé a reir para hacercelo más light, el me decía que sí pero todo atolondrado.
Ya han pasado como tres noches sin problemas, como sea mis precauciones son apretarle un poquito su edredón para que le cueste trabajo salirse medio dormido, ya que tiene ese problema de rodar por toda su cama por las noches, también le puse dos cojines grandes al pie de su cama ¡por si se le ocurre aterrizar!
Waka-Waka
Así se llama nuestra primera mascota, es un pez beta cola de corona de color morado, esá muy lindo y es elección del peque, bueno, es un decir, ya que él quería una tortuga, pero el muchacho de +Kota nos dijo que pueden tramitirle enfermedades a niños de la edad del mío y que no son muy recomendables.
Qué por su edad y por ser su primera mascota el nos aconsejaba mejor un pez beta por su fácil cuidado y también una forma de enseñarle a los niños el cuidado de los animales.
¿Cómo está Waka-Waka? Vivo gracias a mí, porque a mi hijito se le olvida que tenemos un pez en casa, sí me ayuda a darle de comer y a lavar la pecerita, pero no es el mismo ánimo que si le hubieramos comprado lo que de inicio quería: un perrito. Ni él ni yo estamos preparados para un can aún, quizá cuando la nena tenga un año podremos re evaluarlo.
¡Así las cosas en esta casa de alta demanda!
Foto destacada Disney.com

