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  • Ser una mamá joven

    Ser una mamá joven

    Cuando era niña y pensaba sobre mi futuro me veía como una mamá, no tenía muy claro que sexo de bebé quería, si niño o niña, lo que sí sabía era que parte de mis anhelos eran realizarme como madre aunque faltara mucho para ello.

    Cursé mis estudios completos, salí de la universidad con el corazón roto en varias ocasiones, por lo que el formar una familia no lo veía como un hecho próximo. Era una chica en los 20´s, con ganas de abrirse paso en el periodismo local, solo quería divertirme con mis amigos y viajar. Fue así que los planes de ser mamá se alejaron cada vez más, así como los cumpleaños se acumulaban entre velitas y pastel.

    A los 26 años conocí el amor, de esos que atontan y te hacen sentir mariposas en el estómago, por la fuerza de nuestro carácter y situaciones de vida que nos rodeaban luchamos para estar juntos, pero es que el amor es así, ¡cuando te toca te toca! Formalicé con 28 años y disfrutamos de una vida en pareja, con muchas locuras y viajes. Hasta que la campanita de la maternidad comenzó a hacer “tilín” en mi cabeza.

    Ser una madre joven o relativamente joven, como lo imaginaba cuando era niña, se estaba dejando de convertir en una opción. Para mi ser una madre joven, tiene que ver con una edad de los 18 a los 25 años. Cuando dejamos los estudios entramos en una especie de plenitud femenina, que nos hace crecer y querer disfrutar del trabajo y la vida, dejando atrás los sueños maternales.

    Los hijos llegan a la edad correcta

    Mi hijo mayor llegó a una edad correcta, mis 30 años, lo digo sin pena y con mucho orgullo. Me dio el tiempo perfecto de estudiar, terminar mi carrera, tener novios, bailar como una loca, salir con mis amigos, disfrutar de mis hermanos y mis padres, trabajar como una profesional y conocer otras culturas. Traté de abrazar todo lo que tuve a mi alcance, solo me arrepiento de cosas que no hice, por lo demás doy gracias de todas las experiencias adquiridas.

    Y en el “si hubiera” solo me queda compartir un texto que me hubiera gustado escribir yo, pero es de un autor anónimo, espero que a las mamás jóvenes que leen esto las llene de gozo tanto como a mí:

    “Ser mamá joven significa que tal vez nos conocimos muy pronto; pero que te disfrutaré y amaré por mucho más tiempo, que seré tu madre y no tu abuela, que jugaré con mis nietos y bisnietos quizás. Algunas personas dicen que mi vida terminó cuando naciste, pero mi vida recién comenzaba. Tú no te llevaste mi futuro, me diste uno nuevo y mucho mejor… vales todos mis esfuerzos! Ser mamá no te roba la juventud, te da otra oportunidad y una nueva perspectiva”.  

     Foto Via

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Ser una mamá de alta demanda

    Ser una mamá de alta demanda

    Antes de ser mamá no me imaginaba lo diferente que sería mi vida al tener que criar a dos pequeños que dependen totalmente de mí y que hace una década ni si quiera estaban en mi proyecto. Aún sin saber lo que sería ser mamá me lancé a la aventura de la búsqueda de un bebé, hasta que una mañana en mi nueva casa la ansiedad no pudo más y me decidí a comprar una prueba de embarazo que tras hacerla resultó positiva… lloré y lloré.

    Lloré de alegría, de miedo, de ansiedad, de pánico al parto, de imaginar que había algo dentro de mí que ya crecía, lloré de inmensa felicidad.

    Y así pasé muy consentida por 40 semanas hasta que el bebé de alta demanda hizo su aparición un caluroso mes de abril. Lloraba, pedía teta sin descanso, dormía como un rey, se despertaba queriendo lactar más, tenía los horarios volteados, no había día o noche, él vivía entre comer, dormir y ensuciar el pañal, se repetía el círculo muchas veces al día.

    Llegaba la noche en la que me duchaba corriendo para no separarme de mi angelito que tenía un sexto sentido para darse cuenta que mamá no estaba junto a él… me había convertido en una mamá de alta demanda.

    Mamá primeriza

    Por lo tanto seguía llorando, temerosa de no bajar de peso y sentirme enorme, de no estar alimentándolo bien pues aunque lo tenía muy estudiado el tema de la lactancia materna también era nuevo para mí, pasar de pezoneras plásticas a almohadillas para contener la leche, que si debía andar con faja toda la cuarentena… todo resultó ser tan abrumador que ni la paciencia de mi mamá y el amor del papá de mi hijo aplacaban el sentimiento de creer estar haciendo mal las cosas.

    Pero con los días viene la calma, el baby blues fue desapareciendo y la guerrera que vive en mi no se dejó vencer por el revoloteo de las hormonas en todo mi cuerpo.

    Si tuve la fuerza y el valor de pasar por un parto natural ¡podía hacerlo todo! Me informé mucho sobre mi nueva etapa de vida, si mi bebé era de alta demanda también tendría una mamá de alta demanda que lo apoyaría en todo momento, porque para él también la vida era nueva.

    Hoy ya no tengo un hijo de alta demanda, ese bebé tan exigente se ha convertido en un estupendo chico de siete años muy independiente y feliz, con el que practiqué colecho, porteo, lactancia exclusiva, prolongada y tándem con su hermana menor.

    Una mujer diferente

    Soy hoy una mujer que no sabía que existía en mí, una mamá que regaña en el momento necesario, que da gritos de vez en cuando pero que no pega porque no cree que los golpes sean la mejor opción. Que cría a sus hijos con igualdad, que explica de los valores humanos, las idiosincracias y hasta de la maldad de la gente.

    Ser mamá es el mejor trabajo del mundo, con jornadas de 24 horas, los 365 días del año sin considerar vacaciones o fines de semana… y lo tomamos con tanto amor aceptando como único pago un abrazo y una voz que nos diga “¡Te amo mami!” 

    Foto: Flickr/Cia de Foto

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Soy mujer a diario

    Soy mujer a diario

    Existimos diversos tipos de mujeres dentro del género: las amorosas, las enojonas, las cálidas, las demandantes, las pasionales, las imposibles, las maternales, las castrantes, las generosas, la amargadas… los adjetivos son muchos, ser mujer es todo esto y más.

    Hoy que se celebra al género no necesitan felicitarme, ni yo felicitarlas a ustedes, porque tanto ustedes como yo somos felices de haber nacido de este lado, de llevar ovarios en vez de fuerza bruta, de poder dar hijos y levantar hogares.

    Es verdad que los hombres nos complementan, pero aún así las mujeres podemos crear imperios donde la paz reine y el amor perdure, sin levantar armas ni tirar bombas.

    Buena idea reconocer el trabajo y el crecimiento de la mujer una vez al año, pero para mí ser mujer es de todos los días.

    Amo ser mujer.

    Foto vía

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  • Mi hijo es fan de Rayo Mc Queen

    Mi hijo es fan de Rayo Mc Queen

    Algunas amigas han compartido que regalos esperan sus hijos para las fiestas, mi hijo aún no «pide» pero si hay algo que lo tiene loco es el famoso Rayo Mc Queen (que antes le decía «Quiinn»), el personaje de la película Cars («Caaarsss»).

    ¿Como pasó? ¿En que momento hubo ese enamoramiento? Tendría que preguntarle a mi esposo porque yo no recuerdo. Cuando nos dimos cuenta ya estabamos comprándole una mochila para la escuela, su juego de plato, vaso, tenedor y cuchara para comer; su mantel de plástico para la mesa y no se que otras cosillas tendrá por ahí.

    Mi hermana le regaló una camiseta, un primo pequeño que lo adora le regaló un Cars parecido al Hot Wheels y otra camiseta de Cars, mi mamá le regaló una cobija de un carro pero como no le encuentra mucho parecido no la pela mucho jajaja, su papi le compró la película que ahora ya ve mas tiempo y no solo en partes; y parece que su abuelita paterna y su tío paterno le tienen algunas sorpresitas con ese personaje para estas fiestas, en fin, que la mercadotecnia nos invade, porque es increíble todas las cosas que venden; cuando vamos al super parece que Héctor tuviera un ojo biónico que detecta el logotipo de la película, y es así como hemos visto televisiones para niños, lamparas, radios despertadores, trajes de baño, maletas, toallas, Crocs, mini lap tops, y una variedad de cosas difíciles de imaginar que vendan.

    Así que como decía en un principio… mi hijo aún no pide, pero creo que en nombre de él sus papás pediremos a Santa que le regale algo con el motivo de este personaje ¡al que adora!

    Foto: Disney Latino

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