Etiqueta: soy princesa siendo yo

  • Las madres somos fuertes y luchamos sin descanso

    Las madres somos fuertes y luchamos sin descanso

    Llega un momento por la noche en que solo quiero caer desmayada, queriendo dormir y dormir y no saber nada de mí, ni de lo que pasa a mí alrededor, pero soy mamá. Y es que justamente es la mamá quien se duerme hasta el final, cuando los niños ya están cenados, bañados y en pijama.

    Sucede así: cuando ya te cercioras de que están dormidos entonces te dispones a levantar los juguetes que quedaron por ahí tirados, lavar los platos de la cena, darte una ducha y si te queda tiempo hasta cenas, luego a preparar uniformes para el día siguiente, mochilas en orden y el lunch a la mano.

    ¿Cuál descanso? Pero queríamos ser mamás.

    Y sí, ser mamá es lo más bonito que me ha pasado en la vida, no cambiaría este momento que me está tocando vivir por lo que era antes de ser madre, no hay comparación, no hay espacio o tiempo al que desee volver a cambio, todas las mamás que adoramos a nuestros hijos coincidimos con este deseo.

    Como me dice mi hija: “tú también eres una princesa”, y sí, #Soyprincesasiendoyo con fuerza y aprendido a superar pruebas difíciles de la vida como la muerte de mi papá. Uno de esos momentos en donde te cuestionas el porqué de tanto dolor y el porqué de este aprendizaje para tantas personas.

    El reconocer el dolor que él estaba sufriendo al entender su inminente partida y el aceptar en silencio que dejaría a tres hijos y una esposa. La futura mamá estaba aprendiendo a ser fuerte.

    De ese dolor entendí que la vida no la tenemos comprada y que hay que disfrutar de todos los momentos que tengamos en familia, crear recuerdos maravilloso y sentar buenas bases en nuestra gente, esas que les permitirán enfrentarse al mundo cuando sean adultos.

    Ser mamá es sinónimo también de luchar sin descanso, de ir tras lo que queremos así sea con el doble de esfuerzo, siempre con un gran equipo detrás, la familia que apoya, que echa porras y que disfruta cada éxito de sus integrantes.

    Nosotras como mamás llenas de orgullo al ver nuestra gente triunfar, así sea con un examen de Tae Kwon Do, con un recital de ballet, o con las calificaciones finales del curso escolar. Familia unida jamás será vencida.

    No hay cansancio o lucha que nos haga desfallecer ante el mejor oficio que nos ha tocado desempeñar, el ser madres no tiene vuelta de hoja y en nuestras manos está el formar mejores seres humanos para nuestro mundo.

     

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¡Nadie quiere a mi familia como yo!

    ¡Nadie quiere a mi familia como yo!

    Tú, yo, todas las mamás del mundo aplicamos con esta frase, y es que es la realidad, cada día que pasa nos damos cuenta que este es el mejor papel que nos ha tocado representar en nuestras vidas. Ser madre es una bendición que debemos agradecer y como tal cuidar.

    Tengo nueve años de experiencia como mamá, mi hijo me ha enseñado cosas que antes no entendía, el típico correr frente al vómito del bebé, cuando antes ni en mis peores pesadillas lo hubiera hecho; o el perderle el asco a los pañales sucios y por el contrario convertirme en cuasi patóloga valorando de esa forma si el niño estaba enfermo o no. Hacemos cosas que nunca imaginaríamos y todo por nuestra familia.

    Soy en este momento la mujer a cargo de la educación de mis hijos, a mi niño de 9 años tengo que enseñarle sobre la vida, sobre la familia, sobre el respetar a las mujeres, sobre la falsedad del machismo, sobre la importancia del varón para levantar a su propia familia, sobre el respeto a sus padres, sobre el amor a los hijos.

    A mi hija de cinco años sobre lo mismo que su hermano y más, que el que le guste el color rosa no la hace menos inteligente, que el vestirse de princesa es parte de la diversión, que criar hijos es una de las tareas más importantes del ser humano, que la empatía por las personas y por su entorno se aprende desde la casa, que el estar junto al hombre y no detrás hace más sólidos sus cimientos, que respete, se respete y no se deje humillar por nadie; a ser fuerte y luchar hoy contra la oscuridad de su clóset y mañana contra el mundo laboral.

    En realidad, todo lo que le puedo enseñar a mis hijos es por partida doble, lo mismo para ambos porque para los dos quiero la más grande felicidad siendo ellos personas de bien.

    La pregunta del millón es ¿cómo lo logro?, empezando conmigo, con mi ejemplo, haciendo todo lo bueno que ellos puedan aprender, realizando junto a ellos los deberes escolares, rutinas del hogar, actividades que nutran el alma y la fe.

    Los niños aprenden con la imitación de sus adultos más cercanos, así sea lo malo si crecen rodeados de ese ambiente o lo bueno que los hará mejores personas mayores. ¿Qué es lo que deseas para tu hijo? ¡Comienza por ti!

    Soy princesa siendo yo, apoyando a mi familia en el día a día, siendo el soporte en sus momentos de tristeza, dura cuando es necesario y haciendo cosquillas cuando la sonrisa tarda en llegar. Los resultados de tu buen trabajo llegan pronto, seguro lo notas en los pequeños detalles cuando después de tanto batallar van a cepillarse los dientes solos o realizan sus oraciones antes de dormir.

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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