Etiqueta: santa claus

  • La verdad sobre Santa Claus ¿llegó la hora de hablar?

    La verdad sobre Santa Claus ¿llegó la hora de hablar?

    Busco en mis recuerdos y pienso en el momento en que mis padres me dijeron como funcionaba todo y lo sencillo que fue para mi entenderlo, creo que tenía como 11 o 12 años.

    En ese entonces, cuando esta mamá de alta demanda era apenas una niña, no había internet ni fuentes alternas de información, lo que sí había era muchos niños que ya sabían de esa magia y que se sentían “mayores y sabios” al contarle a los mas pequeños la verdadera historia ¡Qué horrible!

    No tengo muy claro quién de mis compañeros de la escuela me contó la verdad adelantándose a que mis padres me lo dijeran, lo que sí recuerdo es que en ese momento el corazón se me rompió, y es que la inocencia de un niño se pierde al conocer todo el teatro que se hace al respecto, ¡en ese momento crecemos de golpe!

    Con mi peque de nueve años he tratado de mantener la inocencia de esa magia tan maravillosa, esa que representa imaginarse a Santa entrar por la noche a casa y dejarle el juguete que pidió en una carta, pero me pregunto: ¿Cuánto tiempo más podré extenderle la ilusión?

    Hace algunos años un vecino mayor le dijo a mi hijo, que contaba en ese entonces con cinco años, que Santa “era los papás”, cuando entró corriendo a la casa llorando me enfurecí porque nadie tiene derecho de romperle el corazón a tu hijo y menos con algo que solo a ti como mamá o papá te corresponde decir en el momento adecuado.

    ¿Cuándo es el momento?

    Ese “momento adecuado” será cuando TÚ lo decidas, cuándo veas que tu peque hace muchas preguntas, cuándo notes que todo le parece raro, cuándo te pregunte que “¿Cómo es que los renos pueden cargar a Santa, el trineo y los juguetes si es que pesan tanto?”… eso fue lo último que mi hijo me dijo.

    Respondí que los renos son especiales y que son muy fuertes, mientras por dentro pensaba “¿Cuánto tiempo más seguirá creyendo?, ¿Será esta la última Navidad antes de que se entere de cómo es que Santa lo hace de verdad?”.

    Diciembre es mi mes favorito, la gente se ve feliz en las calles, los niños disfrutan de sus vacaciones, la ciudad está iluminada y por si fuera poco ¡es mi cumpleaños! Nada me hace mas feliz que ver a mi familia reunida y saludable.

    Mis preguntas aún no tienen respuesta, pero estoy segura que esta temporada navideña para mis hijos, estará llena de amor, de festejos, de paseos por la ciudad, disfrutando de los playlist de villancicos en Youtube y por supuesto del calor de sus padres.

    ¿Qué si este año conocerá la magia de Santa? Es muy probable que no, pero si nos vuelve a preguntar estudiaré una respuesta que lo acercará un poco a la verdad, le diré: “Santa confió en tus papás para hacer su trabajo, porque somos las personas que más te amamos en el mundo”.

    ¡Felices fiestas!

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  • ¡Mi hija me preguntó la verdad sobre los Reyes Magos!

    ¡Mi hija me preguntó la verdad sobre los Reyes Magos!

    Una de mis tías que es maestra de preescolar me hizo llegar este texto, habla sobre cuando los niños preguntan a los papás sobre «la verdad de Santa y Los Reyes Magos», el autor de este cuento es Joaquín Flores Estrada. Me pareció muy tierno y nos da una idea de como responder a sus dudas llegado el momento. ¡Te gustará!

    – Mamá, mamá, mis amigas de la escuela dicen que los Reyes Magos son los padres ¿Es verdad?

    La madre de María sonríe, le da un beso y le dice:
    – Mira María… Tengo que enseñarte algo que guardo en este cajón desde hace 7 años.

    Su madre saca del cajón un sobre blanco. Lo abre y le dice a María:
    – Esta carta la recibimos en casa el día en que naciste. Es una carta escrita por los Reyes Magos y que nos piden que les hagamos tres favores. ¿Quieres que te la lea?
    – ¡Sí mamá, por favor!

    «Apreciado papá y apreciada mamá de María:

    Somos los Reyes Magos. Sabemos que acaba de nacer María. Es un niña preciosa que les va a hacer muy felices a los dos. Ya sabes que cada 6 de enero nosotros vamos en silencio a casa de todos los niños y les dejamos unos regalitos para celebrar el nacimiento del niño Jesús y para decirles lo orgullosos que estamos de ellos.
    Pero a partir de ahora no podremos hacerlo porque estamos muy viejos y cada vez hay más y más niños en este mundo. No podemos ir a casa de todos. Además, ayer me caí del camello y me rompí el brazo (soy Melchor, un poquito torpe); Gaspar es muy lento porque camina con la ayuda de un viejo bastón y Baltasar, ¡nuestro viejito Baltasar!, se olvida siempre de dónde tiene la lista de los regalos. Como ves, ya estamos muy mayores y necesitamos pedirles tres favores muy importantes:

    1er favor: Que nos ayudes a poner los regalos a los niños. Cada padre y madre harán nuestro trabajo el día de Reyes: leerán las cartas de sus hijos y, con la misma ilusión que la nuestra, les pondrán los regalos como si fuéramos nosotros. Así todos los niños del mundo tendrán sus regalos y nosotros podremos descansar y ver, desde lo lejos, sus caritas de alegría.

    2º favor: Como esto es un gran secreto, no se lo pueden decir a María hasta que cumpla los 7 años. Cuando tenga esta edad, ya será mayor y sabrá guardar este secreto. Los niños pequeños no deben saber que nosotros ya no podemos poner los regalos y que son los padres los que nos ayudan porque sino… ¿qué pensarán de nosotros? ¿dónde estará la mágia? El secreto se ha de decir solo a los niños responsables, a los que ya pueden entender que nosotros les queremos mucho y que por eso pedimos ayuda a sus padres, las personas que más los quieren a ellos.

    3er favor: Algunos padres que nos ayudan están enfermos o no tienen dinero para comprar regalos a sus hijos. Y también hay niños que no tienen la suerte de tener dos papás. Por eso, necesitamos que sus hijos se conviertan “un poquito” en Reyes Magos y compartan algunos regalos con los niños que no tienen tanta suerte como ellos.

    Nada más. ¿No es demasiado, verdad? Cuando María te pregunte por primera vez quiénes son los Reyes Magos léele esta carta. Entenderá por qué nosotros hemos confiado en ustedes para hacer nuestro trabajo: porque son las personas que más la quieren en el mundo y que mejor pueden ver su enorme y bondadoso corazón de perla.

    Melchor, Gaspar y Baltasar».

    ¿Qué tal? Esta idea me resulta sensacional para tenerla guardada para cuando llegue el momento, solo que estarán escritas con sus nombres. ¿Qué te pareció?

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  • La idea que me hizo ahorrar en todas las navidades

    La idea que me hizo ahorrar en todas las navidades

    Es la pregunta que muchas mamás nos hacemos cada mes de diciembre. Cada que se acerca la fecha en que Santa Claus llega a las casas de los niños en todo el mundo, son los padres quienes se empiezan a organizar para que la faena del arribo de los juguetes, que los críos tienen a bien pedir puntuales en su cartita, se cumpla a la perfección.

    A veces como papás, hay la posibilidad de poder obsequiarles todo lo que piden, recorremos los centros comerciales buscando el juguete prometido, todo por cumplir con la bonita tradición que nosotros también vivimos cuando éramos niñas y poníamos a nuestros padres a girar.

    También hay ocasiones en las cuales no se puede cumplir con la lista para Santa por situaciones económicas, por tener muchos hijos, por deudas que solventar, entre otras. Las razones son tan extensas que es imposible hondar en los motivos por lo que seguir este evento está fuera del alcance.

    Cuando tuve a mi primer hijo lo que sobraron fueron regalos, no solo de parte de Santa, si no de la familia completa, fue de verdad muy emocionante ver tantos detalles para nuestro pequeño bebé, la verdad es que eso ya no sucede.

    Conforme mi familia fue creciendo, con la llegada de mi hija y queriendo enseñar sobre la gratitud, la empatía con los más necesitados, sobre el valor del dinero y el verdadero significado de la Navidad. Mi esposo y yo tomamos una decisión que llevamos años practicando, me ha funcionado a la hora de los regalos y mis hijos la han aceptado con la misma felicidad.

    Mis pequeños tienen hoy ocho y cinco años, continúan dejando su carta a Santa y también a los Tres Reyes Magos, considerando estas realidades es que llegamos a esta idea que hoy te comparto: les dijimos a nuestros hijos que Santa tiene que dejar regalos a todos los niños del mundo, como es una persona y viene con tan poco tiempo solo deja un regalo, uno para él y otro para ella.

    Los niños de igual forma dejan leche, galletas para Santa y agua para los renos; por otro lado para la noche del cinco de enero también preparan el agua para el caballo, el camello y el elefante, los animales de los Reyes Magos, a quienes también les dejan pedazo de rosca para degustar. Es entonces que Melchor, Gaspar y Baltazar dejan tres regalos a cada uno, puede ser ropa o juguetes.

    A los regalos de Santa o Los Reyes Magos también se anexan lo que tuvieron “el detalle” de dejar bajo el árbol de la casa de las abuelas o de alguna tía, entonces ¿para qué llenarlos de tantos regalos desde casa?

    Es así como nuestra idea que la noche del 24 de diciembre Santa deja uno y que la noche del 5 de enero Los Reyes dejan tres, nos ha funcionado los últimos años y es un idea responsable para nuestra economía familiar.

     

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: Siempre termino de poner sola el árbol de Navidad

    #YoConfieso: Siempre termino de poner sola el árbol de Navidad

    Dime que esto pasa en tu casa también, llegamos al mes de septiembre, un día acudes a una plaza comercial y sorpresa: arbolitos de navidad, luces, esferas, guías, coronas y todo lo que necesites para adornar tu casa en el mes de diciembre, ya está exhibido en los estantes de las tiendas. Pensamos ¿cómo es eso posible?, recordamos que en nuestra niñez, las tiendas se comportaban decentemente y era a mitad de Noviembre cuando los adornos comenzaban a exhibirse. Pero ahora, gracias a los comerciantes, desde septiembre los niños comienzan la cantaleta de ¿mami ya vamos a poner el arbolito?, lo escuchas por las siguientes ocho semanas, para finales de noviembre te encuentras frita de tanta insistencia pre navideña.

    Es así que decides usar tu viejo árbol artificial, les dices a tus hijos que van a recibir el mes de diciembre con la alegría navideña en casa, pero no haces más que pensar en realidad en el trabajo que conlleva y que sabes cómo acabará esa colocación de adornos navideños. Cuando estás lista mentalmente le dices a tu familia que el próximo sábado bajarán los adornos y el arbolito frondoso que espera lo llenen de adornos como todos los años.

    ¡Y el día llegó!

    Los niños se levantan temprano, aún con la pijama puesta te arrastran de la cama mientras pides un poco más de sueño sabatino, sabes que no puedes porque ya eres mamá, así que te tomas tu café por para agarrar energía. ¿Y papá? el sigue durmiendo, sabe que si hay alguien que cuide a los niños muy temprano aunque tenga cuatro horas de sueño esa eres tú, la súper mamá.

    Ya con la cafeína corriendo en las venas pones música que te inspire: “Santa Claus llegó a la ciudad”, “Blanca Navidad”, “Arre borriquito” y demás temas pegajosos alistan una mañana divertida junto a tus hijos para poner por fin el árbol de Navidad como prometiste, nada de posponer la operación “Navidad llegó a mi casa ya”.

    A los niños los ves felices, piensas “vale la pena con tal de ver sus sonrisas”. De las cajas de las cosas de Navidad van sacando las esferas, los adornos, las cintas, la estrella, los muñecos de peluche, la corona y el calendario de adviento. Sorprendiéndose de todo como si fuera nuevo, como si no lo hubieran visto, y así siguen sacando y sacando cosas, dejándolas por todos lados mientras corren y cantan.

    Mientras tú, vas levantando el árbol rama por rama que tienes que abrir para que se extienda, mientras recibes un rasguño en los brazos cada que los colocas, y así todos los tramos que vas poniendo en el tubo que hace de tronco, así es, te llevas casi una hora. Cuando por fin acabas, te preguntas:

    ¿A dónde se fueron tus ayudantes traviesos?

    ¿No que muchas ganas de poner el árbol y los adornos? Los buscas y que los encuentras, allí están sentados viendo una película navideña. Se repite la historia año con año desde que eres mamá, te das cuenta que ya te quedaste sola poniendo el pino de los regalos y que otra vez dices lo mismo “ya me cansé de ponerlo sola”.

    ¿Pero sabes qué? así será mientras los peques crezcan y que el día que ya no se sienten a disfrutar de la película y te ayuden de principio a fin significan que habrán crecido un poco más.

    Será en ese momento en el que dejen de ser los pequeños de la casa y se conviertan en niños grandes y pensarás con nostalgia: “me acuerdo cuando me ayudaban a sacar todos los adornos para decorar la casa y luego se iban a disfrutar con esa película, mientras a mí me tocaba recoger todo lo que habían dejado tirado por todos lados… ¡que bonitos momentos ojalá no hubieran pasado tan rápido!”.

    Seamos felices entonces de que no ayuden mucho todavía, porque eso significará que aún son los pequeños ansiosos que imaginan que adornar la casa con Navidad se hace con magia: la magia de mamá.

    Foto Via

  • Carta para Santa…

    Carta para Santa…

    Querido Santa:

    Soy Any, la mamá de alta demanda. Hace mucho tiempo que tú y yo no hemos charlado, debido a que los últimos años mis hijos son los que han abarcado tu atención. Pero hoy, en esta Navidad, te escribo esta carta para platicarte cómo va todo.

    Para empezar quiero darte las gracias por el regalo de la salud que le has otorgado a mi familia. No han faltado una gripe o tos de las que es muy difícil salvarse en el año, pero nada que no se componga con un jarabe que poco a poco aceptan tomar sin hacer tanto berrinche como antes. Ya que de salud hablamos, te pido por la salud de mi abuelo.

    Él está en el hospital y su situación es muy delicada. Así que mi petición va para el padre de mi padre, de quien admiro su espíritu trabajador hasta edad avanzada. Ya casi está por cumplir 90 y justo estaban por jubilarlo cuando cayó enfermo.

    El siguiente regalo que te pido tiene que ser en exceso. Quisiera que el tema del dinero fuera fluido para todos, pero no te pido que le regales una bolsa de dinero a nadie, lo que deseo es que el dinero se vea reflejado en el trabajo arduo, para que así el pago sea efectivo. Intercede para que mi familia, amigos y conocidos tengan mucho trabajo, que a la par les den lo que merecen y haya equidad para todos. Anoche mi hijo me preguntaba por qué no había dinero para todos, así los ladrones no tendrían que robar.

    ¿Sabes Santa? Se me hizo un nudo en la garganta. Sí, quisiera más trabajo para todos, y así no temer que un ladrón quiera de nuevo entrar a mi casa y robarse las cosas que compramos gracias a nuestro esfuerzo.

    Mi tercer deseo, seguro tienes una idea de qué es. Quiero mucho, mucho, mucho amor. Para mí, mis hijos y seres queridos. Inúndame con ese sentimiento para poder amar a mis hijos sin medida, abrazar más seguido a mi familia, elevar la amistad con mis amigos. Mucho de todo lo bueno que hay en este mundo se mueve gracias al amor, así que ese regalo o bendición debe ser el que abunde en este hogar que levanto junto a mis niños.

    Gracias Santa por tomarte tu tiempo para leer esta carta que te escribo desde la tranquilidad de mi casa, mientras mis niños están en sus últimos días de escuela antes de salir de vacaciones. Gracias también por todos los regalos que me hiciste llegar cuando niña; los recuerdo con tanto amor. ¡Incluso cuando después de dejarlos bajo el árbol no cerraste la puerta! Gracias por ser parte de la ilusión de mis hijos, mía y de todos los niños del mundo. ¡Que tengas buen viaje, nos leemos el próximo año!

    Besos, Any.

    P.D. Tus galletas y vaso de leche estarán listas bajo el árbol.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    Foto Any Fuchok.

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  • A bailar «Paseo en Trineo»

    A bailar «Paseo en Trineo»

    Se acerca fin de año, y con ello los eventos previos a las vacaciones de diciembre en todas las escuelas. El colegio de mi hijo no será la excepción y esta será su primera participación en un festival escolar. A mi pequeño y sus compañeritos les toca «bailar» la canción «Paseo en Trineo», un clásico de Navidad que ha sido interpretado por varios artistas, pero a él le tocará bailar la cantada por las gemelas mexicanas Ivonne e Ivette.

    Tengo varios días pidiéndole a la Miss que me pase el cd para quemar el tema y pasarle unas copias a las mamás para que los niños «ensayen» en sus casas, pero no había forma que llegara el disco; gracias a mis hermanos por ponerse las pilas, ya que me pasaron la canción por el MSN, que ellos consiguieron con sus amigos por la red.

    Cuando se la puse a mi hijo se quedó estático… yo pensé «oh, oh»… se me hizo raro porque le ponía las interpretadas por otros artistas y bailaba y aplaudía (quizá se acordaba de su rutina), en fin, que no se como la pasaremos en la posada del colegio.

    Otro punto es la ropita, para variar otro disfraz, será de Santa Claus, y yo como vocal del grupo tuve que dar algunas vueltas para coordinar quien nos hiciera el traje, los costos, la tela y demás; ya quedó todo resuelto, ahora solo falta a esperar que nos los entreguen y todas las mamás quedemos contentas con lo adquirido.

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