Etiqueta: respuestas

  • El respeto a la lactancia ajena… ¡es la paz!

    El respeto a la lactancia ajena… ¡es la paz!

    Hace unos días me vino a la cabeza uno de los recuerdos que más me hizo estallar de coraje cuando me encontraba amamantando a mi primer hijo.

    Pero no me adelanto, les cuento un poco el inicio de la historia.

    Como toda mamá primeriza, el inicio de la lactancia materna me fue dolorosa, ¿Para que las voy a engañar? ¡Sí duele, y mucho!

    Solo los días y la madre naturaleza te ayudan a sobrellevar los tiempos perfectos en que se normaliza la lactancia y deja de doler la succión, ya sea por mal agarre, mala posición o todo aquello del cuál tuve conocimiento previo al nacimiento de mi bebé, haciendo casi un escaneo de lecturas de este tema.

    Fue una primípara que tenía toda la teoría y cero de práctica, y como dicen por ahí, mi hijo y yo nos graduamos al mismo tiempo a la hora de su nacimiento.

    Entre lágrimas, pads de algodón y pausas para amamantar andábamos por la calle siguiendo nuestra vida; aprendí a ignorar las miradas que reprobaban mi lactancia pública, o de hombres morbosos que no entendían el acto de amor de alimentar a un bebé

    ¡Qué no es otra cosa, ni era de parte de mi vida diaria andar con la boobie de fuera por mero deporte.

    Y la verdad es que tampoco me sacaba todo el pecho para alimentar a mi criatura, solo una parte suficiente donde pudiera agarrar el pezón y pudiera a-li-men-tar-se, lo demás estaba plenamente cubierto con mi blusa y el propio peque.

    Así pasaron los meses, y al cruzar el año de vida, mi hijo no tenía intensión de destetarse y yo tampoco tenía prisa de alejarlo.

    Habíamos hecho de la lactancia ese vínculo especial que una madre tiene al verse reflejada en los ojos de su hijo cuando amamanta

    Opinólogos en todos lados

    Una persona cerca a mi, ya me tenía agobiada con la cantaleta de “¿Cuándo lo vas a destetar?”, “Ya sólo le estás dando agua con sangre”, “Tu leche no lo está alimentando”, “Por eso es que está tan apegado a tí”… y linduras en ese estilo que me tenían literalmente frita.

    Un día me dijo sin mayor vergüenza: “Cómo que ya está muy grande, ¿no?, ¿no te da pena, todavía no le vas a quitar el pecho?”, en esa ocasión no pude más, y le solté lo que hasta ese momento me había guardado por respeto ¡Pero ya se había pasado!.

    Soy pacífica y positiva, pero esa vez no pude más y le respondí con una frase que tenía atorada hacía mucho: “¡Pues fíjate que le voy a dar hasta que se pase de mis tetas a las de su novia!.”. Ví sus ojos voltearse como película de terror, se hizo el silencio incómodo y jamás me volvió a molestar.

    ¿Qué si fuí grosera? Es muy probable. ¿Me dejó de molestar con el tema? Totalmente.

    A veces las personas entrometidas están allí porque las dejamos, ¡no las paramos y yo ya estaba cansada!

    Era mi hijo, mis tetas, mi leche y yo lo estaba criando, no me estaba ayudando en nada mas que en ponerme de mal humor con sus opiniones ahora sí mala-leche.

    ¡Con esa frase defendí nuestra lactancia, que nadie eche a perder la tuya!

    Foto vía

    ¡Síguenos en Facebook! Da click aquí —> Mamá de Alta Demanda ♥

  • 5 niños nos dicen como entra un bebé en la panza de mamá

    5 niños nos dicen como entra un bebé en la panza de mamá

    Los niños nos sorprenden día a día con su ingenio y el tema de la sexualidad no es la excepción, hasta hace dos generaciones este tema, que era considerado un tabú, se ha ido abriendo paso en la información para las familias y sus integrantes.

    Los padres se han preocupado para que el tema sea correctamente entendido por niños y adolescentes, para así evitar en el futuro embarazos no deseados, abortos, enfermedades venéreas y demás problemas.

    Nuestros niños de hoy con la mente más abierta y centrada, rodeados de su halo natural de inocencia nos dan su explicaciones de como creen que los bebés crecen en la panza de su mamá. ¡Te encantarán sus respuestas!

    “Hay una bolsita dónde tienen varios glóbulos, como pececitos, y de vez en cuando se abre un hoyito y se sale un globulito y recorre un largo camino, de pronto llega a una base y entonces el globulito, sale de la tubería dónde está y se queda ahí y se va formando una bolsa de agua donde crecen los bebes”… Matías, 6 años

    “Si sale por la vagina entra por el mismo lugar…” Juan Pablo, 4 años

    “Diosito los manda, se meten por unos tubitos que tiene mamá por la sangre”. Gael, 5 años 

    “Dios los manda a la panza y su mamá les da de comer”. Carolina, 4 años

    “Dios pone el bebé en la panza y después crece, crece ¡y crece! Abigail, 4 años

     

    En cuanto a lo que deben saber los niños sobre la sexualidad, es importante que como madres estemos preparadas para dar la respuesta indicada y no confundirnos, ellos tarde que temprano lo platicarán entre amigos en la escuela y es mejor que sepan por boca de mamá o papá la respuesta correcta a sus dudas. ¡Evitemos la desinformación!

    ¡Pregúntale a tu hijo como creen que los bebés entran en la panza de sus mamás y comparte con nosotros!

    Foto Vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.