Etiqueta: pila

  • Mi hijo me llama por mi nombre de pila, ¿debo corregirlo?

    Mi hijo me llama por mi nombre de pila, ¿debo corregirlo?

    Hoy iniciamos una serie de post colaborativos que tratarán de dar respuesta a tus preguntas sobre maternidad, parto, post parto, sicología, lactancia materna, tips y cualquier duda que tengas sobre tus hijos, su crianza y el ser mamás.

    El panel de expertas está conformado por las mamás blogueras de Disney Babble México, ella son Any Fuchok, Dessy Martínez, Isis Lugo, Susana Silva y Chuy Cruz, quienes responderán a tus dudas a título personal. La pregunta de hoy es:

    “Mi hijo me llama por mi nombre de pila, ¿debo corregirlo?

    “Yo creo que el que te llame por tu nombre no es una falta de respeto, quizá escucha que la abuela, tu familia y amigos te llaman así y es una forma de confirmar tu persona. Creo mientras te llame con cariño y respeto no tendría problema, hasta considero que es una etapa en su crecimiento. Pero si te gusta que te diga ‘mamá’ o ‘mami’ entonces reafírmaselo.” 

    Any Fuchok, escribe en su blog Mamá de Alta Demanda y es parte de las blogueras mexicanas de Disney Babble.

    “Coincido con Any, si es sólo una etapa está bien mientras lo hagan con respeto, nuestros hijos van a pasar por diversas etapas y no quisiera que en algún momento tuviéramos un conflicto por esto, no me sentiría cómoda, así como no me agrada la idea de que nos hablen de “usted”, respeto a las personas que lo hacen pero siento que hay una barrera entre ellos, tal vez estoy en un error pero es mi sentir.”

    Chuy Cruz, escribe en su blog Mamá Extrema y es parte de las blogueras mexicanas de Disney Babble.

    “A mi no me agrada que me digan por mi nombre mis niños, prefiero mamá, amiga, o cualquier apodo cariñoso y si lo hacen es para provocarme juntando. Creo que de forma muy normal puedes decirles que prefieres por el amor que le tienes que no te hable por tu nombre en caso de que te desagrade. Explicarles los motivos es mucho mejor que solo dar un no tajante.

    Si no te molesta pero temes el prejuicio de la gente al escucharlo puedes comentarlo con el y pedirle que solo te llame por tu nombre en casa si no quieres lidiar con terceros en este tema. Como muchas cosas en la familia solo nosotros tenemos la última palabra, espero que mi idea te sea útil para tomar la mejor decisión.”

    Dessy Martínez, escribe en su blog Familia en Tribu y es parte de las blogueras mexicanas de Disney Babble.

    “En lo particular, a mí no me gustaría que mi hija me llamara por el nombre de pila. No porque lo sienta como falta de respeto, al contrario, es bueno que sepa cómo me llamo en caso de algún problema, pero creo que el que se acostumbren a llamarnos mamá implica el entender que existen límites y reglas en esta relación de crianza. Los amamos mucho, seremos sus confidentes y cómplices, pero no somos iguales a sus amigos o conocidos, tenemos ese nombre especial que nos diferencia del resto del mundo. Además, me encanta ese título: mamá.”

    Isis Lugo, escribe en su blog Mamá y Maestra y es parte de las blogueras mexicanas de Disney Babble.

    “En mi opinión más que el nombre que utilice para llamarte son las formas. Si se refiere a ti por tu nombre de pila de manera educada no hay por que corregirlo a menos que esto te haga sentir incómoda. Si este fuera el caso explícale que prefieres que te llame mamá.”

    Susana Silva, escribe en su blog Mamá Moderna y es parte de las blogueras mexicanas de Disney Babble.

    ¡Mándanos tu pregunta en los comentarios!

    Foto Vía

    ¡Sí­guenos en Facebook! Da click aquí Mamá de Alta Demanda.

  • Ideas: Sacramento y fiesta de bautizo

    Ideas: Sacramento y fiesta de bautizo

    ¿Cómo me organicé? ¡Aquí mi crónica!

    Para empezar mi mamá se fue a dormir a mi casa desde el viernes por la noche para ayudarme con los pendientes que se presentaran, sobre todo con el niño para que yo pudiera estar más libre de gestionar.

    El timbre nos despertó a las 7 am con el chico del servicio de los globos; más tarde llegaron los del servicio de banquetes que me proporcionaron las sillas, mesas, loza y cristalería. A la hora llegó el señor que nos hizo una gran olla de frijoles charros, todo caminaba bien y en tiempo.

    Lo que no llegó a tiempo y me hizo enojarme mucho ese dia fue el servicio de una chica a la que le pedí una fuente de chamoy, aparte de que llegó a montar tarde, regreso a medio servir cuando ya tenía 10 invitados en casa.

    El pastel me lo entregaron a su hora. En la iglesia nos requerían 12.45 hrs porque el sacramento comenzaba a las 13:00 pm, eran las 12 pm cuando apenas me fuí al salón a cepillarme el cabello, me tuve que llevar al peque que ya estaba casi vestidito porque mi mamá y mi marido apenas se estaban bañando.

    Yo ya estaba vestida y maquillada pero con unos pelos de loca mientras el stress se me subía como la espuma por la hora… eso que no mencioné que mi marido se llevó a lavar la camioneta y a comprar unos detalles que hacían falta en casa para la fiesta… eso me tuvo en filo… en fin…

    Llegamos puntuales a la iglesia, en este ocasión por ser sábado no se realizó misa, solo el sacramento, donde estuvieron cuantro pequeños de distintas edades recibiéndolo, lo más extraño que nos pasó es que comenzó el padre a hablar y los padrinos no habían llegado… ¡nos queríamos morir!

    Tuvimos que pedirle a mi mamá y a una tía que fungieran de «padrinos emergentes», pasaron como 15 minutos del sermón cuando por fin llegaron y calladitos se pusieron junto a nosotros, la verdad en ese momento sentí entre alivo y enojo pero gracias a Dios llegaron a tiempo después de todo.

    Se dieron todos los pasos, la bendición, la unción, el agua, fue todo muy bonito y gratificante… ¡tanto esperarlo y pasó tan rápido!

    Nos trasladamos a la casa y entre que esperábamos más invitados a las 2.30 pm decidí comenzar con la comida, estuvo delicioso, un menú sencillo, no optamos por un banquete si no algo que aplicara para todos los gustos ¡y creo que le atinamos!

    Los niños disfrutaron de la fuente de chamoy con diversas frutas a la vez que los veía jugar en el jardín con mi hijo.

    Más tarde rompieron la piñata, que fue de Cars, el personaje favorito de mi hijo, después siguió el tradicional bolo y más tarde la gran sorpresa para mi hijo: ¡Un coche eléctrico de Cars, se volvió loco de felicidad!

    La fiesta se mantuvo en la sobremesa y más tarde prosiguió la abertura de los regalos y la partida de pastel. Todo quedó muy bonito y cuando las familias se comenzaron a retirar se les agradeció la participación con el paquete de regalo que con mucho cariño preparamos para ellos.

    Ni que decir que acabamos cansados pero muy felices, primero por presentar a nuestro hijo ante Dios y que ya se encuentre en el Espíritu Santo, así como por el éxito que fue para nosotros nuestra fiesta.

    Fotos: Any Fuchok y Vía

    ¡Síguenos en Facebook! Dá click aquí —> Mamá de Alta Demanda ♥