Etiqueta: perro

  • Vivir con niños y con gatos ¡se puede!

    Vivir con niños y con gatos ¡se puede!

    Mi hija menor añora un gatito, ella no sabe de razas o que si los gatos son peligrosos para la salud, raspan todos los muebles de madera de la casa o dejan mucho pelo por todos lados, ella quiere un gatito blanco muy pequeño, darle leche y que le acompañe a jugar a las muñecas. Ponerle un moño rosa y llamarla simplemente “gatita”, así de romántica y sencilla mi Pulguita.

    Desde hace un par de años mis hijos comenzaron con el deseo de tener una mascota en casa, pero también como mamá me preocupaba el trabajo y compromiso que ello implica.

    Desde hace unos meses tenemos a Perry, nuestro cachorro Boston Terrier que ahora tiene 8 meses, es muy juguetón y travieso, me pregunto si la presencia de un felino en casa puede llegar a ser una buena idea.

    Consultamos con el veterinario de Perry, el Médico Veterinario Zootecnista Fernando Hernández, para que nos diera algunos consejos si nos animamos a tener un gatito en casa y esto fue lo que nos dijo:

    • La caja de arena es fundamental, es indispensable que siempre esté limpia y ordenada. Hay que sacarla al sol una vez al día y vaciarla al menos una vez a la semana si queremos un gatito feliz. Si tienes dos gatos entonces considera dos cajas para evitar la competencia. Hay muchos tipos de cajas, trata de considerar el carácter de tu gato antes de elegir alguna, incluso en el mercado hay algunas ligeramente perfumadas que pueden amar o rechazar si les disgusta el olor.
    • El respeto a la mascota es básico, enseñar a los niños desde el primer momento que no se les jala la cola y que los gatos no les gustan tanto los abrazos como a los perros puesto que son más independientes.
    • Consulta con tu pediatra si tienes dudas con respeto a si puede interferir una mascota felina con la salud de tu familia, es mejor tener la respuesta de un experto que mil consejos bien aventurados.
    • Considera adoptar, hay muchos gatitos en la espera de un dueño que le brinde amor y cuidados, checa con amigos, vecinos o en tu comunidad si alguien está necesitando dar en adopción a los suyos.
    • Una mascota, ya sea perro, gato o ave no debe ser considerada nunca como un juguete, como papás debemos ser los primeros en valorar el compromiso a largo plazo con el animal, así como los cambios de vida que conlleva tener un animal en casa.

     

    Ante todo discutan el tema para que no existan conflictos futuros y la mascota sea la que pierda el cariño de una familia. ¡Suerte!

    Foto Vía

     

  • Mi perro hace pipí por toda la casa ¡ayuda!

    Mi perro hace pipí por toda la casa ¡ayuda!

    Bajo esa premisa hice mis búsquedas en internet cuando mi cachorro Boston Terrier llegó a casa. Al principio era tanta nuestra emoción de tener a este cachorrillo de color negro y blanco con cara chata que el que hiciera sus necesidades por toda la casa era una gracia. Hasta que el olor y los niños jugando en los mismos sitios nos indicaron que era mejor enseñar al perro a orinar en un lugar específico en vez de estar limpiando por todas partes. ¡Te cuento como le hicimos para que lo practiques con tu cachorro!

    • Cuando el perrito acaba de llegar a una casa nueva es normal que esté desubicado y no sepa dónde dirigirse a hacer pipí, siendo lo más fácil ir dejándolo donde camina. Cuando esto suceda, pon un papel periódico en el lugar que hizo y ya que esté empapado lleva ese papel al área destinada por ustedes para que haga sus necesidades.
    • Limpia inmediatamente el área orinada con agua y jabón, evita los limpiadores con aromatizante y lejía porque el can tiene un gran olfato y podrá captar los aromas, es mejor lo simple.
    • Existen en el mercado sprays atrayentes para perros, que tienen un líquido similar al olor de la orina canina y que no molesta a los humanos, puedes mojar el periódico o área donde quieres que el perrito haga sus necesidades y casi como magia el animal se dirigirá a ese punto.
    • Si tienes un jardín aunque sea pequeño es la mejor opción para ello. Cada que tu cachorro se haga dentro de casa le dices enérgicamente “NO (su nombre), inmediatamente sácalo al jardín y dile por ejemplo “Pipí afuera”, que te escuche la orden y verás que con las repeticiones aprenderá rápidamente.
    • No grites, no golpees, no regañes con coraje. Si bien puede desesperarnos el encontrar “regalitos apestosos” por toda la casa, lo mejor es tener paciencia. Imagina que el cachorro es como un niño al que le estás quitando el pañal, el también necesita aprender pero no a base de maltrato.

     

    Perry, mi cachorro llegó a casa el día que cumplió 4 meses, y la enseñanza del “pipí afuera” nos tomó ocho semanas. Si tienes un nuevo perrito, quizá pueda parecer mucho, pero de verdad que funciona, nosotros ya no padecemos de accidentes dentro de casa y que en consecuencia tengamos que regañarlo y se sienta agredido por su familia humana.

    Fue así como nuestro Boston Terrier, aprendió tras varias semanas a prueba y error, porque aunque no hablamos idioma perruno estos pequeños son muy inteligentes y aprenden rápido. Cuando le repetimos una orden constantemente, así que no decaigas en el empeño y junto a tu familia continúa trabajando con tu perrito quien pronto aprenderá y te sorprenderá con sus acciones.

    ¿Cuál crees que sea la mejor técnica para adiestrar a un perro a hacer sus necesidades fuera?

    Foto Via

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: Tener una mascota nos cambió la vida

    #YoConfieso: Tener una mascota nos cambió la vida

    Hace un tiempo escribí sobre la importancia de tener una mascota en casa, compartía todas las cosas buenas que nos brinda un nuevo integrante en el hogar, que nos llene de gozo y energía. Las opciones son muchas: un perro, un gato, un pez, un hámster, un loro, etc.

    Tiene ya algunos meses que mi esposo y yo veníamos acariciando la idea, tomando conciencia de lo que ello confería: el gasto de la compra, comida, vacunas, veterinario, cama, juguetes, accesorios y demás mundo que existe para las mascotas. Descubrimos cosas que no sabíamos que serían de gran utilidad, como un bloqueador de olores, un tapete de césped para hacer pipí en interiores y demás cositas que va uno conociendo en el día a día.

    Pero sobre todo lo más importante: aceptar que un perro requerirá de nosotros por los próximos 15 años de su vida, que se volverá parte de nuestro diario y que como un niño pequeño necesitará de nosotros la mayor parte del tiempo. Como mamá de dos hijos de alta demanda el temor a lo desconocido, ya estaba superado.

    El plan era -como ya habíamos preguntado en una veterinaria de mi ciudad- acudir a solicitar la raza que queríamos, mi apuesta era un Pomerania lo más pequeño que pudiéramos llevar a casa. Porque mis hijos aunque estaban muy ansiosos de un cachorrito, no estaban acostumbrados a ninguno y les ganaba el miedo a las ganas.

    La recomendación experta

    Era de un perrito de hasta tres meses, para que los peques se acostumbran a la naturaleza del animal sin temores, y con esa idea nos quedamos esperando que llegara el momento.

    Una noche de octubre llegó nuestro perro a casa. Mis hijos estaban durmiendo y por más que les hablé no se movieron ni un centímetro. Un pequeño cachorro que ese día cumplía 4 meses entró a mi casa temblando de miedo, sus colores eran blanco y negro, sus orejas grandes, triangulares y picudas como las de un gato, su primer nombre en casa fue Cat-Dog.

    No fue Pomerania, ni fue comprado, el cachorro llegó a nosotros como un regalo de un familiar de mi esposo y no dudamos en aceptar.

    La mañana siguiente mis hijos despertaron con miedo, pero con muchas ganas de conocer al nuevo integrante de la familia, fue así que dos nombres se pusieron en disputa: Perry y Blanca Nieves… Nuestro pequeño Boston Terrier fue ganándose poco a poco la confianza de mis hijos: mordía, rasguñaba, les brincaba encima para jugar, cosas que los pequeños no estaban acostumbrados y que les parecía amenazante.

    El nombre elegido fue Perry, por “Perry el Onitorrinco” de Phineas y Ferb. Ahora Perry el Boston Terrier reconoce su nombre a la perfección. Ha sido un mes muy arduo donde hemos trabajado la enseñanza de hacer sus necesidades fisiológicas en el jardín y no en las alfombras y tapetes.

    Tiene dos camas, pero aun así prefiere estar sentado junto a nosotros en el mueble de la sala. Estamos conociendo un mundo de marcas de croquetas, vacunas veterinarias, el cuidado de sus ojos y ver su carita triste cuando recibe un regaño.

    ¿Qué es lo mejor que te puede dar un cachorro? ¡Todo su amor!

    He notado el amor que mis hijos le tienen a su “hermano menor”, tras un suceso que puso sus lágrimas al borde, cuando el cachorro brincó el portón en casa de la abuela paterna y se salió hacia la calle. La niña me llamaba con gritos desesperada “Mami, Perry se salió, Perry se salió” mientras el estrés nos ganaba a todos buscando la llave.

    Afortunadamente un vecino cercano nos ayudó a contenerlo. Tras un mes de convivir con mi hijo canino, nos ha enseñado que el cariño se puede dar entre humanos y mascotas, que podemos extrañarlos y preocuparnos por su seguridad, que la vida no la verás igual y que no solo tendrás una mascota si no que todos las demás mascotas del mundo se te harán tan bonitas y buenas que querrás tener cada vez uno más.

    Foto: Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Por qué digo SI a una mascota en casa

    Por qué digo SI a una mascota en casa

    Cuando era niña solo tuve una mascota en casa y por un tiempo muy corto, era un perro al que llamamos Ruffo, un perrito sin raza que adoptamos gracias a una amiga de mi hermana. Era un cachorrito muy cariñoso que creció muy rápido y mi mamá, al ver que no lo cuidábamos como habíamos prometido, nos dijo que lo teníamos que regalar y así fue que Ruffo se marchó.

    A los pocos meses fuimos a visitar a la amiga que lo recibió y grande fue nuestra sorpresa al ver a Ruffo emocionado de vernos, se nos echó encima y estaba loco de felicidad, son de esos momentos que nunca olvidas.

    Las mascotas nos aman incondicionalmente, no les importa si los niños son guapos o si se portaron mal en la escuela, ellos demostrarán siempre el amor a su pequeño amo.

    Soy muy creyente de que los perros ayudan a sanar padecimientos físicos y emocionales, tanto a los adultos como a los niños. Los animales de compañía tienen una gran percepción de nuestros sentimientos, ayudan a aliviar el estrés y nos hacen sentir menos solos.

    Sé que hay muchos papás que opinan que una mascota, en especial un perro o un gato pueden ser animales sucios, puede ser cierto si no se le dan los cuidados adecuados, pero mientras se aseen y se les procuren sus vacunas en los tiempos que indica su médico, no hay porqué pensar en los factores que podrían poner en riesgo la salud de los pequeños.

    Mi esposo y yo hemos tomado la decisión de que queremos que nuestros hijos crezcan con una mascota. Ya hemos tenido peces Beta pero la interacción obviamente no es igual, por eso en el mes de diciembre daremos el gran paso para tener un cachorrito en casa, mientras alistaremos todo para que el nuevo integrante de la familia sea recibido con mucho cariño.

    ¿Qué valores aprenden los niños mediante una mascota?

    • La responsabilidad.
    • La sensibilidad.
    • El interés por otros seres vivos
    • El compromiso

    Foto: Flickr/Don LaVange

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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