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  • ¡Esta noche llegan los reyes!

    ¡Esta noche llegan los reyes!

    Empezamos la mañana muy temprano, como todas las mamás con hijos pequeños que saben que no hay vacaciones ni días festivos que sus pequeños duerman a pierna suelta, la verdad es que así no funciona, los niños tienen tan marcado su reloj interior que despiertan igual cualquier día del año.

    Para esta fecha Santa ya cumplió el primer cometido y hoy espera el redoble de sus amigos Los Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltazar que visitarán las casas de los niños del mundo, que para aminorar el cansancio de su travesía les dejan muchas veces galletas, un sandwich y hasta agua y pasto para sus animales. Una cortesía de nuestros peques para los viajeros de Oriente.

    Si queremos que los reyes dejen regalos por la casa, la tradición marca que es necesario dejar un zapato del niño bajo el árbol de Navidad, o junto a una ventana. Tener la carta listacon los obsequios que desea, y por supuesto la cálida bienvenida a nuestra casa con la cortesía que mencionaba.

    Así los Reyes Magos se sentirán agradecidos por el detalle de los pequeños de la familia, quienes podrán notar que les gustó su comida, al ver que tiene una mordida el bocadillo o la galleta, o que los animales acabaron con el agua proporcionada, ¡la cara de los niños al notarlo es para grabarla en video!

    Cuando era niña…

    Los Reyes Magos tenían la maravillosa costumbre de dejar el piso junto al árbol cubierto de globos de colores, una imagen que conservo en mis recuerdos con total felicidad, tan así que los Reyes Magos también lo hacen en casa con mis hijos, y es fantástico verlos divertirse entre globos y sus juguetes recién regalados.

    Una forma de que mis hijos no se llenen de juguetes en esta temporada de consumo excesivo y que practico desde hace varios años es la siguiente: les digo que a Santa Claus solo le pueden pedir un regalo porque él es “solo uno” y que tiene que hacer todavía muchas entregas, así que deben pensar bien lo que quieren.

    Así con Los Reyes Magos como son tres pues pueden pedir tres cosas, ya sean juguetes o alguna otra cosa que deseen. Los tiempos no están para hacer derroches, la economía de nuestros padres o abuelos varía de la nuestra, además que enseñarles a los hijos el valor de las cosas está en nosotros. Llenarlos de juguetes en estas fiestas no nos hace mejores padres, aprendemos entonces a tener control y transmitirles a ellos el valor de los obsequios, sea ropa que necesiten, un par de zapatos, un videojuego o una muñeca, es difícil pero no imposible.

    ¿Qué pidieron tus hijos a los Tres Reyes Magos?

    Foto Via

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Cómo crees que Santa hace todas sus entregas en Navidad?

    ¿Cómo crees que Santa hace todas sus entregas en Navidad?

    Sin duda no hay nada más maravilloso que el candor de la inocencia infantil, nuestros niños están a la espera con la carta ya mandada en el globo, los zapatos bajo el árbol o el calcetín colgando, pero, ¿cómo es que se imaginan nuestros peques que Santa Claus hace las entregas puntuales a todos los niños del mundo? El gordito de rojo cada vez está más cerca de llegar a casa y los niños del mundo lo esperan con anhelo mientras te comparten trazos de su imaginación. Ven y disfruta de las frases de nuestros niños, mientras recuerdas como imaginabas la llegada de Santa en Nochebuena.

     

    “Yo pienso que se dividen, cada uno va a una casa diferente y así avanzan más rápido”

    Pedro Hernández Consuelos, 6 años

     

    “Primero se lo deja a un niño, luego al otro niño, después al otro, ¿cómo le hace? ¡No sé! Creo que usa mucha magia para mover su trineo”

    Ana Carolina Tapia,  4 años

     

    “Creo que los duendes de Santa lo ayudan y se van caminando o en otro trineo”

    Héctor Luis Tapia, 7 años

     

    “Hay varias maneras, pero la más lógica es que se divida en varios Santas y sus hermanos viajan a todos los países en sus trineos. La otra manera es que su trineo sea híper súper rápido”.

    Matías Pérez Salinas, 7 años

     

    “Entra por la ventana de las casas cuando todos están dormidos. Debes dormirte si no no llega. Como son muchas casas a veces deja los juguetes antes de Navidad y los renos los estacionan en el techo. También los  duendes y los hijos de Santa le ayudan a entregar”

    Nicolás Maya, 6 años

     

    “Entra por la chimenea y te deja un regalo y cuando despiertas lo ves… Y para que le dé tiempo usa las palabras jo jo jo ¡Feliz Navidad!”

    Sofía Martinez Farías, 4 años

     

    “Los entrega con su bolsa de Navidad que tiene regalos donde los niños escriben una carta para saber que quieren, porque si no le escriben Santa no podrá saber que quieren y no tendrá juguetes, y que la carta se pone en el árbol, y Santa trae los regalos con su trineo y los renos”.

    José Antonio Trujillo Morales, 4 años

     

    “En un trineo utilizando polvos mágicos como los de Peter Pan”

    Victor Cervantes Medina, 7 años

     

    “Duerme a todos y llega en el trineo, entra a las casas por el arbolito de Navidad, por la estrella, se come todo lo que hay porque esta gordito y deja los regalos antes de irse”.

    Jorge Cervantes Medina, 4 años

     

    “Detiene el tiempo con magia mientras están dormidos todos, si no no podría llegar a todos lados.”

    Ivett Montserrat Ruiz Sánchez, 9 años

     

    Foto Vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿A tu familia le gusta leer?

    ¿A tu familia le gusta leer?

    Mi papá fue la persona que me introdujo al mundo de los libros. Gracias a su insistencia en mi infancia pude adentrarme a conocer la magia que se esconde detrás de las letras; recuerdo su palabra persistente: “¡Lee!”, fue así como a mis cortos años me obsequió un pequeño ejemplar de “El Principito”, de Antoine de Saint-Exupéry, y se convirtió en mi primera lectura después de los libros de textos escolares.

    Recuerdo que le avanzaba unas quince páginas, me cansaba, lo dejaba y lo retomaba dos días después… desde el principio. No se me ocurrió pedir apoyo en un control de lectura a mi papá o mi mamá, hasta que un día siendo apenas una pre-teen me puse las pilas y decidí acabar con el libro porque ya eran muchas veces las que lo reiniciaba.

    Fue así que conocí a: El Aviador, El Planeta B 612, La Rosa, Los Volcanes… una maravilla de cuento corto que ahora recuerdo con mucho cariño en mi adultez, y mientras escribo este post estoy pensando en ir a la librería por un ejemplar para regalarle a mi hijo mayor próximo a cumplir siete años.

    En casa amamos los libros

    Por ese cariño a la lectura que decidimos que los niños deberían tener siempre ejemplares cercanos a ellos para que fueran parte de su vida y de su entorno, que pudieran estar a la mano en los momentos que necesitaran navegar por las letras y dibujos sin distinguir un autor, porque pienso que todas las lecturas son buenas, todas nos enseñan algo que perdura en nuestras vidas.

    Los primeros ejemplares infantiles que hubo en casa fueron los de Baby Einstein, mi hijo mayor se dio gusto con todas las imágenes adecuadas a su edad, fueron fabulosas en sus primeros dos años, y por supuesto que también mi hija menor disfrutó de las diferentes enseñanzas de esos bellos libros que aún conservo, y que cuando los hojean platican orgullosos y con un nivel de inteligencia superada que es “para bebés pero que están bonitos”. Es un compendio excelente que recomiendo mucho a las mamás con hijos pequeños.

    Ahora con mis chicos más grandes, el gusto por el conocimiento que otorga los libros crece. El mayor que ya lee perfecto, le gustan los cuentos de terror, los libros de actividades y los cuentos antes de dormir. Atrás quedaron las historias de su amigo Rayo McQueen que comprábamos y leíamos muchas veces en el día, desde los padres hasta las abuelas. Hoy las lecturas de mi hijo han cambiado, pero de lo que me siento más orgullosa es que adore entrar a una librería y disfrute el poder seleccionar que llevar a casa.

    ¡De mi hija menor aún disfruto de algo muy especial! Con apenas cuatro años ella cuenta las historias basada en los dibujos que presentan las páginas, un poco sacando recuerdos de su memoria y otro poco inventándole, ¡para mi es hermoso! Cuando quiere saber lo que realmente pasó entonces acude a su hermano para que le lea palabra por palabra y entonces sepa lo que le pasó a algunas de sus princesas favoritas en la historia.

    Se que muchas veces por la carga diaria de trabajo no tenemos tiempo de leer como quisiéramos pero si de verdad te gusta no dejes de hacerlo, al menos un capítulo antes de dormir te llevará a viajes fascinantes, historias románticas, monstruos de ficción o comedias ligeras como ningún otro medio lo logra hacer.

    ¡No dejes que tus hijos se pierdan esta aventura de viajar entre libros! Ubícalos en sus mesas, en la parte baja de un librero, cerca de sus camas. El amor de a la lectura es una gran herencia que le puedes dejar a tu familia.

    Foto: Flick/AnneCN

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Mi hijo tiene miedo y quiero ayudarlo

    Mi hijo tiene miedo y quiero ayudarlo

    Desde hace unos días mi hijo mayor de casi 4 años repite una frase muy seguida, esa frase es «Tengo miedo», y la verdad es que no me gusta.

    A lo primero que me dijo que tenía miedo era a ir al baño solo, es decir, ahora quiere que lo acompañemos la mayoría de las veces, hacer presencia y por supuesto limpiarlo cuando lo requiera, el punto es que no quiere estar sin vernos.

    Otra situación es cuando va a dormir. En vacaciones estuvo durmiendo con nosotros en nuestra cama y en la cuna-cama de su hermana en nuestra habitación, pero ya habíamos platicado con él que cuando éstas acabaran el regresaría a la suya, y el muy «convencido» decía que sí, pero unos días antes del cambio cuando comencé a ser reiterativa en el hecho, comenzó a decir que no quería porque tenía miedo, le cuestionamos a que y dijo que a las «sombras».

    El tiene una luz de noche azul en su lámpara. Lo que hicimos fue apagar la luz azul para que tampoco hubiera sombras derivadas de ese foquito, y no ha servido de nada, a mitad de la madrugada ya está en nuestra cama con la sorpresa de papá y mamá, y allí lo dejamos, somos cuatro en una cama.

    Anexada a esa frase hay una nueva, que me da mucho sentimiento, esa frase es «¿mami, siempre me vas a cuidar?», y lo dice con un tono preocupado y su vocesita; yo le respondo de muchas formas, con palabras que me salen del corazón, para que me entienda con sus cuatro añitos: que él y su hermanita son lo más importante para nosotros, que es nuestro hijito y que SIEMPRE lo vamos a cuidar. «Te vamos a cuidar hasta que seas un viejito hijito» le dije de broma hoy, y el me contestó «pero ahorita, antes de que sea viejito, ¿me vas a cuidar?», ¡mi padre, es que tiene la preocupación tangente!

    Pienso que esa necesidad o angustia se derivó de los días en que salí de viaje con mi esposo, cuatro días fuera de casa crearon un sentimiento de angustia que mi hijo no tenía. Cuando se duerme en mi cama por la noche tiene que hacer contacto físico, un brazo o una pierna tiene que hacer base con su madre.

    Lo abrazo, lo beso, le repito lo mucho que lo amo, aún así el miedo persiste.

    Foto vía

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