Etiqueta: naturaleza

  • ¿Cómo practicar la espiritualidad en los niños?

    ¿Cómo practicar la espiritualidad en los niños?

    Fui una niña con crianza católica, pero en mi juventud me alejé de la iglesia porque difería de algunas de sus enseñanzas, ahora que soy madre me preocupa el cómo criar a mis hijos en ese aspecto. Mi grupo de amigas practican diversas religiones y en un menor número mamás que no crían bajo ninguna de ellas, pero si en algo coinciden todas es que son buenas personas, buenas madres de familia que desean lo mejor para sus hijos.

    Por eso considero que debemos tener una base fundamental, donde la naturaleza, la luz y la energía nos acompañen siempre sin etiquetar a ningún ser humano con alguna creencia religiosa. Hoy compartimos una charla con Martha Aguayo, reconocida Coach de Vida y Espiritual, quien nos comparte sus enseñanzas para que podamos llevarlas a cabo con nuestra familia.

    ¿Cómo podemos promover la toma de conciencia espiritual y el diálogo en los niños?

    Los niños nacen sabiendo e intuyéndolo todo, el error lo cometemos los adultos que tratamos de inculcarles nuestras  propias creencias. Debemos hacerlo primeramente a través de la naturaleza, ya que es un lugar en donde los niños se sienten seguros y energéticamente fuertes.

    En ese medio puedes hablarle del amor que sienten por los animales, por las plantas, las flores, por las nubes y explicarles que Dios está en ese amor, que Dios está en todas las cosas bonitas que puede ver, que Dios es Amor. El niño hará preguntas quizá, pero casi nunca, porque a esa edad, todavía tienen inocencia e intuyen que es así, hasta que alguien les empieza a meter sus propias ideas de que Dios solo está en una iglesia.

    Hay que fomentarles el Amor desde muy temprana edad, hacia ellos mismos, hacia todo lo que les rodea y hacia Dios, un Dios que los ama y que está en todas partes, y hay que animarles a comunicarse con ese Dios, a hablarle, a darle las gracias y a ser su amigo.  Creo que es muy importante enseñarles a conectar con Dios directamente y enseñarles que los escucha, que les ayuda y que pueden ser amigos. Un Dios accesible y alcanzable con el que pueden dialogar.

    Se habla de que mientras más se conecten con ellos mismos, más cercanos están de lograr el propósito de vida. ¿Cómo debemos guiarlos los padres?

    Lo ideal sería que desde temprana edad les enseñáramos a meditar y a hacer yoga. Cuando hablo de meditación, no me refiero a que el niño pase horas sentado en flor de loto, pues muy pocos lo harían y a muchos menos les gustaría. Por meditar me refiero a enseñarlos a contactar con ellos mismos. Se le puede pedir al niño al estar en el jardín que cierre los ojos, que no hable por unos minutitos que respire profundo varias veces y que sienta, solo que sienta.

    Y sobre el Yoga, ya en muchas escuelas le están enseñando a los niños, en algunas de ellas lo primero que hacen antes de empezar la clase son 30 minutos de yoga, se ha demostrado que los niños rinden más enfocados y con mejores resultados. La  Yoga es un tipo de meditación active, cualquier niño o adulto conectado consigo mismo, es alguien que le lleva ventaja a los demás y que conseguirá más fácilmente sus propósitos en la vida, pues está bien centrado y su físico está integrado con sus emociones y pensamientos.

    Deseamos todos una base espiritual en cada familia, ¿con alguna religión tradicional o el respeto a la Tierra? ¿Cómo enseñar a los niños a comprender las diferentes ideologías y creencias?

    Tristemente los padres tratarán de pasarles a sus hijos sus propias creencias, en lo personal, tendría mucho cuidado de no hacerlo. Y aunque se tenga una religión, alimentarlos un poco con la opción de libre pensamiento. Es mejor decirle a los niños que ellos tienen esa religión porque esa es la tuya y así fuiste educada y crees que es lo mejor para ellos.

    Pero que como ellos vayan creciendo y conociendo su religión, irán explorando si está bien para ellos o no. También explicarles que los otros niños y personas se encuentran en la misma situación. Eso sería lo ideal, pues así el niño crecería con un criterio mucho más amplio y se cuestionaría las cosas, sin temor a estar equivocado.

    ¿Qué temas son los que más debemos recalcar espiritualmente en la infancia para madurar su luz interior?

    • Que Dios está en todas partes, Que Dios los Ama.
    • Que Dios es Luz, energía, amor y que siempre los acompaña.
    • Que en el momento que quieran y en el lugar donde sea, pueden accesar a Dios.
    • Promoverles el amor hacia sí mismos, hacia Dios, hacia el prójimo, hacia la naturaleza, hacia los animales y hacia todo. Promoverles  amor por este planeta en el que viven.
    • Enseñarles a ser seres humanos íntegros, que sus acciones concuerden con sus pensamientos y emociones. Seres humanos de bien, vivir en honestidad y paz, sin dañarse a sí mismos y a los demás.

     

    ¿Cuáles son los pasos para convertirnos en padres más comprensivos, que aceptan y aman a sus hijos?

    Transformarnos. Amarnos a nosotros mismos.  Antes de formar o transformar a alguien debes transformarte a ti mismo, debes de ser tú mismo ese cambio que quieres ver en los demás. Debemos de ser padres conscientes de que los hijos son prestados, que son almas que traen su propia misión y debemos apoyarlos y ayudarlos a encontrar su misión si es que no la recuerdan.

    Nosotros como padres tenemos la obligación de despertar y vivir en plenitud e integridad para poderle transmitir a nuestros hijos lo mismo, sino con palabras con el ejemplo de nuestros ser y actuar. Hay que tener mucho respeto por nuestros hijos y entender que no son iguales a nosotros, de hecho son totalmente diferentes, vienen cableados de una manera distinta. Recordar que vienen a algo en este planeta y hay que respetarlo, nos guste o no, nosotros solamente fuimos canales de amor para que estos niños pudieran venir al planeta.

    Martha Aguayo está dedicada a la sanación integral, donde logra que las personas puedan mantener un balance entre el cuerpo físico, mental, espiritual y energético. También es Reiki Master, Sanadora Reconectiva, Coach de vida y espiritual, Terapeuta Neurolingüistica y Terapeuta de flores de Bach.

    Foto: Flickr/Maggie Brauer

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¡Auxilio! Mi hijo nos vió teniendo sexo

    ¡Auxilio! Mi hijo nos vió teniendo sexo

    Es el temor de la mayoría de los padres cuando los hijos crecen. Captarnos en el acto se traduce a una de las situaciones más vergonzosas que como papás no sabríamos que responder.

    Y contaré una historia…

    Como dice el comercial “de la prima de una amiga”. Pues resulta que esa niña y su hermana menor, una noche se despertaron con mucho frío y no se les ocurrió otra cosa que ir a la habitación de sus papás para pedirles un edredón en vez de sábana para la cama.

    Las pequeñas no pasaban de los seis y de los dos años, y entre la oscuridad de la casa en la madrugada llegaron a la habitación de sus padres… ¡y que los encontraron en la faena! ¡Aún lo recuerdo claramente! Digo, cof… cof… aún la prima de mi amiga tiene el recuerdo imborrable en su memoria.

    Pues la niña mayor se quedó en shock, un poco paralizada viendo lo incomprensible. ¿Qué hacía su mamá haciendo que con su papá, tan extraño el asunto a esas horas de la noche?… ¡Y sin ropa!

    Lo primero fue el sentimiento de creer que había visto algo malo, lo que hizo inmediatamente fue salir de la habitación mientras que la menor quedó allí dentro, olvidada o viendo quizá también con extrañeza la situación, pero bueno, con solo dos años no creo que tuviera mucha idea de lo que estaba pasando.

    La historia termina muy parca, la mamá salió con la hermana menor de la habitación y le preguntó a la mayor “¿Para qué se levantaron?”, con un tono más molesto que apenado, “Es que teníamos frío y queríamos taparnos”, respondió.

    Acto seguido la mamá buscó una colcha gruesa, tapó a las niñas y se retiró a dormir… o a continuar lo que estaba haciendo. Y así, 30 años después, o es un tema que la mamá no recuerda o de plano prefiere no platicar, ahí se acabó el punto, sin ninguna explicación sobre el hecho.

    Y como digo, 30 años después no estoy traumada ni mucho menos, pero pienso que si me hubieran explicado que estaba pasando quizá hoy ni me acordaría, porque fue bastante bochornoso, en realidad a nadie nos gusta pensar que nuestros padres tuvieron sexo porque nosotras nacimos casi por obra del Espíritu Santo ¡ja!

    ¿Pero qué hacer si tu hijo te ve teniendo sexo?

    1. Calma. Hay que dejar inmediatamente el numerito y actuar lo más natural posible hacia el niño o niña y preguntarle qué necesita.
    2. Vístete. Ponte tu ropa y sal con el niño de tu habitación. Pregúntale que necesita, si tiene sed, hambre o tenía pesadillas, saber que fue lo que quería al ir a tu cuarto.
    3. Atiéndelo. Recuéstalo en su cama, abrígalo, revisa el aire de la habitación, llévalo al baño, lo que sea lo normal con mucha tranquilidad de tu parte, hacer un poco como “no pasa nada”.
    4. Si pregunta responde. Checa varias situaciones, quizá no vio nada porque estaba muy dormido cuando apareció frente a ustedes. Si te pregunta que estabas haciendo con papá puedes responderle que “estaban jugando”, “es la forma en que los adultos nos demostramos cariño: con besos, abrazos y caricias”, “Papá y yo nos queremos y nos lo demostramos cuando estamos solos”, frases como estas ayudan a los niños a recuperar su tranquilidad porque entiende que sus papás se quieren y así lo manifiestan. Si te insiste con algo como “pero parecía que mi papá te estaba haciendo daño porque vi que…” insiste con que es la forma en que los adultos se manifiestan su amor y que no tiene nada que temer. Quédate con él mientras se vuelve a dormir y da por terminado el asunto.
    5. Cierra la puerta con seguro. No está demás la indicación. Antes de ponerse románticos verifica que los niños estén dormidos o busca otra zona de la casa para prodigarse besos. La idea es pasarla bien con la seguridad de no tener testigos de sus caricias.

    ¿Ya pasaste por esta situación? ¿Cómo le explicaste?

    Foto: Flick/Nwardez

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Deben mis hijos verme desnuda a la hora del baño?

    ¿Deben mis hijos verme desnuda a la hora del baño?

    ¿Recuerdas el primer baño de tu bebé? Aquel momento mágico en tu vida en donde temblabas con la sola idea de dejarlo caer en la tina, de ponerle jabón en su cara o de echarle demasiada agua a ese bebecito que hacía apenas unas horas estaba dentro de tu enorme panza?

    Es uno de los recuerdos más vivos que tengo, me pasó con mi hijo mayor, y mis miedos me hicieron ceder ese momento invaluable a mi mamá. Con mi hija el primer baño se lo di yo, no me quedé con las ganas de probar que su primer bañito fuera dado por mi; emocionantes momentos los dos.

    Bueno pues esos recuerdos van cediendo espacios a otros, su primer patito de hule, su diversión al disfrutar de las burbujas, las figuras del baño en la pared, aquel barquito que metió en la tina para jugar, la muñeca de cabello rubio que se convirtió en su amiga de baño, muchas anécdotas que mediante su crecimiento siguen vivas en nuestra memoria.

    La vez que disfrutó en la regadera en los brazos de papá o aquel resbalón en el piso de la ducha y puede que hasta grabado el momento con la cámara del celular, estarán en nuestro archivo digital por siempre, y que bueno, porque llega un momento en la vida de nuestros niños que bañarse con papá o con mamá comienza a resultar diferente.

    ¿En que momento parar?

    Quizá la pregunta que nos hacemos todas es: ¿cuál es la edad es que los hijos deben dejar de vernos desnudas a las madres?, tampoco creo que exista una edad exacta, si bien podría decir que a los 12 años los niños todavía tienen ingenuidad e inocencia, lo podría hacer pensando en un recuerdo que tengo de un primo que se bañaba con sus papás y sus hermanos y justo tenía esa edad hace más de 20 años, pero claro que los niños de hace dos décadas no eran como los de hoy, entonces si pensamos en la edad debemos pensar que no debemos basarnos en ella si no en su madurez.

    Como mamás debemos estar siempre atentas a los comentarios que los niños expresen sobre la sexualidad para poder responderles de manera clara y no confusa.

    Si tu niño que cursa la primaria se baña contigo de forma común entonces la naturaleza de verte desnuda en el baño es un hecho normal, al igual sucede si se baña con su papá, está acostumbrado a ver genitales diferentes mientras que los pechos de la madre es una parte del cuerpo como lo pueden ser los glúteos o los brazos, así sin darle más importancia de lo que es.

    Cuando notes que tu hijo o hija comienza a cubrirse con su toalla porque a la nena le da pena que papá la vea desnuda, o que tu hijo no quiere que le laves sus partes íntimas entonces es el momento que como mamás debemos comenzar a dar espacio a su pudor e independencia, quizá si no ayudarlos a lavarles como normalmente le hacías al menos vigilar que lo hagan bien en lo que terminan de hacerlo de forma correcta.

    Es importante que también hables con tu esposo para que en conjunto trabajen sobre el cambio de dinámica a la hora del baño o a la hora de vestir a los pequeños. Checar si no fue una idea adoptada por algún compañero del colegio y solo darle la importancia que merece.

    ¿Pero deben mis hijos verme desnuda? Mi respuesta es que sí, mientras son niños pequeños y lo vean como algo normal. Ellos sabrán poner la pausa cuando ya no les resulte cómodo vernos ni que los veamos. La pregunta al cuándo será eso la responderá la madurez de tu hijo, y tú debes estar atenta a su requerimiento en un futuro no muy lejano.

    Foto: Flickr/Evil Erin

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Actividades para niños en vacaciones

    Actividades para niños en vacaciones

    Tengo dos semanas con los chicos en casa, más bien con el mayor que ya salió de vacaciones, quien junto con la menor han formado algo a lo que llamo «El dúo tornado» y es que mediante la nena crece noto que se van complementando de una manera maravillosa.

    Este año no hubo curso de verano para el peque, así que como buena mamá creativa me dispuse a idear que poder hacer para entretener a este par en casa, al menos antes de salir realmente de vacaciones.

    Aunque igual tengo que seguir con las actividades del diario busco un momento en el día para hacer algo diferente con ellos, que se den cuenta que es una temporada de descanso, risas y diversión.

    Lo primero es hacer una lista, igual preguntarle al mayor que juegos le gustaba hacer en la escuela o que actividad es su preferida, nosotros los conocemos, ¡son nuestros hijos! ¿Qué les parece una lluvia de ideas? Coopero con las que he hecho en casa y con las que quiero hacer el resto de las vacas:

    • Hacer burbujas de jabón en el garage y que ellos corran hasta reventarlas (se cansan seguro).
    • Sacarlos al patio o parque cercano a casa con triciclos, bicis o patinetas.
    • Buscar todos aquellos libros para colorear y pintarlos sentadas con ellos a su nivel (lo disfrutan).
    • Ver juntos en el mueble o en la cama su caricatura favorita, sin nada que nos robe el momento con ellos.
    • Meterse a la alberca (picina o pileta).
    • Separar los cientos de juguetes que tienen dispersos y donarlos a niños menos afortunados, explicarles la acción.
    • Cocinar algo fácil juntos (hasta hacer huevito revuelto con jamón sirve, ahora que si quieren hacer pastel o galletas ¡adelante!)
    • Hacer una lista de parques y museos de tu comunidad, agendar y visitarlos todos.
    • Ir al cine y disfrutar de su película favorita, esta temporada veraniega siempre hay estrenos para peques.
    • Qué papá se lo lleve al trabajo un dia (si se puede).
    • Invitar a la abuela a quedarse un fin de semana y que le cuente sus cuentos favoritos.
    • El zoológico de la ciudad también debe tener preparado algo para ellos.
    • Seguro algún amiguito de la escuela o un familiar de su edad está en la ciudad, puede ser el invitado perfecto para una pijamada.

    De estas actividades ya hicimos algunas pero nos faltan otras.

    En Twitter cada que hacemos una de ellas usamos el hashtag #CursosDeVerano así también podemos ver que están haciendo otras mamis y tomar las ideas que más nos queden como familia.

    ¿Aún nos quedan muchos días de vacaciones, tienes alguna propuesta que compartir para hacer en casa con nuestros chicos?

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