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  • 7 Cosas que solo una mamá nos enseña

    7 Cosas que solo una mamá nos enseña

    Ahora que tú y yo nos convertimos en mamás, dime, ¿quién te dio la mejor receta de sopa de fideos?, ¿quién te orientó sobre cómo dar el primer baño de tu bebé recién nacido?, ¿quién te consuela cuando las cosas no están bien en el corazón?

    La respuesta a todas esas preguntas es: “mi mamá”.

    Y todos los días damos gracias por ese amor infinito y desinteresado, así como el poder transmitirle a nuestra familia lo aprendido y que día a día llevamos a la práctica, ¿y qué cosas lindas son las que llevan el sello “por aquí pasó mamá”?

    Aquí hay siete lecciones que agradecemos compartieran con nosotras y como nos lo dirían:

    1.- Sonríe siempre

    De felicidad, de emoción, de ansiedad, de nervios y de tristeza. Una sonrisa abre las puertas más difíciles y hay que ponerlo en práctica todos los días.

    2.- Aprende a diario

    Todos los días tenemos algo nuevo que aprender, de los adultos, de otros niños, de la naturaleza, de los animales, hay que estar muy atento a lo que nos rodea.

    3.- Llora si lo necesitas

    No es una acción exclusiva para niñas, llorar es bueno para sanar el cuerpo cuando estamos tristes y también lloramos de risa y felicidad. Está bien llorar.

    4.- Disfruta la vida

    Hay niños que no tienen la posibilidad de vivir la vida como la vives, así que goza, juega y sonríe, saborea tu helado y abraza a tu familia.

    5.- Sé valiente

    No todo siempre es como queremos, quizá hoy no ganaste en el fútbol o sacaste una baja calificación a pesar de haber estudiado mucho, la vida es esto, todos los días son diferentes y tenemos que enfrentar con valentía lo bueno y lo malo.

    6.- Usa tu imaginación

    Las historias más fascinantes son las que hacemos en nuestra cabeza. Dibuja, pinta, crea y aprende, no hay nada mejor que viajar en la imaginación para llegar a mundos lejanos.

    7.- Brinda amor

    A tu familia, a tus maestros, a tus amigos, a tu mascota y a quien tenga tristeza en sus ojos. Todos necesitamos sentirnos apreciados, brindar un saludo, un vaso de agua, un plato de comida o una sonrisa pueden cambiarle el día positivamente a una persona.

    Dicen por ahí que la vida no viene con un manual que por eso Dios nos envió una mamá, ¿estás de acuerdo?

    Foto Via

  • Frases que hieren a tu hijo ¡Por favor, no las digas!

    Frases que hieren a tu hijo ¡Por favor, no las digas!

    A todas nos ha pasado, en mayor o menor medida… o en mayor o menor grosería, lamentablemente.

    Llega un momento en que los niños nos acaban la paciencia, ya sea mientras les apoyamos con la tarea del colegio cuando ya le has explicado muchas veces la tabla de multiplicar o cuando sigue haciendo mal las sumas, o que tal cuando te esforzaste toda la mañana en dejar limpia su habitación y cuando llega de la escuela en cinco minutos acaba con todo el trabajo ¡en el que tu tardaste horas!

    Nos salen los gritos, el coraje, el enojo y con todo ello las frases que los hieren y que los lastiman para siempre, más que un golpe.

    Mamás amigas que me pidieron no aparecer en esta “lista de la vergüenza” me confiaron cuales han sido las frases más hirientes que le han dicho a sus hijos, no fue fácil, en realidad todas se arrepintieron de lo dicho al instante, porque tenemos que tener en cuenta que cuando lo decimos queda la marca, como una cicatriz imborrable. Esta es la lista:

    • “¡Eres estúpido!”
    • “¿Eres tonto, o qué?”
    • “Tu hermano lo hace mejor que tu”
    • “Ya basta”
    • “¡Deja de hacer eso ahora!”
    • “Deja de comer así que pareces un cerdo”
    • “¡Que inútil eres!”
    • “¡Cállate!”
    • “¿No tienes cerebro?”
    • “Ojalá no hubieras nacido” (¡esta es la peor!).

    Los gritos y las palabras hirientes son maltrato sicológico. Si creías que porque no le pegabas a tu hijo y que “solo le gritabas” has un alto y piénsalo dos veces. Se que todas llegamos a un momento de frustración donde estallamos al no saber cómo canalizar el enojo, pero cuando eso suceda demos espacio al pensamiento racional, ¡al que le estamos gritando es a nuestro hijo!, a aquel pequeño que hace unos años esperabas con tanto anhelo y que se ha convertido en tu mayor felicidad.

    A que así como le gritas a tu pequeño no le gritas al vecino, a tu madre o a tu mejor amiga, ¿verdad? El maltrato que les damos a los niños la mayoría de las veces no se le infringe a un adulto, porque en teoría estamos “educando” pero para todo hay formas.

    No somos madres perfectas, pero si te llega el momento en que explotas toma un respiro. Pide disculpas a tu hijo por tus gritos y palabras. No es malo pedir perdón y menos hacia las personas a las que más amamos, él sabrá que mamá lo ama y su actitud será otra. Tengamos paciencia, estamos criando mejores seres humanos y aún son niños. Si a los adultos se nos dificulta la vida imagínate a ellos que apenas comienzan a vivir.

    Moldemos la autoestima de nuestro hijo con palabras de amor, cambiemos el “¿Eres tonto, o qué?” por un “¡Eres muy inteligente hijo!”, cuando los niños se sienten amados por sus padres en el futuro serán adultos felices con su persona y a la larga con sus propias familias. 

    ¿Qué les estás enseñando a tus hijos?

    Foto Flickr/Snap Man

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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