Etiqueta: labor

  • Ser una mamá de alta demanda

    Ser una mamá de alta demanda

    Antes de ser mamá no me imaginaba lo diferente que sería mi vida al tener que criar a dos pequeños que dependen totalmente de mí y que hace una década ni si quiera estaban en mi proyecto. Aún sin saber lo que sería ser mamá me lancé a la aventura de la búsqueda de un bebé, hasta que una mañana en mi nueva casa la ansiedad no pudo más y me decidí a comprar una prueba de embarazo que tras hacerla resultó positiva… lloré y lloré.

    Lloré de alegría, de miedo, de ansiedad, de pánico al parto, de imaginar que había algo dentro de mí que ya crecía, lloré de inmensa felicidad.

    Y así pasé muy consentida por 40 semanas hasta que el bebé de alta demanda hizo su aparición un caluroso mes de abril. Lloraba, pedía teta sin descanso, dormía como un rey, se despertaba queriendo lactar más, tenía los horarios volteados, no había día o noche, él vivía entre comer, dormir y ensuciar el pañal, se repetía el círculo muchas veces al día.

    Llegaba la noche en la que me duchaba corriendo para no separarme de mi angelito que tenía un sexto sentido para darse cuenta que mamá no estaba junto a él… me había convertido en una mamá de alta demanda.

    Mamá primeriza

    Por lo tanto seguía llorando, temerosa de no bajar de peso y sentirme enorme, de no estar alimentándolo bien pues aunque lo tenía muy estudiado el tema de la lactancia materna también era nuevo para mí, pasar de pezoneras plásticas a almohadillas para contener la leche, que si debía andar con faja toda la cuarentena… todo resultó ser tan abrumador que ni la paciencia de mi mamá y el amor del papá de mi hijo aplacaban el sentimiento de creer estar haciendo mal las cosas.

    Pero con los días viene la calma, el baby blues fue desapareciendo y la guerrera que vive en mi no se dejó vencer por el revoloteo de las hormonas en todo mi cuerpo.

    Si tuve la fuerza y el valor de pasar por un parto natural ¡podía hacerlo todo! Me informé mucho sobre mi nueva etapa de vida, si mi bebé era de alta demanda también tendría una mamá de alta demanda que lo apoyaría en todo momento, porque para él también la vida era nueva.

    Hoy ya no tengo un hijo de alta demanda, ese bebé tan exigente se ha convertido en un estupendo chico de siete años muy independiente y feliz, con el que practiqué colecho, porteo, lactancia exclusiva, prolongada y tándem con su hermana menor.

    Una mujer diferente

    Soy hoy una mujer que no sabía que existía en mí, una mamá que regaña en el momento necesario, que da gritos de vez en cuando pero que no pega porque no cree que los golpes sean la mejor opción. Que cría a sus hijos con igualdad, que explica de los valores humanos, las idiosincracias y hasta de la maldad de la gente.

    Ser mamá es el mejor trabajo del mundo, con jornadas de 24 horas, los 365 días del año sin considerar vacaciones o fines de semana… y lo tomamos con tanto amor aceptando como único pago un abrazo y una voz que nos diga “¡Te amo mami!” 

    Foto: Flickr/Cia de Foto

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Cuál es el rol del padre en la lactancia materna?

    ¿Cuál es el rol del padre en la lactancia materna?

    Para que exista la lactancia materna en la especie humana, en principio hacen falta por lo menos dos cosas, una madre dispuesta a ofrecer su “oro” blanco y un bebé. Bien, lo anterior es el mínimo indispensable, pero aún teniéndolo, puede que surjan dificultades que podrían impedir que la lactancia materna salga adelante con éxito, y que no transcurra todo lo bien que sería deseable.

    Estas dificultades las pueden vencer madre e hijo con empeño, información y un deseo firme de seguir adelante, pero todo es mucho más fácil y las probabilidades de éxito aumentan cuando existe la figura del “soporte”.

    Esta figura puede ser desempeñada por un familiar, una amistad o cualquier persona, e incluso no existir. Pero quien puede ejercer ese papel de una manera decisiva es el padre. El padre que ejerce como soporte es una figura principal junto con la madre y el hijo/a. Para que un padre sea el soporte ha de implicarse tanto en aspectos emocionales como dedicando el tiempo necesario que esta situación precisa.

    Si contamos con una madre, un hijo y un padre-soporte tenemos lo que se conoce como triángulo de la lactancia, que hará que las probabilidades de éxito de la lactancia aumenten considerablemente.
    El ser padre-soporte y formar un triángulo de la lactancia es algo que los padres no deberían dejar pasar y es una experiencia muy enriquecedora y placentera tanto a nivel individual, para todos sus miembros, como a nivel familiar.
    rol-del-padre-en-la-lactancia-materna¿Qué puede hacer el padre-soporte?
    Antes de ver acciones concretas y más definidas, es importante señalar que cada caso es diferente, depende de cada bebé / niño, de cada familia y su entorno, etc. no hay dos iguales, unos son más demandantes y otros más relajados y además también depende del momento, ya que las necesidades son cambiantes, lo del mes pasado ya no vale para hoy.
    Por eso se ha dicho “puede hacer” en lugar de “tiene que”. Lo que se va a exponer a continuación es una orientación, y en cada caso, cada familia ha de encontrar su propia forma de hacer las cosas en cada momento. Una vez hecha esta aclaración, a continuación algunas sugerencias prácticas.
    Labores domésticas: Es conveniente descargar a las madres de la mayoría de estas labores. Un ejemplo claro es con un recién nacido, la madre necesitará mucho tiempo, ya que la demanda es continua y es necesario que pasen mucho tiempo tranquilos y en intimidad para que la lactancia se establezca satisfactoriamente.
    En este caso, el padre se puede ocupar de lavar la ropa, de las comidas, de la limpieza doméstica, etc. Para estas tareas si es posible contar con ayuda externa, suele ser muy agradecida por todos.

    Hijos mayores: El padre puede ocuparse de los hijos mayores para dejar tiempo y tranquilidad a la madre para dar el pecho, no se debe olvidar a estos hijos, que siguen necesitando atención y tiempo.
    • Tareas con respecto al bebé / niño: El padre no está excluido con respecto al cuidado del bebé. En la mayoría de los casos la madre estará casi todo el tiempo con el, pero poco a poco se irá abriendo más paso al padre. En la mayoría de los casos, el padre puede asumir desde el principio tareas como:
    • El baño. Cargar al bebé / niño (en brazos o con ayuda de un porta- bebés como pueden ser: bandoleras, mochilas, un trozo de tela, etc.) Tanto de noche como de día, hay ocasiones en las que el bebé solo se calma si es sostenido en brazos, debido a que precisan un contacto constante.
    • Cambios de pañal. Es muy importante en todo lo anterior respetar el ritmo del bebé / niño, no forzar, si el bebé no acepta al padre en alguna de las tareas anteriores y reclama a la madre, se deben respetar sus necesidades, que la madre haga esas tareas no quita que el padre pueda colaborar, él podrá hacer otras cosas no relacionadas con el bebé o puede acompañar a la madre realizando estas tareas, así el nuevo hijo se va a acostumbrando al padre y poco a poco irá aceptándolo cada vez más.
    Apoyo emocional a la madre: Cuando surgen obstáculos, es importante que el padre brinde mucho apoyo a su pareja, le será de gran ayuda. La madre puede enfrentar obstáculos en forma de presiones para dejar de amamantar, dudas sobre su capacidad para amamantar, agotamiento por noches (o días) de muchas tomas, demanda continua, etc.
    El apoyo y la comprensión brindado por el padre ha de ser firme y sin fisuras, esto será de gran ayuda para que juntos superen el problema. Recordemos que un problema en la lactancia es problema de los tres, no sólo de la madre.
    Este documento fue producido en el año 2007, con fondos provenientes de WABA, a través de una subvención de la Iniciativa Global de Apoyo al Padre (IGAP.) 
    Foto Maité Moral
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