Etiqueta: hormonas

  • A punto de parir ¡y mi casa me molesta! | Diario de mi embarazo: 39 semanas

    A punto de parir ¡y mi casa me molesta! | Diario de mi embarazo: 39 semanas

    Desde la semana pasada algo pasa y mis niveles de molestia están creciendo.

    Primero fue algo que se llama «hidroneumático», algo como una bomba de agua que le da mejor suministro de presión de agua a la casa, bueno, pues se rompió.

    Luego fué el aire acondicionado de mi recámara (donde tendremos a la nena) y la del peque, también se rompió.

    Más tarde fue cuando componían el hidroneumático se «descompuso» el calentador de agua (¿obra de la casualidad o dos x uno?)

    Hoy no arracan mi lavadora.

    Solo falta que se rompa la instalación eléctrica, dejen de funcionar los baños o algo por el estilo.

    ¿Es que la casa no puede estar al día funcionando en su normalidad para recibir a la pequeña de la casa?

    ¡Auxilio! Quiero kleenex, un plomero y un eléctrico guardados en una caja!

    ¿La nena? ¡Bien gracias! Sin prisa ni pausa.

    ¿El peque? De berrinche matutino desde la semana pasada, no quiere ir a la escuela y es el drama total.

    ¿Papá? Stress laboral y de salud y lo peor es que contagia.

    ¿Mamá? Trando de lidiar con todo esto, ya que pensaba que sus últimos días embarazada los viviría en una nube, ¡falso!

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    Foto Any Fuchok

  • Adiós al número 3… ¡seremos 4! | Diario de mi embarazo: 39 semanas

    Adiós al número 3… ¡seremos 4! | Diario de mi embarazo: 39 semanas

    Sigo dudando si debo escribir este post. Hoy no tengo nada positivo que decir, solo tengo un gran sentimiento: Tristeza.

    No hago más que pensar en que se nos acaba una etapa maravillosa solos con el peque.

    Hoy lo llevamos juntos mi esposo y yo al colegio, el niño sigue feliz, tranquilo, como si nada, de repente unos ataques de «chechera» (así decimos en mi pueblo cuando un niño está consentido).

    Tuvo un festival con música y trajes tradicionales de nuestro estado, mañana los papás estamos invitados a ir a una degustación de comida típica de la región. E

    n fin, que cuando regresamos hoy mi esposo y yo a casa, me invadió una angustia al darme cuenta que pronto dejaremos de ser tres y que nuestras actividades cambiarán, nuestra rutina será otra y por supuesto, nuestro niño será otro.

    Lloré, mucho, y aún lo hago. Lo escribo y me pongo tensa, tengo que parar de escribir.

    Solo quiero pensar que es normal sentirme así debido a que se acerca la hora de la llegada de mi nueva bebé.

    Deseo de verdad que las hormonas no me estén jugando chueco y levantar mi actitud de manera positiva para que mi familia no me vea ni me sienta down.

    La verdad es que me siento hasta mala madre. Se nos cierra un ciclo con Héctor, el primer gran amor de estos padres de alta demanda.

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    Foto Any Fuchok

  • Carta de renuncia a todo lo que me hace daño | Diario de mi embarazo: 33 semanas

    Carta de renuncia a todo lo que me hace daño | Diario de mi embarazo: 33 semanas

    Una mamá tiene sus momentos de felicidad y bienestar, pero también existen otros donde queremos
    salir huyendo y desaparecer, hoy esta mamá se siente en uno de ellos.

    Por eso, apesar de querer ser siempre positiva en el día a día y en lo que escribo aquí, hoy no tengo ganas de serlo y quiero desahogar en este post las cosas que me están haciendo mal y me hacen daño:

    • Renuncio a las empresas que no se ponen «la camiseta» de tu familia pero sí te exigen que te pongas «su camiseta».
    • Renuncio a ser chofer y llevar y traer personas sobre todo en esta etapa de gestación cuando ya me es tan dificil y que te digan «¿que te cuesta?», y sí, ¡si me cuesta!, es cansado y peligroso, ya no quiero conducir más.
    • Renuncio a la gente que va a tus fiestas con cara X o por compromiso.
    • Renuncio a que no valoren tu esfuerzo.
    • Renuncio a querer rendir igual que las demás personas. Estoy embarazada, no enferma, pero no tengo la misma condición que cuando pesaba 50 kilos y no tenía un pequeño de alta demanda.
    • Renuncio a querer tener la casa bella y reluciente. Ya no puedo, no tengo tanta fuerza. Podrá quedarse de cabeza y no voy a llorar.
    • Renuncio a las «amigas» que dicen serlo y que no lo demuestran.
    • Renuncio a la gente bipolar.
    • Renuncio a las personas que no me han hecho pasar un embarazo tranquilo, que con sus acciones y actitudes han hecho que no me las quite de la cabeza y promuevan una inquietud no necesaria para mí.
    • Renuncio a una persona que prefiere pasar tiempo con amigas que con su familia.

    Quiero renunciar a todo lo malo, a todo lo que me hace daño. Quiero que le llegada de mi hija sea dentro de un ambiente tranquilo y en paz, podría parir en un cerro como las indias y alejarme de todo pero siempre en la búsqueda de mi felicidad, de nuestra felicidad.

    Me quedo con las manos de mi hijo en mi rostro y sus ojos viendo los míos cuando me dice «Te quiero mami», y las patadas de Patita, mi pequeño torbellino. El amor más limpio, el amor más puro.

    Foto Vía

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  • Hormonas + embarazo: ¡Chipilés total! | Diario de mi embarazo: 32 semanas

    Hormonas + embarazo: ¡Chipilés total! | Diario de mi embarazo: 32 semanas

    Ayer lloré varias veces, la primera fué al escuchar esta canción de Laureano Brizuela de nombre «Amándonos», que aunque la letra no es textual a lo que pasa en mi vida me recuerda lo mucho que amo a mi esposo.

    Luego del mismo cantautor escuché esta canción que me hizo recordar a mi papá y lo mucho que me hace falta, ¡estaría feliz con la llegada de su nieta! L

    uego otro llanto más, fue cuando iba por el niño al colegio pusieron en la radio esta canción de Ricky Martin de título Tal Vez, que mi hermano tuvo a bien comentarme hace años que con esta canción recordaba también a mi papá y claro… cada que la escucho es el mismo sentimiento, quizá lo he posteado pocas veces, pero mi papá falleció de cáncer hace poco más de 5 años siendo aún muy joven, 48 años…

    ¡Chipil, chipil, benditas hormonas!

    Por la tarde me puse más activa, el síndrome del nido me está dando con fuerza, me puse a mover muebles, camas, cuna, arbolito de Navidad (que me quedó hermoso con unos cambios) y no se que más.

    Sí, lo sé, no debo. Por la tarde vino mi mamá a ayudarme y al verme tan activa moviendo cosas hizo una reflexión, «no se porqué te regaño, si me estoy viendo en tí, cuando yo estaba embarazada también me ponía a mover todo», eso me gustó me hizo sentir suficiente, es claro que aunque estoy embarazada no estoy enferma, y entiendo los mensajes de mi cuerpo cuando dice «basta» o «siéntate» y así lo hacía.

    Lo más importante que hice ayer fue separar la cuna de mi hijo de mi cama, como platiqué una vez la cama estaba ASI, pues ayer puse mi buró por el medio y mi esposo le puso su barandal, o sea, que en teoría, ya dormiría completamente separado de nuestra cama, cosa difícil porque el se dormía en su cuna pero pegado a mi colchón para que yo le tocara la pancita antes de dormir, así de alguna manera «tocar base» y que él se sintiera seguro que mamá estaba «allí».

    Pues la noche pasó así, estuvimos todo el tiempo en mi cama hasta que llegó la hora de apagar la luz y la tele, cuando eso sucedió yo estaba nerviosa y le dije «¿hijito te paso a tu cuna?» me dijo «…¡Sí!», y lo abrazé, le dije que lo amaba y le dí un beso.

    Todo me hace llorar…

    Lo acosté en su cuna, lo cubrí con su colchita y vi que se quedó quieto, como extrañado; yo esperando reacción… pero no di tiempo y le dije ya desde mi cama acostada: «¿Quieres que te cuente un cuento… de ….Santa?» (hoy por hoy el rey de la casa), me dijo «Síiiii», y entonces mamá le empezó a contar un cuento inventado claro, a los cinco minutos que se me acabó el rollo del cuentito y dije «Fin» me asomé a la cuna y lo vi dormidito… ¡Dios! se me enterneció el corazón, me dieron ganas de sacarlo y llevarlo a mi cama, ¡pero que dificil proceso para una mamá que ha hecho colecho con tanto amor!

    Se despertó varias veces por la noche, lo tapaba, me asomaba, el se golpeaba dormido con el barandal porque se mueve muchísimo, así que tengo que protegerlo con una pequeña colchoneta pegada a la baranda… ¡a ver como nos va estas siguientes noches!

    Ayer dormí cansada, pero feliz de hacerle tantos cambios y preparativos a mi casa, en la víspera de la llegada de mi querida Patita (como le dice su hermano).

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    Foto Any Fuchok

  • Embarazada y solo quiero dormir | Diario de mi embarazo: 6 semanas

    Embarazada y solo quiero dormir | Diario de mi embarazo: 6 semanas

    …y dormir… y dormir…
    ¡Pero no tengo mucho tiempo para hacerlo!

    En la mañana tras dejar al peque en el colegio siempre hay cosas que hacer en casa aunque tengas ayuda.

    ¿Alguien que me diga que se duerme tras dejar a los niños en la escuela! ¿Habrá alguna mamá que pueda hacer eso?

    Bueno, yo al menos lo he intentado ahora en este estado de buena esperanza, ya que las hormonas hacen lo suyo y lo único que me dicen al oído es «descansa», así, como un susurro, despacito y convenciendo.

    Y cuando me acerco y me acomodo en mi mullida cama nada, doy vueltas y vueltas, y me estreso viendo que se acerca la hora de ir por el niño de nuevo, y de allí «dormir» hasta la noche, que entre las veces que me despierto a observar al niño atravesado o que lo tengo pegadito a mi izquierda, y a mi marido a la derecha haciéndome sandwich grito en mi cabeza «¡auxilio!».

    Bien me lo dijeron antes de nacer Héctor:

    «Nunca volverás a dormir igual!» y que razón tuvieron 🙁

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