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  • 10 cosas que hacen los niños para evitar la hora de dormir

    10 cosas que hacen los niños para evitar la hora de dormir

    La hora de dormir puede convertirse en una rutina bien aceitada. Si la practicamos a diario, también puede ser parte de una odisea con la cual luchas todos los días, porque bien sabemos que los niños casi siempre tienen un imán que los pega a la cama solo cuando se trata de levantarse para ir a la escuela.

    Tengo amigas que son permisivas al momento de establecer las rutinas de sueño para sus niños: los dejan desvelarse, cenan muy tarde, se duermen en cualquier parte de la casa y eso a la postre hace que por las mañanas los estén apurando para llegar temprano a la escuela.

    Ambos entran en una dinámica de corre-corre que bien se podría evitar si se siguieran horarios establecidos de domingo a jueves. Porque la noche de viernes comienza el fin de semana y es casi libre para hacer lo que uno guste en familia, ¡así sea desvelarse!

    Cuando te conviertes en madre, inmediatamente te ves rodeada de otros niños además de tus hijos: tus sobrinos, los hijos de tus amigas, los nuevos vecinos peques y así. Las pláticas entre mamás se extienden en la sobremesa y todas hablamos de los hijos hasta perder la objetividad, escuchamos atentas esperando nuestro turno. Y cuando hablamos de la hora de ir a la cama, compartimos hasta los más bellos pretextos que utilizan nuestros peques para evitar el descanso:

    1- “Tengo sed”

    Le doy el vasito de agua para relajarlos, pero que a la vez no sea tan grande para así evitar sorpresas en el colchón al día siguiente.

    2- “¿Cómo funciona internet y por qué lo tenemos en el teléfono, la computadora, la escuela, en casa de la abuela y en la tableta?”

    Y yo con cara de signo de interrogación. Se les ocurren las preguntas tecnológicas más complicadas justo cuando los estoy arropando.

    3- “Tengo muuucha hambre”

    Ya cenó, pero como quiere extender unos minutos más la jornada pide un sándwich o quesadilla.

    4- “Mami, te cuento lo que hizo Claudia hoy en el recreo”

    Se le viene a la memoria la gracia que hizo en la escuela la mejor amiga. Ya pasaron diez horas y es el momento justo de contarlo.

    5- “¿Sabías que puedo controlar mis sueños con un control remoto? Si quiero sueño con las ponys o las princesas y si me da una pesadilla le cambio y le digo shu, shu“

    ¡Y otra vez la cara de no entender nada! Y ahora sí que de verdad quiero que cuente cómo hace para dirigir sus sueños y ver si puedo intentarlo esta noche.

    6- “Mami, no puedo dormir si no le pones a la almohada el spray antipesadillas”

    Mea culpa. Tengo en casa un aromatizante con olor a lavanda para los blancos y en ocasiones se los pongo a las almohadas para que el olor los envuelva antes de dormir. Lo que no sé es qué va a pasar cuando se acabe y me digan que tuvieron una pesadilla.

    7- “Me duele la panza”

    Vamos tooodos al baño para que ya no haya dolor y procedamos a dormir.

    8- “Quiero dormir con mi patito/osito/muñeca/hermano/mascota/colchita”

    Le doy eso o cualquier otro objeto de su afecto que le dé la tranquilidad que necesita.

    9- “Puedes revisar que no haya monstruos. No es que crea, es por seguridad”.

    A estas alturas, estoy al borde de un ataque de nervios pero revisando seguros de puertas y ventanas, cortinas cerradas, aire acondicionado encendido y por supuesto debajo de la cama. Todo en orden.

    10- “Mami, ¿me cantas?”

    Entonces la voz de cantante de ópera se hace presente y cantamos “A dormir angelitos”. Luego todas las oraciones y cuando ya vamos a la mitad de ellas se oyen los primeros bostezos. ¡Gané!

    Si para este momento todavía no se han dormido, la plática puede proseguir sobre el lunch para la escuela, si Anna de Frozen algún día van a casarse con Kristoff o del disfraz de Thor o Spiderman para la fiesta de la escuela.

    Foto: vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Qué significa ser una mamá bloguera?

    ¿Qué significa ser una mamá bloguera?

    Aún recuerdo el momento que escribí mi primer artículo. Fue una noche en casa, con mi pequeño a unos meses de cumplir su primer año. Era de noche, la mejor hora para inspirarse y aventurarse a cosas nuevas. Fue muy corto y decía más o menos así:

    Soy nueva en esto de los blogs… en la creación de uno personal, no así en sus lecturas. Tengo uno favorito, al que le sigo mucho la pista, pero no tiene nada que ver con ser mamá y sus peripecias… ¡esa es otra historia! Heme aquí, frente a la laptop, con mi “tierno” dormidísimo a mi lado mientras mi marido ve Shrek 3. Me prometo a mí misma no dejar caer este blog, seguir con la práctica periodística, aunque ahora solo sea por este medio, porque mi profesión actual, es la mejor: ¡ser mamá!

    De ese párrafo a hoy han transcurrido seis años, donde mi blog Mamá de Alta Demanda ha sido fiel testigo de muchas cosas que me han pasado. En él he compartido sobre mi gran experiencia con la lactancia materna. Con mi hijo mayor pudimos llegar hasta lactancia materna prolongada, en donde disfrutamos del estrecho vínculo por 3 años y 9 meses; al igual que con mi pequeña, con quien tuve 2 años y 9 meses. ¡Un gran número de meses entre los dos!

    Pensaba que el final no llegaría, estaba tan cansada pero a la vez tan orgullosa que, cuando llegó el momento de la despedida, fue más difícil para mí que para ellos. De verdad inolvidable y recomendable para las futuras mamás. Les prometo un próximo post al respecto.

    Otro tema, muy controvertido y también criticado por algunas mamás, fue cuando compartí el proceso de mi parto vía Twitter en 2010. Obviamente no publiqué fotos de mi hija mientras salía por el canal de parto. Más bien compartí “emociones y contracciones” durante la jornada previa, algunas fotos de la panza y camino al quirófano. Todo documentado en un artículo, hasta la presentación de mi bebé.

    Antes de ello di la noticia de mi embarazo así como todos sus pormenores. Cada semana compartí con otras madres embarazadas lo que sentía, y ellas a la vez comentaban qué pasaba; la interacción era muy fuerte y cálida.

    Pasajes de mi vida, tristezas, emociones, alegrías y todo lo que un blog te permite hacer. He podido darle la mano a algunas mamás que se han acercado para algún consejo; he podido conocer a pocas de ellas personalmente, pero las he visto en su mayoría caminar en su aventura materna.

    Con otras he entablado una cercana amistad; se han convertido en parte de mi día, y aunque solo sea mediante las redes sociales, es bonito imaginar lo bien que podríamos llevarnos si tan solo viviéramos en la misma ciudad. Pero algo es cierto: sabemos que podemos decir “hola” con un solo clic y allí estaremos.

    Cada año, cerca del aniversario de Mamá de Alta Demanda, pienso lo mismo. El blog solo me ha dejado cosas buenas, le estoy muy agradecida por dejarme plasmar en su lienzo mis historias. No sé si grandes o pequeñas, pero sí que son mías y para quien quiera leerlas. En mi aventura de ser madre bloguera he cosechado grandes amigas dentro y fuera de mi país.

    Eso me ha ayudado a crecer en mi maternidad más de lo que hubiera pensado. Es un placer poder intercambiar opiniones con muchas otras mujeres sobre la crianza de nuestros hijos, saber que no somos las únicas que pasan por esta situación: darse cuenta que queremos crecer y ser mejores.

    Muchas gracias a mis hijos por hacerme una mamá de alta demanda. Gracias a quienes nos han acompañado por seis años.

    ¡Feliz blogger aniversario y a festejar con un regalo muy especial! Si quieres saber de qué se trata te invito a darte una vuelta por www.mamaaltademanda.com ¡Te espero!

    Crédito de la foto:  Flickr/ Anonymous Account.

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Tres historias inspiradoras de madres solteras

    Tres historias inspiradoras de madres solteras

    Conozco a varias amigas que viven una etapa distinta a la que creían que experimentarían hace unos años. Las pequeñas historias que hoy les contaré son bellos ejemplos de superación de las que podemos inspirarnos si es que pasamos por una situación parecida.

    Ser un madre soltera de esta generación es un sinónimo de valentía y entereza para enfrentar los nuevos retos impuestos por la sociedad. Hoy estas tres chicas son mamás solteras que se enfrentan a la vida con sus hijos de la mano y con una sonrisa en la cara.

    Conozco a varias amigas que viven una etapa distinta a la que creían que experimentarían hace unos años. Las pequeñas historias que hoy les contaré son bellos ejemplos de superación de las que podemos inspirarnos si es que pasamos por una situación parecida. Hoy estas tres chicas son mamás solas que se enfrentan a la vida con sus hijos de la mano y con una sonrisa en la cara.

    La historia de Danna

    Se casó muy joven con el chico que amaba. Vivió épocas muy felices junto a él y a los pocos años tuvieron una hija. Cuando la pequeña tenía apenas un par de años ella retomó su carrera universitaria mientras que él tuvo que viajar a la capital del país para darle “un mejor futuro a su familia”. Pasaron varios años así y lamentablemente la distancia hizo que la relación terminara, pues no era igual visitar solo a su familia en vacaciones que vivir junto a ella; se divorciaron.

    Hoy Danna estudia una segunda carrera, su hija está por cumplir la mayoría de edad y es una excelente estudiante; no hay mamá más orgullosa que ella. Aunque el divorcio fue una etapa difícil, hoy convive con tranquilidad con su exmarido: han sido buenos padres en la distancia. En ella se refleja hoy la belleza que dan los años de madurez. Se maneja feliz sin el apoyo de una pareja, viaja y convive con su hija como dos grandes amigas, tiene un gran futuro por delante.

    La historia de Alexa

    Su belleza hace voltear a hombres y mujeres. Es guapísima, elegante y optimista. Alexa tiene un par de hijos, bellos como ella: un niño y una niña. Hoy son la más grande prioridad de su vida. Cuando se embarazó de su primer hijo sintió que su llegada vendría a afianzar la relación con el padre, tuvieron que pasar unos años y otra nena para darse cuenta que lo mejor para su salud mental y la de sus chiquitos era separarse del padre, puesto que ya no tenían nada en común.

    Hoy Alexa es una bella mamá, tan deslumbrante como en sus mejores años universitarios; su sonrisa no deja de iluminar el área donde se encuentre. Trabaja, se mantiene, viaja y estudia. Cuenta con la ayuda de su mamá y una niñera para poder mover a sus hijos mientras ella se encuentra en la oficina trabajando para mantenerlos, ya que el papá apoya en lo mínimo y cuando quiere. Es una mamá que saca a sus hijos adelante, apoyada por su familia y ella misma.

    La historia de Alix

    Su historia de amor comenzó cuando era adolescente. Fue novia del amor de su vida, con quien años después tuvo un par de niñas hermosas. Pero como muchas veces sucede, los hombres terminan cayendo en “problemas”. El papá de las niñas optó por retomar su vida lejos de ellas; Alix cayó en una larga depresión. Él se volvió en una especie de tirano, la limitaba con el dinero y los gastos; tampoco pudo llegar a un acuerdo con él para que ella retomara su trabajo y entre los dos generaran entrada económica para su casa.

    De alguna forma, él deseaba “jalar las riendas” a distancia. Alix no se quedó sentada mientras lloraba amargamente. Ahorró y comenzó a viajar para poder comprar ropa y accesorios, los cuales revendía entre sus amigas. Más tarde puso un negocio de uñas de acrílico en una plaza comercial donde le ha ido muy bien. Trabaja desde casa sin necesidad de ir a una oficina mientras atiende a sus pequeñas.

    Comparto contigo estas historias de empoderamiento femenino porque ya no debemos ver la soltería maternal como una tragedia. Cuando una relación de pareja no da para más, lo mejor es ponerse de acuerdo para que juntos saquen adelante a los hijos sin necesidad de pelear. Cuántas historias no hemos escuchado de una mamá que parece rejuvenecer cuando termina el duelo de la separación, ¡y es que algo de bueno tiene que haber al finalizar de este trance!

    ¿Eres madre soltera? ¿Qué ha significado serlo?

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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    Foto: Cortesía Disney Babble

  • Y en este blog ¡De todo como en botica!

    Y en este blog ¡De todo como en botica!

    Cuando era una jovencita y me decidía si entre estudiar Medicina y Comunicación, en mi interior
    soñaba con ser editora de una revista muy famosa, algo así como un Cosmopolitan o Vanidades, o dueña de mi propia marca como Cristina u Oprah, no debo perder las esperanzas, ¡al menos tengo mi blog!

    Voy a ese recuerdo porque mientras me decidía sobre que publicar en este post pensaba que tengo varias cosas que escribir  y que me hacía falta tener una revista para escribir de los diversos temas y no solo de uno por post, en fin, esta cabeza a veces divaga un poco en los ratos libres y sin gritos que les dejan sus bebés de alta demanda…

    Espasmo de sollozo

    Eso fue lo que le pasó a la bebé y ya estamos más tranquilos y vigilándola contantemente, un episodio que no quisiera volver a repetir pero por si las dudas ya se que debo estar tranquila si sucede y ponerla en una superficie lisa (piso o cama) para que poco a poco recupere el aire sin necesidad de un golpe.

    Otra cosa es que gracias a los comentarios del pediatra de mi hija ya se que puedo transmitir perfectamente los cuentos de terror o_0

    Mamá-Canguro

    Por fin, ya tengo mi Pouch, está hermoso, un regalo de mi esposito al que adoro, prometo poner una foto nada más me pongo guapita este fin de semana para que luego no halla sustos por ahí y digan «mejor que se quede en avatar», les presumo mi pouch, es de la marca Papu está divino.

    Mi hijo crece…

    Parece que no, que va muy despacito, pero luego da unos estirones bárbaros. Fuí a su «clase abierta», fue la primera para los dos ya que el año pasado con la epidemia de influenza las cancelaron. E

    n esta ocasión estuve presente en su clase de inglés donde participó y yo por poco suelto las de Remi, más tarde a su clase de computación y al final su clase de música, donde no tocaron instrumentos pero sí bailamos mucho juntos.

    Lo ví completamente distinto, muy participativo y aplicadito, la verdad me volví a enamorar de él, fue un niño diferente al de la casa.

    Lo mejor de todo, lo mejor lo mejor… fue cuando terminó la clase de inglés, ya que fue corriendo a abrazarme, yo no lo ví hasta que lo tuve a un metro de mis piernas mientras le hacía ajustes a la cámara, ¡Ay Dios, mi niño demostrándome su amor y yo en la baba!

    Carolino

    Sí, Carolino con «O». Creo que mi papá reencarnó en Ana Carolina, pero eso merece un post aparte, espero subirlo el lunes.

    Me sentí Britney Spears…

    Pero no por lo guapa si no por lo mal portada, no lo vuelvo a hacer, lo prometo, aunque mi chiquita se convierta en patito rostizado mejor se queda en su sillita de coche a 40º.

    Foto vía

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