Etiqueta: groserías

  • Cosas que hacen los padres que a las maestras les chocan

    Cosas que hacen los padres que a las maestras les chocan

    Cuántas veces no hemos escuchando quejas contra las maestras de nuestros hijos, siempre habrá una mamá que no le guste el método de enseñanza o simplemente el tono de hablar de quien enseña a los chicos todas las mañanas. Pero hoy hemos querido darles réplica a las profesoras.

    Ellas saliendo de la institución se vuelven madres, hermanas, hijas y esposas, se quitan el traje de educadora y comparten lo que a ellas les molesta de nosotras las madres de sus alumnos. ¿Lista para leer?

    Una de las profesoras a quienes les pregunté, confesó que hay situaciones que le cambian el humor, porque en vez de que las madres les quieran ayudar a sus hijos con las clases, lo que intentan es resolverles prácticamente el examen:

    “Algo que a me molestó hace poco es que una mamá me llamó por teléfono, para preguntarme las páginas para estudiar para la evaluación, me dijo que su hijo no sabía nada porque él se lo dijo. Le respondí amablemente que su hijo es muy aplicado y se esfuerza por cumplir con las tareas. El niño salió bien en los exámenes y me di cuenta que no le dedica tiempo a su hijo, no checa sus tareas, no lo conoce bien”, compartió.

    Y esta es solo una de las quejas que las docentes tienen como madres, esta lista completa sus observaciones:

    • Que no les fomenten a los niños la puntualidad
    • Que sientan que es obligación de las maestras pasarlos de año
    • Que tienen que calificarlos bien, incluso si no hacen correctamente la tarea
    • No hablar directamente con la maestra si consideran que en algo falló, por ejemplo en alguna tarea que no se entendió bien, y van directamente con su superior
    • Que los papás digan que su hijo no sabe porque la maestra no les está enseñando bien, si ni siquiera le dedican tiempo a su hijo para ayudarlo con sus tareas
    • Que no se hagan un tiempo para asistir a las juntas o eventos en todo el ciclo escolar
    • Que no contesten el saludo de “buenos días” cuando recibimos a los niños
    • Que digan que se deja mucha tarea para la casa
    • Que algunos papás dicen que la profesora solo hace proyectos o deja trabajos finales para no hacer ni calificar exámenes. Lo que no saben es que ya se puede calificar de esa forma, se le llama evaluación continua.

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Mi hijo dice groserías, ¿qué hago?

    Mi hijo dice groserías, ¿qué hago?

    Tengo una amiga muy querida que cada día ve más complicado el poder controlar a su pequeño hijo. Este chico es una maravilla: cariñoso, juguetón, responde como niño grande y sorprende por su forma tan despabilada de salir de dudas o conflictos, es de esos niños que tienen el carácter de un chico mayor.

    Por otro lado, busca muchas actividades físicas, “es incansable” -dice su mamá-, pero lo que la tiene preocupada últimamente, es que el chico ha comenzado a decir groserías dentro y fuera de casa, como si fuera una gracia y es por supuesto, algo que ni a ella ni al papá del niño les gusta.

    De inicio lo más importante, es no reírse de lo que dice como si fuera lo más chistoso del mundo, puede parecerlo al ver a alguien tan pequeño decir semejante palabrota, pero lo que hacemos es celebrarlo y que lo siga repitiendo. Checa estos consejos que seguro te servirán si estás en este dilema:

    • Evita decir groserías en casa, ¡ni tú, ni tu esposo! Porque al rato ¿Cómo le vas a pedir a él o ella que no las diga si las escucha a diario de la boca de los seres que más ama?, ¡Mamá y papá lo hacen! Así que ojo.
    • Ignóralo, haz como que no dijo nada y verás que pronto se le olvida, a veces no haciéndolo grande funciona.
    • Otra idea es que en vez de decir la palabrota use palabras diferentes para sacar su enojo como “rayos”. A mí me funcionaba el de “salchichas cuadradas”, era de una de las caricaturas de la televisión y luego hasta esa se le olvidó. ¡Dale el giro!
    • Explicarle que los niños no dicen groserías, pueden funcionar para niños más grandes. Puedes decirle también que a mamá la pone triste escuchar palabras feas de su boca y verás que no querrá hacerte sentir mal y cambiará su comportamiento.
    • Pregúntale dónde escuchó esa palabra que solo dicen los adultos. Si fue en casa o en la escuela, y si es en lo segundo coméntalo con su maestra para que se ponga las pilas en su salón.
    • “¿Sabes lo que significa?” Puedes preguntarle. La respuesta te apuesto sería “No”. “¿Bueno, entonces porqué la repites, no es graciosa”. A lo que sigue sin hacer mucho drama.

     

    Que los niños digan groserías puede resultar gracioso, pero en los padres queda la educación que deseamos brindarles a nuestros pequeños.

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    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • Miedo al maltrato hospitalario en el parto

    Miedo al maltrato hospitalario en el parto

    Es lo que siente mi hermana, es lo que más le preocupa de llegar a la «hora cero», el que las enfermeras no la apoyen, le griten, no le tengan paciencia por ser mamá primeriza, a escuchar soezes como «así no gritabas cuando lo estabas haciendo», a padecer de tactos innecesarios… y otros etcs que ya no recuerdo, la lista es larga…

    Ella ya va lista y conciente al parto, lo hemos hablado bastante y ha sido una buena aprendiz de madre, ha tenido oídos pacientes y ha abierto su corazón para los consejos de mi mamá, nuestras abuelas, tías y sus amigas, otras jóvenes madres.

    El maltrato hospitalario a las parturientas es tema común, ocurre en hospitales públicos y privados, no es nuevo, todas tenemos historias que contar, unas de terror oscuro y otras de terror «light» pero a fin de cuentas terror. Yo no tuve un «gran» cuento de terror, pero mi primer parto lo sufrí mucho, mi inexperiencia y que cada vez pedía más epidural…

    Cuando ya faltaba poco eran tantos mis gritos y llanto que el pediatra que recibiría a mi hijo me regañó y me dijo que si seguía así mi hijo no saldría… según él lo estaba aspirando en cada grito, ahora lo pienso y me da risa, más bien creo que ya estaba comenzando la hora de sus citas pediátricas ¡y yo lo estaba retrasando!

    Me hubiera gustado contar con alguien que me guiara con información en mi primer embarazo, también que con su experiencia me tranquilizara, que me dijera que no todo puede ser perfecto aunque lo querramos, que el parto no es la experiencia traumática que nos ha mostrado las peliculas de Hollywood si no la comunión entre una madre y su pequeño hijo.

    La verdad es que no hay palabras, el trabajo de parto en todas sus fases es la experiencia más fascinante, sublime y dura que vive una mujer. En nosotras está la desición de sufrirla o disfrutarla, así, con todo el dolor que significa parir. «¿Y la cesárea?» se preguntarán, ¡también duele! y sí, claro que duele, eso me han dicho, que tampoco es fácil, y no creo que sea menos el mérito, pero yo estoy a favor de una cesárea que se practica cuando la salud de la madre o el hijo está en juego, ya que cuando se hace solo por gusto se rompen y retrasan muchos vínculos creados por la naturaleza para la mamá y el bebé.

    Acabo de ver este video, sobre las frases que como futuras mamás nos hubieran gustado escuchar antes de nacer nuestro primer hijo y de verdad que son alentadoras, estas son las que más me gustaron: «Millones de papás sobreviven el insomnio», «Está bien tomarse un respiro», «Tu madre tenía razón», «Vas a cometer errores», «Perdónate a tí misma», «Tú eres la experta», «Estás a punto de conocer el verdadero amor», «Deja que la abuela lo consienta» y este es el mejor: «¡Confía en tus instintos!».
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