Desde hace semanas, estaba con la idea de hacer una limpia en cada habitación de mi casa, solo pude avanzar a medias ya que no profundizé en ninguna área excepto mi recámara. Hoy tengo ya dos días trabajando en la habitación de mi hijo.
Me he dedicado a revisar la ropa que ha ido dejando mientras crece y es increíble la cantidad que ha acumulado a casi dos años de su nacimiento, y sería mucho más porque también regalé parte de ella.
Mamelucos, su primera camisa, con lo que salió del hospital… todo un cúmulo de recuerdos en cada prenda. Con lo mucho o poco de experiencia que me ha dado mi hijo como mamá, hoy pienso que no quiero deshacerme de estas prendas tan rápido por varias razones:
1. Por si en mi próximo embarazo tengo otro hijo varón. Se me hace un loco regalar la ropa que se encuentra en excelente estado.
2. Porque hay prendas realmente hermosas. Marcas que nos gustan y estilos que nos encantan.
3. Porque me ayudará en mi economía. Nada de reinvertir, es como si tirara cuna, portabebé, periquera y volverlo a comprar, creo que nadie en su sano juicio lo haría.
Con la crisis de estos tiempos mas vale organizarnos y aprender a reciclar para bienestar propio y de nuestras familias, ¿no creen?
Foto Vía
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