Etiqueta: Diario de mi embarazo

  • Ana Carolina ¡Mi muñeca!

    Ana Carolina ¡Mi muñeca!

    Lo prometido es deuda, les presento a mi pequeña Ana Carolina, quien fuera una de las protagonistas de este blog en los últimos nueve meses.

    ¿Qué les puedo decir? ¡Qué la amo! ¡Qué soy una madre doblemente feliz!

    ¡Qué ha venido a cerrar el círculo de nuestra familia! ¡Todo eso y más!

    Les recuerdo que nació el martes 9 de febrero a las 00:40 hrs, midió 51 cm y pesó 3.680, ¡de parto natural!

    baby-mamadealtademandaEstá enganchada a la teta y duerme mucho. Por las noches no la llevo tan mal, despierta dos veces por leche y una por pañal, y como estamos colechando todo es más fácil porque no tengo que trasladarme de habitación.
    ¿Su lugar favorito? Los brazos de mami, de papi, de abuelita… ¡de quien la quiera cargar por laaargo tiempo!

    Sus colores: El rosa y el blanco, jajaja.

    Su canción favorita: «Estrellita», se la cantamos Héctor y yo una noche que se privó llorando cuando ibamos solos los tres (y yo conduciendo -¡terror!-) y se calmó como por arte de magia.

    Sus amiguitos prenatal: Omar Fernando (hijo de Lore que nace en Mayo) y Romina (hija de Alicia, que nace este viernes).

    Ultimo dato… tardé tres horas escribiendo este pequeño post porque no me dejaba los brazos… ¿así o más bella?

    Foto destacada Vía

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  • La historia de mi post parto

    La historia de mi post parto


    Ya son 15 días con Ana Carolina. Han sido mágicos, muy lindos, ¡totalmente pink!

    Aunque aún es una recién nacida la diferencia de criar a un niño de una niña es mucha, de inicio el aprender a limpiarla en el cambio de pañal, ya que los niños vienen herméticamente cerrados, ¡mientras que con las niñas es la total delicadeza!

    Carolina nació el 9 de febrero a las 00.40 hrs, salimos del hospital como a las 17:00 horas del mismo día, ¿para que estar allí más tiempo si lo que quería era irme a casa y me sentía «bien»?

    Ese «bien» está entrecomillado por varias razones: mucho dolor por debajo, mucho dolor por la cola, dolor en la columna por la epidural, dolor en la muñeca donde me canalizaron, dolor por un pequeño desgarre, dolor en el estómago como si me hubieran dado una golpiza, dolor en el ombligo por la operación de la salpingo… ¿y aún así me fui a casa? ¡sí!, la verdad no tenía nada que hacer en el hospital y prefería los cuidados de mi familia en mi propio espacio.

    Aunque nos fuimos temprano dimos tiempo a que llegara nuestra familia más cercana al hospital a conocer a la beba. Pero con el invitado principal era nuestro momento más deseado, el primer encuentro de los hermanos.

    Cuando llegó Héctor a la habitación papá lo recibió y lo mandó conmigo, quién lo estaba esperando en un reposet muy ansiosa, le di un fuerte abrazo y le dije que si sabía quien había llegado, me dijo «nosotros», «sí -le dije- ¿pero te acuerdas a quién te dije que ibamos a venir a buscar al hospital?», se me quedó viendo y me dijo «a Patita», «sí», le contesté.

    Su papá lo tomó en brazos y lo llevó a conocer a su hermanita, quién lo esperaba plácidamente dormida en su cunita, Héctor le dió un beso y ese fue el gran inicio de nuestra familia de cuatro.

    Héctor recibió el regalo que Ana Carolina le trajo y se puso a jugar en la habitación. ¡Por fin se había dado el momento más deseado por los papás de alta demanda!.

    Aún seguimos adaptándonos

    Hermano mayor de alta demanda: Muy rápidamente hemos visto como fue cambiando su curiosidad por amor.

    El la cuida, la vigila, la calma, le canta, la mece, le dice «tranquila Patita», dice «guácala» cuando le cambiamos el pañal, la besa, la acaricia, están sus sillas de coche juntas y el la observa desde allí muy protector, en fin, que no nos sorprende.

    Mi hijo es una personita muy cariñosa e inteligente, y creo que estábamos más temerosos por todas las historias de celos y de príncipe destronado que habíamos oído de familiares y amigos que en lo que realidad pasó.

    No perdió su control de esfinter, continúa perfecto y lo veo más sonriente y cariñoso.

    Lo que sí agarró con más amor fue la»titi» de mamá. Creo que un poco por imitación porque las primeras veces que vió a su hermanita enganchada de la teta sí se puso un poquito necio y hasta me recordaba que tenía que «compartir».

    Lo más gracioso que nos ha dicho en los últimos días es: «¿Patita no habla porque no tiene pilas?», nos dió muchísima risa a su papá y a mí, nuestro pequeño apenas tiene 2 años y 10 meses.

    Papá de alta demanda: Al principio lo veía raro, como que no le caía el veinte de nuestra nueva situación, a los pocos días me dijo que estaba muy temeroso de la reacción del niño, que no quería que lo viera con la peque para que él no resintiera.

    Lo entendí porque a mí también me pasaba, me cuidaba de no darle pecho cuando el niño estuviera pero no podía esconderme más, de alguna forma el nuevo hermano mayor tenía que enfrentarse a nuestra nueva realidad y que no lo dejaríamos de querer por atender a la bebé.

    Ahora ya lo veo super cercano a Ana Carol y está muy pendiente de lo que sucede con ella. La cuida, la abraza mientras duerme y la mira con ojos de amor, eso es lo que más me gusta.

    La bebé de alta demanda: Mi muñeca duerme, duerme, dueme… y la verdad es que a mí también me deja dormir en la noche. Se despierta dos veces por pecho y en una de esas mismas le cambio su pañal.

    Está felizmente enganchada a la teta, tanto que tengo una gran producción y tengo que recurrir al hermano mayor para que me ayude a drenar los pechos.

    Ahora estamos colechando, la tengo en mi cama desde que nació, puesto que no podía levantarme ni caminar bien debido a la operación de la salpingo así como a la expulsión, ¡y creo que nuestra cama le encanta! me pregunto si podré pasarla a su cuna pronto o la dejaré allí por tiempo indefinido, ¡ups!

    Es tan tranquila, le encanta la hora del baño, odia su pañalito sucio y se calma automáticamente cuando su mamá la carga, ¿no es algo mágico?

    Yo, la mamá de alta demanda (al cuadrado): ¡Feliz!, como primera descripción. Cansada, como segunda. Aún no puedo coordinar bien los tiempos para poder dividirme como todo lo que soy y lo que quiero ser en versión mucho mejor. Sigo con el avance de la cuarentena pero ya me siento bien.

    A veces un poquito de dolor en la parte baja, un poquito de sangrado, un poquito de cansancio… vaya, todo en poquitos.

    Ya conduzco de nuevo y hoy retomé la ida a buscar a Héctor al colegio, mucha gente se espanta al verme al volante tán rápido, pero pienso «¡si fue parto natural, tampoco es la gran cosa que tenga que estar en cama!».

    Mi mamá me está ayudando en casa, principalmente con el big brother que a veces se pone un poquito necio.

    ¿Presumo? ¡Ya casi bajé 10 kilos! pero por otro lado el hambre no me dá esquina y más o menos me estoy cuidando aunque a veces sí me doy gusto con lo que no se debe comer para bajar más rápido de peso (tortillas, pan y refresco).

    Así vamos, juntos, los cuatro, de la mano, dándole forma a una nueva y mejor familia.

    Y sí, lo que me dijeron es verdad: cuando creías que no podías sentir más amor, ¡llega a tu vida otro hijo y lo multiplica!

    Foto vía

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  • La historia de mi parto tweet a tweet |Diario de mi embarazo: 41 semanas + 5 días

    La historia de mi parto tweet a tweet |Diario de mi embarazo: 41 semanas + 5 días

    Lleva una semana conmigo, con nosotros… ¡y ya no podríamos vivir sin ella!

    Lo último que escribí en Twitter tras el parto fue:

    «Ya estamos en la habitación. Agotadas. En unas horas las leo. Está enorme!»
    2:04 AM Feb 9th desde TweetDeck 

    Pero de allí caí casi desmayada por el cansancio que no pude escribir una palabra más, ni al día siguiente… ni durante la semana que le siguió. Los recuerdos aún son claros…

    El lunes 8 de febrero fuí por la mañana a consulta con mi ginecólogo, eran las 11:00 am, con la intención que me revisara sin hacer rotura de membranas, en el peor de los casos tomar una pastilla para iniciar las contracciones.

    Todo lo vió muy bien, me dijo que si con esa revisión no comenzaba con las contracciones regulares a las 4:00 pm me tomara la mitad de una pastilla que me proporcionó: hormonas sintéticas.

    No llevé a Héctor al colegio, y junto con mi mamá fuimos a tratar de distraernos y caminar para provocar con un poco de ejercicio que Carolina quisiera salir por sus propios medios. ¡Y sí, yo aún conduciendo!

    Me recomendó hacer «vida normal». Vine x unas revistas al Sanborns para caminar un poquito. La niña viene viendo hacia el frente! 12:05 PM Feb 8th desde Tweetie

    Vimos libros, compramos una horchata y una paleta de hielo sabor piña, Héctor con unos carritos nuevos para entretenerlo, en fin, todo muy light en ese momento.

    La recomendación es comer ligero. Fruta o un consomé de pollo. Mis contracciones se regularizan poco a poco. Inicio de trabajo de parto?    1:42 PM Feb 8th   desde TweetDeck.

    A la hora de la comida pasamos por mi esposo y yo dudaba en si comer normal o ligero, temiendo el parto cercano.

    Acabé comiendo un muy ligero consomé de pollo, las contracciones comenzaban a hacer eco en mi cuerpo, pero aún dudaba que pudiera haber un desenlace cercano.

    Tengo contracciones cada 6 min. y duran como 30 seg. Ya hice un postre junto a mi esposo y estamos viendo «La familia de mi novia».    3:55 PM Feb 8th   desde TweetDeck 

    Mi esposo trataba de distraerme (¿o distraerse?),  nos paramos de la sala y nos fuimos a la cocina a preparar un postre de frutas que hicimos en Navidad, no recuerdo como se llama, pero lleva frutas en almibar (sin el almibar), crema, nuez, jarabe…

    Nos quedó un poco raro porque no usamos las medidas exactas pero estaba rico, al menos nos pusimos a hacer algo lindo y diferente para sentir menos el tiempo, mi mamá nos ayudaba cuidando a Héctor… intentamos ver la película «La familia de mi novia» pero yo me sentía cada vez más incómoda, ni sentada ni parada lograba descansar.

    Hace 1.30hrs me habló el gine. Le dije como iban las contraccs. Parece que van a ritmo normal. Quizá ya no sea el parto a las 8pm como dijo.    6:27 PM Feb 8th   desde TweetDeck  

    La ansiedad y la tensión ya me tenían en un estado de alerta. Al poco tiempo recibí la llamada de mi gine y me preguntó como estaba, le dí el tiempo que llevaban mis contracciones y le dije que no había tomado la pastilla, me dijo » ya ni la tomes, vas bien pero lento, quizá ya no nazca a las 8 de la noche».

    Mi esposo comenzó a desesperarse al ver que «no pasaba nada», eso me puso de muy mal humor, ¿como que no pasaba nada?, ¡si el trabajo de parto no es como en las películas que cuando se te rompe la fuente llegas corriendo al hospital ya casi con el bebé afuera!

    Recuerdo que él no pasó el trabajo de parto de Héctor junto a mí porque le tocó estar en el trabajo, el llegó unos minutos antes de que se me saliera el tapón y de allí nos fuimos al hospital, por eso su desesperación al ver que no pasaba nada.

    Ya me dí una ducha caliente. Golpe de agua en la cadera. Riquísimo. Quisiera dormir pero escucho a mi hijo abajo y quiero estar con él. 6:29 PM Feb 8th desde TweetDeck

    Molesta me fuí a dar un baño para relajarme, lo disfruté mucho.

    Agua caliente en la espalda y la cadera, una crema exfoliante con un olor muy rico, vapor… sin prisas por atender un casi «hermano mayor de alta demanda» ya que estaba jugando con su abuela, en fin, pasé una hora muy agradable que me olvidé por completo de la contracciones, ¡o al menos no las noté!

    Ya vestida deseaba pasar esas últimas horas junto a Héctor a quien escuchaba reirse a lo lejos…

    Acabo de colgar con el gine. Sí vamos lento. Lo más seguro es que le tenga que llamar en la madrugada si tengo mucho dolor. 7:49 PM Feb 8th desde TweetDeck  

    Más tarde el doc me volvió a llamar, todo seguía igual… contracciones regulares que no progresaban. Me dijo que iría a cenar con un amigo y por la noche pasaría por mi casa a checarme.

    Que podré cenar? Muero de hambre pero sigo con contracciones… No quiero sorpresas! 8:03 PM Feb 8th desde TweetDeck 

    ¡Moría de hambre! Para esa hora lo único que tenía en el estómago era un plato de frutas del desayuno y un consomé de pollo por la tarde.

    Como todavía me sentía bien salí con mi esposo a comprar cena. Burger King fue nuestra elección, y la mía fué la Whopper con queso más sencilla, ¡adiós dieta blanda!, ¡adiós al estarme cuidando el estómago para que no ocurrieran sorpresa a la hora de pujar!, lo que tenía era un hambre feroz y solo una deliciosa hamburguesa a la parrilla podía saciar mi apetito. 

    Llegando a casa cenamos mi esposo y yo solos en el comedor mientras mi mamá seguía cuidando al peque en nuestra recámara.

    Comentamos sobre cuando se me salió el tapón con Héctor… en esa ocasión estabamos a punto de sentarnos a cenar y justo cuando yo tomaba asiento la presión (supongo) hizo que en ese momento expulsara el agua y adiós cena. Pero no, en esta ocasión no pasó así…

    Estoy expulsando el tapón. Mis contracciones se han disparado. El doc viene un poco mas tarde. 9:15 PM Feb 8th desde TweetDeck

     
    Terminamos de cenar y justo cuando nos ibamos arriba a nuestra recámara escuché un crujido, como cuando te truenas los dedos, un pequeño «crack» ¡y antes de que subiera el primer escalón comenzé a escurrir gotitas de sangre! ¡Wow! ¡Ya casi! ¡Se acercaba cada vez más la hora!

    Enseguida subimos, me lavé y me cambié, los nervios me comenzaban a hacer presa. Sabía que todavía faltaba tiempo, ¿pero cuánto? Mientras me lavaba en mi baño comenzaron las contracciones fuertes, ¿de dónde salieron? ¿dónde estaban? ¿porqué de un momento a otro?

    Trataba de llevar ordenadamente el control de las contracciones con una app que compré para mi iPhone, donde llevaba los números de contracciones, así como su duración, la frecuencia, la hora y el resumen de media, su nombre Labor Mate (se las recomiendo).

    Cada contracción era más fuerte que otra y en cada una pensaba que no resistiría, no quería que mi hijo me viera así, débil y llorando en ocasiones, le dije a mi esposo que mejor bajáramos a la sala para que Héctor no se asustara.

    Ya abajo trataba de seguir los ejercicios recomendados para calmar el dolor: cuclillas, sentada en una silla, contra la pared… ¡NADA de eso servía ya! Ni con Héctor había sentido tanto dolor como entonces, ¿pero que hacer?

    En casa aguanté lo más que pude, cuando escribía los tweets lo hacía en los ratos que las contracciones me daban respiro… ¡y ya no eran muchos!

    Cada vez pierdo mas coherencia y tengo más dolor. 10:03 PM Feb 8th desde TweetDeck

    «Yaaa, yaaa, ya llámale a Juan Carlos, ¡ya no aguantooo!», esa frase la acompañé de un grito desesperado de dolor, Juan Carlos es mi médico y quien aguantó el grito desgarrador fue mi marido, pobre, no se si se asustó pero enseguida se comunicó con el ginecólogo y él le pidió hablar conmigo.

    Le dije que ya no aguantaba que el dolor era insoportable, me dijo que si ya era muy fuerte que nos fuéramos al hospital, que ahí nos veíamos, «ok», contesté.

    ¡Y no me lo dijo dos veces!, subió mi marido, la maleta y otras cosas al vehículo y me fuí a cambiar de ropa.

    Me despedí de mi hijo quien ya dormía y no pude evitar llorar, pensaba que cuando lo volviera a ver ya no sería el único, sabía que sería diferente.

    Me despedí también de mi mamá y le dije que se lo encargaba, le dí las gracias. No podía subir a la camioneta, el dolor no me dejaba, mi esposo me tuvo que ayudar cargándome un poco.

    Camino al hospital le pedía a Dios no más dolor, casi iba acostada y retorciéndome, me desconocía…

    Ya estamos en el hospital. Estoy con 8cm. Ya la fuente esta rota. Dios! me siento valiente. Me ha dolido más que Héctor. 11:27 PM Feb 8th desde TweetDeck 

    Llegando me subieron a una silla de ruedas, el camillero muy amablemente me preguntó si estaba con contracciones, que respirara por la nariz y expulsara por la boca, se me hizo un gesto cálido, aunque debe estar acostumbrado a recibir parturientas todos los días.

    Junto a mi esposo llegamos a la habitación 210, detrás de nosotros el anestesiólogo, «Bendito sea Dios» -pensé-, no importa que no llegue el gine pero el anestesiólogo sí«, casi pensándolo cuando se apareció Juan Carlos (el Gine).
    any-embarazo
    «¿Cómo te sientes?» -me dice- «Muy mal, ya no aguanto las contracciones» -contesté-, «ok, si ya no aguantas entonces vamos a ponerte la epidural y luego te revisamos ¿ok?«, me calmó.

    A los pocos minutos me pusieron la epidural y me sentí en la gloria. El doc procedió a hacerme el tacto y me dice «Any, pero es que ya estás en 8 centímetros, has dilatado bastante, ¡ya estás lista!, vamos a esperar unos minutos y en un momento nos vamos a la sala de expulsión», yo que ya me sentía mejor asentí.

    http://twitpic.com/126irl La prueba de que estoy en el hospital! 11:33 PM Feb 8th desde TweetDeck  

    Mientras esperaba más calmadamente pude revisar algunos Twetts y mensajes en el Facebook, fue por eso que mandé una foto donde mostraba ya la panza baja en la habitación, fue el momento más relax de la noche. ¡Sentí mucha energía positiva al leer los mensajes de ánimo!

    Bendita epidural! Que felicidad! Ya hasta puedo escribir con coherencia. En unos minutos más nos vamos a la sala de expulsión. 11:37 PM Feb 8th desde TweetDeck

    La epidural comenzaba a hacer efecto, ya sonreía, hacía chistes, se acercaba la hora, ¡cada vez faltaba menos para conocer a Ana Carolina!

    Me voy a la sala de expusion. Besos. 12:01 AM Feb 9th desde TweetDeck 

    any-embarazoListo, ¡ya casi, llegó la hora! Con mi mamá que nos alcanzó en el hospital y dejando a Héctor en casa al cuidado de mi hermana, nos dirijimos a la sala de expulsión, mi marido, ella y yo… y claro, mi cel.

    Pensaba: «Ahora sí, ya viene lo bueno, ¡estoy más que lista!»

    http://twitpic.com/126mnp mi perspectiva. 12:04 AM Feb 9th desde TweetDeck  

    Aún pude tomar una foto, desde la camilla lo que podía ver camino al expulsivo, ¿contracciones? ¡de risa!

    Llegando a la sala de expulsión ¡gran problema!
    ¡Mi cel no agarraba señal! ¿Como era posible? Yo que esperaba poner algunas imágenes dentro de la cordura y no pude hacerlo gracias a lo cerrado del lugar, no sabía ya que pensar, primero me dió coraje y luego me dió risa, y pensé «pues ni modo, por algo será, a concentrarme en esto al 100% y bye Twitter«, y así fue.

    Tuve un trabajo de parto muy doloroso pero muy cálido: el ginecólogo, el pediatra y el anéstesiólogo se portaron como humanos, no como robots, y lo agradecí totalmente, me echaban porras «tu puedes, lo estás haciendo solita, estás pujando muy bien», una cosa hermosa!.

    Me ayudaban a dirigir las contracciones y trataban de hacer el momento una cosa más relajada. A lo lejos veía a mi mamá grabar y a mi marido pendiente de mí y de la salida de la niña.

    Cuando Ana Carolina salió fue el momento más feliz, me la pusieron de inmediato en el pecho y pude darle un beso y tocarla, intenté darle pecho y lo tuvo en su boca pero no lo tomó rápidamente.

    Allí estuvo unos minutos conmigo y luego se la llevó el doctor para revisarla, eso sí, cerca de mí, a solo dos metros. ¡En la prueba de Apgar sacó 9.9!

    Se la llevaron para limpiarla y mi mamá y mi esposo fueron tras de ella, mientras la mamá era olvidada en la sala de partos, ¡oh no!

    Recuerdo tener otra fuerte contracción con la cual salió la placenta. Me limpiaron, me pusieron un punto por un pequeño desgarre pero no me hicieron episiotomía.

    De inmediato me prepararon para hacerme la Salpingo… todo ese proceso se me hizo eterno, lo único que yo quería era estar con mi hija.

    Cuando todo terminó me llevaron a la habitación, y detrás de mí mi pequeña, mi hijita, a quien tenía muchas ganas de tener en mis brazos.

    ¡La ví tan grande, tan cachetona! Pesó 3.680 y midió 51 cm. ¡Increíble que minutos antes estuviera dentro de mí! ¿Cómo es que esta beba entraba en mi panza con ese tamaño? Wow, ¡que grande!

    Lo primero fue ofrecerle el pecho y mi gran amor incondicional, ya era tarde, de madrugada, aún a tiempo para escribir el último Twitt con las fuerzas que me quedaban…

    Ya estamos en la habitación. Agotadas. En unas horas las leo. Está enorme! 2:04 AM Feb 9th desde TweetDeck

    ¡Sabía que después de ese twitt comenzaba para nosotros una nueva vida!

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    Foto Any Fuchok

  • Radiografía emocional y física de mi embarazo| Diario de mi embarazo: 41 semanas + 2 días

    Radiografía emocional y física de mi embarazo| Diario de mi embarazo: 41 semanas + 2 días

    Días transcurridos de mi embarazo: 288

    Días que quedan por transcurrir: ¡Solo Dios sabe!

    Peso: Al inicio 60 kilos /Ahora 73.5 kilos

    Circunferencia del abdómen: Al inicio no lo tomé  / Ahora 112 centímetros.

    Principales molestias: Manos: Inflamadas y por la noche se me entumen / Nudillos: Me pican / Tobillos: Un poquito gordos / Rodillas: Ayer me dolieron por primera vez  / Pies: A veces inflamados

    Molestias al dormir: Mal descanso, no puedo rodar de izquierda a derecha con facilidad, tengo que ayudar a la panza, no puedo tomar líquido después de las 19:00 hrs porque  si no me levanto hasta 10 veces a hacer pipí por la noche.

    Ánimo: Al inicio total felicidad y tranquilidad. /  A la mitad del embarazo comenzaba a sentir el cansancio, ya no podía jugar con mi hijo mayor con la misma facilidad. / Al final del embarazo totalmente agotada, desesperada por la salida de cuentas sin el arribo de mi hija.

    Sentimientos: Sobre mí, hace unos días pasaba de la felicidad al drama, mucho llanto por el miedo a lo que venía  / Sobre mi hijo, angustiada sobre si iba a sufrir por la llegada de su hermana. / Sobre mi familia, siento que la tengo cansada con mis cambios de humor pero han sido un gran apoyo.

    Emociones: ¿Qué me da alegría? Disfrutar con mi familia, escuchar a mi hijo nuevas frases en su idioma, abrazar a mi marido. / ¿Qué me da tristeza? Las limitaciones físicas propias del embarazo, el miedo a lo desconocido. 

    Preocupaciones: Principalmente el bienestar de la bebé, después los sentimientos de Héctor hacia su hermanita, también lo que significará para nosotros una nueva integrante en la familia y como va a cambiar nuestras vidas.

    El aprendizaje que me ha dejado este nuevo embarazo:  Ser más conciente del papel que desempeño en la vida, comprender en su totalidad el valor de la familia, no solo como hija si no también como madre, es totalmente diferente.

    Sobre mi cuerpo: La pasé bien y contenta los 9 meses, ¡ahora ya estoy muy cansada y siento que he estado embarazada toda la vida!

    Sobre la maternidad: El regalo más bello de Dios para la mujer, una fuente de amor inagotable, un sentimiento infinito.

    Sobre la vida: Agradecida, me ha dado una bella familia, salud y felicidad. Lo único que me hace falta es la presencia de mi padre.

    Qué cosas he logrado hacer mejor en este embarazo: Ser menos aprensiva con el crecimiento de la nena y dejar que las cosas transcurran más naturalmente.

    Sobre mi bebé


    Nombre: Ana Carolina
    Peso en su último US: 3.400 k
    Medida: 50cm
    Sus primeras señales de comunicación: Pataditas tipo burbujitas.
    Su comunicación ahora: Pataditas, contracciones, se gira cuando acaricio la panza, se mueve si Héctor le habla o lo escucha cerca de ella.

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    Foto Any Fuchok

  • Aún no nace… ¡y estoy muy cansada! | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 6 días

    Aún no nace… ¡y estoy muy cansada! | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 6 días

    Escribo un post corto a manera de agradecimiento a las mamás que están pendientes de mi vía Twitter, vía Facebook o por mensaje al celular.

    La verdad es que no hay mucho que reportar y mi humor en estos momentos está bastante varible, haré menos drama.

    Mañana jueves cumplo 41 semanas y voy a cita con el ginecólogo, veremos que hacer.

    Me estoy aplicando con las sugerencias de todas ustedes, quizá regrese mañana con más ánimos y mejores noticias.

    Si esto no avanza creo que escribiré cuando tenga algo importante que relatar o esté iniciando con trabajo de parto.

    ¡Un saludo a todas y gracias por su cariño!

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    Foto Any Fuchok

  • La bebé juega conmigo… ¡y todavía no nace! | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 5 días

    La bebé juega conmigo… ¡y todavía no nace! | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 5 días

    ¡Conmigo y con mis emociones! ¡Anoche creí que ya estaba de parto!

    Mi hijo dormido, mi mamá que me está cuidando ya en su recámara, mi marido a unos minutos de salir de su trabajo, cuando de pronto en un lapso de 15 a 20 minutos me vinieron tres fuertes contracciones, yo en mi interior gritaba «¡Por fin, llegó la hora!».

    Me empecé a llenar de emoción, de nervios, de «saber» que ya venía «lo bueno», seguía conectada al internet, quize preguntar a dos o tres amigas que ví conectadas para saber si así comenzaba el trabajo de parto.

    El parto de Héctor fue provocado con la maniobra de Hamilton y como a la media hora comenzé a sentir «latiditos», lo que sentía en ese momento eran dolores como de regla y las contracciones… nadie podía ver mi sonrisa de felicidad al imaginar que ya estaba en trabajo de parto.

    Consulté con Lety de Creando Criando que se conectó como por arte de magia y le dije como estaba, llegamos a la conclusión de que era posible que ya estuviera en el inicio… uff, no podía contener la emoción.

    Mi trabajo en ese momento era relajarme y descansar para tomar fuerzas… y creo que me relajé tanto que se me pasaron las contracciones, solo dos más en el trancurso de la noche que fueron las que me despertaron… y no más.

    Hoy por la mañana vimos como se mueve la panza, mucho, bastante, eso me hace pensar que no ha encajado, puede ser, si no estuviera más quietecita, creo yo…

    Pues así vamos…

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    Foto Any Fuchok

  • Mis temores hoy, a punto del parto | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 4 días

    Mis temores hoy, a punto del parto | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 4 días

    Pasando de la ansiedad y las ganas de tenerla aquí lo único que pienso es en su bienestar.

    Estoy muy al pendiente de sus movimientos, si los sigue haciendo, no dejo pasar uno, toco la panza, la muevo un poco, quiero que me responda, no que haría si no los sintiera.

    Ya no se si esperar más, quizá mañana mismo deba ir con el ginecólogo y que haga lo que tenga que hacer para que ya nazca: pitocina, maniobra de Hamilton, oxitocina o cesárea.

    Porque si le pasa algo por mis deseos de que el desarollo del parto sea natural no me lo voy a perdonar nunca.

    Estoy de mal humor, creo que nadie me aguanta pero creo que nadie me entiende que lo único que deseo es que ella esté bien y quizás que mis deseos se vayan a la basura.

    Me piden paciencia, que viene lo mejor, mi premio por la espera, Dios mío, es que mi stress por tenerla bien es lo único que de verdad me importa ya.

    Todos me preguntan, me llaman, me mandan mensajes para saber si ya nació y creo que lo único que pasa es que crece mi stress, ¿seré yo la culpable de que algo le pase por esperar?

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    Foto Any Fuchok

  • Carta para mi hijo que será hermano mayor | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 1 día

    Carta para mi hijo que será hermano mayor | Diario de mi embarazo: 40 semanas + 1 día

    ¡Hola mi amor!

    Solo de empezar a escribir me emociono y se me llenan los ojos de lágrimas.

    Es mucho y es todo lo que siento por tí. Veniste a llenar mi vida de luz y de una felicidad que ni siquiera pensaba que podía conocer.

    Soy una Any distinta desde que llegaste a mi vida, una Any mejor, una Any que conoce el amor infinito.

    Cuando aún no estabas aquí ya te deseaba, lo recuerdo, te quería a ti, soñaba con ese niño que hoy está creciendo, a mi lado, a nuestro lado.

    Dios te ha bendecido con un padre maravilloso, que te adora por sobre todas las cosas, y que a la vez le causa un conflicto de emociones el saber si podrá compartir ese amor, cuando ha sido por casi tres años para tí solo.

    Las últimas dos semanas por las mañanas han sido difíciles, ¡no quieres ir a la escuela!

    Te despiertas muy bien, te tomas tu leche… pero a la hora de ponerte el uniforme comienza a patear, a llorar y a quejarte, me dices que irás a la escuela «hasta la noche» o que de plano no quieres ir.

    Yo me desespero, te enseño la chancla y ni así te asusta… sigues peleando y te acabo dando en la pompa… me duele mas a mí que a tí, y lloras… y cedes… ¿qué más te queda?

    carta-hijo¿Sabes?, mientras escribo lloro.

    Pienso en cuando podrás entender este carta, si algún día tu amor de hijo podrá entender mi amor de madre, y pienso que eso no pasará tan pronto.

    Comprenderás en su totalidad estas líneas cuando seas padre, en 30 años más o menos, ¡espero estar allí para acompañarte!.

    Tu hermanita está por llegar muy pronto, quizá unas en unas horas, quizá en un par de días… ¡solo ella lo sabe!

    Y se que cuando la veas por primera vez será el momento más especial de mi vida, ¡lo añoro tanto!

    Por lo pronto me encanta que la regañes y que le digas «Jú, Patita, ya «salgas», ven a la casa» , ¡ya casi mi amor, ya casi…!

    Hoy que te llevaba al colegio, conducía pensando si era el último día que ibamos con la panza y la próxima vez tu hermana nos acompañaría en su porta bebé, que emoción, yo siempre anticipándome.

    ¡Te amo mi corazón, mi pequeño, mi hermosa luz!

    Con todo mi amor y para siempre…

    ¡Tu mami!

    Pd. ¡Gracias x la papita que me invitas en la foto, te encanta compartir!

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    Foto Any Fuchok

  • La cigueña está perdida | Diario de mi embarazo: 40 semanas

    La cigueña está perdida | Diario de mi embarazo: 40 semanas

    Vamos, que me tengo que tomar las cosas con sabiduria (ajá), tranquilidad (ajá) y con humor (más ajá).

    Ahora mismo me lanzo a comprar el juguete que Patita le va a regalar a su hermano mayor, y mañana tengo cita con el ginecólogo.

    Estaré actualizando mi estado vía Twitter y Facebook varias veces al día por si nos da la sorpresa.

    ¿Ya nos sigues?

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    Foto Any Fuchok

  • Falta 1 día… o ¡una semana! |Diario de mi embarazo: 39 semanas

    Falta 1 día… o ¡una semana! |Diario de mi embarazo: 39 semanas

    ¡Eso nos dijo hoy el doctor del ultrasonido!

    ¿Me desmayo? ¿Pido oxitocina? ¿Brinco? ¿Lloro o de plano me río?

    Carolina no tiene ninguna prisa por salir, y el estado de la placenta está «casi» al punto, repito «casi», y por lo que él pudo observar la pequeña está comoda y feliz.

    ultrasonidoJajaja, jo jo jo… jo… ¡buaaa!

    Por fecha de última regla en sus monitores indica que es el 29, pero según sus conocimientos podría ser hasta dentro de una semana aproximadamente, no porque halla perdido mi fecha, si no porque comenté hace un tiempo soy una mujer muy irregular y mis periodos fluctúan en ocasiones entre 35 y 40 días en vez de cada 28, ¡esa es la gran causal!

    Sin mucho espacio ya en la panza, la coqueta mandó besitos en el ultrasonido mientras el doc nos dijo que pesa 3.400 ¡Dios, creo que pediré cesárea!

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    Fotos Any Fuchok

  • A punto de parir ¡y mi casa me molesta! | Diario de mi embarazo: 39 semanas

    A punto de parir ¡y mi casa me molesta! | Diario de mi embarazo: 39 semanas

    Desde la semana pasada algo pasa y mis niveles de molestia están creciendo.

    Primero fue algo que se llama «hidroneumático», algo como una bomba de agua que le da mejor suministro de presión de agua a la casa, bueno, pues se rompió.

    Luego fué el aire acondicionado de mi recámara (donde tendremos a la nena) y la del peque, también se rompió.

    Más tarde fue cuando componían el hidroneumático se «descompuso» el calentador de agua (¿obra de la casualidad o dos x uno?)

    Hoy no arracan mi lavadora.

    Solo falta que se rompa la instalación eléctrica, dejen de funcionar los baños o algo por el estilo.

    ¿Es que la casa no puede estar al día funcionando en su normalidad para recibir a la pequeña de la casa?

    ¡Auxilio! Quiero kleenex, un plomero y un eléctrico guardados en una caja!

    ¿La nena? ¡Bien gracias! Sin prisa ni pausa.

    ¿El peque? De berrinche matutino desde la semana pasada, no quiere ir a la escuela y es el drama total.

    ¿Papá? Stress laboral y de salud y lo peor es que contagia.

    ¿Mamá? Trando de lidiar con todo esto, ya que pensaba que sus últimos días embarazada los viviría en una nube, ¡falso!

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    Foto Any Fuchok