Etiqueta: cualidades

  • Crianza en brazos para mi bebé

    Crianza en brazos para mi bebé

    Cuando me embaracé de mi primer hijo, tuve el tiempo para hacer todo tipo de lecturas que me sirvieran a prepararme para ser una buena mamá, porque como bien dicen, en este trabajo primero nos dan el título y después nos graduamos.

    Fue así que conocí lo que llaman porteo, que no es otra cosa que llevar a los bebés en brazos, sin el temor de que los niños nos “toman el pelo” o se vayan a “embracilar”, pero también pensaba que ¿cómo no van a querer estar con nosotras las madres si es lo que ellos conocen?, si tras nueve meses de llevarlos dentro conocen nuestros movimientos, latidos del corazón ¡y demás sensaciones!

    Comprendí entonces que lo más normal era llevarlo cerca y empecé a hacer oídos sordos a consejos no pedidos sobre que era mejor dejarlo llorar, y es que ¿que sentimos como adultos cuando lloramos solas? deseamos consuelo, abrazo, palabras cálidas, ¡mucho más un bebé!

    En mi afán por aprender conocí una asociación sin fines de lucro que se llama Babywearing Internacional, que tiene como misión promover la crianza en brazos. Babywearing promueve la vinculación, apoya la lactancia materna, puede ayudar a combatir la depresión posparto y puede ser un salvavidas para los padres de niños con necesidades de alta demanda. Los bebés cargados duermen, se alimentan y crecen mejor. 

    En octubre se celebra el porteo

    Cada año en el mes de octubre celebran una semana donde promueven los beneficios que tienen para las mamás y sus bebés el porteo, con el uso de slings, mochilas, fulares, rebozos o pouchs que permitan tener al bebé pegado al cuerpo de su mamá, papá, familiar o cuidador.  Checa el portal de Baby Wearing Internacional.

    Aunque ya no soy mamá de bebés soy una ferviente creyente de este método de crianza con apego. Con mi hija que ahora tiene cuatro años practiqué el porteo y fuimos muy felices mientras duró, hoy ella en sus juegos implementa cargar a sus muñecas con su rebozo, de la forma más natural y adorable posible.

    ¡Te invito a que disfrutes de esta gran experiencia!

    Con información de Baby Wearing International

    Foto: Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • ¿Cómo son los papás de la nueva generación?

    ¿Cómo son los papás de la nueva generación?

    Viviendo la segunda década del siglo XXI y a unos días del día del padre no podemos dejar de hacer una comparativa de los padres de la época moderna a la de los padres que nos tocaron a nosotras o incluso mucho más atrás, los abuelos, padres de nuestros papás. ¿Pero como son, ha cambiado su forma de ver al mundo? ¿Es diferente la forma de criar a sus hijos?

    Los padres de los años 60’s 70’s (Bisabuelos hoy)

    • Eran papás promedios de 7 u 8 hijos.
    • Eran ajenos al embarazo mujeres, solo estaban al pendiente del parto, con matrona en casa muchas veces.
    • Gustaban de ver crecer a sus hijos, pero mantenían una lejanía que se veía normal en esos tiempos, la labor de la crianza de los hijos era tarea completa de la madre, el papá era prácticamente un proveedor.
    • La lactancia materna se promovía poco, el uso de la leche de fórmula era general en todos los casos, no alimentaban al hijo.
    • Un papá rígido, el que castigaba cuando llegaba a casa tras la madre pasar la queja del comportamiento del infante.
    • No jugaba con sus niños.
    • Amaba a sus hijos con mesura, poco demostrativo, quizá por su formación.
    • No era perfecto.

    Los papás de los años 80’s 90’s (Abuelos hoy)

    • Eran papás de 3 o 4 hijos
    • Eran más consientes de su papel de padres, llevaban puntual a sus esposas a las citas médicas del embarazo.
    • Poco a poco se integraban a ver el crecimiento de sus hijos, disfrutando viajes, salidas a parques o comidas. La educación y crianza seguía siendo tarea de la madre.
    • La lactancia materna aunque instintiva de otorgaba a los bebés unas pocas semanas o menos de dos meses debido a la poca difusión de sus grandes beneficios, los padres seguían participando alimentando al bebé con un biberón.
    • Un papá serio, no pegaba pero escuchaba sin regañar mucho al niño en caso de mal comportamiento, si mal le iba una cachetada o cinturonazos.
    • Jugaba con sus hijos en tiempos libres.
    • Ama a sus hijos y se ha convertido en mejor abuelo.
    • No era el padre perfecto pero lo intentaba.

    Los papás de este siglo

    • Son papás de 1 a 3 hijos
    • La mayoría inmersos en el proceso del crecimiento del futuro bebé, incluso gustan de estar presentes en el momento del parto para ver nacer a sus hijos, filmarlos y cortar el cordón umbilical cuando el hospital se los permite.
    • Con tanta información sobre la crianza paterna, las madres modernas han involucrado al padre sobre la importancia de su presencia en el crecimiento de sus hijos, participan en proyectos escolares, tareas, juegos y por supuesto educación, sin dejar de un lado el trabajo de proveer al hogar.
    • La lactancia materna ha recobrado su importancia y ya es conocido debido a la globalización de sus múltiples beneficios para el bebé al menos hasta seis meses de manera exclusiva. Los papás de hoy apoyan a la madre en el proceso natural de la lactancia.
    • El papá de hoy, no pega, poco castiga, antepone la coherencia al golpe sin razón. Aplica la política de la sanción con algo que al niño le guste, sabe que es más efectivo que azotar.
    • Juega con sus hijos, cocinan, nadan, exploran, hacen tarea, juegan videojuegos, van a “trabajar” juntos, viajan, se bañan, etc. La interacción es más natural entre ellos.
    • Ama a sus hijos por sobre todas las cosas, su familia es lo máximo.
    • Sigue sin ser perfecto pero trabaja en ello todos los días.

    ¿Qué cualidades tiene el papá de tu hijo que consideres sea de una nueva generación de padres? ¡Comenta con nosotros!

    Foto Flickr/cdemo

  • El estilo que me define como mamá y mujer

    El estilo que me define como mamá y mujer

    Trato de analizar a conciencia cual es mi estilo -si es que lo tengo- y cómo funciona en mi vida diaria. Digamos que ser mamá cambió mi vida para siempre, y me pregunto qué sería de mi vida hoy si no hubiera tenido el par de enanos que me hacen una madre feliz y mujer completa.

    Aún sigo buscando los adjetivos ideales, me trueno los dedos, cuando se trata de navegar en mi interior es cuando más trabajo me cuesta. ¿Qué es lo que me gusta? Narrar mis experiencias y mis opiniones, pero no me sale tan fácil el tener que explicar cómo soy, a donde voy y que pretendo, aunque suene a canción.

    ¿Cuáles son mis referentes principales sobre el ser mujer y madre? Principalmente mi mamá, quien con mucho amor me educó y crió durante 27 años en su casa antes de que emprendiera el vuelo. ¿Qué aprendí de ella?

    A ser independiente, a no esperar que el hombre de la casa resolviera todos los problemas, pero también a hacerlo sentir su superhéroe a la hora de cambiar un foco fundido de la sala; a entender que los hijos no aprenden mediante a golpes de ganchos de ropa aunque nos gane el enojo muchas veces, a reunir a la familia mediante un rico almuerzo. Ser esposa, madre, hija, hermana y sobre todo mujer, ella es mi primera referencia.

    Otra mujer grandiosa: mi hermana. A quien amo desde que tengo memoria, de la que conocí sus berrinches y fuerte carácter desde niña, claro que hoy ella se pregunta “¿cómo es que mi hija tiene ese carácter tan fuerte e incontrolable?”, bueno, las cosas de la genética son así, y en su aprendizaje maternal también tomará los consejos de muchas otras mujeres.

    Grandes mujeres

    Mi grupo de heroínas: mis tías, cinco maravillosa mujeres con diferente estilo pero el mismo corazón. Son inteligentes, con criterio, simpáticas, desprendidas, unidas, confiables, amorosas y pendientes todas ellas de cada integrante de la familia, fortalecidas en amor a  Dios y alrededor siempre de quien les dio la vida, mi abuela, su gran roca y ejemplo.

    Es aquí donde siempre digo que si tengo algo de que presumir es de familia y ella son un gran referente todos los días.

    En la búsqueda del estilo que me defina sigo pensando que lo más inteligente es tomar lo mejor de cada persona que conozcas, nutrir tu espíritu de buenas acciones, acompañar tu alma del amor y de los consejos que te puedan dar las demás personas que con sabiduría han aprendido a surfear en este mundo tan complicado.

    Pensando en mí…

    Y como sigo pensando que etiquetarme no es lo mío, tuve que hacerle esta pregunta a este grupo que me ha visto de niña, convertirme en mujer y ahora en madre, y esto es lo que obtuve:

    Mi mamá dice “eres una mamá moderna, acorde con el tiempo que te tocó vivir, ya que la tecnología que hay en estos momentos te ayuda a tener una mejor opción para poder discernir los conocimientos de manera globalizada con otras personas”, lo agradezco.

    Mi hermana opina que soy muy dedicada a mis hijos, que me informo de cómo ser una mejor mamá y que cómo mujer sacrifiqué mi carrera por formar mi propia familia. Una de mis tías considera que soy moderna y a la vez conservadora.

    Ya de pilón, mi esposo considera que soy una mamá contemporánea, con conocimientos de crianza y educación, informada, tecnológica, con gusto por la moda… ¿cómo no sentirme afortunada con ello? Soy feliz de ser mujer, soy feliz de completar mi vida con la bendición de ser mamá.

    ¡Feliz día!

    Foto: Flickr/allyaubry

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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