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  • Maternidad en plenitud a los 40

    Maternidad en plenitud a los 40

    Cuando pensamos en una mujer embarazada la imagen que nos viene a la mente es la de una mujer entre los 20 y los 30 años con una hermosa pancita apuntando al frente. Pero con tantas oportunidades que existen para desarrollarse profesionalmente en nuestros días, muchas mujeres deciden posponer el momento del embarazo.

    La mayoría de las mujeres en esta situación argumenta: ‘para cuando haya tiempo’, ‘para cuando terminen la universidad’, ‘para cuando terminen la maestría o el doctorado’, ‘para cuando tengan su propia casa’, ‘para cuando terminen de pagar el coche’… son muchas las causas que prolongan le llegada de la maternidad.

    A nuestra entrevistada de hoy la vida le tenía una sorpresa. Daniela Acosta se casó muy joven y tuvo una hija mientras estudiaba la universidad. Con el tiempo se separó de su esposo y junto a su hija emprendieron una vida juntas. Su camino laboral fue en ascenso y su desempeño como cabeza de familia fue impecable.

    Decidió incluso estudiar otra carrera universitaria, justo antes de titularse el amor le sonrió y se presentó en forma de bebé. Tras el impacto de la noticia, ella y su pareja están afrontando todas las dudas respecto a un nuevo embarazo. Adentrarse una vez más al mundo de la maternidad después de18 años de su única hija, es lo que nos comparte en este espacio.

    ¿Cómo era tu vida antes de embarazarte?

    Era la de una clásica mujer trabajadora, preocupada por crecer profesionalmente, enamorada de mi única hija, realmente no había límite y disfrutaba de una libertad que a veces extraño, aunque la ilusión que siento ahora es lo mejor que podía pasarme. 

    Con una hija de 18 años, ¿cuáles son las dudas que tienes ahora sobre el embarazo?

    ¡Dios, todas! Es como volver a iniciar, me siento peor que una primeriza, todo es diferente después de tantos años.

    ¿Qué ha cambiado de la maternidad de hace dos décadas a hoy?

    La modernidad y las nuevas tecnologías son un complemento que marca una diferencia abismal entre la maternidad hace 18 años a la de ahora, de hecho los pañales que mi hija usó ya ni siquiera existen.

    ¿Qué producto para el uso en bebés es el que más te ha sorprendido?

    Los carritos, los porta bebés… ¡Dios mío, parecen naves, así los veo yo!, creo que eso de la ergonomía vino a dar un giro impresionante, antes eran solo lindos, con decirte que en ese tiempo no existían las pruebas de embarazo caseras.

    ¿Cómo ha tomado tu hija tu nueva maternidad?

    Ella está más que feliz, siempre quiso un hermanito, sueña con llevarlo a pasear, con enseñarle fútbol, eso sí, con la amenaza que la responsabilidad es mía no suya, teme que sea la nana de su hermano; creo que ambas tenemos la madurez para recibir este angelito.

    ¿Cómo te estás cuidando físicamente?

    Siempre he tratado de cuidar mi alimentación, creo que eso ayudó en parte a concebir al nuevo miembro de la familia. Te confieso, los dos primeros meses fueron de comer todo lo que se me antojaba, pero mi cuerpo que no está acostumbrado a recibir esa cantidad de comida a toda hora, comenzó a resistirse. A partir del tercer mes ya moderé mi alimentación: como sano, evito refrescos, carnes, dulces y he optado por la fruta, las verduras, el pollo y el pescado. Ayudándome con las vitaminas y demás suplementos que los médicos me señalan y que mi cuerpo ya no produce.

    ¿Cómo le diste la noticia a tu familia?

    Eso fue muy chistoso, mi esposo desde antes de tener retraso compró la prueba de embarazo, porque aseguraba que su hijo ya estaba concebido. Me resistí a sufrir una decepción y me esperé a una fecha especial, el 10 de mayo. Ese día mi hija me ayudó a  hacerme la prueba y sin ver el resultado, la regresamos al empaque, esperando a que el padre desesperado lo abriera y viera el resultado frente a toda la familia. Él fue el primero en saber y el encargado de dar la noticia, fue muy emocionante y con un final feliz.

    A que le apuestas ¿al parto o a la cesárea?

    Mi hija fue parto y lo disfruté mucho, deseo de todo corazón traer al mundo a mi hijo de forma natural; sé que eso se decidirá en el preciso momento y dependiendo del estado en que se encuentre mi cuerpo para un parto.

    La lactancia materna, ¿estás preparada para ello?

    Sí estoy preparada, estoy completamente a favor de la lactancia, es una conexión con él y sobre todo una ayuda extraordinaria para su crecimiento, yo espero poder amamantar el tiempo que sea posible.

    ¿Cómo te apoya el orgulloso papá?

    Es un hombre muy paciente, mis estados de ánimo son muy cambiantes y exploto por cualquier cosa. Entiende perfecto el proceso por el que estoy pasando, me apoya con la comprensión y la paciencia que necesito en este momento; siempre está al pendiente de mi estado de salud, mis necesidades y busca lo mejor para que esté bien, el apoyo que me brinda es de vital importancia para mí.

    ¿Tus médicos te han indicado algún cuidado especial?

    De hecho mi embarazo está catalogado de “alto riesgo”, los estudios son más frecuentes, y los medicamentos son un poco diferentes que los usados normalmente en los embarazos; cada mes me realizan dos ultrasonidos para saber el estado y desarrollo del bebé.

    ¿Qué es lo mejor de estar embarazada a esta edad?

    De forma personal te puedo decir que este embarazo lo estoy disfrutando más, ya que ahora cuento con una madurez que hace 18 años no tenía. Tenemos una solvencia económica que cuando nació mi hija no había, era estudiante y los recursos eran mucho más limitados. Cuando tuve a la niña era una joven que quería vivir esa juventud, ahora puedo vivir con más plenitud, me amo y sé que puedo darle todo el amor a mi familia, veo todo con más claridad.

    ¿Qué le recomiendas a esas mujeres que buscan un embarazo en esta etapa de su vida?

    Primero que preparen su cuerpo, cuidar su alimentación, que realmente lo que buscan es por amor y no por no estar solas, solas al final vamos a estar, porque ellos también se irán. Saber que es una responsabilidad grande y que quizás a nuestra edad la paciencia que teníamos antes se ha escapado y nos sea difícil lidiar con un bebé. Pensar en todo esto y si aun así lo quieren lo busquen. 

    ¿Cómo deseas vivir en familia… como te gustaría que fuera el mundo?

    Quiero un mundo limpio y pacífico para mis hijos, un mundo de oportunidades, un mundo sin barreras, con menos tecnología y más humanismo. No sé si eso sea posible, mientras, los prepararé para este único mundo que tenemos.

    Famosas que fueron madres a los 40

    +Nicole Kidman, a los 41 tuvo a su hija Sunday

    +Madonna, tuvo a su segundo hijo Roco a los 42 años

    +Susan Sarandon, a los 43 y a los 46 tuvo a su primer y segundo hijo.

    Foto: Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • #YoConfieso: No carburo sin café

    #YoConfieso: No carburo sin café

    ¿Las mañanas entre semana son casi siempre iguales? Despertar con ganas de quedarse en la cama cinco minutos más, enrollarse en la sábana, voltear a ver la hora en el celular y notar que los cinco minutos concedidos se volvieron 10 y que ahora tienes que correr más rápido para despertar a los niños.

    Les llevas su leche a la cama, le pones el uniforme a uno y lo mandas al baño a que se cepille los dientes y se peine, mientras vistes al segundo quien sigue con un ojo cerrado y el popote de la leche en la boca. Vas corriendo al baño de nuevo, arreglas el peinado del primero y pasas el peine al segundo. Ya casi listos para salir te das cuenta que todavía traes puesta la pijama y corres a cambiarte o tu hijo mayor te mata si se te ocurre ir a dejarlo vestida así al colegio.

    Sales al sol y te sientes cual vampiro al amanecer, “¿donde rayos dejé mis lentes?” te preguntas ansiosa. Empieza tu andar por los semáforos y calles si vas en coche mientras te das cuenta que aún andas en chanclas.

    Si la escuela te queda cerca y te toca llevarlos a caminando vas pensando a qué hora te lavaste la cara o si solo fue en una idea… así que mejor desechas el pensamiento y apuras el paso.

    Llegas al colegio, les das un besito y “¡nos vemos en la tarde chicos!”, el día apenas comienza. Regresas a casa y ves todo el tiradero que se produjo el día anterior y piensas “¿de verdad aquí vivo? ¡Si es un campo de guerra!”.

    Pero es justo en ese momento que sabes que ha llegado el mejor momento de la mañana, la hora de abrir los ojos, darle gusto al paladar y disfrutar de un delicioso café que de verdad te levante y te de la energía para comenzar tu día.

    ¿Cuál es tu favorito?

    Hay muchas variedades, Latte, Mocha, Americano, Cappuccino, Espresso en sus distintas combinaciones, frío, caliente, con helado, con cubos de hielo, con chocolate, con caramelo, con vainilla, con chocolate blanco y la lista sigue.

    No soy una experta en café y sus combinaciones, pero sí soy experta en su disfrute matutino y en como notar cuando el efecto de la cafeína literalmente me despierta. Es una realidad que me abre los ojos y cuando noto eso, ha llegado el momento de la inspiración para trabajar, sea cual sea la actividad del día.

    Se ha dicho mucho del café, por ejemplo, se que la cafeína aumenta la capacidad mental, la percepción y disminuye el cansancio, por eso me gusta mucho tomarlo antes de escribir un post para que así la inspiración fluya.

    Cuando estaba embarazada de mis hijos, el ginecólogo no me prohibió la ingesta de la bebida, solo me recomendó que lo tomara descafeinado para no sobre estimular al niño, obviamente hice total caso a su recomendación, aunque después leí algunos artículos que indicaban que una mujer embarazada puede tomar hasta dos tazas diarias ya que no genera ninguna consecuencia negativa a ella o al bebé.

    Las restricciones que siempre saltan son para los que padecen problemas gastrointestinales, mientras que el exceso de cuatro tazas de café pueden alterar cualquier lesión estomacal. En cuanto a que los niños deban o no tomarlo ya queda a criterio de sus mamás, recuerdo que cuando era pequeña le pregunté a mi mamá porque no lo podía tomar y me dijo que “los niños no tomaban café porque si no crecían”.

    No volví a escuchar al respecto, pero ahora se sabe que la cafeína no produce efectos tóxicos o dañinos en la infancia, obviamente en cantidades apropiadas para un menor, solo en los niños hiperactivos debe ser restringida por su consumo estimulante.

    Y bien, yo confieso, soy una coffe fan, voy a ir por uno, ¿gustas?

    Foto Any Fuchok

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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