Desde la mañana anduve inquieta. A las 6. 45 desperté para alistar a mi hijo para llevarlo al colegio, en ese momento comenzaron las contracciones de Braxton.
Llegué a contar seis por hora, mi esposo condujo ida y vuelta a la escuelita mientras yo llevaba la cuenta de la duración de las contracciones y el némero de veces que se presentaban, quedando más o menos seis por hora con tiempos de 30 segundos cada una, ya saben, sintiendo como si la panza se inflara como un globo de helio llegando a un punto máximo y luego se volviera a desinflar, aún sin dolor pero con molestia.
Después de desayunar hice cita con el médico a las 10.30. Llegando me revisó y sí, tengo contracciones de parto, pero aún no es tiempo, tengo apenas 34 semanas o 7 meses y medio, Ana Carolina DEBE seguirse cocinando; ¿para que quiero que nazca mañana si la vamos a meter en incubadora?
Mi gine me dijo: «REPOSO ABSOLUTO, nada de fiestas, nada de posadas, nada de Baby Shower (el sábado tenía el tercero y último), nada de compras (ups, el regalo de mi marido sin comprar), nada de viajes (unos XV años de una prima a dos horas de aquí) «si no quieres sentirte culpable de que tu niña nazca a destiempo por irte a una fiesta… ¡no tiene sentido!, si al menos supiera que estarás sentada otra cosa sería» (What?).
Estando en el consultorio me dieron tres contracciones, pudimos ver en el US los cachetitos de mi muñeca mientras jugaba con su cordón umbilical frente a su carita, ella «quitada de la pena» mientras mamá y doctor preocupados por sus acciones.
Recibiendo las indicaciones médicas me habló mi mamá y el doctor le habló al celular diciendo que necesita que me cuide y me vigile al menos tres días, me dió mucha risa.
Me checó la presión, vimos a la nena en el US, me pesó y casi me hace el tacto pero la verdad no quize… me preguntó si tenía sangrado, flujo o mal olor (por alguna infección) gracias a Dios nada de eso.
Saliendo de allí solo me dió permiso de ir por mi hijo a la escuela y luego a la casa para descansar, ¡y vaya!, de nuevo como tres contracciones del hospital a la escuela. También pude pasar al trabajo de mi esposo para que pudiera cuidar al niño quien es quien más me requiere para jugar.
¿Y donde están ellos ahora? Pues jugando mientras mami escribe desde la lap en la cama mientras le sale el amor al ver la escena, ¡los amo!
Aún no estoy bien del todo, tienen que bajar las contracciones, si por la tarde sigo con ellas el gine vendrá a revisarme a casa y esperemos que Carito no esté avisando arribo nocturno.
Aún sigo con la idea de postear mi parto en Twitter, ¿te animas a seguirlo?
¡Síguenos en Facebook! Dá click aquí —> Mamá de Alta Demanda ♥
Foto Any Fuchok
