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  • 8 cosas escolares que necesitas preparar antes de salir de vacaciones

    8 cosas escolares que necesitas preparar antes de salir de vacaciones

    Tu calendario de organización del hogar cuenta los días de forma regresiva, cada vez falta menos para poder disfrutar del descanso que conlleva la salida de la escuela, adiós a madrugar, correr con los niños a la escuela, prepararles el lunch, ver que los uniformes estén planchados y super limpios, esquivar automovilistas en el tráfico… podemos seguir con todo lo que implica la rutina diaria de clases.

    Pero ojo, aunque ya tengamos un pie casi fuera de la escuela y a punto del sprint debes tener en cuenta la lista más importante de todas ¡la del regreso a clases!

    Porque como la súper organizada mamá que eres no debes olvidar que más rápido pasan las vacaciones, que cuando ya el tema de regreso a clases está encima de nosotras. Así que checa lo que tienes que dejar organizador antes de gritar “¡por fin vacaciones!”.

    ¡Este es el check list que tienes que hacer ya!

    Uniformes [ √ ]

    Opción uno: Valorar los que ya tienes, ¿qué arreglos necesitan? Ponerles un botón, bajarles el dobladillo, cambiarles el elástico de la cintura, componerle un cierre, parchar los codos. Una mamá que cuida el ingreso familiar siempre checar esto antes de comprar uno nuevo, recuerda que un peso ahorrado es un peso ganado ¡cuida la economía de tu hogar!

    Opción dos. Comprar uno nuevo, los hijos crecen y aunque estén en excelente estado ya no les quedan, entonces acude a la escuela o tienda de uniformes y compra los que necesites para que no estés corriendo tras de ellos cuando la semana de regreso a la escuela esté cerca. ¡No olvides reciclarlos!

    Inscripción [ √ ]

    ¿Estás al orden con los pagos del colegio? Acude a las oficinas y revisa que esté en orden la inscripción, talleres, seguro, útiles, libros y demás cosas que la escuela tiene a bien incluirnos. Cada centro es diferente, hay escuelas donde no llevan uniforme, o donde el pago es anual, entonces acércate y pregunta.

    Mochila y lonchera [ √ ]

    Acompañarán a tu hijo durante todo el año. Búscala en compañía de tu hijo para que sea a gusto de su personalidad y tú como mamá valores precio, calidad y durabilidad. ¡Que al menos le duren todo el año escolar!

    Útiles escolares [ √ ]

    ¡Uff! Aquí la lista es inmensa, las libretas, los colores, los lápices, el juego de geometría, los diferentes tipos de cuadernos por materia, las regletas o el ábaco, el borrador y demás cositas acumuladas. No olvides checar cuales todavía te sirven del año pasado.

    Libros [ √ ]

    Depende el grado escolar de tu hijo y su escuela. Todas ellas llevan los libros otorgados gratuitamente por el gobierno, pero otras anexan a su plan de estudios material que tenemos que incluir en nuestra lista, pregunta en tu escuela el procedimiento.

    Ropa interior [ √ ]

    Con el año escolar renuevo la ropa interior de mis hijos, busco camisetas, trusas y calzoncitos blancos de algodón, frescos y de buena calidad. Anexarle calcetas y calcetines para el uniforme de diario y los días de deportes.

    Calzado [ √ ]

    No corras… ¡vuela por los tenis blanco, porque es lo que se acaba primero! Ya que andas en esa checa los zapatos escolares diario, del color que te pida la escuela que bien pueden ser negros, cafés, azules o verdes. Hay muchas marcas muy buenas y resistentes, amo los que tienen velcro, más fácil de abrochar para los niños.

    Forrado de libros, etiquetas y etiquetado [ √ ]

    Todo va junto con pegado (diría mi mamá) y es una de las cosas que más nos quejamos las mamás modernas, la inacabable torre de libros, libretas, lápices y colores que tenemos que etiquetar, porque en la escuela te piden que todo tenga el nombre de los niños para evitar pérdidas. A mí me encanta hacerlo, pero ahora que son dos niños se me van las vacaciones en ello. El año pasado me ayudó mi mamá y fue más rápido, hasta nos sirvió para charlar. También hay maestras que se dedican a ello, puedes checar con ellas los precios por libro y libreta, muchas de ellas incluyen el plástico y la etiqueta.

    Recuerda que todo esto tiene que quedar listo antes de salir de vacaciones para que no te agarren las prisas. Muchas veces si lo dejamos hasta el final acabamos pagando más caro o incluso ya no encuentras los “tenis blancos”  ¡porque de verdad se acaban!

    ¿Qué otra cosa le anexarías a nuestra lista?

    Foto Vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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  • 8 Verdades que aprendí de mi madre

    8 Verdades que aprendí de mi madre

    Mi mamá es mi fuente inagotable de sabiduría. Estoy tan acostumbrada a disfrutar de su carácter luchador que no sé qué será de mi vida cuando ella no esté. A pesar de la diferencia de carácter, haber nacido con un día de diferencia y ser obviamente del mismo signo, toda la vida había creído que éramos tan diferentes. Pero ahora que soy madre veo en mi tantas similitudes que agradezco a la vida el que la haya elegido como mi ángel en la tierra, porque de ella he aprendido cosas maravillosas, que pretendo que mis hijos también aprendan en su paso por la vida. Estas son solo algunas de ellas:

    Verdad 1

    “Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada”. Eso de no criticar a alguien por su aspecto, ofender a un compañero o maltratar con palabras a los hermanos, es algo que aprendimos desde muy chicos, lo único que se gana con eso es odio y tristeza.

    Verdad 2

    “No hay comida como la de casa”. Mi papá por su trabajo muchas veces le tocaba comer fuera, pero cuando llegaba a casa la comida de mamá por más sencilla que fuera se transformaba en lo más delicioso del mundo. Huevos revueltos o un sandwich hecho por las manos de maternas es la mejor comida que podemos desear siempre.

    Verdad 3

    “No ser una suegra metiche”. Su mamá respetaba su matrimonio con mi papá, ella respeta el mío con mi esposo y yo haré lo mismo basado en su enseñanza. No hay nada más sano que dejar que los hijos crezcan en pareja, se tropiecen y levanten, con una mirada materna pero siempre tomando distancia, hecho que agradeceremos siempre.

    Verdad 4

    “¡Tú puedes, no te dejes!”. Era la porra cuando me sentía inútil. Mi mamá cuenta que por ejemplo, cuando necesitaba realizar una labor doméstica y no estaba mi papá en casa, no le quedaba más que poner manos a la obra y aplicarse. Con la prueba y error entendió de cables eléctricos y no le da miedo intentar componer algo, y lo importante es eso, hacer el intento, porque las mujeres sí podemos.

    Verdad 5

    “Crece a tu esposo”. Pensarás ¿qué significa esto? En apoyo al punto 4 donde promueve el intentarlo siempre, en esta verdad también aprendí el que si acostumbramos al esposo a ver que “si podemos” entonces ellos harán menos cosas por nosotras. Si bien, somos capaces de cambiar un foco, no está de más mostrarles que ellos son los ‘súper esposos’ que nos vienen a ‘rescatar’ para poner la luz de la cocina de la reina de la casa. Cosas sencillas como estas los hacen sentir importantes para nosotros.

    Verdad 6

    “No tires la comida”. De recién casada yo no cuidaba mi gasto, comida que ya no se comía en casa la desechaba, hasta que aprendí a transformar la comida en alternativas para el día siguiente; junto a mi esposo aprendimos mejores costumbres, por el bien de nuestra economía y gasto familiar. 

    Verdad 7

    “Primero tus hijos, que se caiga la casa”. Tengo un carácter donde quiero ver todo perfecto y funcionando como reloj engranado. Cuando me enfermaba, no me importaba tener que pararme a preparar la comida de la tarde, atender a mi esposo al llegar de trabajar o lo que fuera que tuviera pendiente. Un día mi mamá lo notó y como adolescente regañada me dijo que a los platos no les pasaba nada si no se lavaban, que la comida la podía sustituir ese día comprando un pollo asado por teléfono. Primero era mi salud y por supuesto los niños, por lo demás que se cayera la casa en lo que me recuperaba. Gran lección.

    Verdad 8

    “Ten a tu suegra de tu lado”. ¿Quién conoce mejor a tu esposo, incluso mejor que tú? ¡Pues tu suegra! Junto a ella ha pasado gran parte de su vida y será por siempre su primer gran amor, en eso no hay competencia alguna. Siempre que sea posible sé su amiga, platiquen y llévale a sus nietos. A veces nos tocan mujeres muy difíciles y celosas, pero si ya te has acercado y es una ‘puerta sellada’ no vale la pena que te quejes constantemente de ella, porque pones a su hijo en entre la espada y la pared, solo mantén tu distancia con respeto. Si por el contrario tienes una suegra fabulosa (como la mía) ¡muchas felicidades!

    ¿Qué es lo mejor que le has aprendido a tu madre? ¡Cuéntanos!

    Foto Vía

    Post escrito por Any Fuchok y publicado originalmente en Disney Babble Latinoamérica.

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