Categoría: Maternidad

  • El bebé se me va a la universidad… ¡Así siento el pre kinder!

    El bebé se me va a la universidad… ¡Así siento el pre kinder!

    Me está dando la famosa «angustia de separación», a mí, todavía a mi bebé no, se me ha adelantado una semana, y es que el próximo lunes comienza con el Pre Kinder y estoy igual de triste como seguro lo estaré cuando se vaya a estudiar a la universidad.

    Será nuestra primera gran separación, porque cuatro horas diarias no se comparan con dos horas eventuales cuando mi marido y yo nos vamos al cine con la tranquilidad de saber que estará bajo el cuidado de mi mamá, mientras que ahora estará a resguardo de unas completas extrañas.

    Me ha pegado… ¡y feo! Hoy cuando dormía su siesta y estaba pegado a su tití no pude evitar llorar un poquito al pensar que estamos en una cuenta regresiva para el inicio de clases, una fecha agridulce, porque por un lado es hermoso ver el crecimiento del bebé y saber que ya está en otra etapa, y por otro lado que es inaplazable la separación de mi lado cuando no lo hemos hecho salvo en contadas ocasiones…

    Tengo que ser una mamá fuerte y pensar que el colegio es una excelente opción para su educación, aunque por dentro sienta un poco el corazón partío.

    Mi cuenta regresiva: Faltan 7 días para su entrada a la escuelita…

    Foto Vía

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  • ¿Cuál es el rol del padre en la lactancia materna?

    ¿Cuál es el rol del padre en la lactancia materna?

    Para que exista la lactancia materna en la especie humana, en principio hacen falta por lo menos dos cosas, una madre dispuesta a ofrecer su “oro” blanco y un bebé. Bien, lo anterior es el mínimo indispensable, pero aún teniéndolo, puede que surjan dificultades que podrían impedir que la lactancia materna salga adelante con éxito, y que no transcurra todo lo bien que sería deseable.

    Estas dificultades las pueden vencer madre e hijo con empeño, información y un deseo firme de seguir adelante, pero todo es mucho más fácil y las probabilidades de éxito aumentan cuando existe la figura del “soporte”.

    Esta figura puede ser desempeñada por un familiar, una amistad o cualquier persona, e incluso no existir. Pero quien puede ejercer ese papel de una manera decisiva es el padre. El padre que ejerce como soporte es una figura principal junto con la madre y el hijo/a. Para que un padre sea el soporte ha de implicarse tanto en aspectos emocionales como dedicando el tiempo necesario que esta situación precisa.

    Si contamos con una madre, un hijo y un padre-soporte tenemos lo que se conoce como triángulo de la lactancia, que hará que las probabilidades de éxito de la lactancia aumenten considerablemente.
    El ser padre-soporte y formar un triángulo de la lactancia es algo que los padres no deberían dejar pasar y es una experiencia muy enriquecedora y placentera tanto a nivel individual, para todos sus miembros, como a nivel familiar.
    rol-del-padre-en-la-lactancia-materna¿Qué puede hacer el padre-soporte?
    Antes de ver acciones concretas y más definidas, es importante señalar que cada caso es diferente, depende de cada bebé / niño, de cada familia y su entorno, etc. no hay dos iguales, unos son más demandantes y otros más relajados y además también depende del momento, ya que las necesidades son cambiantes, lo del mes pasado ya no vale para hoy.
    Por eso se ha dicho “puede hacer” en lugar de “tiene que”. Lo que se va a exponer a continuación es una orientación, y en cada caso, cada familia ha de encontrar su propia forma de hacer las cosas en cada momento. Una vez hecha esta aclaración, a continuación algunas sugerencias prácticas.
    Labores domésticas: Es conveniente descargar a las madres de la mayoría de estas labores. Un ejemplo claro es con un recién nacido, la madre necesitará mucho tiempo, ya que la demanda es continua y es necesario que pasen mucho tiempo tranquilos y en intimidad para que la lactancia se establezca satisfactoriamente.
    En este caso, el padre se puede ocupar de lavar la ropa, de las comidas, de la limpieza doméstica, etc. Para estas tareas si es posible contar con ayuda externa, suele ser muy agradecida por todos.

    Hijos mayores: El padre puede ocuparse de los hijos mayores para dejar tiempo y tranquilidad a la madre para dar el pecho, no se debe olvidar a estos hijos, que siguen necesitando atención y tiempo.
    • Tareas con respecto al bebé / niño: El padre no está excluido con respecto al cuidado del bebé. En la mayoría de los casos la madre estará casi todo el tiempo con el, pero poco a poco se irá abriendo más paso al padre. En la mayoría de los casos, el padre puede asumir desde el principio tareas como:
    • El baño. Cargar al bebé / niño (en brazos o con ayuda de un porta- bebés como pueden ser: bandoleras, mochilas, un trozo de tela, etc.) Tanto de noche como de día, hay ocasiones en las que el bebé solo se calma si es sostenido en brazos, debido a que precisan un contacto constante.
    • Cambios de pañal. Es muy importante en todo lo anterior respetar el ritmo del bebé / niño, no forzar, si el bebé no acepta al padre en alguna de las tareas anteriores y reclama a la madre, se deben respetar sus necesidades, que la madre haga esas tareas no quita que el padre pueda colaborar, él podrá hacer otras cosas no relacionadas con el bebé o puede acompañar a la madre realizando estas tareas, así el nuevo hijo se va a acostumbrando al padre y poco a poco irá aceptándolo cada vez más.
    Apoyo emocional a la madre: Cuando surgen obstáculos, es importante que el padre brinde mucho apoyo a su pareja, le será de gran ayuda. La madre puede enfrentar obstáculos en forma de presiones para dejar de amamantar, dudas sobre su capacidad para amamantar, agotamiento por noches (o días) de muchas tomas, demanda continua, etc.
    El apoyo y la comprensión brindado por el padre ha de ser firme y sin fisuras, esto será de gran ayuda para que juntos superen el problema. Recordemos que un problema en la lactancia es problema de los tres, no sólo de la madre.
    Este documento fue producido en el año 2007, con fondos provenientes de WABA, a través de una subvención de la Iniciativa Global de Apoyo al Padre (IGAP.) 
    Foto Maité Moral
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  • Mitos y realidades sobre la lactancia materna

    Mitos y realidades sobre la lactancia materna

    Todas las mujeres pueden amamantar, no importa el tamaño de sus pechos ni el tipo de parto que tuvieron. Son muy raros los casos que contraindican la lactancia materna, sin embargo mirando hacia la realidad encontramos que muchas mujeres afrontan dificultades, concluyendo que no pudieron amamantar por diferentes motivos, “yo no producía suficiente leche” “en mi familia ninguna mujer pudo amamantar a sus hijos” “mis pechos son pequeños” “la forma de mis pezones no me permitió dar de mamar” “mi leche era aguada” “tenía hambre todo el día” “me decían que lo estaba malcriando” “no crecía lo suficiente porque mi leche no era buena” estos son tan solo algunos ejemplos a los que se enfrenan a diario los médicos.

    De haber sido correctamente informadas, se hubieran dado cuenta que en realidad eran MITOS, que se repiten y se transmiten, generando desconfianza en la madre que amamanta a su bebé.

    MITO: “Hay madres que no producen suficiente leche”
    REALIDAD: Es prácticamente imposible que una madre no tenga la capacidad de producir leche. El bebé, al igual que cualquier cría mamífera controla la cantidad de leche que debe producir su madre, en nuestra especie hay que respetar la demanda del bebé, es decir, dejarlo que tome todas las veces que el bebé lo necesite, asegurando una correcta prendida al pecho.

    MITO: “La lactancia debe ser manejada por el adulto, se debe amamantar cada 2-3 horas quince minutos de cada lado, organizando la conducta del bebé y dejando ese tiempo para que se llenen los pechos”
    REALIDAD: Este concepto fue difundido durante mucho tiempo (por lo que se sigue difundiendo aún hoy), sin embargo las investigaciones científicas han demostrado que la lactancia restringida a horario, está asociada al fracaso de la lactancia en un alto número de casos por no respetar las necesidades biológicas de los bebés. Es un concepto ANTIGUO que debiera ser desterrado.

    MITO: “Está usando el pecho de chupete, y eso no esta bien”
    REALIDAD: Los patrones de succión del niño varían de acuerdo con sus necesidades, de este modo el niño muestra una succión nutritiva y otra de consuelo (que es la que no está bien vista equivocadamente) Esto es por que el niño encuentra en el pecho no solo el alimento que necesita, sino también el contacto y consuelo que es tan importante como el alimento mismo.

    MITO: “La madre que amamanta debe tener una dieta especial y restringir ciertos alimentos, para evitar gases y cólicos en los niños”
    REALIDAD: Es muy frecuente escuchar que la madre que amamanta no debe tomar gaseosas o ciertos alimentos que puedan cambiar el sabor de la leche, como ajo, coles, cebollas, que además pueden ser la causa de gases en los bebés. El único alimento que se relaciona con cólicos es la leche de vaca consumida por la madre (en algunos casos), el resto de los alimentos pueden ser ingeridos.

    MITO: “Hay mujeres que tienen la leche aguada y no es buena para el bebé, porque no lo llena”
    REALIDAD: Al comienzo de la mamada TODAS las mujeres tienen la leche con un color blancuzco transparente, eso es lo normal, sin embargo al final de la mamada podrán ver que es más blanca cremosa. Ese es el color normal de la leche humana y es excelente para los bebés tiene todo lo que necesitan.

    MITO: “Los pezones adoloridos y grietas del pezón ocurren en mujeres con pieles delicadas, en quienes no prepararon sus pezones y en aquellas madres que tienen el bebé en el pecho por períodos prolongados”
    REALIDAD: Está demostrado que nada de todo esto tiene un fundamento científico, la incidencia de pezones adoloridos, como así también de grietas del pezón tienen la misma incidencia en las mujeres con distintos tipos de pieles, como también en aquellas que preparaban sus pezones de las que no lo hacían. Tampoco los períodos prolongados que el bebé pasa en el pecho es la causa. Lo que se sabe que SI provoca dolor y grietas es la mala colocación del niño al pecho, asociado a una mala prendida del bebé.

    MITO: “El niño debe vaciar los dos pechos en cada mamada”
    REALIDAD: Es mejor que el niño termine de tomar del primer pecho antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo lado durante esa toma. La leche del final de la toma es rica en grasas (aportando mayor cantidad de calorías) y ésta se obtiene gradualmente a medida que el niño va vaciando el pecho.

    MITO: “Si ya incorporaste complementos perderás la lactancia”
    REALIDAD: Existen diferentes situaciones que llevan a la madre a complementar con fórmula a sus bebés, pero SIEMPRE se puede revertir la situación y volver a la lactancia materna exclusiva si la madre así lo desea. Hay muchos recursos para volver a amamantar exclusivamente al bebé.

    MITO: “Los bebés amamantados no duermen bien durante las noches”
    REALIDAD: Que los bebés duerman solos y toda la noche es una pretensión culturalmente aceptada, que en realidad difiere de las necesidades nutricionales y psicológicas de los niños. Los bebés crecen a un ritmo acelerado y en la mayoría de ellos el 25% de la leche la consumen durante la noche. Por otro lado al ser inmaduros tienen un sueño superficial, que es un mecanismo protector del sueño de los niños. En la naturaleza todo tiene un sentido, y eso es lo mejor para los niños.

    MITO: “Después del año la leche no es tan buen alimento”
    REALIDAD: La composición de la leche materna cambia de acuerdo con las necesidades del niño, a medida que el niño madura. Pero la leche materna debiera seguir siendo su fuente primordial de alimentación durante los dos primeros años, a pesar de los seis meses complementada con alimentos.

    MITO: “La baja producción láctea se hereda”
    REALIDAD: La producción de leche no tiene nada que ver con la suerte o la herencia, sino que tiene que ver con la frecuencia que se coloca a mamar al niño, prendido eficientemente.

    MITO: “Para producir leche hay que consumir leche”
    REALIDAD: Es muy frecuente escuchar que la madre lactante debe aumentar el consumo de leche para hacer frente a la demanda de calcio aumentada por la lactancia. Sin embargo una dieta rica saludable de verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse y producir leche.

    MITO: “Algunos niños son alérgicos a la leche materna”
    REALIDAD: La leche materna es la sustancia más natural y fisiológica que el niño pueda ingerir. Si el bebé muestra signos de sensibilidad relacionadas con la alimentación, en general se debe a alguna proteína ajena que ha logrado llegar a la leche materna, y no a la leche materna en sí.

    MITO: “Dar el pecho acostada aumenta el riesgo de infecciones de oídos”
    REALIDAD: Dado que la leche materna es un fluido vivo, lleno de células del sistema inmunológico, anticuerpos e inmunoglobulinas, el bebé lactante tiene menos probabilidad de desarrollar infecciones de oído independientemente de la postura que se utilice.

    MITO: “Dar pecho a demanda, genera niños dependientes y trastornos de pareja”
    REALIDAD: El pecho a demanda es una necesidad de los bebés, cuando la madre responde a las necesidades de los niños ayuda al desarrollo de una personalidad segura en su hijo, que cuando sea más grande se traducirá en un individuo independiente. Sin embargo el bebé debe tener una relación de dependencia con su madre, porque la cría humana es inmadura desde el punto de vista fisiológico y psicológico. Pretender independencia cuando son bebés (que una etapa caracterizada por la dependencia) no está bien.

    MITO: “La lactancia materna demasiado frecuente, puede causar obesidad en el niño de adulto
    REALIDAD: Los estudios científicos demuestran que los niños amamantados auto controlan la ingesta de acuerdo con sus propias necesidades, y es prácticamente nula la incidencia de obesidad. Es la alimentación con fórmulas lácteas, y la introducción precoz de alimentos complementarios la causa de que se vean afectados de obesidad al crecer, no la lactancia natural.

    MITO: “El éxito de la lactancia depende del tipo de parto, de la forma de los pezones y del tamaño de lo pechos”
    REALIDAD: El éxito de la lactancia está relacionada con la información que reciba la madre, su confianza en sí misma, colocar frecuente y eficientemente el bebé al pecho. Y no tiene que ver con la forma de los pezones, tamaños de los pechos o tipo de parto. Los pechos pequeños amamantan tan bien como los más grandes.

    MITO: “Si llora es por hambre, y porque la leche de la madre no le alcanza”
    REALIDAD: Lamentablemente es muy frecuente asociar el llanto solo al hambre, esto es un error que conduce a la madre a suplementar con biberón a su bebé, convencida de que su leche no le alcanza. La realidad es que la única forma que tiene un bebé de comunicarse es con el llanto, y no solo indica que tiene hambre, con el llanto también pide contacto, consuelo, transmite miedos, insatisfacción, dolor, etc. Los padres aprenderán a satisfacer sus necesidades y a interpretar el llanto de su bebé, que no solo llora por hambre. La lactancia materna frecuentemente los calma, no solo porque le brinda alimento, sino porque además le da al niño el contacto amoroso de su madre, con su olor, su calor, sus latidos, su voz, su mirada.

    Vía Para el Bebé
    Foto Vicente Javier Martínez

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  • Beneficios de la lactancia materna

    Beneficios de la lactancia materna

    No existe una leche mejor para el bebé que la de la madre. La leche materna es la alimentación más
    completa para los lactantes.

    La leche materna tiene la composición ideal para el bebé aportando la cantidad ideal de agua, azúcares, grasa y proteínas que el bebé precisa para un crecimiento y el desarrollo óptimo. Evita, también, una ganancia excesiva de peso por lo que previene la obesidad en edades posteriores.

    Se ha identificado una proteína (adiponectina) en la leche materna que parece proteger de la obesidad, la diabetes y afecciones arteriales coronarias. La digestión de la leche materna, generalmente, es mejor que la de las leches artificiales. Los lactantes prematuros se desarrollan mejor cuando son amamantados que cuando se les alimenta con leche artificial.

    Algunos estudios sugieren que los niños alimentados con leche materna presentan un mayor desarrollo cerebral y mayor inteligencia que los que son alimentados con leche artificial.

    Beneficios relacionados con la inmunidad
    La leche materna posee anticuerpos que protegen a los lactantes frente a las bacterias y los virus.
    La lactancia materna parece disminuir el riesgo de presentar alergias. La prolongación de la lactancia materna hasta, al menos, los cuatro meses protege contra el asma y la atopía.
    Hay estudios que indican que la respuesta inmunológica en las vacunaciones es mejor en los lactantes amamantados.

    Beneficios ante enfermedades crónicas del bebé
    Múltiples estudios sugieren que los lactantes alimentados con leche materna pueden presentar menor incidencia de enfermedades crónicas como diabetes, celiaquía, enfermedad inflamatoria intestinal y asma.

    lactancia-maternaBeneficios odontológicos
    La lactancia ayuda al desarrollo correcto de los músculos faciales y los huesos maxilares del bebé.
    Evita las caries del biberón. Son caries muy destructivas que se producen por contacto prolongado de los dientes del bebé con los líquidos del biberón: leche o zumos.

    Beneficios emocionales para la madre
    Las madres que amamantan pueden tener más confianza en sí mismas y mayor unión con sus bebés. El amamantar exige que las madres dediquen algún tiempo de tranquilidad para ellas mismas y sus bebés.

    Beneficios físicos para la madre
    Al amamantar la madre gasta calorías, haciendo más fácil bajar los kilos ganados durante del embarazo. Amamantar ayuda también a que el útero vuelva a su tamaño original. También disminuye las hemorragias que pueda presentar la mujer después del parto.

    La madre que amamanta retrasa el comienzo de la ovulación normal y los ciclos menstruales. Amamantar disminuye el riesgo de cáncer de mama y puede disminuir el riesgo de cáncer de ovario. La madres lactantes tienen menor probabilidades de desarrollar artritis reumatoide que las mujeres que no dan el pecho a sus hijos, según un estudio de un equipo del Brigham and Womens Hospital, de Boston (Estados Unidos) publicado en Arthritis and Rheumatism 2004;50:3458-3467

    Otros grandes beneficios para la madre
    La leche materna siempre está dispuesta. Se encuentra limpia y en las mejores condiciones de frescura. También, en el mejor envase (no hay que esterizarlo, tranportarlo ni prepararlo), con la mejor tetina (la más adaptable, de consistencia ideal, no se rompe, al succionar el pecho el niño traga menos aire que con la mejor de las tetinas).
    Además, está siempre a la temperatura ideal y con la composición ideal para cada momento del día y para cada día (se sabe que su composición varía según la hora del dia, el momento evolutivo del pequeño e incluso la estación del año).lactancia-materna

    Beneficios económicos
    Amamantar ahorra tiempo y dinero. La madre no tiene que comprar la leche con lo que ahorra en dinero y en tiempo. Además, no tiene que medir, mezclar y calentar la leche artificial. Tampoco tiene que lavar y esterilizar biberones y tetinas.

    Beneficios sociales
    Disminuye el gasto sanitario ya que los lactantes alimentados con leche materna, generalmente, realizan menos consultas al pediatra, consumen menos medicamentos y requieren menos hospitalizaciones.

    Las empresas se benefician, debido a que las madres que amamantan faltan menos al trabajo, ya que sus bebés enferman con menor frecuencia.
    La lactancia materna es mejor para el medio ambiente, debido a que se producen menos desperdicios de plástico y basura generados por los envases de la leche artificial.
    Información de Pulevasalud

    Foto destacada: Fernando Moreno

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  • Mi primera experiencia con la lactancia materna

    Mi primera experiencia con la lactancia materna

    Hoy les platicaré sobre la primera vez que lacté a mi bebé.
    Mi pequeño nació a las 9.45 am, como a las 10.20 ya estaba yo en la habitación tras el parto y me lo llevaron, fue mi primer encuentro real con él. Sentí muchas emociones, entre la felicidad de reconocerlo (porque en la sala de parto todo fue muy rápido en lo que se lo llevaron a limpiar y a hacer las pruebas de Apgar) y mi ansiedad.
    Mi habitación estaba llena de gente, familia después de todo, a la que quiero mucho, pero ese instante lo quería vivir sola con mi marido y ni hablar… no lo disfruté, con todo mi cansancio tras el parto… todo mundo preguntándome como me fue, no tenía ni voz y aún así todos querían que les platicara del parto… que horror, me acuerdo y hasta me da cosa!
    Estaba pariendo media hora antes y mi familia quería que le explicara como había sido, ¡no, no, no!, yo lo que quería era disfrutar con mi hijo y mi esposo, por eso ya lo pensé bien, cuando tenga otro parto pediré a toda mi linda familia que espero que entienda que no recibiré a NADIE hasta el día siguiente y en mi casa, porque es AGOTADOR recibir a tanta gente linda, sí, porque todos quieren platicar y la parturienta lo único que quiere es descansar y abrazar a su hijo… en fin, creo que me fui por otro lado, pero es que los recuerdos se agolparon en mi cabeza al recordar ese momento que yo deseaba que fuera tan especial por ser el primero.
    Retomando…
    Me llevaron al bebé envueltito en una franelita, con su ropita puesta, chiquitito, y solo limpio ya que no lo bañaron en ese momento. No estoy segura quien me ayudó a ponerlo en mis brazos y el nene estaba despierto, escuchando… observando… inmediatamente se pegó! Fue una emoción que jamás voy a olvidar.
    No sentía en realidad que saliera algo, solo sentía la succión. Le costaba un poquito de trabajo, se le salía de la boca, quizá porque no estaba formado aún. Recordé lo leído sobre lactancia y como ayudarle a tomar… lo malo de este momento tan íntimo fue tener tanto público…
    Con los días se me fue lastimando, sentía la piel en carne viva y cada toma la odiaba, me daba coraje tener que dar de comer, fue una lucha muy fuerte contra ese sentimiento de negación, de ya no querer dar… yo lloraba grandes lágrimas en cada toma… era horrible.
    Seguí todos los consejos, ponerme 10 minutos al sol, ponerle leche a la piel, ponerle una crema que venden en la farmacia para curar la irritación, compré pezoneras de Avent que el bebé no me dejó usar porque no le gustaron… en fin…
    Recuerdo que mi marido me decía que solo le diera tres meses, que ya con eso el niño habría tomado suficiente leche materna, se que me lo decía para darme un descanso, para ponerme un límite, pero yo sabía lo importante que era la leche matena para mi hijo, había leído durante meses sobre ello.
    Gracias a Dios por darme la fortaleza de continuar en esos momentos tan duros, tan así que hoy con 15 meses de mi hijo continúo la Lactancia Materna Prolongada, hecho que me enorgullece, me hace feliz, mi hijo y yo estamos muy complacidos y no tenemos ganas de acabar con esta unión lo diga quien lo diga.
    Esa fue mi primera experiencia, ¿como fue la tuya?
    Foto Vía

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  • Desarrollo de un bebé de 15 meses

    Desarrollo de un bebé de 15 meses

    Consulté esta página que te recomiendo mucho si quieres saber si el desarrollo de tu bebé van acorde a la media establecida de los pediatras para los 15 meses de vida, y gracias a Dios su desarrollo va perfecto, ¡aplica en todo!

     Desarrollo psicomotor de los bebés de 15 meses, ¿qué puede hacer?

    MOTRICIDAD TOSCA
    Postura del cuerpo y movimientos que puede hacer:
    Anda solo, sin ayuda, pero se cae mucho.
    Sube escaleras gateando.
    Se arrodilla sin ayuda.
    Se pone de pie sin ayuda.

    MANOS
    Le gusta tirar objetos. Lanza un balón.
    Hace torres con 2 cubos.
    Coge un lápiz y hace trazos.
    Coge bien la cuchara, pero se la mete en la boca al revés. Insiste en comer solo.
    Bebe solo en vaso.
    Pasa páginas (varias a la vez).

    desarrollo-de-un-bebeRELACIÓN SOCIAL
    Le fascina ver otros niños y puede jugar con ellos.
    Da besos.
    Comienza el negativismo. Tiene rabietas.

    LENGUAJE
    Pide de comer o beber con sonidos o palabras.
    Dice «hola».
    Pide los objetos señalándolos con el dedo

    Foto Any Fuchok

    Foto destacada Vía

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  • Reflexión sobre el ser madre

    Reflexión sobre el ser madre

    Mi querido primo Alex me mandó un email muy bonito, que comparto al blog y con todas las mamás que pasan por aquí.

    Alex apenas tiene 25 años y es uno de mis primos consentidos. Ahora él está tomando un camino hacia la predicación en el Cristianismo y está cultivando su espíritu en un centro donde acuden muchos jóvenes que sienten el llamado de Dios.

    Así comenzó su email: «Any, no suelo mandarte correos, pero esta reflexión me hizo pensar en ti, que estas siendo madre por primera vez, desde hace un año, o tal vez desde hace mas tiempo. Bendiciones para ti y tu familia. Tu primo Alex.»

    Alguien Dijo

    Alguien dijo que un niño se lleva en el vientre durante nueve meses. Ese alguien no sabe que un hijo se lleva en el corazón toda la vida.

    Alguien dijo que toma una seis semanas volver a la normalidad después de dar a luz. Ese alguien no sabe que después de dar a luz la normalidad no existe.

    Alguien dijo que se aprende a ser madre por instinto. Ese alguien nunca fue de compras con un niño de tres años.

    Alguien dijo que de «buenos» padres salen hijos «buenos». Ese alguien piensa que un hijo viene con instrucciones y garantía.

    Alguien dijo que las «buenas» madres nunca gritan. Ese alguien nunca vio a su hijo romper con una pelota la ventana del vecino.

    Alguien dijo que no se necesita una buena educación para ser madre. Ese alguien nunca ayudó con una tarea de matemática de cuarto grado.

    Alguien dijo que no se puede amar al segundo, tercer ó cuarto hijo como al primero. Ese alguien sólo tuvo un hijo.

    Alguien dijo que se pueden encontrar en los libros las respuestas a todas las preguntas sobre como criar hijos. Ese alguien no tuvo un hijo que se metió un fríjol en la nariz.

    Alguien dijo que lo más difícil de ser madre es el parto. Ese alguien nunca dejó a su hijo en la escuela el primer día del Jardín.

    Alguien dijo que una madre puede hacer su labor con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda. Ese alguien nunca organizó la fiesta de cumpleaños de su hija.

    Alguien dijo que una madre puede dejar de preocuparse cuando los hijos se casan. Ese alguien no sabe que el matrimonio agrega yernos y nueras al corazón de una madre.

    Alguien dijo que el trabajo de una madre termina cuando el último hijo se va del hogar. Ese alguien no tiene nietos.

    Alguien dijo que una madre sabe que su hijo la ama, así que no hay necesidad de decírselo. Ese alguien no es madre.

    Alguien dijo que una madre no necesita de la comprensión y del «te quiero » del hijo… Ese alguien no es un hijo.

    A la mujer estéril le da un hogar y le concede la dicha de ser madre ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! 

    Salmo 113:9 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,y no abandones la enseñanza de tu madre. Proverbios 1:8 «Entrega tu camino al Señor, confía en él y el resto él lo hará».

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    Original de Renuevo de Plenitud

    Foto Vía

  • LIBRO: Dormir sin lágrimas, de Rosa Jové

    LIBRO: Dormir sin lágrimas, de Rosa Jové

    Estoy leyendo este libro, en los pocos espacios que me da Héctor en el día, o si no estoy muy cansada por la noche, ahí voy… despacio, pero lo que llevo leído me ha gustado mucho, me lo recomendó una amiga que está a favor de la crianza con apego, en donde creemos mucho en que dejarlos llorar no es la única solución para que duerman, como recomienda el polémico método Doctor Estivill, el cual merece un post aparte.
    Por lo pronto ésta es mi recomendación, lo encontré en un Sanborns, acudan a comprarlo, no se van a arrepentir. Les dejo el intro del libro, «Dormir sin lágrimas», espero que les guste tanto como a mí:

    «Los trastornos del sueño infantil son para muchos padres un verdadero problema, pero también lo son, por sus secuelas y efectos nocivos, algunos de los métodos de adiestramiento que se emplean para regular este proceso y lograr ¡por fin! que los niños duerman cuando sus padres así lo deciden. En opinión de la autora de este libro, Rosa Jové, psicopediatra y especialista en el tema, «el sueño es un proceso evolutivo y todo niño sano va a dormir correctamente algún día». No hay que alterarlo, puesto que, en tanto que necesidad vital, «se sincronizará con nuestras necesidades en cada momento de nuestra vida».


    Así pues, dejar a su hijo llorar no es la solución, porque cuando un bebé llora es que sufre y por lo tanto necesita atención; ni tampoco lo es prohibirle las canciones de cuna o impedirle que encuentre consuelo al compartir la cama con sus padres. No se trata, pues, de aplicar un método o unas normas de disciplina, sino de abordar las diferentes situaciones con afecto y comprensión. Ello nos conducirá, como se demuestra en este libro, a obtener unas noches más tranquilas tanto para los padres como para los hijos.


    Como afirma en el prólogo Carlos González, también pediatra y autor de Mi niño no me come, «necesitábamos información seria y veraz para despejar esta maraña de mitos y prejuicios. Dormir sin lágrimas está llamado a convertirse en un clásico tanto para los padres como para los profesionales»».

    ¿Has leído este libro? ¿Que opinión te merece?

    Foto Vía

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  • ¿Comer en restaurant con bebés? ¡Tarea titánica!

    ¿Comer en restaurant con bebés? ¡Tarea titánica!

    Tenemos costumbre que todos los domingos por la mañana salimos a desayunar a algún restaurant, el fin de semana mamá descansa de la cocina y papá la consiente comiendo fuera. Así lo hacemos desde que nació mi hijo, y que orgullo sentíamos al ver lo bien que se portaba… pero ahora… ¡es una tarea titánica convencerlo que se quede sentado!

    Que lejanos se han vuelto esos tiempos donde se quedaba quieto en el portabebé, o cuando empezó a comer sólidos y empezaba a disfrutar de la silla alta (trona o periquera), siempre con sus ojitos atentos a todo lo que pasaba a su alrededor.

    Ahora es un show sentarlo en las periqueras de los restaurantes, hay que distraerlo de mil formas: dándole pan, contando las luces en el techo, jugando con la cucharita del café, llevándole un juguetito, en fin… adiós al pequeño ángel, bienvenido el pequeño tornado.

    Recuerdo como mis papás contaban la historia de mi hermana, cuando ibamos a comer a uno de los restaurantes favoritos de la familia y ella pequeña, entre los tres y seis años, siempre, pero siempre, tenía que derramar el vaso de jamaica en la mesa, ya ni se enojaban, era como de cajón la travesura. Casi siempre era por la torpeza de sus tiernas manitas tratando de agarrar una papa frita o quizá tomar el vaso de refresco por ella misma.

    ¿Será que todas los papás pasan por lo mismo con los niños en la mesa? ¿Aplicas?

    Foto Vía

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  • 14 meses de mi bebé

    14 meses de mi bebé

    Mi esposo y yo seguimos festejando los cumple-mes del bebé.
    La dinámica es la misma de todos los meses desde que nació: a la hora de la comida viene su Papi con un cuarto de pastel de nuestra pastelería favorita «La Casita Azul», si estamos en plan clásico comemos Chocolatín, si estamos en plan aventurero comemos un sabor nuevo o postre como Pay de Queso con frutas o Brazo Gitano, entre los muchos otros que hay.
    Comemos la comida que yo halla preparado y al final ponemos a Héctor junto al pastel con una velita y le cantamos Las Mañanitas.
    Y así seguiremos… ¡porque no queremos dejar de hacerlo! ¡Feliz cumple-mes 14 chaparrito!
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  • Dientes de leche del bebé ¡Ouch!

    Dientes de leche del bebé ¡Ouch!

    Mi hijo… cada día una nueva aventura, ¡le están saliendo 8 dientes al mismo tiempo! Cuatro caninos, dos superiores y dos inferiores; y cuatro primeros molares, dos superiores y dos inferiores.

    La etapa de mayor molestia ya pasó, cuando las encías estaban a punto de reventar. Aunque en esta ocasión son ocho juntos, no se comparan con lo irritable que se puso con los incisivos, los primeritos, para ayudarlo con esos primeros dientes usó un gel que se llama Nenedent*, otras amigas utilizaron Kanka*.

    Creo que esta vez le ayudó a que brotaran sin tanto dolor el hecho de que ya mastica alimentos sólidos, también se talla su encía con sus deditos y eso de alguna manera lo alivia.

    Ni hablar… ¡así es esto del crecimiento!

    * Las menciones que hago sobre medicamentos son los que fueron aprobados por el pediatra de mi bebé, recuerda siempre acudir primero con tu médico, lo que sirve para uno no necesariamente sirva para otro.

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  • El drama de vacunar a los bebés

    El drama de vacunar a los bebés

    Este lunes llevé a mi bebé a vacunar, le tocaba que le aplicaran las de un año: la Neumocóccica Conjugada 7 Valente que previene infecciones por neumococo y la Triple viral SRP que previene sarampión, rubeola y parotiditis.

    La primera vacuna, me dijeron que ya la sacaron del esquema de la Cartilla Nacional de Vacunación (en México), y ahora solo serán aplicadas las primeras dos dosis, la de los dos y cuatro meses, o sea, que mi pequeño se salvó de este pinchazo.

    La segunda vacuna, esa sí le fue aplicada, y tras yo recibir un regaño por llevarlo con dos meses de retraso, el pobre de mi bebé tuvo que quedar aprisionado en mis brazos para que no se moviera al aplicarle la inyección… gritos… llanto… lágrimas… una gotita de sangre… tras eso, un algodoncito con alcohol en su brazo izquierdo.

    Como pude lo calmé, le dí las gracias a la enfermera y nos fuimos contando los árboles que nos encontrábamos camino a la camioneta, cuando lo estaba colocando en su sillita era el mismo niño de siempre, «ta, ta, ta» (de conTAr) que siguieramos contando árboles, como si nada hubiera pasado.

    Vacunar es prevenir.
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